Secretos de Cuba
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Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

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Efemerides

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Efemerides

Mensaje por Huésped el Dom Abr 06, 2008 8:27 pm

Guillermo Moncada
en Próceres
por Néstor Carbonel

Guillermo Moncada
“Nació en 1838.”
“Murió el 5 de abril de 1895.”


“Por el color no son grandes los hombres, sino por sus virtudes. Blancos hay que viven como entre tinieblas, y negros para quienes la vida es un rayo de sol, o un copo de nieve. Negro era Guillermo Moncada -el bravo y recio Guillermón-, y nadie que no sea un pedante barbilindo o un Narciso danzarín, si piensa en él, le ve la piel oscura y el pelo rizoso y áspero, y los labios gruesos y abultados, y no el alma heroica, impetuosa y soberbia, de quien sólo quería la existencia por el placer de honrarla y engrandecerla... Muchos defensores puros, abnegados, valientes, tuvo Cuba en sus guerras por la libertad e independencia. Entre los más puros y más abnegados y más valientes, está el que, de humilde cuna, de lo más feo del universo de la esclavitud -supo alzarse hasta donde ya no lo hubiera sido posible- ni aun queriendo sacudirse la luz y volver a ser pequeño...


“En Oriente, en Santiago de Cuba, nació. ¿Sus padres? Del montón anónimo. De niño aprendió a leer y a escribir. De mozo, se hizo carpintero, oficio con el que supo ganarse el pan que comía. Por su estatura, casi gigantesca, sus amigos le llamaron Guillermón, sobrenombre que fue luego -como afirma Regino Boti- "nuncio de terror y augurio de pánico entre las fuerzas integristas que representaron en Cuba la colonia y la tiranía". Conocedor de la conspiración de Céspedes y Aguilera, estuvo, arma al brazo, esperando la hora. Así, cuando el 10 de octubre de 1868 estalló al fin la cólera de los cubanos, él, seguido de unos cuantos, se echó al monte, resuelto e intrépido. A las órdenes del comandante Antonio Velázquez entra en fuego por vez primera, mereciendo por su valor el primer grado en la milicia rebelde.


“A poco, y después de otros combates, logra su ascenso a capitán. Y es entonces que comienza su figura a tomar relieve, su personalidad a destacarse entre la pléyade de los libertadores. Cuando, en sustitución de Donato Mármol, fue nombrado Máximo Gómez Jefe del Departamento oriental, y quiso conocer personalmente a todos los jefes de fuerzas que habían de operar a sus órdenes, cuentan que el coronel Policarpo Pineda, al llevarse a cabo la revista de las suyas, se adelantó, y señalando a Guillermón, dijo —General Gómez, le presento a mi primer capitán, porque es bueno y se puede tener confianza en él.


“Cuando el General Gómez, efectuada esta revista, concibe el propósito de atacar el poblado de Ti-Arriba, le confía la vanguardia de la columna en marcha. Apenas habían adelantado algunos tramos, se divisa al enemigo. El general Gómez le ordena que rompa el fuego y avance. Como si llevara dos espuelas clavadas al espíritu, arremete Moncada a la tropa española, la cual, sorprendida, se desmoraliza y huye precipitadamente. En este encuentro fue herido en el pecho, por lo que se vio en la necesidad de aceptar su baja y atender a su curación. Largos días se vio lejos del somatén de los combates, al cabo de los cuales volvió a unirse al general Gómez, dispuesto a conquistar nuevos lauros. Herido grave el coronel Pineda, es nombrado Guillermón comandante y jefe de la tropa que aquél mandaba. Como al hacerse cargo de las fuerzas de Pineda se le ordenó tratara de evitar los abusos que venía cometiendo en la jurisdicción de Guantánamo el desdichado cubano Miguel Pérez y Céspedes, que al frente de su guerrilla asolaba los cafetales cuyos dueños eran adictos a la causa de la libertad, y los custodiaba y defendía cuando eran sus dueños amantes de la colonia, Guillermón -como un héroe de novela- sintió que el corazón le latía con más rapidez tan pronto supo la designación que de él se había hecho, pues tenía ansias de entablar combate: de vencer al famoso guerrillero!


“Fue su primer encuentro con éste, después de cruzarse carteles de desafío. Sí, Guillermón, en marcha por un camino, encontró un papel en el que se leía: "A Guillermo Moncada, en donde se encuentre. -Mambí: No está lejos el día en que pueda, sobre el campo de la lucha, bañado por tu sangre, izar la bandera española sobre las trizas de la bandera cubana.- Miguel Pérez y Céspedes." Al dorso del mismo papel, dicen que Guillermón escribió y dejó caer luego en el mismo sitio: "A Miguel Pérez y Céspedes, en donde se hallare.- Enemigo: Por dicha mía se aproxima la hora en que mediremos nuestras armas. No me jacto de nada; pero te prometo que mi brazo de negro y mi corazón de cubano tienen fe en la victoria. Y siento que un hermano extraviado me brinde la oportunidad de quitar el filo a mi machete. Mas, porque Cuba sea libre, hasta el mismo mal es bien.- Guillermón."


“En la zona ocupada por los cafetales de Guantánamo se encontraron, al fin, Moncada y Pérez. El jefe español atacó al cubano. En los primeros momentos, la victoria hubiérase creído de parte de aquél. Pero el cubano, después de cinco horas de rudo batallar, ordena una carga al machete, entrando él el primero, dando voces de aliento, por entre las huestes contrarias, despedazándolas. En la lucha, cuerpo a cuerpo, cayó Miguel Pérez y Céspedes. Con el parte del combate, rendido al general Gómez, le envió Guillermón las insignias militares del terrible jefe de las escuadras de Guantánamo. Por su comportamiento en esta acción fue ascendido a Teniente Coronel.


“Después de alcanzada esta victoria, continuó peleando con más ardor si cabe. En la Indiana toma participación, y más tarde en el encuentro que contra una columna al mando del general español Palanca tuvieron los cubanos, acaudillados por Gómez. En esta función de guerra, Moncada cargó nuevamente al machete, haciendo una carnicería. Pero al terminar la faena, sus compañeros tuvieron que levantar en brazos el cuerpo robusto de su amado Ayax, herido en un muslo por el plomo del adversario... Antes de los dos meses ya se encontraba de nuevo en disposición de arremeter, al frente de los suyos. Moncada, después de esa su segunda herida, tomó parte en las acciones de Báguano, Samá, Los Palos, El Capeyal, Holguín, Las Cabezadas de Báguano y El Zarzal, combate éste donde el propio Guillermón, en lance personal, le arrancó la vida al Teniente Coronel español Sostrada. Hecho tan singular le valió las estrellas de coronel.


“Luego, y después de combatir en Santa María de Holguín, pasa al Camagüey, donde toma parte en la acción de El Naranjo, una de las más gloriosas de nuestras guerras de independencia. En El Naranjo es nuevamente herido, lo que le priva de hallarse más tarde en la batalla de Las Guásimas, estupenda victoria lograda por las huestes del ejército libertador: ¡inmarcesible laurel sobre la espada del cien veces glorioso caudillo Máximo Gómez...! A curarse pasó Guillermón a la jurisdicción oriental. Apenas se siente bueno, incorpórase a las fuerzas de Antonio Maceo, entonces Jefe de aquella División. Al lado del Capitán sin émulo, estuvo hasta que, después de la protesta de Baraguá, aquél marchó al extranjero. Y cuando, disuelto el Gobierno de la República, y sin fe los militares, llegó la hora de la disolución, Moncada, como quien ha cumplido todo su deber, firma la adhesión al Convenio, y se retira, triste, pero acaso rumiando esperanzas, a su hogar abandonado...


“Vino después la guerra chiquita, la revolución del 79, y Moncada, fiel a su juramento, volvió a la lucha. En unión de José Maceo y Quintín Banderas abandona la ciudad de Santiago de Cuba. A los pocos días sostiene un encuentro con las tropas españolas en Mayarí y el Macío... Pero reducidos a poco los cubanos, tuvieron nuevamente que entablar negociaciones con las españoles. Pero las negociaciones entabladas entonces fueron más dolorosas y más inicuas que las anteriores. Los bravos jefes de esa mueva intentona fueron, unos muertos calladamente y otros enviados a los presidios de Africa. A España fue trasladado Guillermón junto con el general Calixto García, el de la frente gloriosa...


“Al abandonar el presidio volvió a Cuba, a su Oriente. Allí supo de la creación del Partido Revolucionario Cubano, la obra de Martí, y se puso a conspirar en espera de la hora en que había nuevamente de tomar el camino de la manigua. Dos días antes del 24 de febrero de 1895, Guillermón, con conocimiento de la orden de levantamiento, se echó al monte en compañía del pulcro Rafael Portuondo Tamayo, joven de lo más distinguido de Santiago de Cuba, después general de la revolución. Al monte se fue Guillermón, pero no era ya el Hércules invencible de la guerra grande. Comido por la tisis, había salido poco menos que moribundo, porque no concebía que los cubanos estuvieran peleando por su libertad y él no fuera de ellos. Un mes y medio escaso duró aquella existencia preciosa bajo la enseña de la rebeldía. No pudo el pobre ni siquiera saber que no dejaba la revolución en mal estado. ¡Acaso si la visión última que tuvo fue la de la patria, sujeta por nuevas y más recias cadenas...”


Fuente del Articulo:

http://www.guije.com/libros/proceres/moncada/index.htm

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Re: Efemerides

Mensaje por Invitado el Dom Abr 06, 2008 9:44 pm

Gracias Américo. Ya ven, 40 años viviendo en Cuba y no sabía casi nada sobre este prócer de nuestra independencia. No era que no atendiera a clases de historia, pues era bien aplicado, pero estos verdaderos padres de nuestra independencia se han dado y se dan de pasada en las aulas cubanas. Ahora sí, se sabe vida y obra de la dulce oposición del PSP durante la etapa constitucional y la batistiana. Bueno,la dulce oposición no, la que dan son pequeños episodios de enfrentamientos con la policía hiperbolizados. Nada sobre las grandes comelatas y orgías de Carlos Rafael Rodriguez, Ordoqui y la Buchaca. De los grandes festines y comilonas de lechón ahogado de los compañeros Blas Roca, Lázaro Peña y Anibal Escalante.
Poco sabemos de nuestros próceres, pero si de que en Hungría en 1919 surgió una dictadura totalitaria llamada pomposamente República Soviética de Hungría, que duró lo de un merengue en la puerta de un colegio cubano actual.
Apenas sabemos de Juan Gualberto Gómez, Flor Crombet y Donato Mármol, o de la terrible y tirante relación entre dos de nuestros grandes; Céspedes y Agramonte(se citaron a duelo), pero si sabemos cuantas balas y cuanto salbutamol para el atsma llevaba el matasanos argentino de la guerrilla.
No sabemos que Maceo en el exilio costarricense se convirtió en un exitoso hacendado, pero sabemos si nos lo proponemos, hasta el lugar donde cagaba Fidel en La Plata.
Para que el futuro no llene a un pueblo de desagradables sorpresas, es necesario que ese pueblo juzgue rectamente su pasado.
¡Que Horror!
Por otra parte cuando salí de Cuba una de las palabras más odiadas para mí era la de esfemérides, como me jodía por aquella fecha. Recuerdo a mi padre casi romper el encendedor de un tv ruso Rubín 205, cuando pusieron de repente a Osvaldo Rodriguez, el bufón oficial de la corte por aquellos días, cantándo una de sus chapuzas. Recuerdo que mi padre llamaba a este cantante Esfemérides Rodriguez, porque siempre estaba sacando alguna cancioncita relacionada con las fechas. Un día descubrió que estaba más ciego que él mismo.

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Re: Efemerides

Mensaje por Invitado el Dom Abr 06, 2008 10:47 pm

Guillermón Moncada: Vencedor del Rancheador Miguel Pérez Céspedes de Guantánamo
de Eugène Godfried, 5/2005




INTRODUCCIÓN

Hemos tomado nota de la opinión oficial en la Provincia de Guantánamo que considera el acontecimiento histórico más importante de esta provincia, la llegada de José Martí el día 11 de abril de 1895 a Playa Cajobabo. Esta ponencia, indirectamente, descarta la llegada milagrosa a Duaba, Guantánamo, del día 1ro de abril de 1895 de Antonio, José Maceo y otros, apesar del error de Martí designando a Flor Crombet como Jefe de esa expedición que partiera desde Puerto Limón, Costa Rica. Además, las masas oprimidas, explotadas y humildes de Guantánamo han conocido multiples momentos de gran importancia en su lucha por la liberación de España. Allí están las valientes luchas conducidas por Guillermón Moncada, quien supo poner fin a las acciones del odioso racista y rancheador Miguel Pérez Céspedes. Un hecho que no se debe ocultar ni menospreciar. La UNESCO llama a los pueblos del mundo a denunciar la esclavitud y el racismo. Para lograr esto hay que ver y defender la historia desde las perspectivas de los que por más de cinco siglos han sido víctimas del sistema colonial eurocentrista y eurosupremacista. Guantánamo cuenta con una presencia significativa de gente de color, descendientes de Africanos, Indígenas, Asiáticos y Europeos humildes que han marcado pauta en sus luchas libertarias.

Eugène Godfried

Especialista del Caribe/periodista
Trabajador comunitario/autor




CONCIENCIA DE UNIDAD

Guillermo Moncada vivió persuadido de la idea que los descendientes de Africanos y los descendientes de Europeos, simplísticamente categorizados, ‘negros’ y ‘blancos’, comparten un interés común: la Patría, Guillermón Moncada encarnó enteramente este principio político. Era inseparable el sentimiento que motivó a los luchadores de las capas humildes y explotadas a luchar por la independencia patria y el que los hizo luchar al mismo tiempo contra la esclavitud. Una doble preocupación que explica la razón por la cual los rebeldes genuinos adoptaron el lema de “PATRIA Y LIBERTAD”. Patria para todos, libertad para los deprivados de ella.

¿CUANDO, DONDE NACIÓ GUILLERMÓN MONCADA Y CÓMO FUE SU JUVENTUD?

Nació el 25 de junio de 1840 en Santiago de Cuba en la barriada Los Hoyos. En el seno de una familia de descendientes Africanos muy humildes. Su madre, era Dominga Trinidad Moncada y su padre, Narciso Veranes.

La juventud de Guillermo Moncada se manifestó en Cuba entre los años 1841 y 1861. Era la época de las sublevaciones de las dotaciones de esclavizados de ingenios en la primera mitad del siglo XIX. Estas ocurrieron especialmente en los años 1812, 1840, 1841 y 1843. Fueron llamadas, erroneamente, ‘sublevaciones racistas’ por la élite colonial dominante. Se acuerda, por ejemplo, que en la conspiración de La Escalera (1844), tanto descendientes de Africanos como de Europeos participaron en este proceso libertador. Moncada nació tres años antes de la traición y muerte en 1844 de Plácido, principal figura que cayó en la masacre racista que tuvo lugar ese año.

El jóven Guillermo se crió en Los Hoyos. Este era el barrio en donde vivía la mayoría de los descendientes de Africanos de Santiago de Cuba. La ciudad en donde más abundaba esta categoría social. Siendo los peor tratados, tenían que convertir ese barrio en un foco de rebeldía constante. Es el barrio que más militantes dio en Oriente a las luchas revolucionarias.

El adolescente Moncada tuvo que luchar por el pan cotidiano. Trabajó como carpintero aserrador de maderas, generalmente en el campo. Su elegancia conquistaba el respeto y admiración de sus compañeros de trabajo, de quienes fue un líder natural. Amaba a sus padres y ahorraba para ellos. No pudo concluir la casa que empezó a construir para su madre, por su afiliación a la Guerra Grande.

Muchos que le conocieron dicen que Moncada, desde jóven fue tan valiente como generoso, serio en sus compromisos, firme en sus decisiones, leal hasta no poder serlo más, sereno en todo momento y de hablar lento y en voz baja, como hombre responsable que medita lo que dice. También dicen que daba la impresión de ser un hombre de voluntad extraordinariamente fuerte. Su aspecto físico se sabe que era el de un hombre todo vigor, de estatura gigantesca, ancho torax y andar erguido y pausado. Desde sus primeros años, sus amigos le llamaban, por su extraordinaria fortaleza, Guillermón.

AFILIACIÓN A LA GUERRA DE DIEZ AÑOS

Moncada tenía veintisiete años de edad cuando Carlos Manuel de Céspedes inició la Guerra del 68. Céspedes comprendiendo que el el hombre de piel negra era muy necesario en la guerra. Apróximadamente en el mes de noviembre, Moncada ingresa en las filas mambisas. ¿Por qué? ¿Por qué ingresa en la Revolución iniciada por los ricos (de piel blanca) este pobre carpintero (de piel negra)? La respuesta es, que el gesto de Céspedes les promete cambios sociales y un futuro libre.


Miguel Pérez Céspedes
ATAQUE A GUANTÁNAMO - UNA HAZAÑA ANTIRACISTA

Ya ascendido a comandante Guillermón, Máximo Gómez le manda perseguir a los guerrilleros coloniales de Miguel Pérez Céspedes, el conocido rancheador más odiado y temido por los mambises de la parte más oriental de la Isla. Y el 5 de mayo del 1871, en Guantánamo, en un lugar correspondiente a la jurisdicción de Yateras que unos llaman Palenque y otros Peladero, Guillermón Moncada logra poner fin a las hazañas del infame jefe de aquellas bárbaras “escuadras”, después de cinco horas de combate luchando en duelo cuerpo a cuerpo. Y, para que no quede duda del cumplimiento de la orden que había recibido, como símbolo de la victoria obtenida por él, envía a Máximo Gómez las insignias y la espada del vencido. Por esta significante proeza Moncada es ascendido gloriosamente a Teniente Coronel.


GUILLERMON PERSISTE LUCHANDO

Ha intervenido brillantemente en las famosas acciones de la loma de la Galleta (12 de julio 1871), La Loma de La Estacada (12 de julio), el cafetal La Indiana (6), en Monterru (4 de agosto), el cafetal Dos Amigos (23 de agosto), Monte Líbano (20 de septiembre). Comparte en las luchas del cafetal Oasis (20 de noviembre) donde los cubanos hacen huir al General Carlos Palanca Guttiérez. Guillermón, gravemente herido no puede asistir a los combates de Las Guásimas, Nuevitas y Cascorro. En unión de sus compañeros orientales, regresa a esta provincia a mediados del año 1874. Ya curado y a las órdenes de Antonio Maceo, pelea, según cálculos de Regino E. Boti, en más de cincuenta acciones de guerra, entre ellas las de Guayabal, la toma del convoy de La Florida, La Llanada de Juan Mulato, la del Plurial en Guantánamo (3 de febrero de 1877, la de los Caños en Guantánamo (13 de febrero de 1877), la de Jaibo, cerca de Caimanera, y la de Arroyo Naranjo o Monte de San Ulpiano, en Mayarí, en la cual Maceo le hizo cargo, por la confianza que tenía en él, de la siempre dificil defensa de la impedimenta.

Luego de la paz sin independencia ni la abolición de la esclavitud del Zanjón, Guillermón se encuentra entre los oficiales que, junto a Antonio Maceo, protagonizaron la viril PROTESTA DE BARAGUÁ. La Guerra Chiquita lo suma otra vez a la manigua y luego del fracaso de esta, es enviado a prisión por el gobierno colonial, primero en Cuba y luego a las Islas Baleares. Después de seis años de prisión regresa a Cuba en 1887. Sin temor a nada continuó sus actividades conspirativas. En 1893 es detenido nuevamente, hasta mediados del siguiente año.

Con los pulmones destrozados por la tuberculosis y sabiendo la muerte cercana, respondió al proyecto para la nueva contienda trazado por José Martí. Fue nombrado Jefe Militar de Oriente y se establece en Loma de la Lombriz, termino de Alto Songo. El 5 de abril de 1895, en Mucaral, Mayarí Arriba, desapareció el brillante héroe de las gestas cubanas contra el colonialismo español y el racismo: Guillermøn Moncada Veranes.

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Re: Efemerides

Mensaje por Invitado el Dom Abr 06, 2008 10:51 pm

Breve Reseña Biografica

Guillermón Moncada: Estatura y coraje
Este Guillermón vale mucho y es muy valiente, reseñó el Mayor General Máximo Gómez al referirse a sus cualidades. Tiene dotes de mando y gran habilidad estratégica, es un hombre que promete y si no lo matan, llegará muy alto.

Su mote "Guillermón" no fue por simpatía, sino por su estatura y coraje. La mención de su nombre causaba pánico en los españoles.

Nacido en Santiago de Cuba el 25 de junio de 1848, llevó como único apellido el de su madre, Dominga de la Trinidad Moncada. De ella heredó su bondad y valentía. Su padre no lo reconoció como hijo.

José Guillermo Moncada escogió el oficio de carpintero aserrador y solo pudo cursar los primeros niveles de instrucción primaria. A inicios de la guerra de 1868, se alistó como soldado y fue uno de los primeros en la manigua. Llegó a dominar el arte del machete como arma. Obtuvo los grados de Comandante, Brigadier y General del Ejército Libertador.

Luego del fracaso de la Guerra Chiquita sufrió prisión en Puerto Rico y en España, donde permaneció en pésimas condiciones.

Por ser útil a los demás, llevó una vida de constantes peligros y privaciones.

Resaltan en este General la recia figura de guerrero, su nobleza y bondad. No hubo bala, estrategia, ni acción que pudieran doblegar su grandeza física y moral.

Guillermón participó en las tres guerras de independencia. Se unió a Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua, protagonizó con Antonio Maceo la Protesta de Baraguá, se incorporó a la Guerra Chiquita junto al General Calixto García y, con Martí, preparó el estallido del 24 de febrero en 1895.

En la última guerra es designado jefe del Departamento Oriental y dirigió las acciones durante el levantamiento armado en la zona de Alto Songo, Santiago de Cuba.

Enfermo de muerte cumplió con la palabra empeñada: encender la llama de la guerra. Se sobrepuso al padecimiento que lo roía y ocupó nuevamente su puesto de combate, aunque no llegó a ver el fin de la guerra. El 5 de abril de 1895, en Mucaral, Santiago de Cuba, la tuberculosis arrancó la vida a Guillermón Moncada, el General de tres guerras

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Re: Efemerides

Mensaje por Invitado el Dom Abr 06, 2008 10:56 pm

Guerra en el 95

La Revolución organizada por José Martí dio su inicio el 24 de febrero de 1895 y en ella se destacaron, junto al Héroe Nacional Cubano, Guillermon Moncada(1838-1895), Bartolomé Masó (1830-1907), y nuevamente las figuras de Salvador Cisneros, Máximo Gómez, Calixto García y Antonio Maceo. Las acciones comenzaron a desarrollarse con efectividad, pero la lucha anticolonial sufrió el 19 de mayo de 1895 el más grande de sus reveses: la caída en combate de José Martí, y más adelante el 27 de diciembre de 1896 la caída igualmente en combate de Antonio Maceo.

Sin embargo, los éxitos armados cubanos se sucedieron uno tras otro, de ahí que España aplicara bajo las órdenes del Capitán General de la Isla Valeriano Weyler, una política atroz conocida como "reconcentración" que pretendió eliminar todo apoyo posible del mundo rural cubano a sus tropas mambisas. El resultado fue la muerte de cerca de 200 000 civiles víctimas del hambre y el hacinamiento, con lo que se condenó a Cuba a pagar un precio demasiado alto de civiles (no visto hasta entonces en este hemisferio) para lograr separarse de España.

Las presiones y pretensiones desde los Estados Unidos junto a la actitud española, hicieron que el final de aquella contienda militar se convirtiera en el enfrentamiento entre una naciente potencia y un colonialismo agónico. La guerra hispano-norteamericana con la victoria de los norteños daba fin así a cuatro siglos de presencia española en la isla de Cuba. Los mambises, quienes habían llevado el mayor peso en la guerra, fueron ignorados por los interventores estadounidenses y excluidos de la victoria que les pertenecía

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Re: Efemerides

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