Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 21 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 21 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

46 AÑOS DE SOMBRAS

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

46 AÑOS DE SOMBRAS

Mensaje por QBANO 76 el Jue Ene 24, 2008 4:40 pm

46 AÑOS DE SOMBRAS
por Agustin Tamargo-

Hace 46 años de la llegada de Castro al poder en Cuba, casi la mitad del siglo que tiene de fundada la República. Lo que ese poder ha significado en nuestra historia estamos aún demasiado cerca de él para percibirlo. Somos además, (somos todos) de un modo u otro, partícipes de este proceso histórico y carecemos por tanto de la serenidad y la distancia necesarios para evaluarlo con propiedad, apoyo que solo proporciona el transcurso del tiempo.

Pero alguien, algún día, (preferiblemente alguien no cubano) meterá el bisturí en la carne enferma de ese experimento caribeño y le dirá al mundo los inmensos estragos que ha causado a la población cubana y a la nación entera. Cuba, bajo Batista, quería ser otra, y Castro la hizo otra. Pero esa otra que hizo Castro está en las antípodas de lo que la nación esperaba.

Donde se clamaba por libertad el puso servidumbre, donde se pedía justicia el impuso atropellos, donde se reclamaba paz y concordia entre los cubanos él sembró la venenosa semilla de la cizaña y el recelo. Esto último, sobre todo, es a mi juicio el más grave daño inferido por Castro a nuestro país. Porque en la Cuba anterior a él hubo pasiones personales, divisiones económicas, pugnas políticas y brechas generacionales, sí. Pero no hubo nunca el abismo que él abrió entre los suyos y los otros, otros que habían sido en muchos casos los suyos hasta el día anterior. Fue necesario bien poco para que él empujara a los mismos suyos al bando de los preteridos, los discriminados y los atropellados.

Castro cavó una inmensa zanja para arrojar en ella a sus fusilados, pero cavó otra zanja mucho mayor: la zanja moral a la cual cualquiera que diga no a sus órdenes, o sí sin mucha convicción, es lanzado impiadosamente. Cuba pasó bajo él, de un día para otro, de una tierra de amor a una tierra de odios. No hubo taller, no hubo aula, no hubo casa ni campo, donde el resquemor y la división no se hicieran presentes desde el primer día y por las causas más injustificadas. Tener una finca o una bodega era un delito. Tener un pariente en el gobierno anterior era un delito. Hablar inglés era un delito. Vivir en una casa cómoda era un delito. Hasta tener la piel blanca y el rostro sin barbas fue en un momento un delito.

A él no le importaba mucho lo uno ni lo otro. A él lo que le importaba era que el cubano se enguerrillara, que el vecino odiara al vecino, que el hijo sospechara del padre y el padre sospechara de la madre. El sistema que se instaló en Cuba en 1959 dicen que es comunismo. ¡Qué va a ser comunismo! El comunismo será una plaga que por donde pasa no deja más que ruinas, pero es una plaga perversamente razonada, un esquema social basado en ciertas ideas atractivas que a la larga se convierten en un corsé asfixiante, pero responde de cualquier modo a una teoría, es un concepto de la historia. El fidelismo es otra cosa. El fidelismo se llamó revolución primero y socialismo o comunismo después pero en el fondo no ha sido más que el viejo caciquismo latinoamericano más brutal y salvaje que todos los anteriores aunque se ponga una corbata del color de esta o aquella ideología. Bajo Castro no hay más que una doctrina: Castro; una orden de mando: Castro y un resultado: Castro. Ese resultado es el que tenemos a la vista en la Isla: represión, cárceles, hambre, raterismo, bandolerismo, vagancia, torturas, paredones y por encima de todo una monumental hipocresía.
A mi juicio ese es el daño principal que Castro le deja a Cuba: el de haber fabricado un cubano a su medida, un hombre que siempre dice lo contrario de lo que piensa. Su legado peor no es otro que ese: una moral viciada, un ciudadano ejercitado en el innoble hábito de callar y asentir, cuando debía gritar y desobedecer.
Sí. La reflexión sobre el caso de Cuba, a un latinoamericano, lo desconcierta, a un cubano, le causa horror. La herencia material de Castro es pésima: la industria está destruida, la agricultura es primaria, el comercio no existe salvo clandestinamente. Allí no sirve nada hoy: ni las escuelas, ni los hospitales, ni las carreteras, ni los puentes, ni las calles. Allí todo está en el suelo, peor que el día en que dejaron a Cuba los españoles y la República levantó por primera vez la cabeza de la independencia. Por eso cuando se mira a la Isla de hoy, cuando se piensa en las nuevas generaciones de hoy, que son las que recibirán esa herencia, lo que se siente es lástima. Pasar de la colonia a la República fue fácil; pasar de Machado y de Batista a la democracia fue fácil; pasar por encima de Enmienda Platt a la soberanía completa fue fácil. Nada de aquello había tocado el alma de Cuba, que estaba intacta y esperanzada en medio de todos sus sacrificios y problemas. Pasar, por el contrario, de la tiranía fidelista, del salvaje culto a la personalidad fidelista, de la montonera brutal de los fidelistas, a una república democrática, moderada y civilizada, en la que la ciudadanía se consagre a crear y unir, no a vigilar y a delatar, va ser mucho más difícil. Sobre todo porque en cerca de medio siglo no ha habido para esas virtudes cívicas ninguna práctica ni ejercicio.
Así, pues, si usted es religioso, récele a Dios por Cuba. Si no lo es, o aún siéndolo, tenga en mente esto en estos días que tienen que estar próximos al balance final de aquel desastre. Allí hay que ir a llevar no a buscar, allí hay que ir a sembrar, no a recoger, allí, en aquella tierra maravillosa que los fidelistas nos han convertido en un basurero político y moral, lo que hay que hacer es arrancarse el corazón de la cubanía y echárselo a las grandes masas para que despierten.
octubre 21, 2005

QBANO 76
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1465
Valoración de Comentarios : 78
Puntos : 81
Fecha de inscripción : 25/01/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: 46 AÑOS DE SOMBRAS

Mensaje por odioafifo el Jue Ene 24, 2008 9:09 pm

FIDEL......CUANTO TE ODIO!!!

odioafifo
Moderador

Cantidad de mensajes : 2578
Valoración de Comentarios : 423
Puntos : 3758
Fecha de inscripción : 02/09/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.