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Daniel Ortega, el capitalista salvaje

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Daniel Ortega, el capitalista salvaje

Mensaje por Anonymou el Dom Abr 22, 2007 3:38 pm

Por Ariel Montoya
El Nuevo Herald

Si de hablar sobre el capitalismo salvaje se trata, Daniel Ortega es un buen ejemplo para su práctica, muy a pesar de sus panfletarias y ridículas críticas al sistema de mercado libre y al mundo occidental en general.
Recientemente, despotricó una vez más ante cuadrillas de seguidores diciendo que cuando gane las elecciones, va de lleno contra dicho sistema, pues argumenta que los nicaragüenses ya no lo aguantan, añadiendo de paso que es hora de elegir por un ''cambio'' que ellos, los sandinistas con él a la cabeza --evidentemente-- van a darle al país.
Ortega es más que un buen capitalista salvaje, si es que los hay, por lo menos en Nicaragua, donde el sector privado ha logrado poco a poco restablecerse tras la depredación económica que causó su gobierno durante la década de 1980. Y ya en un tono más colegiado, su partido, el Frente Sandinista --una institución que pasó de la remembranza revolucionaria al más cursi caldo populista--, representaría la más clara medición de lo que sería un capitalismo salvaje corporativo, con tanto enriquecimiento disperso e ilícito tras la sombra de florecientes sociedades anónimas emplantilladas con testaferros y serviles.
Por más que Ortega intente frenar su resentimiento en contra del orden internacional establecido en el sistema de libre comercio y sana competencia, el que trata de disimular con una sublime y atolondrada campaña de reconciliación, paz y amor empapelada con frases fresas y endulzada con las viejas canciones de John Lennon (como si también quisiera atraer el voto hippie de los 60), le es difícil esconder las verdaderas causas que lo impulsan a buscar obcecadamente la Presidencia de la República de un pequeño país históricamente empobrecido, pero destruido y acabado por él en apenas una década.
Esas causas residen en la pila de terquedades caudillistas encarnadas en su persona, que patológicamente lo hacen postularse en cada elección desde 1984. No obstante, en cada contienda el pueblo lo ha castigado tanto por su pasado autoritario y alegóricamente revolucionario, como por su presente criollamente viciado con los pactos celebrados con su socio menor, el ex presidente y reo Arnoldo Alemán.
Es por eso que a pocas semanas de las elecciones, en uno de esos arrebatados encuentros con sus simpatizantes que ya lo hacen sentirse presidente, la emprendió contra lo que él llama el capitalismo salvaje, evidenciando su descontento ante los avances que el país ha tenido desde que dejó de administrarlo en 1990.
Desde entonces a esta fecha Nicaragua es otra, diametralmente opuesta a aquella vieja y hambreada colonia cubana con resabios prosoviéticos, pero canturreada con himnos y celestiales avecillas revolucionarias.
Es otra porque la incipiente democracia, en medio de sus vicios e inexactitudes, ha ido propiciando las condiciones para que la inversión nacional y extranjera desarrolle e incremente sus potencialidades, para generar bienestar social y miles de empleos que antes no existían. A eso le teme Ortega, porque fue incapaz de darle continuidad a esa agenda que hace ricas a las naciones; por el contrario, su gestión se caracterizó por arrastrar al país a una abatida postal del tercer mundo atrapada por el hambre, la insalubridad, el militarismo y el destierro.

Anonymou
Invitado


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Re: Daniel Ortega, el capitalista salvaje

Mensaje por Anonymou el Dom Abr 22, 2007 3:38 pm

Es por la suma de estas acotaciones que Ortega jamás podría cambiar. No puede cambiar porque sus actitudes, inmoralidades y vicios de poder se lo impiden; porque es el auténtico capitalista salvaje quien con la piñata, las confiscaciones, con las empresas que se repartió, con el daño que hizo a miles de pequeños y medianos comerciantes cuando devaluó irresponsablemente la moneda nacional, se consagró como tal.
En otras palabras, es un autista económico, pues sólo da vueltas en el eje chavista y castrista y en los atolladeros del sucio pacto de alternabilidad que maneja a su antojo con el liberalismo corrupto.

Anonymou
Invitado


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