Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 60 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 60 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

“”” ROBERTO ARCHE FLORES.”””

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

“”” ROBERTO ARCHE FLORES.”””

Mensaje por EstebanCL el Lun Ene 07, 2008 10:41 pm

“”” ROBERTO ARCHE FLORES.”””





Fue nominado el “Héroe Nacional del Trabajo” por la marina mercante con carácter vitalicio, todo el mundo se preguntaba lo mismo, ¿qué coño hizo Arche? La pregunta viajaba de barco en barco y cruzaba océanos gracias a las llaves de los telegrafistas, si algo bueno tenían esos bichos, el chisme era su fuerte. Le pegaban los tarros a Perico en La Habana y al día siguiente recibíamos la noticia atracados en Shanghai. No había un puto transmisor que tuviera suficiente potencia para una comunicación directa, pero ellos se las arreglaban haciendo puentes. El que andaba por la capital le sonaba al que estaba por Panamá, éste al que navegaba por Hawai, ese al que estaba fondeado en Tokio y por último, la noticia llegaba fresca a China, calentica, acabadita de sacar del horno. ¿Cómo se las arreglaban? No sé, pero estoy convencido de que violaban todas las regulaciones locales que casi siempre exigían mantener apagados los equipos, ¡y pobre del que fuera sorprendido transmitiendo! Lo hacían, eran unos cabrones en ese negocio.

¿Qué carajo hizo Arche para ser nombrado otra vez? Se preguntaba todo el mundo y creo que hoy tengo la respuesta. Arche era tan héroe, pero tanto, que un día se tragó un tanque de guerra norteamericano y se pasó el resto de su vida cagando tornillos, clavos, arandelas y cabillas que fueron utilizadas para el desarrollo de nuestro país y consolidación de la revolución.

Navegué durante más de un año con este implacable y extremista individuo a bordo del buque Habana. Él ocupaba la plaza de Jefe de Máquinas y yo era un simple timonel y luego pañolero. Cuando digo extremista lo hago con todo el respeto y consideración que merece esa palabra. Arche no era un simple Jefe de Máquinas, se comportaba como el dueño del buque. Sus decisiones y voluntad eran inviolables, cuando su dedo acusador era dirigido a uno de los tripulantes, sus efectos eran mucho más peligrosos que el pulgar hacia debajo de cualquier Emperador. Los gladiadores podían ser devorados por los leones, los marinos de aquellos tiempos eran reducidos a mierda por el partido, la juventud comunista y el propio sindicato. ¡Ojo! La primera puñalada debía ser asestada por la administración, o sea, el mando del buque.

Un día, le salió de sus santos huevos que no se podía usar el aire acondicionado, alegando poca extracción de gases en el cuarto de máquinas, ¡y ya!, apagó el equipo y abrió todas las puertas interiores que daban a la acomodación y servían de acceso a máquinas. El calor era insoportable y nosotros teníamos que consumir todos los gases por sus santos cojones para aliviar las jornadas de los maquinistas y engrasadores. Nadie protestó, ni el Capitán del buque, porque su presencia y poderes depositados en ese viejo gordo de mierda, reducía casi a cero el mando de cualquiera que comandara una nave donde él se encontrara. ¡Claaaaro! Solo éramos sometidos a ese sacrificio los que vivíamos en la cubierta de los marineros, engrasadores y camareros.

Dicen que cuando rasgas la piel de un extremista encontrarás a un oportunista, eso dijeron siempre en Cuba. Mi versión es muy diferente, detrás de todos esos hijoputas siempre hay escondido un maricón, un tipo frustrado, un impotente, un cornudo, un complejista. Yo navegué con otro tipo que era de la misma escuela de Arche, en aquellos tiempos ya ocupaba la plaza de Tercer Oficial, pero era joven, mujeriego, bebedor, divertido y marino en todo el sentido de la palabra. Mientras navegaba mi conducta era ejemplar y tenía un altísimo valor de lo que era la responsabilidad y la confianza que se depositaba en mí durante mis guardias. Sabía perfectamente que era responsable no solo del buque y su carga, valoraba por encima de esas cosas la vida de los tripulantes, yo era un oficial sumamente cuidadoso en el puente y siempre atento a todos los movimientos exteriores. Pero cuando llegaba a tierra y no me encontraba de guardia era otra cosa, trataba de vivir todo ese tiempo que perdí en el mar, la juventud multiplica esa actitud muy humana y natural. Anselmo era el sobrecargo del Jiguaní, ocupaba la plaza de secretario del partido también, pero en este caso era un verdadero verdugo. El tipo era un medio tiempo entonces, calculo que andaría por los cuarenta y tantos, pero encima de eso, era un individuo bien parecido, de ojos verdes y todo. Hablando en plata, se veía en mejores condiciones que yo con la mitad de su edad. ¿Qué creen ustedes? Anselmo salía del buque y se sentaba en el parque Céspedes de Santiago de Cuba para ver con cuales mujeres nos relacionábamos. Después y durante las reuniones a bordo, sacaba una listica con todas sus anotaciones y nos acusaba de estar andando con puticas. Pero esto no es lo peor, el lío es que Anselmo era casado y vivía precisamente en Santiago de Cuba. Por todo esto surge mi teoría de que eran unos ******* o tarrúos, ¡porque coño!, yo era soltero en aquellos tiempos, pero si hubiera estado casado lo normal es que gastara ese tiempecito en mi casa con la familia. Hasta ese trabajo tuvieron esos cabrones, velarles las portañuelas a los marinos.

Arche era el que encabezaba esa nómina de degenerados que tantos sueños destruyeron en nuestra flota con sus hijaputadas. Creo haya sido el primero en producir un mártir por templar, no lo mataron, pero al pobre negro lo expulsaron de la flota por el delito de acostarse con una pasajera. Son cosas que deben contarse y tienen que conocerlas las futuras generaciones. Un día, embarcaron en Rótterdam dos mujeres que iban de pasajeras en el buque. Una francesa que estaba muy buena y una inglesa que no lo estaba tanto, pero que al pasar el tiempo en el mar va ganando valor. Así se comporta un huequito en medio del océano, como el mercado, todo depende de la oferta y la demanda. Pues quien les dice que Víctor fue uno de aquellos afortunados, todo el mundo andaba detrás del culo de aquellas locas, pero el negro fue el ganador. A Víctor lo echó palante Chirino el camarero y Papucho, este último se encuentra en Miami desde hace muchos años, pero me importa un pito contarlo. Me los imagino.

-¡Mire, Jefe! El asunto es que Víctor se está templando a la pasajera, se lo comunicamos porque esa mujer puede ser agente de la CIA y tener un micrófono en la vagina. Usted sabe como es eso, los enemigos de la revolución se pueden encontrar donde quiera. Arche, un combatiente incondicional de la revolución, le tendió una cama a Víctor para atraparlo con la mano en la masa o el pito dentro de aquello.

-Y la inglesa, ¿hay alguien templándose a esa bicha? Preguntó el gordo de mierda con ese misterio que siempre acompaña como aura a los agentes 007.

-Por el momento no tenemos información al respecto, pero estaremos vigilantes, la seguridad de la revolución ante todo, camarada. Tuvieron que responder ambos combatientes.

EstebanCL
VIP

Cantidad de mensajes : 575
Valoración de Comentarios : 212
Puntos : 705
Fecha de inscripción : 12/12/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: “”” ROBERTO ARCHE FLORES.”””

Mensaje por EstebanCL el Lun Ene 07, 2008 10:41 pm

Esa noche, la francesa se bañó y cubrió sus partes íntimas con perfumes de su tierra, conocía las debilidades ideológicas del pobre negro y sus gustos por lo bueno. Aprovechó la ausencia de tripulantes a esas altas horas de la noche en los pasillos, aún así y alertada por el negro próximo a ser captado por la CIA o la SURETÉ, utilizó la escala exterior de la cubierta de botes y descendió por ella hasta la cubierta principal. Con sigilo abrió la puerta y se dirigió corriendo hasta su camarote, se desnudó y como el negro ni nadie poseía algún medio de distracción, encendió uno de los puros a los que ella era muy aficionada y que él le había obsequiado de aquellos que no pudo vender en el extranjero. Se desnudó y tiró sobre la cama de Víctor, quien desde aquella exquisita conquista, cambiaba con frecuencia la ropa de cama y escondía sus ropas llenas de grasa en un pañol que se encontraba en su pasillo. Entre bocanadas de humo que contaba y veía chocar contra el techo de aquel reducido camarote, la francesa contaba los minutos que faltaban para culminar la guardia de su negro amado y construía mentalmente todas las posiciones comprendidas en el Camasutra. Se veía penetrada por un potente y joven órgano que pertenecía a una isla prohibida. Le adoraba la idea de aquellos contrastes entre los colores de su pálida piel y el chocolate bien oscuro de Víctor. Ansiaba esos minutos de placer ya experimentados, insustituibles, el amor vedado al mundo, el macho por descubrir. El negro terminó su guardia, una estopa mojada con diesel era frotada por sus brazos y manos. Frente al espejo del baño observó su rostro y pasó levemente aquel manojo de hilos húmedos sobre las gotas de aceite y fuel oil, luego lo lanzó al tanque de basura. Se desnudó y entró a la ducha, todos sus movimientos fueron calmados, pensaba darle tiempo a la pieza para que bajara a su camarote. Ella era calculadora, miró su reloj y abrió las piernas, un triángulo muy oscuro y perfecto se dibujaba a solo unas pulgadas de su ombligo. Se acarició el clítoris con la parte que sostenía el puro en su boca, sintió una leve ardentía y se asustó por la cercanía del fuego. En el momento que lo llevaba a los labios nuevamente se abrió la puerta y entró Víctor con la toalla enrollada por la cintura, ella lo miró con malicia y observó una leve deformidad que anunciaba la presencia de algo exagerado entre sus piernas, sonrió mientras el negro abría un rústico botiquín del que extrajo un extraño tubo plástico y se lo frotó por las exilas con calma medida. Se viró hacia la cama y dejó caer con indiferencia la toalla sobre el piso, con lentitud se deslizó sobre ella mientras le agarraba el tabaco y lo colocaba sobre el cenicero. Poco importó el aliento de la blanca en aquel instante, Víctor la premió con un beso desesperado y ella abrió aún más las piernas lista para recibirlo.

-¡Así te queríamos agarrar, cabrón! Se escuchó a su espalda y las palabras rebotaron contra sus nalgas. No recuerdo si fue la voz de Papucho o Chirino, detrás de aquella voz entró Arche impartiéndole una orden a la posible agente de la CIA o la SURETÉ.

-¡Diríjase a su camarote, mañana hablamos! Ella se cubrió avergonzada con los pocos trapos que había traído y escapó temerosa de aquel camarote, no pudo dormir en toda la noche y esperaba que amaneciera para contarle su desventura a la inglesa. Víctor había sido condenado desde aquel instante, sin juicio, su delito había sido una grave traición a la revolución, pretendió metérsela a una francesa y fue separado de sus guardias. Continuaría el viaje en su condición de sancionado por el pueblo.

-¿Sabes una cosa, maricón? Te voy a partir el culo cuando lleguemos a La Habana. Le dijo amenazante a Papucho o a Chirino en la cubierta principal.

-¡Jefe, Víctor me amenazó! Fue uno de los dos, Papucho o Chirino.

-¿Cómo? Preguntó el gordo Arche alarmado. –Este individuo es un elemento peligroso, debe ir preso a partir de estos momentos. Como las palabras de Arche representaban la voluntad del pueblo, el negro Víctor terminó su viaje encerrado con llaves en su camarote. Solo se abría y salía para ir al baño o en los momentos que le llevaban la comida, las pasajeras vivieron su auto reclusión presionadas por la vergüenza de darle el rostro a los demás tripulantes. En La Habana, una lancha de las tropas de guardafronteras vino expresamente a llevarse al negro preso. En la casilla de pasajeros lo esperaba su esposa e hija, nadie pudo explicarles qué le había sucedido al negro. Varios años después pedí un taxi del servicio de recogida, Víctor era el chofer.

Eva era una muchachita que viajaba de pasajera con sus padres, era checoslovaca y tendría mi edad, yo tenía solamente dieciocho. El barco llevaba cubertada y ella tenía la costumbre de acostarse sobre ella a tomar baños de sol. Lo hacía exactamente por el camino que yo debía pasar con destino al pañol de proa, tomaba aquellos baños solares en bikinis y mi vista era larga, me torturaba cuando observaba vellos rebeldes que se escapaban de aquel reducido espacio cubierto de tela, ella lo sabía. Ocurrió en esos tiempos durante los cuales cuando duermes tu sábana toma forma de un circo más abajo de la cintura, ella lo sabía y disfrutaba mucho haciéndome sufrir. Hubo momentos en los cuales me rendí ante aquellos juveniles tributos que me cayeron de gratis, una vez en el pañol de proa, descendía hasta la Santa Bárbara y me masturbaba consumiendo todos los gases desprendidos por las cubetas de pintura. Me río cuando escucho hablar de las intoxicaciones por el plomo, cada una de mis arterias deben ser tuberías de ese metal.

Una tarde y quizás intrigada por mi indiferencia, Eva me siguió hasta el pañol en bikinis, me puse muy nervioso cuando la vi entrar en esas condiciones, estaba mucho mejor que la francesa del bateo con Víctor, pero no deseaba que me acusaran. Bueno, en este caso de ser captado por la KGB, porque Eva venía del campo socialista, pero en Cuba no entendían, el espía era de cualquier lao. Tres minutos después de entrar ella y cuando aún no había llegado ningún tripulante, se aparece la diabólica y gruesa figura de Arche.

-Compañerita, no puede encontrarse en este lugar vestida de esa manera. Le dijo y ella comprendió, Eva hablaba perfectamente el español. De vez en cuando me invitaba a pelarme, creo que lo hizo en tres oportunidades durante el viaje desde Rótterdam a La Habana. Yo no sé si el nerviosismo provocaba el crecimiento de mi cabello, pero cada vez que ella me pelaba yo me cagaba. Lo hacía sentado sobre una bita de popa, pero como el barco era pequeño, aquellas eran bajitas, proporcionadas al tamaño del buque. Casi siempre me pegaba aquello en el hombro o me pedía que abriera las piernas para acercarse a mi cabeza. Entonces, su ombligo me quedaba justo frente al rostro, podía sentir la fragancia de su olor que luego me martirizaba por horas y no podía masturbarme porque el camarote era doble. No me levantaba de la bita tampoco, no podía hacerlo al instante. Cuando levantaba la mirada, allí se encontraba la vista combatiente y celosa de Arche pendiente de que yo no cayera en debilidades ideológicas que pudieran convertirme en enemigo de la revolución. ¡Ni cojones! Todos estos hijoputas tenían vetas de *******, no puede ser de otra manera, ningún hombre le vela las portañuelas a otros como ellos lo hicieron con tanta saña.

Cuando fui a estudiar para oficial, quién les dice a ustedes que el director de aquel curso era el animal de Arche. Animal digo porque ese hijoputa era de un nivel de escolaridad desconocida. Nunca estudió en academia alguna, era un Jefe de Máquinas empírico, pero esto no es un factor determinante, el caso es que ese tipo era de una incultura que nadie puede concebir. Pero miren que grande es una revolución, cualquier salvaje puede ser director de gente con mucho más nivel que ellos. Digo esto porque en ese curso había muchachos graduados de la Universidad, pocos, pero existían. Yo fui muy buen estudiante, muy autodidacta, me tomé muy en serio aquellos estudios porque amaba verdaderamente la profesión de marino. En la medida que aprendía, descubría un mundo nuevo para mí y aquel reto se convirtió en un vicio. Sin embargo, me sobraba tiempo de aquellos estudios para disfrutar algo tan preciado e irrepetible como lo es la juventud. Nunca dejé de ser el jodedor que siempre fui y eso me marcó ante este gordo frustrado y degenerado.

Nos encontrábamos formados frente al Ministerio de Marina Mercante y Puertos, todos vestíamos el uniforme blanco tropical de nuestra marina, nos separaban unos minutos de nuestra graduación. Entre bambalinas se producía un debate ajeno a los alumnos, era el establecido entre los profesores de aquella escuela y su hijoputa director. Aquella discusión solo tenía una razón inaceptable por los profesores, Arche no quería reconocer el orden de los primeros expedientes, orden que como es de suponer, se impone por las calificaciones obtenidas y no por méritos revolucionarios o comunistas. No fue hasta mucho después de pasar el acto de graduación, me enteré por varios profesores que eran oficiales de la marina mercante. Arche opuso una férrea resistencia a que se me reconociera como el primer expediente de la especialidad de cubierta, aún después de acumular un promedio de 98 puntos en diecisiete asignaturas impartidas. No conforme con el voto de todos los profesores que nominaron a sus alumnos de cubierta y máquinas, el gordo señaló a Lorenzo como primer expediente de todo el curso, cuando éste no se acercaba a la media de los primeros expedientes.

Se repitió la misma pregunta todos los años, ¿qué hizo Arche para ser considerado el Héroe Nacional del Trabajo? Nadie le encontró una justificación a tal vitalicia designación. Yo sí, Arche se tragó un tanque de guerra americano, comenzó por tragarse el cañón por el culo, se lo metió todito. Luego comenzó a cagar tuercas, tornillos, clavos, tuercas, cabillas, ¿y por qué no?, todas las medallitas con las que han condecorado a otros hijoputas que consolidaron la existencia de su revolución y han destruido tantos sueños de jóvenes cubanos. Lo siento por sus parientes, pero si un día pretendemos escribir la verdadera historia de ese proceso, les adelanto una cosa, mi padre fue un hijoputa fanático, pero Arche fue tres veces más hijoputa. A la historia lo que le pertenece.



Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá.

2008-01-07


EstebanCL
VIP

Cantidad de mensajes : 575
Valoración de Comentarios : 212
Puntos : 705
Fecha de inscripción : 12/12/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.