Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 13 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 13 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por cardenense el Vie Jun 20, 2008 2:14 am

LA COMUNION DEL DIABLO

ANDRES REYNALDO


Suele decirse que las naciones tienen los gobiernos que se merecen. Por mucho que uno se resista a estas simplificaciones, no cabe duda de que llevan algo de verdad. Al menos en el caso cubano. Hay un sórdido sedimento en nuestra estructura profunda que aún le da raíz al castrismo. El asunto es complicado. Es como si la vida nacional transcurriera a perpetuidad en opuestos planos, de manera que el bien nunca atenúa el mal. Planos en perverso desequilibrio, para colmo, ya que con frecuencia el mal consigue sofocar al bien.
En ese panorama de desenfrenada abyección se inscribe un reciente artículo sobre Ernesto Che Guevara, en realidad una apología, de monseñor Carlos Manuel de Céspedes, publicado en Granma. Durante años, la Iglesia Católica ha solicitado a las autoridades un espacio en los medios. Tras la visita del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, esta posibilidad cobró cuerpo. Algunos nos preguntábamos de qué podrían hablar los representantes de la Iglesia sin irritar el estrecho marco de expresión oficial. ¿Hablarían de los presos políticos? ¿De la ausencia de libertades? ¿De las violaciones de los derechos humanos? Bueno, era una incógnita que ahora Carlos Manuel nos despeja inequívocamente: van a hablar de lo mismo que habla la dictadura, con la misma entonación, la misma gramática y el mismo desprecio por la más elemental decencia.
Carlos Manuel recuerda que una vez Juan Pablo II dijo que el Che le inspiraba respeto, puesto que había luchado en nombre de los pobres. En esa anécdota, nuestro culto prelado parecía buscar una patente de corso. Ignoro si la cita está sacada fuera de contexto. Sea como sea, si Karol Wojtyla dijo eso del Che cometió un error imperdonable. Se olvidó de quién era el Che y, peor aún, se olvidó de quién era él. Se olvidó de los mártires de la Iglesia polaca. Se olvidó del padre Jerzy Popieluszko. Y se olvidó de Cristo. De igual manera que cometió una monstruosa pifia al demorar en condenar los abusos contra menores cometidos durante décadas por sacerdotes católicos en Estados Unidos, con la cómplice aquiescencia de sus obispos. Por lo demás, si asesinar, corromper y destruir en nombre de los pobres sirve de absolución, vamos a terminar rehabilitando a Hitler, Pol Pot, Stalin y Mao, entre otros tiranos y genocidas de marca mayor.
Cada vez que se toca este tema, sale alguien a moderar con el detalle de que la Iglesia cubana tiene que morderse la lengua para no desaparecer. Igualmente se acusa que es muy fácil criticar desde Miami. Respuesta número uno: nadie les reprocha que se muerdan la lengua, sino que hablen como hablan de su amo los sirvientes pusilánimes. Segunda respuesta: la comodidad de lanzar una crítica desde el exilio no cancela el derecho a la crítica. Uno pudiera conformarse con que la Iglesia volcara todas sus energías en una angélica misión pastoral, haciendo la vista gorda a los desmanes de la dictadura. Incluso hasta sería explicable que su papel se rebajara a una mera gestión inmobiliaria. Pero, obviamente, gente como Carlos Manuel está jugando otro juego. Y ese juego huele a azufre.
Hay que tener un rostro de piedra, la dignidad de una yegua en celo y el corazón encharcado de estiércol para haber jurado imitar a Cristo y terminar alabando al hombre que conducía, con pedante frivolidad, los fusilamientos de la crema y nata de la juventud católica. ¿De dónde vienes tú, Carlos Manuel de los Palotes, a ofendernos con esas repugnantes paparruchadas de nostálgica viuda, llorando por un extranjero que disfrutó matar, maltratar y ningunear a los cubanos? ¿Qué te obliga, en tu vejez y ya cerca de la muerte, a revolcarte tan ligero de ropas en la infamia de una dictadura que ha herido con alevosía a tu nación, tu cultura, tu Iglesia y tu familia? ¿Será que tu vanidad ha devorado tu persona? ¿Será que tu deuda con el castrismo la pagas con lo que debes a Dios?
Asco dan estos curas que chupan la bota de su verdugo. Asco da también el silencio de los obispos de la isla. ¿Cuál es el miedo? ¿Cuál es la mordaza? Si la dictadura y el Vaticano están de luna de miel, ¿tenemos que lavarles las sábanas? ¿Cuánto vamos a sacrificar los cubanos a esta diplomacia de peluquería? ¿Cuál torcido acápite de romana disciplina exime a vuestras Eminencias de caminar el Via Crucis de su pueblo? ¿Cuántos espíritus van a iluminar con la hostia de la mendacidad?
En el altar del Che, Carlos Manuel ha oficiado misa.
Que el Señor se apiade de su alma.

----------------------------------------------------------------------------------------------

PUBLIQUEN, PUBLIQUEN A CUBA POR TODOS LOS AGUJEROS, LAS GUERRAS VAN SOBRE CAMINO DE PAPELES.
Jose Marti
=================================================


LA YEGUA SE MURIO HACE RATO, LOS VIDEOS SON VIEJOS.



Última edición por cardenense el Vie Jun 20, 2008 11:39 am, editado 1 vez

cardenense
Fundador

Cantidad de mensajes : 3964
Valoración de Comentarios : 153
Puntos : 263
Fecha de inscripción : 14/09/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por marianao124 el Vie Jun 20, 2008 5:21 am

@cardenense escribió:LA COMUNION DEL DIABLO

ANDRES REYNALDO


Suele decirse que las naciones tienen los gobiernos que se merecen. Por mucho que uno se resista a estas simplificaciones, no cabe duda de que llevan algo de verdad. Al menos en el caso cubano. Hay un sórdido sedimento en nuestra estructura profunda que aún le da raíz al castrismo. El asunto es complicado. Es como si la vida nacional transcurriera a perpetuidad en opuestos planos, de manera que el bien nunca atenúa el mal. Planos en perverso desequilibrio, para colmo, ya que con frecuencia el mal consigue sofocar al bien.
En ese panorama de desenfrenada abyección se inscribe un reciente artículo sobre Ernesto Che Guevara, en realidad una apología, de monseñor Carlos Manuel de Céspedes, publicado en Granma. Durante años, la Iglesia Católica ha solicitado a las autoridades un espacio en los medios. Tras la visita del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, esta posibilidad cobró cuerpo. Algunos nos preguntábamos de qué podrían hablar los representantes de la Iglesia sin irritar el estrecho marco de expresión oficial. ¿Hablarían de los presos políticos? ¿De la ausencia de libertades? ¿De las violaciones de los derechos humanos? Bueno, era una incógnita que ahora Carlos Manuel nos despeja inequívocamente: van a hablar de lo mismo que habla la dictadura, con la misma entonación, la misma gramática y el mismo desprecio por la más elemental decencia.
Carlos Manuel recuerda que una vez Juan Pablo II dijo que el Che le inspiraba respeto, puesto que había luchado en nombre de los pobres. En esa anécdota, nuestro culto prelado parecía buscar una patente de corso. Ignoro si la cita está sacada fuera de contexto. Sea como sea, si Karol Wojtyla dijo eso del Che cometió un error imperdonable. Se olvidó de quién era el Che y, peor aún, se olvidó de quién era él. Se olvidó de los mártires de la Iglesia polaca. Se olvidó del padre Jerzy Popieluszko. Y se olvidó de Cristo. De igual manera que cometió una monstruosa pifia al demorar en condenar los abusos contra menores cometidos durante décadas por sacerdotes católicos en Estados Unidos, con la cómplice aquiescencia de sus obispos. Por lo demás, si asesinar, corromper y destruir en nombre de los pobres sirve de absolución, vamos a terminar rehabilitando a Hitler, Pol Pot, Stalin y Mao, entre otros tiranos y genocidas de marca mayor.
Cada vez que se toca este tema, sale alguien a moderar con el detalle de que la Iglesia cubana tiene que morderse la lengua para no desaparecer. Igualmente se acusa que es muy fácil criticar desde Miami. Respuesta número uno: nadie les reprocha que se muerdan la lengua, sino que hablen como hablan de su amo los sirvientes pusilánimes. Segunda respuesta: la comodidad de lanzar una crítica desde el exilio no cancela el derecho a la crítica. Uno pudiera conformarse con que la Iglesia volcara todas sus energías en una angélica misión pastoral, haciendo la vista gorda a los desmanes de la dictadura. Incluso hasta sería explicable que su papel se rebajara a una mera gestión inmobiliaria. Pero, obviamente, gente como Carlos Manuel está jugando otro juego. Y ese juego huele a azufre.
Hay que tener un rostro de piedra, la dignidad de una yegua en celo y el corazón encharcado de estiércol para haber jurado imitar a Cristo y terminar alabando al hombre que conducía, con pedante frivolidad, los fusilamientos de la crema y nata de la juventud católica. ¿De dónde vienes tú, Carlos Manuel de los Palotes, a ofendernos con esas repugnantes paparruchadas de nostálgica viuda, llorando por un extranjero que disfrutó matar, maltratar y ningunear a los cubanos? ¿Qué te obliga, en tu vejez y ya cerca de la muerte, a revolcarte tan ligero de ropas en la infamia de una dictadura que ha herido con alevosía a tu nación, tu cultura, tu Iglesia y tu familia? ¿Será que tu vanidad ha devorado tu persona? ¿Será que tu deuda con el castrismo la pagas con lo que debes a Dios?
Asco dan estos curas que chupan la bota de su verdugo. Asco da también el silencio de los obispos de la isla. ¿Cuál es el miedo? ¿Cuál es la mordaza? Si la dictadura y el Vaticano están de luna de miel, ¿tenemos que lavarles las sábanas? ¿Cuánto vamos a sacrificar los cubanos a esta diplomacia de peluquería? ¿Cuál torcido acápite de romana disciplina exime a vuestras Eminencias de caminar el Via Crucis de su pueblo? ¿Cuántos espíritus van a iluminar con la hostia de la mendacidad?
En el altar del Che, Carlos Manuel ha oficiado misa.
Que el Señor se apiade de su alma.

----------------------------------------------------------------------------------------------

PUBLIQUEN, PUBLIQUEN A CUBA POR TODOS LOS AGUJEROS, LAS GUERRAS VAN SOBRE CAMINO DE PAPELES.
Jose Marti
=================================================


LA YEGUA SE MURIO HACE RATO, LOS VIDEOS SON VIEJOS.


la iglesia catolica es la ultima que puede criticar cualquier tipo de violencia e exterminio de la raza humana,a nombre de nuestro salvador han exterminados millones de pueblo y seres humano,la iglesia siempre estuvo contra cualquier progreso cientifico,el unico que pidio perdon en mnombre de la iglesia fue juan pablo II,acuerdense que con el apoyo economico de la iglesia fue que el movimiento solidaridad pudo derrocar el comunismo en polonia,la iglesia reciclò dinero de la mafia,que este cura hable del che hace parte de la politica demagogica que siempre ha caracterizado la iglesia catolica.haz lo que yo digo y no lo que yo hago

marianao124
Miembro Moderado

Cantidad de mensajes : 90
Valoración de Comentarios : 11
Puntos : 33
Fecha de inscripción : 23/04/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por cardenense el Sáb Jun 21, 2008 12:49 pm

Como bien dijo Patrio en otro tema, Dios esta con nosotros y prescindimos sin problemas de aquellos que se dicen su "representante en la tierra" y dan loas al diablo.




Yoani Sanchez en su computadora



PUBLIQUEN, PUBLIQUEN A CUBA POR TODOS LOS AGUJEROS, LAS GUERRAS VAN SOBRE CAMINO DE PAPELES.
Jose Marti

cardenense
Fundador

Cantidad de mensajes : 3964
Valoración de Comentarios : 153
Puntos : 263
Fecha de inscripción : 14/09/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por Invitado el Sáb Jun 21, 2008 6:36 pm

ESTO DA ASCO, SUELE USARSE LA CITA BIBLICA DE ANTE UNA OFENSA, OFRECER LA OTRA MEJILLA, PERO A ESTE LE PATEARON DEL TRASERO.


MONSEÑOR CESPEDES:
PROMOTOR DE UN ESPIRITU CONCILIADOR E INTEGRADOR

Espíritu que no olvida las relaciones hispano-cubanas,
según el embajador Zaldívar.

La Habana, Abril 11 :
�Cuando propuse que monseñor Céspedes recibiera este honor no me sentí falto de argumentos�, dijo el embajador de España en Cuba, Carlos Alonso Zaldívar, en la ceremonia oficial donde impuso, en nombre del Rey de España, la Orden de Isabel la Católica con el rango de Comendador de Número a monseñor Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal, vicario del Oeste de La Habana y miembro del Consejo de redacción de Palabra Nueva.El sencillo acto tuvo lugar la tarde de ayer jueves en la residencia del embajador de España en Cuba, adonde acudieron el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana , los obispos auxiliares Alfredo Petit y Juan de Dios Hernández, y otros representantes

El embajador de España en Cuba, Carlos Alonso Zaldívar, en nombre del Rey Juan Carlos I, impone el título de Comendador de Número de la Orden de Isabel la Católica a monseñor Carlos Manuel de Céspedes.
eclesiásticos, como el obispo de Matanzas y hermano del homenajeado, Manuel Hilario de Céspedes. Estuvieron también presentes, entre otros, Juan López Herrera, ministro consejero de la Embajada de España; la señora Caridad Diego, jefa del Departamento de asuntos religiosos del Partido Comunista de Cuba; el doctor Eusebio Leal, historiador de La Habana ; así como los embajadores de Francia, Portugal e Italia, y el nuncio apostólico en Cuba, monseñor Luigi Bonazzi.

Al presentar la alta distinción, el embajador de España, expresó que el trabajo intelectual de monseñor Céspedes ilumina el pasado, el presente y el futuro de Cuba, al tiempo que �promueve un espíritu conciliador e integrador que nunca deja fuera la historia y el porvenir de las relaciones hispano-cubanas�. Añadió que la obra del ahora Comendador de la Orden española �no cesa, y que a la par crece su influencia�, de lo que resulta �una contribución civil extraordinaria� en favor de las relaciones y la cooperación entre España y Cuba.

Por su parte monseñor Céspedes, al agradecer la distinción, reconoció que su primera impresión al conocer la noticia fue de �sorpresa�, pero la segunda reacción fue �de un cierto gustillo�. �Aunque la consideraba desmesurada para mi tamaño �dijo� no me disgustaba esta condecoración, que aprecio desde que conocí su existencia�. Reconoció su lealtad a la España �nutricia�, �a la España que nos enorgullece y une; a su lengua que paladeamos incansablemente; a la fe católica salvífica que nos transmitió y a sus valores culturales irrenunciables�.

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes manifestó su personal cercanía para con otros cubanos
que recibieron antes la distinción: la escritora Dulce María Loynaz �ya fallecida�, el doctor Eusebio Leal, y la directora del Ballet Nacional de Cuba,

Monseñor Céspedes dedicó la condecoración a sus �dos pasiones�: Cuba y la Iglesia
Alicia Alonso. Concluyó sus palabras dedicando la condecoración a lo que llamó sus �dos pasiones�, Cuba y la Iglesia.

Texto y Fotos: Orlando Márquez

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por Invitado el Sáb Jun 21, 2008 6:41 pm

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes evoca personalidad del Che

Por: Tomado de la edición digital del periódico Granma
12 de Junio de 2008


Breve aproximación personal al Che Guevara
Por Monseñor Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal Era costumbre del Papa Juan Pablo II viajar acompañado por periodistas que, luego, reportarían el viaje. Durante el vuelo, en algún momento, el Papa pasaba a la cabina ocupada por los periodistas y hablaba un rato con ellos. Le preguntaban habitualmente no solo sobre ese viaje, sino también sobre casi todo lo humano y lo divino que les interesase en ese momento. En la anécdota que voy a referir, se trataba de un viaje a África —Juan Pablo II realizó varios a ese continente—, hacia finales de la década de los ochenta o a inicios de la de los noventa. Ya en esos años se especulaba acerca de una posible visita de Juan Pablo II a Cuba. Se vino a concretar en enero de 1998. En algún periódico o revista de entonces, leí lo siguiente que, ahora, trato de reconstruir, fiado a mi memoria.En la cabina aérea se había hablado ya de la descolonización de los países africanos, relativamente reciente entonces. Si se tocaba ese tema, resultaba casi ineludible referirse, de algún modo, a Cuba y al Che, uno de los protagonistas de ese proceso. La pregunta fue directa: «¿Qué opina Su Santidad sobre el Che?». Según el artículo que entonces leí, el Papa habría guardado un silencio reflexivo durante algunos instantes. Lo rompió diciendo, con sencillez iluminadora: «No lo conozco a fondo, pero sé que se preocupó por los pobres. Consecuentemente, merece mi respeto». Me doy cuenta de que el juicio de Juan Pablo II me condujo a una aproximación más justa acerca del Che. A la hora de juzgar los hechos de una persona, no deberíamos eludir las motivaciones que tuvo para realizarlos, para asumir una actitud ante la vida. El Che no es una excepción. Una cosa son los excesos que podría haber cometido en el marco de esa «preocupación», y otra, de muy diverso carácter, las que cometen hombres y grupos por las sinrazones del egoísmo y la ambición desmesurada.
Como la mayoría de los cubanos, tuve las primeras referencias firmes acerca del Che cuando empezó la guerrilla en la Sierra Maestra, después del desembarco del «Granma», o sea, a inicios de diciembre de 1956. Ya yo estudiaba en el Seminario de La Habana y, entonces, la condición disciplinar de la institución, hoy diversa, nos dificultaba las informaciones acerca de la situación política y de casi todo lo que ocurría en nuestro País y en el mundo. Afortunadamente, yo mantenía comunicación asidua no solo con mi familia, sino también con amigos, entre los que se encontraban compañeros universitarios. El Che resultaba ser el más enigmático de los líderes de aquel proceso. A los cubanos los conocíamos; al Che lo empezábamos a conocer.
Fidel, Raúl y el Che, en La Habana.
Todas las referencias coincidían en afirmar su arrojo casi temerario ante el peligro, así como el espíritu de disciplina. Conocimos que era médico y se hacían historias acerca de su viaje por América Latina, su presencia en la Guatemala de Arbenz, el encuentro con Raúl y Fidel en México, etc. Casi todos valoraban también, desde aquel entonces, la coherencia entre sus convicciones y los hechos de su vida. Se decía, asimismo, que era un lector voraz de buena literatura, con una marcada preferencia por los libros de Filosofía, y por los autores clásicos; no solo los españoles, sino también los griegos y latinos, lo cual me gustaba mucho. Se afirmaba su cultura política de orientación marxista, lo cual, para muchos cubanos de la época, constituía un obstáculo para llegar a apreciarlo positivamente. Reconozco que para mí no lo era tanto pues, aunque discrepaba de la carencia de una metafísica y de su negación de la trascendencia en el marxismo, simpatizaba con el énfasis en el socialismo. Evidentemente, el marxismo no era, ni es, mi orientación filosófico-política; pero tampoco lo era, ni lo es, el anticomunismo, más visceral que racional. Aunque algunos miraban con desconfianza su condición de extranjero, desde aquellos años algunos amigos, y yo personalmente, relacionábamos su presencia en el seno de la Revolución cubana, con la de tantos extranjeros que cooperaron con nuestros movimientos independentistas del siglo XIX; sobre todo con la de Máximo Gómez. El Generalísimo dominicano, lo sabemos de sobra, es parte integrante del panteón patriótico e internacionalista cubano.A medida que nos encaminábamos a la victoria revolucionaria y, ya en la etapa final, villaclareña, de la guerrilla, las anécdotas acerca del Che, naturalmente, se multiplicaban. Y mis preguntas a mí mismo, acerca de él, también. Junto con los datos positivos, se me presentaba una actitud justiciera radical, dura y fría, frente a las debilidades y errores humanos; actitud que nunca me ha resultado positiva cuando la descubro en personas de mi entorno, o en personas a las que llego por el camino de mis estudios de historia. Los primeros meses de Gobierno Revolucionario, con el Che ya instalado en La Habana, parecían confirmar, a mis ojos, la demasía de tal ánimo justiciero, tanto en el Che, como en la mayoría de los dirigentes históricos de la Revolución. Los discursos y escritos del Che en la época estaban en la misma línea.Sin embargo, también se me incrementaba la admiración ante su coherencia existencial e intelectual, así como su sensibilidad social. Algunos amigos míos, personales, llegaron a ser colaboradores cercanos del Che en ese periodo. Ellos constituyeron una preciosa fuente de información acerca de la riqueza y matices de su temperamento. No lo podíamos encerrar en su palabra congelada. Ni a él, ni a nadie. Y con esa difícil especie de contradicción en mi acercamiento al Che, llegamos a su etapa final, conocida de primera mano por su «diario» de campaña en Bolivia. Lamentablemente, nunca lo traté. Durante una buena parte de su presencia en Cuba, yo vivía y estudiaba en Roma (agosto de 1959 a agosto de 1963). Desapareció el Che de Cuba —África, Bolivia y muerte por asesinato—, sin que yo hubiese podido llenar la laguna de no haber tenido el acercamiento, casi imprescindible, para conocer y valorar rectamente a una persona.
Luego vinieron los años del entusiasmo ante el Che, en Cuba y fuera de ella, aún entre personas y grupos que tomaban distancias con relación al proceso revolucionario cubano. Años del crecimiento, casi mitológico, de la imagen, la de la memoria y la de la iconografía, centrada esta en la fotografía de Korda. Recordemos el mayo parisino de 1968 y todo lo que ha sucedido después, en relación —directa o no— con ese mes irrepetible. Años también, de la aparición de los ensayos y biografías. Imposible acceder a tantas obras. En más de una ocasión, pedí orientación al respecto a Manuel Piñeiro, con quien yo mantuve una buena amistad, nunca deteriorada por las discrepancias discutibles. Por mi parte, pues, han sido los años de la decantación de la imagen del Che.
Y ahora aparece Evocación. Mi vida al lado del Che, el libro insustituible de Aleida March, la esposa y compañera afectiva del Che en sus años cubanos, los definitivos y definitorios. Ella es la única que podía custodiar la presencia de esos rasgos de la intimidad y testimoniarlos ahora, a una distancia de más de cuarenta años, con su prosa sencilla, como la de quien conversa familiarmente. Como deben haber sido contadas estas cosas a sus hijos, que no tuvieron mejor puente hacia el Che que Aleida, su madre. Ahora nos ha tocado en suerte, también a nosotros, acceder a ese camino testimonial, asomarnos a esas realidades no aprehensibles por otra vía que no hubiese sido esta, la del testimonio de la esposa y madre de sus hijos. Camino complementario irrenunciable por parte de todos los que deseamos «conocer» al Che por entero. Conocerlo en su médula interior y en las fibrillas del corazón; conocerlo en ese nivel del ser humano en el que se deciden tanto las realidades cotidianas más pequeñas, como las del peso social y visible; nivel en el que surgen, se deciden y empiezan a vislumbrarse los errores y las virtudes, las dimensiones positivas y las que no lo son.
Todos los caminos me confluyen ahora en la frase de Juan Pablo II citada en el inicio de esta reflexión. Casi todo en el Che debería ser contemplado a la luz de su opción coherente y radical por los pobres; de su pasión por lo que solemos llamar «justicia social». Tan coherente y radical, tan acerina fue su pasión, que lo llevó a la ofrenda de su propia vida. Y cuando un hombre entero llega a esos extremos, las discrepancias con él adquieren otro tono, pues tal hombre merece, no solo respeto, sino también admiración entrañable.
La Habana, 27 de Mayo del 2008 (Tomado del sitio Che80)
Lea:
Envía Frei Betto mensaje por cumpleaños 80 del Che

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por Invitado el Sáb Jun 21, 2008 6:51 pm

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes (La Habana, 1936) cursó Derecho y Filosofía en Cuba; Teología, en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y estudios humanitarios en otros centros europeos. Ha sido rector del Seminario de La Habana, donde aún imparte clases. Actualmente es Vicario General de La Habana, Vicario Episcopal de la Vicaría del Oeste y Presidente de la Comisión Arquidiocesana

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por El tuerto el Sáb Jun 21, 2008 6:59 pm

Y ahora yo me pregunto,Dios me perdonara,..por decir que este dizque monseñor,es un desflecao,..AMEN asi sea,porque lo voy a estar repitiendo mientras este degenerao viva,..como digo que el cardenal ortega es otro desflecao,como bertone,que es otro desflecao,..yo espero que Dios en su inmensa misericordia me perdone,pero la verdad hay que decirla,..y quien se diga ministro de Dios,en esta atribulada Tierra,..y defienda al che,ese es un desflecao de caja,eso no hay ni que pensarlo,..saludos y respetos,..el tuerto.

El tuerto
MIEMBRO DE HONOR SC
MIEMBRO DE HONOR SC

Cantidad de mensajes : 7114
Edad : 57
Localización : Miami
Hobbies : Cumplir la norma de aplaudir a los farsantes,..dizque anticastristas,..
Valoración de Comentarios : 2154
Puntos : 6967
Fecha de inscripción : 05/02/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por Invitado el Sáb Jun 21, 2008 7:07 pm

jueves, junio 12, 2008


El Che y Monseñor Carlos Manuel de Cespedes [Updated]/ Espinaxiones



Si la recompensa es suficiente o la cobardia es maxima no falta quienes se sumen al nuevo poder. Imagino que en otros medios, blogs, publicaciones este articulo del Granma de hoy este encontrando la indignacion y el repudio que se merece.
Es un intento de santificar a un asesino cruel y sanguinario. Estan rescribiendo la historia y hasta utilizando a Juan Pablo II al peor estilo del Orwell de 1984.
No han tenido ni la mas minima gota de pudor para publicar esta desverguenza de Carlos Manuel que hasta nombre del Padre de la Patria tiene para mas horror y manipulacion y justificacion de este medio siglo que comienza.
En lo poco que he escuchado aun no veo lo que merece esta entrada del Granma digital. Acabo de encontrarla como si la gasolina, los camioneros y las proximas elecciones fueran lo unico de interes.



Publicado por Laz en 6/12/2008 01:23:00 PM

Etiquetas: Che Guevara, Iglesia cubana





"Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba."
Pitágoras de Samos
582 AC-497 AC. Filósofo y matemático griego

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por Invitado el Sáb Jun 21, 2008 7:42 pm

Los invito a entrar en este link.


http://es.wikipedia.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Carlos_Manuel_de_C%C3%A9spedes_y_Garc%C3%ADa-Menocal

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por Jaime Bravo el Lun Jun 23, 2008 9:35 am

Que asco das monsenor Cespedes,es increible y totalmente inaceptable que un sicario del regimen(voluntario o chantageado),sea a la vez un funcionario del papa.Cuando mueras,yegua asquerosa,le vas a ser compania al asesino Che.

Jaime Bravo
Miembro Activo

Cantidad de mensajes : 529
Edad : 62
Localización : Winnipeg, Manitoba, Canada
Hobbies : Fine Arts
Valoración de Comentarios : 135
Puntos : 336
Fecha de inscripción : 12/12/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Rostro de piedra, dignidad de yegua en celo y corazon encharcado de estiercol

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 3:56 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.