Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 21 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 21 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

Fidelismo: Auto de fe.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por glezbo el Mar Dic 06, 2011 9:37 pm

Magnifico articulo traido desde Cubaencuentro sobre la "fe" de los fidelistas cubanos y la manipulacion psicologica de las masas en funcion de la "nueva religion" y sus necesarios "autos de fe".

Saludos y respetos, Glezbo.



El Fidelismo ha intentado durante medio siglo imbuirnos la idea de que las decisiones que bajan “de arriba” vienen dotadas de una sabiduría y de una información privilegiada.

Luis Manuel García Méndez.

En 1996 tropecé en la prensa con una foto patética y conmovedora: un viejo comunista ruso, con sus medallas lastrando la solapa y sus cabellos nevados, dormitaba encogido en su asiento del Congreso Popular Patriótico celebrado en Moscú. Una banderita soviética estaba a punto de caer de sus manos. El apunte de sonrisa en sus labios permite conjeturar que soñaba con aquellos felices tiempos en que el futuro era una promesa y él tenía veinte años, la edad en que todos los futuros parecen habitables. El pie de foto ignoraba su nombre. La cámara solo captó la cáscara de sus sueños. Quizás un defenestrado de la nomenklatura que no supo reconvertirse a tiempo en demócrata y nuevo rico, de modo que las vacaciones en Marbella le están vedadas. O un mujik rojo que persiguió durante toda su vida, desde su remoto koljós, el espejismo de un futuro equitativo y justo. O un humilde tornero que intentó diseñar la pieza exacta para la luminosa maquinaria del porvenir. Sin darse cuenta, como Serguei Boronov, de que “estamos condenados a la esperanza” en un mundo donde algunos encargaron, con la doctrina de Lenin, trajes a la medida de sus ambiciones, y la mayoría fue convencida de la comodidad y la elegancia de las camisas de fuerza. Hoy, los más ágiles y atentos a los vaivenes de la moda, detentan un discurso demócrata, defienden la sagrada libertad de empresa y asisten a misa. Los otros, duermen. Felices sueños. Mejor sería no despertar. La vigilia es menos reparadora.

Mi padre también fue un comunista convencido en su versión caribeña: fidelista. Abandonó en 1959 su puesto en una empresa norteamericana para ingresar al ejército como comisario político, y redujo dos tercios su salario porque la patria lo necesitaba. Desde entonces blindó su fe en El Señor contra las inclemencias del futuro. En 1985, cuando Fidel Castro lanzó su “Proceso de rectificación de errores y tendencias negativas” y criticaba en televisión el estado de los hospitales y las escuelas, o los males que asolaban la economía del país —una vez removidos los “tecnócratas” y restaurado su propio voluntarismo económico, los males se esfumaron—, mi padre apagaba el televisor para no ver a Fidel criticando a la Revolución. Lo peor fue cuando Él en persona le dijo que “Ahora sí vamos a construir el socialismo”. Treinta y seis años de calentamiento es demasiado, incluso en las grandes ligas del comunismo mundial. Es muy difícil aceptar que la mitad de tu vida ha sido un prólogo. En 1990, un infarto masivo le ahorró el futuro.

A un amigo, ateo militante (y beligerante), siempre le recomiendo que no discuta sobre asuntos de fe, inmune al razonamiento y la lógica. No por casualidad la fe es la primera de las virtudes teologales, el “asentimiento a la revelación de Dios”, la “creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice”, como reza el diccionario de la RAE. Al ser la aceptación de un enunciado que dimana de la autoridad (humana o divina), el creyente no necesita demostraciones ni pruebas. Al igual que la confianza, la fe es una certeza de futuro, y el futuro se sabe indemostrable.

La palabra hebrea emuná, equivalente de nuestra fe, significa firmeza, seguridad y fidelidad, los tres ingredientes de una fe que no se concibe sin alguno de ellos. Por eso en la Carta a los hebreos se afirma que “la fe es la certeza de lo que se espera y la evidencia de lo que no se ve” (Heb 11:1). Lo cual explica que Abraham acudiera con su hijo al monte del sacrificio, como Dios le había ordenado (Heb 11:17; Stg 2:21-22), dado que por entonces hombres y dioses se mantenían online.

El Fideísmo es la doctrina según la cual a Dios no se puede llegar por la razón, sino solo por la fe, y afirma que el razonamiento es prescindible y los argumentos sobre la existencia de Dios son falaces e irrelevantes. A imagen y semejanza, el Fidelismo ha intentado durante medio siglo imbuirnos la idea de que las decisiones que bajan “de arriba” vienen dotadas de una sabiduría y de una información privilegiada a la que jamás los simples mortales tendremos acceso, de modo que nuestra única función, como buenos fieles, es apoltronarnos en nuestra fe y obedecer.

En El triunfo de la fe sobre la idolatría, de Jean-Baptiste Théodon, la fe es bella y enhiesta; la idolatría, rastrera. Por defecto, la fe es tenida siempre como virtuosa —para lo contrario, necesitamos adjetivarla—: esperanza, fidelidad, certidumbre, confianza, crédito, rectitud, honradez… encontrarán en cualquier diccionario de sinónimos. Todas palabras amables. Algo subrayado por el hecho de que una fe es casi siempre la insistencia en convertir en realidad (realidad virtual) lo deseado. De modo que el creyente invertirá su fe en religiones o ideologías que encajen con sus ideas y deseos preconcebidos. Desde esa perspectiva, es comprensible que tras medio siglo de república trucada (desigual, corrupta, injusta), en 1959 la inmensa mayoría de la población depositara su fe en el proyecto nacionalista y socialdemócrata de La historia me absolverá, único documento programático del Movimiento 26 de Julio, como proyecto colectivo de renovación republicana.

La fe es empecinada, sobre todo aquella que se contrae a edades fértiles de la imaginación. Y holística: interpreta la realidad como un todo que no se puede reducir a la suma de sus partes. Fracasarán la economía y el bienestar, las libertades y los derechos, pero ese todo que la fe llama Revolución se mantiene, para sus creyentes, como una suprarrealidad incólume. No es casual que en la Alegoría de la fe, de Luis Salvador Carmona, el rostro de la fe está cubierto por un fino velo que tamiza la realidad. Es el mejor modo de convertir tu fe de vida en una fe de erratas.

Hablo, desde luego, de la fe verdadera que nace de la necesidad de materializar un deseo o una creencia, y que se confirma y cuaja en la aprobación colectiva, de ahí que (mientras el mesías se mantuvo en pie) las manifestaciones, las concentraciones, los desfiles y los mítines fueran tan importantes como las misas y las procesiones de otros tiempos. La multitud sigue a los símbolos de la nueva fe en los desfiles, procesiones encabezadas bajo palio por la santísima trinidad del marxismo; dialoga a través de sus aplausos con el nuevo mesías que los exhorta desde el púlpito. Pero, sobre todo, la multitud se confirma a sí misma. Cada hombre y mujer de la plaza se confirma en su vecino. Hay que aplaudir, vitorear y responder con un sí o un no multitudinario a las preguntas del líder. La disonancia es pecado, incluso el silencio o la apatía. Cualquiera que desafine en la consigna será expulsado de la orquesta. Y va cuajando la inmolación del yo al nosotros (aunque ese nosotros sea el seudónimo de un solo Yo que lo suplanta). El creyente habla de nuestra lucha, nuestros éxitos, nuestras victorias (las derrotas vienen de serie con un culpable asignado) como si fuera su protagonista, y no un mero peón de decisiones ajenas. El yo destituido se consuela con la autoestima inflamada del nosotros. Es el puteado obrero de Volgogrado (nuestro ruso adormilado de la foto, quizás) que se duele por la pérdida de la grandeza soviética, potencia mundial, cuando él era un puteado obrero de Volgogrado.

No hablo, desde luego, de la fe simulada. Esa es un mecanismo de supervivencia (sumisión involuntaria) que responde a las leyes de la física: desaparece cuando cesa la presión ejercida. Tampoco hablo de la fe como coartada para el instinto depredador de un predicador ateo. Esa responde a las leyes de la química: reacciona con la circunstancia y trueca radicalmente el objeto de sus devociones. Rusia está plagada de magnates que aprendieron de finanzas en el KGB.

Pero hay también conversiones de otra naturaleza entre quienes necesitan una fe para apuntalar su alma a punto del derrumbe. Al caducar su fe en el porvenir, el cubano ha echado mano a otra fe de repuesto. Tras casi medio siglo de educación laica, cientos de miles han regresado a las iglesias, y se ha mudado del armario a la sala el Corazón de Jesús o el altar a Changó. Una sociedad que potencia la educación se muestra comprensiva con ese ciudadano politeísta y bilingüe, que dispone de un idioma para la asamblea y de otro para la intimidad, de un credo público y de otro privado.

En cualquier caso, y aunque en franca mengua, todavía queda en la Isla una feligresía empecinada en los antiguos dioses de la Revolución, sobre todo entre los mayores de 60, aquellos que contrajeron su fe a edades tempranas, aunque solo sea porque es muy doloroso reconocer que te han timado tres cuartos de tu vida y casi todos tus sueños. La bancarrota de las ilusiones es el peor evento posible, aunque no lo registren las cotizaciones de la bolsa o las cifras macroeconómicas, sobre todo cuando has invertido en ello todo el capital disponible: tu propia vida. Una tarea de los constructores de futuro en Cuba será convencerlos de que ese futuro también les pertenece. (Hasta donde sé, ningún código penal del planeta condena la ingenuidad o la ignorancia, salvo que la buena fe se haya traducido en autos de fe). Ellos son también parte de sus activos, porque no de otro modo se construirá un nuevo país sobre las ruinas del pasado.


glezbo
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1705
Edad : 56
Localización : Miami, Florida, USA
Hobbies : everything related to the big blue sea
Valoración de Comentarios : 857
Puntos : 3159
Fecha de inscripción : 05/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por alexovera el Jue Dic 08, 2011 4:51 pm

jajaaaa, pobre viejito ruso, no? pero no debe ser muy digno de lastima, pues aqui sabemos todos lo que significan esas medallas en los pechos de ex sovieticos, like nuestros comunistas de hoy, solo sangre y mucha.
Lo mas jodido es que en poco tiempo veremos muchos oportunistas en cuba , pasarse a la calle de la democracia, hacer fortunas sorprendentemente repentinas, y proclamar que "no he hecho nada malo a nadie" o "recibia ordenes" , dios nos de suficiente odio, fuerza y temple para matarlos a todos.

alexovera
Miembro Extremo

Cantidad de mensajes : 3802
Localización : austin, TX
Hobbies : la lectura , futbol y numismatica.
Valoración de Comentarios : 1399
Puntos : 5060
Fecha de inscripción : 19/06/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por raptor f/22 el Sáb Dic 17, 2011 12:10 pm

me uno a tu pensamiento

raptor f/22
Miembro Extremo

Cantidad de mensajes : 2256
Edad : 70
Localización : miami
Hobbies : peces tropicales,musica aeromodelismo y estar al tanto de todo lo que politicanente pueda danarnos aqui y alla
Valoración de Comentarios : 612
Puntos : 2291
Fecha de inscripción : 14/04/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por EVIDIO el Dom Dic 18, 2011 10:45 am

De hecho, hay muchos de estos degenerados exiliados ya, y los poderosos haciendo el crossover de comunistas a mafiosos...

EVIDIO
Miembro Extremo

Cantidad de mensajes : 7468
Localización : Home of the brave.
Hobbies : Leer. musica...
Valoración de Comentarios : 6557
Puntos : 14168
Fecha de inscripción : 22/04/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por Gandalf el Dom Dic 18, 2011 10:49 am

De acuerdo muy buen post; pero que les cuento en realidad hay algo mas sutil que estas ideas; ante una clara y contundente derrota de la ideologia ML; en la Cuba castrista se esta dando un nuevo fenomeno , pues nada mas y nada menos que estan buscando tomar una nueva ideologia.
Me explico; por durante mucho tiempo me he estado dedicando a buscar informacion sobre todo lo concerniente al desarrollo del Espiritismo Kardecista. El Espiritismo mas que una religion es una filosofia. Pues por determinadas razones el XIII Congreso Espirita Internacional se planea realizar en Cuba en agosto del 2013, con el apoyo del deparatamento de asuntos religiosos del PCC. Estan buscando una nueva ideologia donde la Fe es uno de sus pilares...Trataran de hacerlo de eso estoy convencido; pero como soy un estudioso del Espiritismo Cientifico, tambien estoy completamente convencido que no lo lograran pues tambien chocaran con otros de los pilares que son La Moral Cristiana, La Caridad y la Union Familiar, cosas de la adolece el regimen dictatorial castrista.

Gandalf
Miembro Extremo

Cantidad de mensajes : 3919
Edad : 72
Localización : Tampa
Hobbies : combatir ala dictadura cubana.
Valoración de Comentarios : 2351
Puntos : 6566
Fecha de inscripción : 09/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por apower el Mar Dic 20, 2011 1:28 am

Hace unos dias estaba conversando con alguien que conozco , y es asi, tiene unos familiares en cuba. estos tienen segun negocios en el turismo, oficinas de viajes en españa . cuba y ahora en mexico. segun el hombre es muy inteligente que le sabe a los negocios.
mi respuesta. te dolera lo que te digo. pero los que tienen negocios de ese tipo son agentes al servicio de los castros, en cuba el problema no es de inteligencia , es de hacer daño, esa persona debe de haber destruido a muchos en el camino, nadie en cuba se les escapa a ellos y menos en los negocios a ese nivel. al final salio de que era militar. sin saberlo le di al clavo,
es patetico lo que sucede con los cubanos. saber que hay muchos muy buenos, inteligentes y han sucumbido en ese hambiente.
Que dios nos bendiga a todos.

apower
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1172
Valoración de Comentarios : 339
Puntos : 1182
Fecha de inscripción : 25/04/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por EVIDIO el Mar Dic 20, 2011 9:11 am

El fidelismo fué una droga que alucinó a muchos, pero que ya solo causa efecto en aquellos que no pueden dar marcha atrás, porque cometieron crímenes bajo su efecto...Ahora, mientras se acerca el final, que vayan pensando en que deberan responder ante el pueblo cubano, y la justicia.

EVIDIO
Miembro Extremo

Cantidad de mensajes : 7468
Localización : Home of the brave.
Hobbies : Leer. musica...
Valoración de Comentarios : 6557
Puntos : 14168
Fecha de inscripción : 22/04/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fidelismo: Auto de fe.

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 4:13 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.