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LOS CAMBIOS DE RÁUL CASTRO

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LOS CAMBIOS DE RÁUL CASTRO

Mensaje por EstebanCL el Lun Abr 14, 2008 6:36 pm


LOS CAMBIOS DE RÁUL CASTRO

Esteban Casañas Lostal
Desde Montreal


“…¿Turistas aquí, a la ruleta? ¿Turistas aquí, al prostíbulo? ¿Turistas a corromper? ¡No! Ninguna ganancia, ningún beneficio económico podrá compensar en lo moral lo que el turismo yanki significó en este país (APLAUSOS).
Casi casi podría decirse que mientras no exista socialismo en Estados Unidos, cambio radical de mentalidad y de costumbres, este pueblo no puede asimilar al turismo de Estados Unidos (APLAUSOS)…”
Fragmento del discurso pronunciado por Fidel Castro en la Plaza de la Revolución el día 26 de Julio de 1972, durante la conmemoración del XIX aniversario del asalto al cuartel Moncada.
Desde años anteriores al pronunciamiento, Cuba era visitada solamente por brigadas de simpatizantes con el sistema. Puede afirmarse entonces que ese discurso, fue el resumen de todas las medidas aplicadas por el régimen con anterioridad. No hay dudas que el autor de la destrucción de la industria turística del país tiene un nombre y apellidos.

Sin embargo, el servicio de hotelería se mantuvo abierto a los nacionales hasta pocos años después. A partir del año 1978 y en plena crisis económica provocada por sus incursiones guerreristas de manera simultánea en diferentes países, Castro tuvo que ceder y autorizar la entrada de una parte de la comunidad cubana en el exterior. Apeló sin escrúpulos a los dólares que le aportarían sus enemigos, y no dudó en desalojar a los nacionales de los hoteles para dar hospedaje a los “gusanos”. Aquella situación provocó malestar en toda la nación y fueron necesarias reuniones secretas con la militancia partidista para calmar los ánimos.
Antes de que esa expulsión se produjera, solo un porcentaje muy bajo de la población podía disfrutar de esos bienes que, supuestamente le pertenecían al pueblo. Gran parte de las habitaciones se encontraban reservadas para organismos estatales, dirigentes y uno que otro simpatizante extranjero. Esas habitaciones casi siempre se pagaban con boletas de organismos e incluían tres comidas. El resto de las habitaciones eran utilizadas mediante reservaciones de luna de miel, pícaros, prostitutas, macetas y uno que otro trabajador con poder adquisitivo para darse este tipo de lujos. De estos últimos y me refiero a los trabajadores, muy pocos, poquísimos, podían darse esos gustos vanidosos en una sociedad proletaria. Tengamos en cuenta el salario de un médico de aquella época, ganaba $231 pesos cubanos hasta que no hiciera una especialidad. El salario de un ingeniero, uno de los más altos del país, era de solo $350 pesos cubanos que, tampoco significaban mucho cuando se deducen todos los gastos cotidianos y normales en una familia. ¿Qué deseo reflejar en estas líneas? Algo muy sencillo, esos servicios hoteleros y turísticos, nunca estuvieron al alcance de un simple trabajador cuyo salario promedio rondaba los $150 pesos cubanos en aquellos tiempos.

No hablemos solamente de los hoteles, mencionemos cabarets, restaurantes de primera categoría, turismo nacional, etc. Es seguro que en un país de once millones de habitantes y con poca oferta, porque el desarrollo de esa industria se mantuvo paralizado hasta la década del noventa, no cabe la menor duda de que los espacios se encontraran ocupados. ¡Pero, mucho cuidado! Siempre se mantuvieron disponibilidades para la venta en el mercado negro y por “socialismo”. En resumen, nada de eso estuvo al alcance de un simple trabajador, quienes eran sometidos a infinitos sacrificios y ahorros exhaustivos durante años para celebrarle los “quince” a sus hijas. Con el “período especial”, la crisis económica del régimen experimentó su peor momento y todos esos espacios fueron vedados a los nacionales. Considerada esa medida discriminatoria el peor apartheid sufrido en la isla a través de toda su historia.

Recientemente, Raúl Castro ha suspendido algunas de esas medidas prohibitivas. Los expertos politólogos que se encargan de todos los pronósticos y predicciones que pesan sobre el pueblo cubano, se atreven a mencionar la palabra “cambio”. Busca con esas medidas brindar una imagen benevolente o dulcificada de una sucesión al trono, realizada sin una verdadera consulta popular con clara tendencia a la perpetuidad.

La situación es mucho peor que aquellos años narrados con anterioridad, donde el pueblo podía enfrentar sus necesidades con la moneda nacional. Hoy, existen oficialmente dos de ellas, una fuerte y la nuestra, cuyo valor es casi similar al del papel sanitario. Un trabajador promedio gana en moneda convertible (fuerte), un promedio de 13 a 17 chavitos, como se conoce en el argot popular. Si tenemos en cuenta que una habitación en el Hotel Nacional tiene un costo de $177 de esos chavitos, un cubano normal requiere de diez meses de trabajo para pagarse un solo día con derecho a desayuno solamente. Por supuesto, existen otros hoteles mucho más baratos y de menor categoría, pero todos se encuentran fuera de las posibilidades del ciudadano común.
Lo mismo ha ocurrido con la liberación de ciertos efectos electrodomésticos, al alcance de los que tengan ingresos en monedas fuertes o familiares en el extranjero. Vale una pregunta, ¿será capaz de soportar el exilio estos gastos?

Nada ha marchado bien en medio siglo, tiempo transcurrido para llevar a nuestro país a niveles de pobrezas que solo experimentan países cuarto mundistas. El mito de la excelencia de su sistema educacional, ha sido cuestionado en el reciente congreso de intelectuales. El sistema de salud, principal pantalla política explotada hasta la saciedad, es incapaz de satisfacer las necesidades del pueblo y se encuentra en estado comatoso. Aún así, el régimen sacrifica aún más a los nacionales y exporta a sus médicos. En fin, ya llegamos al futuro que le anunciaron a mi generación. Aquellos jóvenes del 78, gastaron horas parados frente a las vidrieras cuando comenzaron las transmisiones de la tv a color, ninguno pudo tener aquellos
televisores. Hoy, entrarán a las tiendas y se pararán frente a esos equipos con la misma inocencia. Ya comenzaron a venderles “futuro” nuevamente.
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Re: LOS CAMBIOS DE RÁUL CASTRO

Mensaje por Invitado el Vie Mayo 30, 2008 12:24 pm

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