Compartir este Tema o Noticia en tu Facebook o Twitter
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 27 usuarios en línea: 1 Registrado, 0 Ocultos y 26 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Shijaran

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 7:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Anuncios
Navegacion
 
 
 
Educacion y Salud Publica en Cuba
Temas dedicados a la educacion y salud cubana.
Noticias, Anecdotas, Fotos, Comentarios, Etc..
 
Ubicacion de unidades militares, Fotos de satelite, Etc...
 
Carceles de Cuba
Ubicación e información de carceles cubanas.
 
 
 Documentales, Audios y Videos
Todo en version de video y audio.
 
Anuncios
Sondeo

¿QUE REPRESENTO PARA CUBA EL GOLPE DE ESTADO DEL 10 DE MARZO DE 1952?

22% 22% [ 22 ]
18% 18% [ 18 ]
13% 13% [ 13 ]
10% 10% [ 10 ]
9% 9% [ 9 ]
11% 11% [ 11 ]
5% 5% [ 5 ]
9% 9% [ 9 ]
5% 5% [ 5 ]

Votos Totales : 102

Secretos de Cuba en Twitter
Facebook
Stats


Otras Paginas

Miriam Celaya: Declaración de principios.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Miriam Celaya: Declaración de principios.

Mensaje por glezbo el Vie Feb 24, 2012 1:14 pm

Articulo denuncia de la valiente bloguera independiente Miriam Celaya sobre el acoso castrista a los participantes en una video conferencia organizada por la Seccion de Intereses de Washington en Cuba. Debemos dar a conocer estos hechos porque usualmente preceden a la accion represiva del regimen castrista y Miriam Celaya se siente en peligro con todo motivo.

Saludos y respetos, Glezbo.





Ayer 23 de febrero de 2012, por segunda vez, la TV cubana me ha honrado exponiendo mi imagen —junto a la de varios periodistas independientes y otros disidentes— en los noticieros nacionales. La ocasión anterior había tenido lugar meses atrás, durante un desafortunado programa televisado a través de la célebremente aburrida Mesa Redonda, a propósito de una supuesta “ciberguerra” que estaba orquestando (¿quién?) la sempiterna CIA, sirviendo a los intereses de (¡ese mismo villano!) el gobierno estadounidense, al que siempre llaman “gobierno norteamericano”, como si México y Canadá fueran apenas simples provincias norteñas.

No pienso desgastarme en acusar por difamación, tergiversación y uso malintencionado de la imagen a un gobierno que jamás ha tenido el decoro de reconocer su responsabilidad en crímenes muy superiores a éste. Los fusilamientos, las absurdas muertes cubanas por las aventuras guerreras en otros países cuando los subsidios soviéticos permitían alimentar la egolatría y megalomanía injerencista de Fidel Castro, las torturas y muertes de presos políticos a todo lo largo de la llamada “revolución”, los hechos del hospital Psiquiátrico de La Habana en enero de 2010, más de cinco décadas de destrucción sistemática de una nación en su conjunto, la separación de decenas de miles de familias por el éxodo permanente, la deuda impuesta irresponsablemente a las generaciones presentes y futuras, entre otras muchas culpas cuya enumeración sería interminable, empequeñecen el pecado de cualquier insulto oficial a unas pocas personas. Si no existiera la posibilidad de alguna oscura maniobra del ya conocido estilo represivo que consiste en demonizar a los ciudadanos poco antes de lanzarles el zarpazo que los arroja a las cárceles, quizás hasta me sentiría halagada.

No obstante, como se trata de la desproporcionada embestida de la dictadura más longeva de este hemisferio, dueña de los medios de comunicación, de los cuerpos represivos, del ejército y de todo el poder, contra apenas un puñado de ciudadanos que tienen la audacia de sentirse libres, me permito a título personal, absolutamente individual y sin representar a nadie más, desmentir una vez más el discurso oficial, que no por repetitivo, panfletario y mendaz deja de ser malsano. Y dado que, en su proverbial cobardía las autoridades ni siquiera se pueden permitir el lujo de otorgarme el derecho a réplica en sus propios medios —por razones obvias—, lanzo mi dardo desde este blog que, obviamente, les está haciendo diana desde hace más de cuatro años.

En la mañana del 22 de febrero asistí a la video conferencia “La Libertad de Prensa y de Expresión”, organizada por la Oficina de Prensa y Cultura de la Sección de Intereses de los Estados Unidos, con la participación de Luis Botello, del Centro Internacional para Periodistas; la Dra. Sallie Hughes, profesora de Periodismo y Estudios sobre América Latina, de la Universidad de Miami, y Zita Arocha, periodista cubana-americana y profesora del Departamento de Comunicación de la Universidad de Texas en El Paso. Entre los temas de la conferencia estaban también las redes sociales y la Internet, así como la importancia de la era digital para la libertad de prensa. Todo un ágape para quien utiliza estos medios como único espacio para expresarse. Igual hubiese asistido a un evento similar si hubiesen convocado a él las embajadas de Irán, Siria o Venezuela, o si se hubiese celebrado en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana; pero ya esto cae en el plano de la más pura ficción: sabemos que para debatir sobre determinados temas se requiere de espacios de democracia.

Lo primero que llamó mi atención al llegar al sitio donde tendría lugar la conferencia fue el desmedido despliegue de “paparazzis oficiales” que se agitaban presurosos con sus cámaras cada vez que llegaba algún participante. El número de “periodistas” asalariados del gobierno casi nos superaba. Eso, para no contar el despliegue automotor que ocupaba las zonas aledañas y que por un momento me hizo sospechar que se organizaba uno de los clásicos mítines de repudio.

Me bajé de un taxi y de inmediato fui enfocada por las cámaras de TV cubana y de otros medios oficialistas, lo que, de momento, me hizo sentir como una estrella de Hollywood o, quizás más adecuado al entorno, como una Mata Hari de la postmodernidad, así que tuve a bien caminar hasta la esquina de 7ma y 24, Miramar, donde esperaban otros colegas, para ponerme a plena luz del sol, quitarme las gafas y saludar a las cámaras con la mano. Soy una persona solidaria, señores, si me quieren filmar, que lo hagan bien. Tampoco tenía la menor intención de esconderme, habida cuenta que no estaba enrolada en una conspiración al estilo VI Congreso o Conferencia Nacional del PCC.

Los pregoneros de Sauron, sin embargo, pese a todo el tiempo en que nos tomaron fotos de frente y de perfil, eligieron una mala fotografía para exponerla en la TV nacional. Aquella en la cual los asistentes a la conferencia estábamos ante una mesa en la que se comprobaba el nombre de los invitados y se nos entregaban los materiales impresos relacionados con los temas a tratar y los datos de los conferencistas, por lo que, necesariamente, ofrecemos la espalda a las cámaras. Eso favorece la falsa impresión de que rehuíamos ser fotografiados. Éramos “los mercenarios” sorprendidos in fraganti en el momento en que nos apresurábamos a “escondernos” al amparo de los “amos” del Imperio. Habíamos ido, según los mediocres medios castristas, “a recibir instrucciones del gobierno norteamericano”, y hasta me han dicho que un rabioso bloguero oficialista declaró que en aquel momento nos entregaban “los tickets de la merienda”. ¡Hay que ver como la gente proyecta su propia miseria existencial a cualquier espacio! No, amiguete, no estábamos precisamente en el Palacio de Convenciones, por eso no se precisaban tickets para tomarse un refresco o un café. Los servidores del gobierno cubano tienen una enfermiza fijación con las credenciales, los tickets, las meriendas, las imaginarias “jabitas” con regalitos y las divisas con que supuestamente los funcionarios de EE UU y de ciertos países de Europa premian a los disidentes. Es el reflejo de su propia realidad. Sin embargo, los más favorecidos de tan misérrima casta no tuvieron recato alguno en exhibirse con sus automóviles particulares, con los que el gobierno premia a los más enconados mentirosos del periodismo oficial.

La Sección de Intereses de EE UU, por su parte, ha sido tildada de injerencista y otros epítetos similares, lo que me hace reflexionar sobre otros eventos que ocurren en ese país, sin que los participantes se vean acosados por cámaras hostiles y por una prensa farsante. Me refiero, por ejemplo, a la actuación de los niños de La Colmenita, en pleno espacio público frente a la Casa Blanca, en Washington; o también a los mítines callejeros a favor de la liberación de los cinco espías cubanos de la Seguridad del Estado que orquestan libremente en EE UU y en otros países los simpatizantes de esta dictadura. A los gobiernos no parece preocuparles mucho que el gobierno cubano esté promocionando su revolución fuera de las fronteras de la Isla. Sin embargo, no se me ocurre que la SINA, otra embajada o simplemente los cubanos comunes pudiésemos reunirnos a debatir, ya sea sobre libertad de prensa o sobre la capacidad de supervivencia de los insectos, en ninguna plaza pública de este país. A veces no es posible ni siquiera en espacios privados, como bien pueden testimoniar las Damas de Blanco que este jueves 23 de febrero recibieron largas horas de odio y furia de los repudiantes que con toda impunidad, convocados por el poder, las acosaban mientras ellas homenajeaban la memoria de Orlando Zapata Tamayo en el segundo aniversario de su asesinato; un desatinado despliegue policial y paramilitar que cerró el tráfico en la calle Neptuno, de la capital, y mantuvo la alteración de la tranquilidad ciudadana, en lo que constituye todo un homenaje oficial al mártir y un reconocimiento a la disidencia.

Pero no merece la pena llover sobre mojado. Mucho temor debe sentir un gobierno que se siente precisado a acosar tan abiertamente a los disidentes. Solo me falta, después de este nuevo ataque mediático, reafirmar públicamente mi posición en una declaración de principios: en mi calidad de ciudadana libre me atribuyo el derecho de asistir a los eventos que decida por mi propia voluntad, sin pedir permiso al gobierno; no recibo financiamiento ni salario de gobierno alguno, incluyendo al cubano, y me niego a abandonar tales principios bajo ninguna circunstancia; soy la dueña absoluta de mis actos y de mis ideas y estoy dispuesta a responder por ellos; también publico y publicaré mis trabajos donde me parezca oportuno. Los señores hacendados deberían acabar de entender que no todos los cubanos son esclavos de su dotación. El 59100900595, mi número oficial de inscripción en esta cárcel insular, es desde hace años el de una liberta por voluntad y convicción propias. Preferiría morir antes que regresar al cepo.

Miriam Celaya
La Habana

Foto: Tomada del blog oficialista “Cambios en Cuba”, de Manuel Henríque Lagarde.

glezbo
Miembro Especial
Miembro Especial

Cantidad de mensajes: 1704
Edad: 54
Localización: Miami, Florida, USA
Hobbies: everything related to the big blue sea
Valoración de Comentarios: 857
Puntos: 3158
Fecha de inscripción: 04/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Miriam Celaya: Declaración de principios.

Mensaje por EVIDIO el Vie Feb 24, 2012 6:22 pm

Cada cubano, debe reclamar a los fascistas hermanos Castro sus derechos.Bravo Mirian.Estos asesinos, solo respetan a quién no se les doblega.

EVIDIO
Miembro Extremo
Miembro Extremo

Cantidad de mensajes: 7468
Localización: Home of the brave.
Hobbies: Leer. musica...
Valoración de Comentarios: 6557
Puntos: 14168
Fecha de inscripción: 22/04/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.