Secretos de Cuba
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Brigada de cohetes FKR UM 3441

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Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Mar 26, 2011 10:19 am

Pregunta: Como puedo incorporar este tema que es sumamente largo a este foro. Por partes? en pdf? en word? en su totalidad de word tiene 20 Mb. Muchas gracias.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por Gandalf el Dom Mar 27, 2011 9:45 am

Bueno no conozco de tecnisismos pero si pudo escribir este mensaje puede participar con nosotros en este foro anticastrista, si tiene alguna informacion sobre los cohetes tierra tierra FK-R, que existieron en Cuba con el unico objetivo de atacar a la BN de Guantanamo y que por miles de problemas tecnicos y negligencias fueron desactivados. Pues escribanos sus experiencias sobre esta unidad que fue comamdada por Vecino Alegret.
En la decada de 1960 y que radicaban en Managuaco San J. de las Lajas.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Lun Mar 28, 2011 12:08 pm

Hola Gandlf. Bueno, yo fui fundador de la Brigada FKR y estuve en ella de 1963 a 1968. Envie un trabajo bastante largo, con muchas fotos y documentos y mapas al Centro Wilson de Washington a un programa que se ocupa de la Guerra Fria. Fueon 10 partes y las tengo divididas tanto en pdf como en word. El material es muy voluminoso y no se como cargarlo en la pagina. Tampoco lo termine completamente porque quedo una buena parte aun por escribir. Empece en la Base Granma, pase por Managuaco, estuve en la Agrupacion de tropas Coheteriles posterior a que Vecino fundo el ITM y la Brigada se deshizo en esta Agrupacion y al final todo termino en la bateria de Barzaga en la DAFAR. No se de donde sale la informacion que te dieron pero el FKR era un arma temible. Tecnicamente conozco el cohete a profundidad y se de sus fallos y virtudes. Bueno, espero me digas como se carga en la pagina un trabajo como este que se puede publicar, no se por partes o como tu digas. Un abrazo. Juanfe.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Lun Mar 28, 2011 12:11 pm

Perdon, otra cosa, el objetivo principal de la bateria emplazada en el Valle de Micara era la Base de Guantanamo, pero habian mas objetivos. De las negligencias no se mucho. La historia es muchisimo mas larga y la he recopilado toda.Juanfe

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por Gandalf el Lun Mar 28, 2011 10:48 pm

Bueno para cualquier problema tecnico te recomiendo que contactes con chicho por correo privado el te ayudara. es muy buena persona, un gran forista y sabe de computadoras. Tambien puedes contactar a Caminante Andariego es al igual que chicho una gran persona.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Mar Mar 29, 2011 1:30 pm

OK Gandalf, pero dime una cosa, la pagina Secretos... no tiene una direccion de email a la que pueda enviar los materiales? Supongo que si y que tambien tiene un archivo de temas al que se pueda recurrir para ver documentos largos, no solo lo que se ponga en el foro, que pienso no debe exceder una extension dada. Es asi? Por favor dile a Caminante o a Chicho que me contacten. No creo que nada de esto sea muy dificil pero por correo lo puedo mandar todo. Mira, aqui va mi e-mail: susafe2005@yahoo.es
Muchas gracias. Juanfe

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por Gandalf el Mar Mar 29, 2011 9:51 pm

Por lo que veo anda un troll suelto por aqui. Gracias por las rojitas eso no me preocupa pero les aseguro que seguire descubriendo y denunciando secretos del dictador. Nada ni nadie cambiara mi forma de luchar por ver a nuestra querida Patria Libre y sin tirano alguno.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por Gandalf el Mar Mar 29, 2011 9:53 pm

Cualquier pregunta con respecto al foro consulte al Administrador.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Miér Mar 30, 2011 6:35 pm

Administrador como puedo cargar en los archivos la informacion que tengo para que sirva de referencia porque es bastante larga?
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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Ago 13, 2011 7:56 pm

CONTENIDO:
Introducción……………………………………………………………………………………………..……………….………………. 6
CAPITULO I
Primera Parte.
La Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles de 1962. Una vista breve de algunos documentos acerca de los principales acontecimientos:

La crisis de octubre y la verdadera historia del año 1959 a la luz de los archivos
secretos de la URSS y de los Estados Unidos …………………………..…………………………..………………….. 12
Nature of the Soviet Military Buildup in Cuba……………………………………………………………………………. 13
Tactical nuclear weapons, soviet command authority, and the Cuban missile Crisis……………….. 14
Plan B: volar Guantánamo, 14 Jun. 2008……………………………………………………………………………………. 17
Modelo sobre la Crisis cubana de los cohetes……………………………………………………………………………. 18
Soviet Deception in the Cuban Missile Crisis………………………………………………………………………………. 24
El día que casi empieza la tercera guerra mundial……………………………………………………………………… 38
Publica Rusia documentos secretos sobre Cuba y Krushchev Introduction in Spanish
Article below in English……………………………………………………………………………………………………….……… 40
List of Troops and Commanders to take part in Operation "Anadyr"………………………………………… 44
BCP Politburó Secreto Resolución sobre entrega de armas a Cuba, 2 de diciembre 1961……….. 46
Memorandum from Malinovsky informing of decision to provide IL-28s and Luna Missiles……..49
Otros datos tomados de diferentes documentos……………………………………………………………………….52
Plan de operaciones militares de Estados Unidos contra las bases rusas Cinclant Oplan 316-62… 54
La Crisis de Octubre: Castro negoció a escondidas con una potencia extranjera el
Exterminio del pueblo cubano………………………………………………………………………………………………………57
Tactical nuclear weapons in Cuba: New Evidence. Woodrow Wilson Int. Center 2003-2004………. 66
Guerra Fría: LOS MISILES SOVIETICOS EN CUBA…………………………………………………………………………. 69
Informe de las conversaciones secretas sostenidas entre Nikita Jruschov, Anastas Mikoyán y
Carlos Rafael Rodríguez el 11 de Diciembre de 1962……………………………………………………………………. 71
The American Intelligent doesn’t know………………………………………………………………………………………… 91
The Soviet Plan to destroy Guantanamo naval base….……………………………………………………………….… 94
Final……………………………………………………………………………………………………………………………………………… 97

CAPITULO II (No se incluye de aquí en adelante en el presente texto)
Segunda Parte
Los Años 1963 y 1964. La Base Granma, Unidad Militar 3441 Brigada de
Cohetes Frontales Alados FKR-1.
Nota Breve……………………………………………………………………………………………………………………….
La Escuela Secundaria Básica, el Batallón de Milicias, el enrolamiento militar y la salida
hacia la Base Granma……………………………………………………………………………………………………..
Llegada a la Brigada FKR-1 en la Base Granma. El Año 1963…………………………………………….
La formación de los Grupos y las Baterías de Combate. El Año 1964……………………………….
El Gran Accidente. Domingo 22 de Marzo de 1964………………………………………………………….
¿Quién se infiltró por la costa de la Base Granma?..…………………………………………………...…..
La entrega de los cohetes a la Brigada Cubana y la mudada para Managuaco……………......
CAPITULO III
Tercera Parte
El Año 1965. Managuaco. La mayoría de edad de la Brigada FKR-1…………………………………
Continúa: Cuarta Parte. CAPITULO IV. Los Años 1966-1967 y 1968.
EL ÚLTIMO FKR-1 SOBREVIVIENTE……………………………………………………………………………………

INTRODUCCION.

Amable e inteligente lector:
Después de saludarle calurosamente, creo mi deber comenzar esta larga historia -que tendrá varias partes- partiendo la misma de una información muy bien seleccionada de entre el enorme torrente de datos y escritos que existen, acerca de la PEOR CRISIS que ha vivido la humanidad en los últimos 2000 años, y que estuvo a poco menos de un punto de borrar a toda la vida orgánica de este séptimo astro del Sistema Solar; conocido por los seres humanos como el Planeta Tierra. Esta Crisis ha sido llamada de diversas formas. En Cuba todos le llaman la Crisis de Octubre siguiendo el patrón oficial, en el resto del mundo se conoce a veces con idéntica denominación, pero en el resto del mundo también se le llama la Crisis de los Misiles, o Crisis de 1962.
En la primera parte referente a la Crisis de 1962, he tratado de integrar en esta introducción, los documentos más necesarios, los más explicativos y los que he considerado como la parte más estratégica, extraídos del interior de la gigantesca masa de datos que he revisado sobre este descomunal evento, y soy de la opinión de que su verdadero significado aún no ha sido bien “asimilado” en total profundidad.
Señalo especialmente que HOY MISMO, en Marzo de 2011, quizá estemos abocados a una Crisis bastante similar, esta vez producida por un emulo y muy fiel seguidor del tirano Castro, y me refiero a Hugo Rafael Chávez Frías, de Venezuela.
Mi humilde intento es buscar fundamentalmente aquellos elementos que sean capaces de hacernos entender bien la INMENSIDAD, LA ENORME EXTENSION comprendida en aquellos ya lejanos e intensos días de Octubre de 1962, cuando la humanidad se debatió entre; continuar poblando la Tierra como especie -¿Inteligente?- o sencillamente desaparecer de la faz del planeta, arrastrada por el Holocausto Nuclear.
Ah, pero también incluyo aquí documentos desclasificados hace relativamente poco tiempo, que darán buena parte de la CLAVE del por qué el desgobierno de Fidel Castro lleva la bicoca de ¡52 AÑOS! En el poder en la Isla de Cuba.
No obstante, es mi deber acotar que resulta posible que algunos estudiosos del tema, quizá piensen que aún hay falta de mayor información en estas notas mías, pero, en realidad tal peligro lo corren todos aquellos que traten sobre esta –poco menos que inabarcable historia- y adicionalmente declaro que no es mi propósito hacer la relación completa de acontecimientos, relacionados con esta CRISIS MAYOR. No intento escribir un libro más, sino que este es un relato de cierta extensión y contiene informaciones que nunca antes se habían dado a la publicidad.
Actualmente y para suerte de historiadores, periodistas y personas comunes –como yo- que tengan el caro objetivo de saber qué pasó realmente en los años de la llamada Guerra Fría, existe un gran Proyecto, auspiciado por el Centro Woodrow Wilson de Washington, llamado Cold War International History Proyect o Proyecto Internacional de Historia de la Guerra Fría. Este Proyecto se ocupa brillante y diligentemente de reunir y publicar, tanto por medio de Boletines escritos, como por Internet, todos los documentos posibles acerca de la última etapa que ha vivido este mundo, a partir del final de la Segunda Guerra mundial.
El Proyecto CWIHP por sus siglas en ingles, se basa exclusivamente en documentos, comunicaciones y archivos desclasificados, de los países que, de una forma u otra, jugaron el papel fundamental a todo lo largo de los difíciles años de la Guerra Fría.
Cuando tuve la idea definitiva de abordar esta historia, por supuesto que acudí de inmediato a este gran Proyecto, y entré en contacto por e-mail con su antiguo Editor, ahora Director, el Sr. Christian F. Ostermann, el cual me ha brindado una valiosa y completamente objetiva información, que aprovecho y hago pública en la presente introducción, junto a mi agradecimiento a él por la misma.
Sus Boletines me han abierto una enorme ventana a la gran diversidad de los acontecimientos mundiales de los últimos 69 años.
Pero, en y durante toda la Guerra Fría, estoy convencido que; la Crisis de los Misiles de Octubre de 1962, fue sencillamente el Capitulo Negro, el más oscuro, siniestro y sobre todo peligroso al que se ha enfrentado la humanidad en los últimos 2000 años.
Perdón, pero tal es mi opinión personal.
Las maniobras hechas por los estadistas que tuvieron las más altas responsabilidades en los respectivos países mayormente implicados en esta parte de la Historia mundial; las dos superpotencias: Estados Unidos de América, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (por suerte ya extinta) y la pequeña pero muy embarazosa Isla de Cuba, de la cual soy oriundo, y que contó y -cuenta aún, increíblemente cuarenta años después de tales acontecimientos- con el mismo Megalómano al frente de su gobierno, puede decirse que fueron hechas encima del mismísimo filo de la navaja.
Los documentos que expondré en lo adelante así lo demostrarán fehacientemente.
No intento escribir detalladamente una historia de la cual -día a día y en la medida en que se desclasifican archivos de estos tres países- salen constantemente a relucir nuevas informaciones y se denotan aristas antes desconocidas, que a veces se contradicen, en otras se complementan y, finalmente, nos brindan un panorama único, una especie de Who was Who, Quién fue Quién, en cada paso que se dio en aquellos apocalípticos días.
Ahora, por la parte que me corresponde, presento la historia que me tocó vivir personalmente desde Agosto de 1963 hasta Noviembre de 1968, sobre la Brigada de Cohetes Alados Frontales FKR-1 (Frontavaia Krilataia Raketa FKR-1) también llamados misiles crucero, en las Unidades Militares: 3441, 3587 y 3634, del ejército de Cuba, relacionadas con esta arma, y todas pertenecientes a la Jefatura de Artillería y Tropas Coheteriles Terrestres o Unidad Militar 1052, radicada en La Cabaña.
Los cohetes tácticos FKR-1 estaban destinados a destruir grandes agrupaciones de tanques y concentraciones de soldados de infantería, protegiendo así a los cohetes de alcance intermedio y de alcance medio, R-14 y R-12, que fueron instalados por los rusos en Cuba en 1962, los cuales dieron origen a la posibilidad del Gran Holocausto Nuclear, que gracias a Dios no llegamos a enfrentar.
De esta manera, dejo bien sentado una vez más, que el objetivo fundamental de estas notas consiste en glosar sobre lo ocurrido en la principal y más oculta Unidad Militar que permaneció en Cuba una vez finalizada la Crisis de Octubre de 1962, la Unidad Militar (UM) 3441, en la que un raro golpe del destino me puso a los 15 años de edad.
El secreto que rodeó a los cohetes tácticos tierra-tierra FKR-1 resultó tal, que no fue hasta el 3er llamado del SMO o Servicio Militar Obligatorio en 1966, que los reclutas ingresaron en esta unidad, manteniéndose durante todo este tiempo al grupo de los participantes originales. Esto solamente sucedió en Cuba, en esta Unidad de Combate.
A la vez, anoto que estos cohetes no desfilaron en la Plaza ni se dieron a conocer al público hasta ese mismo año 1966, mientras que, de los misiles de otras unidades Coheteriles sí fue admitida su existencia y participaban desde antes del 66 en los desfiles militares del 2 de Enero.
Voy a intentar brindar el mayor lujo de detalles en todo lo que he de explicar, de acuerdo a mis recuerdos y algunas notas y manuscritos que me traje de Cuba, para que cada dato pueda ser sistémicamente comprobado cuando alguien estime que sea necesario hacerlo.
A mi salida de Cuba en Agosto de 2005, 42 años después de mi ingreso en los FKR-1, logré sacar una cierta cantidad de documentos muy personales, y algunas fotos que guardaba sobre esta historia, cuyas fotocopias serán vistas a todo lo largo de este escrito.
En la Brigada de cohetes FKR-1 (UM 3441) y posteriormente en el Almacén de los cohetes FKR-1 en Managua (UM 3587) así como en la Base de Reparación General de Radares y Armamento Coheteril y Radioelectrónico de las FAR (UM 3634) el autor de estas notas fue sucesivamente:
-Estudiante del curso de electricidad y plantas eléctricas diesel brindado a la Compañía # 1 durante 4 meses. (UM 3441), en la Base Granma, Agosto-Diciembre de 1963.
-Jefe de Dotación de plantas eléctricas del Grupo de Lanzamiento Coheteril # 1, (Jefe Hugo Tito Falcón) Batería # 2 (Jefe Juan Baker), (UM 3441) Base Granma, Febrero-Agosto de 1964.
-Por recomendación del Ingeniero Eléctrico de la brigada Rafael Suarez debido a mi buena formación como técnico, fui transferido al cargo de Técnico de Piloto Automático de los cohetes FKR-1, Grupo Técnico (UM 3441) Base Granma-Managuaco, San José de las Lajas, Provincia La Habana, Julio 1964 a Septiembre 1965. En esta etapa existían dos ingenieros que eran técnicos de autopiloto, José Yumar Mora y José Miguel Esquivel Delgado, así como otros técnicos; Jorge Pérez Valdivia y Evelio Canel Bravo. El Grupo Técnico contaba con dos baterías tecnicas.
-1er Técnico de Piloto Automático de los cohetes FKR-1, Grupo Técnico (UM 3441) Managuaco, San José de las Lajas, Provincia La Habana, Septiembre 1965-Abril 1966.
-Jefe de Dotación de Piloto Automático y equipo eléctrico de a bordo. (UM 3441) Managuaco, S. José de las Lajas, Abril 1966-meses después. Poniendo aparte toda la modestia, resulte ser, según las evaluaciones que de mí se hacían, un gran técnico de esta especialidad.
-A partir de la creación del Instituto Técnico Militar (ITM), transcurriendo el año 1966, el jefe de la brigada, Capitán Fernando Vecino Allegret fue designado como director del mismo, abandonando la UM 3441, la cual se disolvió, constituyéndose una Agrupación de Tropas Coheteriles Terrestres mucho más pequeña que la antigua Brigada, Aquí continúe como asesor de piloto automático, al tiempo que daba clases en el futuro laboratorio central de esta especialidad que se empezó a formar en La Cabaña, en la Base de Reparación General de Radares (UM 3634) El objetivo era preparar varios técnicos de Piloto Automático, ya que yo estaba solicitando mi baja desde 1965, sin marcha atrás posible.
-En la Unidad Militar 3634, que comenzó a llamarse Base de Reparación General (BRG) de Radares y Armamento Coheteril y Radio Electrónico de las FAR, estuve a cargo del Laboratorio Central de Reparación y Mantenimiento de Piloto Automático de los FKR-1, desde Junio de 1967 donde continúe impartiendo cursos de la propia especialidad. Después se me adicionó la reparación de los bloques de Piloto Automático de los cohetes Tierra-Aire B750BK de la DAAFAR (Defensa Antiaérea de las FAR) que nunca antes se habían reparado en Cuba. También atendía la comprobación de los Autopilotos de los FKR que se almacenaban en Managua (UM 3587).
El año 1967 marcó mi final como militar activo, y desde esta fecha, hasta Noviembre de 1968, fungía en el propio Laboratorio, como empleado civil de las FAR, puesto que se negaron terminantemente a concederme la salida definitiva, por ser yo el ultimo técnico formado directamente por los especialistas soviéticos.
Tal y como explicaba antes, en la UM 3634 hube de instruir separadamente durante dos años (1967 y 1968) a dos pequeños grupos de técnicos de Autopiloto, destinados a los restos de la UM 3441, de la cual, en 1968 solamente quedaba una batería de lanzamiento al frente de la cual estaba el Teniente José Bárzaga, cuya función principal era lanzar al aire los FKR para servir como blancos móviles a las Tropas Coheteriles Antiaéreas. Tambien para la UM 3587, a la vez que les brindé a todos un curso de electricidad básica, para que me relevaran y poderme desmovilizar finalmente.
Mi ingreso en la UM 3441 el 14 de Agosto de 1963, se produjo –como dije antes- cuando tenía 15 años de edad y estudiaba el 8vo grado de la Secundaria Básica. Se suponía que debía estar solamente 2 años en servicio activo y después (en 1965) sería desmovilizado, lo cual no ocurrió, como ya especifiqué.
Prometo que intentaré ser todo lo objetivo que sea posible, con el fin de brindar la mejor y mayor información viable, acerca de algunas cuestiones sucedidas después de la Crisis de a Octubre, con los cohetes que permanecieron en Cuba y que me fueron conocidos. De todas formas, no estaré exento de imperfecciones.
Tengo entendido que esta historia aún no se ha escrito en lo absoluto.
He notado en la información relativa a la Crisis que muy largamente he revisado en Internet y en algunos libros, varias imprecisiones en las que, por ejemplo, se dice que los FKR-1 estaban emplazados como Baterías costeras, cuando este papel correspondía a los misiles Sopka de la Marina de Guerra. Quizá ello esté dado por el relativo parecido de ambos cohetes, o porque uno de los dos regimientos rusos de FKR-1 en Cuba, se encontraba cerca del Mariel, a orillas del mar, en la llamada Base Granma (UM 3441) Pero el Sopka no llegaba a tener los 8 metros de largo, ni la bomba de 950 kilogramos, ni poseía el alcance del FKR-1. Pudiera ser posible que algunas imperfecciones en los datos que yo conocí y en los que ahora encuentro, pudieran estar dadas por diferentes avances tecnológicos, cambios y otros que se efectúan constantemente en la técnica Coheteril y en todas las especialidades. Ello se halla corroborado por una información que he encontrado recientemente en Internet acerca del diseño y la fabricación de los Cohetes Alados (Crucero) rusos tanto en su versión tierra-mar, como tierra-tierra, la cual expondré en este trabajo.
Pienso que quizá otros participantes en estos acontecimientos, podrían ayudar a ampliar lo que aquí presento, y los invito a ello.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Ago 13, 2011 8:01 pm

CAPITULO I

La Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles de 1962.
Una vista breve de algunos documentos acerca de los principales acontecimientos.

Creo acertado que, para comenzar el presente trabajo, sería correcto conocer el extraordinario papel que jugaron los cohetes tácticos FKR-1 y también los Luna, todos los cuales tenían cabezas nucleares almacenadas en Bejucal, un pueblo cerca de La Habana. Para ello comienzo por mencionar parte del siguiente artículo, debido a la pluma de Miguel Ángel Sánchez en la Revista Encuentro (otoño de 1998), y llamado:

“La crisis de octubre y la verdadera historia del año 1959 a la luz de los archivos secretos de la URSS y de los Estados Unidos”:
Dice así:
“Es necesario aquí distinguir entre la retórica habitual de la cúpula del gobierno cubano —en el sentido de que existía la amenaza de borrar la isla del mapa mediante un ataque nuclear, cuyo plan, proyecto o alternativa de acción no aparece en ningún momento en las discusiones sostenidas entre Kennedy y sus más cercanos colaboradores— y el hecho, desconocido entonces, de que las tropas soviéticas acantonadas en Cuba ¡Sí! tenían la autorización de emplear las armas nucleares tácticas para repeler un desembarco norteamericano.
Como señalaron diversos analistas, esto habría llevado a que una guerra en territorio cubano hubiera comenzado con el uso de un arma que en casi todos los textos doctrinarios militares se menciona para ser utilizada en «último extremo».
Ni los máximos jefes del Pentágono, ni los más altos espías de la CIA tenían la menor idea de la presencia de armas nucleares tácticas y, mucho menos, de que los generales soviéticos tenían autorización para emplearlas en caso de un desembarco de las fuerzas armadas de los Estados Unidos.
Esto fue conocido casi dos décadas después, cuando los viejos adversarios se reunieron en Moscú y La Habana para debatir aquellos sucesos, justificar la posición de cada bando y pensar en la elaboración de una metodología que evitara tales sorpresas en el futuro.
No caben dudas de que haber otorgado a las tropas soviéticas en Cuba la orden de disparar los cohetes nucleares tácticos (FKR-1 y Luna) contra tropas de desembarco, fue una decisión aún mucho más irresponsable que la misma dislocación de proyectiles intercontinentales de alcance medio; éstos, por lo menos, podían explicarse bajo una racionalidad estratégica, y sobre ellos pesaban órdenes muy estrictas de empleo que sólo podían ser impartidas desde Moscú. Tanto era así, y queda incluso definido en el estudio hecho por Fursenko y Naftali, que en caso de que las comunicaciones quedaran rotas debido a un ataque norteamericano a Cuba los cohetes nucleares de alcance medio no podían ser disparados. Ante estas precauciones, la delegación de autoridad en el empleo del armamento nuclear táctico resulta más incomprensible y cabe preguntarse si Kruschev y Malinovsky podían creer en serio que Estados Unidos, ante la pulverización de sus tropas de desembarco mediante armas nucleares tácticas, no iba a responder con una réplica devastadora, lo mismo contra Cuba que contra la URSS.
“Al menos contra Cuba la respuesta iba a ser apocalíptica”
(Las negritas, paréntesis y subrayados de este y de los siguientes documentos citados, son del presente autor. JFQ)
Pero además, someto al criterio de los lectores la parte del siguiente documento del Proyecto de Historia Internacional de la Guerra Fría (CWIHP en sus siglas en ingles) perteneciente al Centro Internacional Woodrow Wilson publicado con las siglas ACF1C4, que especifiqué anteriormente en la Introducción. Con ello estoy reiterando lo dicho antes por Miguel Ángel Sánchez.
En el citado documento se insiste en la GRAN SORPRESA, explicada muchos años después por el General de Ejército ruso Gribkov, de que las tropas soviéticas acantonadas en Cuba, NO TENIAN QUE CONTAR CON LA APROBACION DE MOSCU, para usar LAS ARMAS NUCLEARES TACTICAS DE LOS COHETES LUNA, FKR-1 Y SOPKA, en caso de una confrontación directa con las tropas norteamericanas en suelo cubano, cosa esta que era totalmente desconocida por los EEUU y por el pueblo de Cuba. Este último ni siquiera sabía de ningún tipo de acuerdo suscrito con la URSS, ni en qué consistía de haberlo. La férrea dictadura cubana se encargaba de tomar todas las decisiones sin consultar absolutamente al pueblo, solamente conminándolo o arreándolo a cumplir los dictados.
Veamos estas notas en su idioma original en inglés:
Nature of the Soviet Military Buildup in Cuba.
Beginning at Moscow, and in still greater detail at Havana, the Soviets disclosed the extent of the nuclear and conventional buildup in Cuba their country had planned and actually carried out in 1962.
The intermediate-range missile force was sufficiently identified by U.S. intelligence at the time: 24 launchers for SS-4 (R-12 in Soviet designation) missiles with ranges of 1,020 nautical miles (n.m.) and 16 launchers for SS-5 (R-14) missiles with ranges of 2,200 n.m. Deployment of the SS-4 launchers fully equipped with missiles was completed during the crisis; the SS-5 facilities were still under construction and the missiles were in transit when cut off by the U.S. quarantine” blockade.
What U.S. officials had not known during the crisis was whether the nuclear warheads were yet in Cuba; in October 1962 it was believed they probably were not, but the consensus prudent assumption was nonetheless that they must be assumed to be there.
At Moscow a Soviet general said that 20 warheads reached Cuba and that 20 more were cut off in transit. At Havana, a different Soviet general—General of the Army Anatoly Gribkov, who was responsible for planning the operation in 1962—said they had assigned fifty percent retire missiles (36 in all), and the 36 nuclear warheads for the SS-4s were there; those for the SS-5s, as well as the SS-5 missiles themselves, he confirmed, never reached Cuba.
(The best retrospective U.S. intelligence analysis concluded that probably 24 nuclear warheads for the SS-4s had been there.)
By far the most interesting and unexpected revelation was a statement by General Gribkov that the contingent of Soviet ground troops in Cuba also had available six short-range tactical rocket launchers with nine tactical nuclear warheads (in the 2-25 kiloton range) for contingent use against any U.S. invasion force that landed in Cuba. While U.S. intelligence had spotted the dual capable tactical (30-40 km. range) rocket launchers in 1962, there was no evidence, and no presumption, that they were armed with nuclear weapons.
But the most alarming disclosure was General Gribkov’s assertion that the Soviet military commander in Cuba (General of the Army Pliyev) had been given discretionary authority to fire the tactical nuclear rockets at a U.S. invasion force if he considered it necessary, without need to seek further authority from Moscow. (Not the least disturbing aspect of the discussion that followed was General Gribkov’s apparent inability to understand why his disclosure caused such consternation among the Americans—and this from the man who had been chief of staff of the Warsaw Pact from 1976 through 1988!)
Historians must also ponder the belated realization that the Soviet expeditionary force included not only the 40 strategic missile launchers but also a ground, naval, and air defense combined command (a “Group of Forces”) totaling some 42,000 men, about twice the size estimated by U.S. intelligence after the crisis, and four times the number estimated at the time the missiles were discovered.
Por otra parte, existen investigaciones como la que expondré a continuación, que niegan que los comandantes rusos hubiesen estado autorizados a usar las armas nucleares tácticas. Lo que NO está claro, en este gran mundo de información y desinformación en el que vivimos, es la VERDADERA HISTORIA, en un asentamiento de armas nucleares completamente al margen de documentos oficiales, y que dependió solamente de las órdenes dadas por Nikita Jrushov. Ello se producía en un país (la URSS) que tendría que esperar muchos años aún por la perestroika y sobre todo por la glasnot o transparencia. Ahora, y a base de documentos puede uno acercarse bastante a la VERDAD, pero nuevos documentos que se desclasifiquen más tarde, pueden echar por tierra todas las “verdades” anteriores. Hay que recordar que todos los historiadores trabajan, ACTUALMENTE, en CADA MOMENTO, con la información de que disponen EN ESE MOMENTO, de aquí que, afirmar o negar contundentemente un hecho histórico no es precisamente lo más adecuado, según mi modesta opinión. Vean lo que sigue a continuación, de los archivos del CWIHP:

TACTICAL NUCLEAR WEAPONS, SOVIET COMMAND AUTHORITY, AND THE CUBAN MISSILE CRISIS
By Mark Kramer
Over the last several years, a group of American scholars have been reexamining the Cuban Missile Crisis of 1962. This collaborative project, which included five major conferences between 1987 and 1992, was organized initially by James Blight and David Welch and more recently by Blight and Bruce Allyn.1 Their research has yielded many important findings and has shed new light on events that we thought we already “knew” perfectly well. Blight, Allyn, and Welch have performed a valuable service for both historians and political scientists.
Nevertheless, the fruitfulness of their work has at times been eroded by their desire to portray the Cuban missile crisis in as dangerous a light as possible. On at least a few occasions, they have been tempted to seize upon startling “revelations” that do not correspond with what actually happened.
The result has been greater confusion than before about certain aspects of the crisis, especially regarding the Soviet Union’s role.
The potential for increased confusion has been illustrated most recently by the controversy surrounding the issue of Soviet tactical nuclear weapons. This issue first emerged at the conference in Havana in January 1992, where the speakers from the former Soviet Union included General Anatolii Gribkov, who headed a directorate within the Soviet General Staff’s Main Operations Directorate in 1962.2 (In that capacity Gribkov helped coordinate Operation “Anadyr,” the Soviet code-name for the missile deployments.) Many of those attending the Havana conference, such as the historian Arthur M. Schlesinger, Jr., construed Gribkov’s presentation to mean that Soviet troops in Cuba in October 1962 “were ready to fire tactical nuclear missiles at an invading force without getting clearance from Moscow.”3 Gribkov’s testimony at the conference was in fact more guarded and cryptic than Schlesinger implied, but most of the American participants (especially those who had to depend on English translations) interpreted the general’s remarks in the same way that Schlesinger did.
Although a few of the Americans remained decidedly skeptical about the thrust of Gribkov’s presentation, the large majority were apparently willing to accept the notion that the commander of Soviet troops had full authority during the crisis to launch tactical nuclear strikes against attacking U.S. forces.
The main purpose of this article is to refute that notion, drawing on recently declassified archival materials and new firsthand accounts. The article also will make clear that the recent controversy surrounding the tactical nuclear weapons issue should induce greater circumspection in the future regarding what we “learn” about the Cuban missile crisis. The first part of the article will consider how and why a fundamental misunderstanding arose in this case, and the second part will invoke newly released evidence to demonstrate that Soviet commanders in October 1962, far from having unlimited authority to use tactical nuclear missiles as they saw fit, were in fact categorically forbidden to use such weapons under any circumstances without explicit orders from Moscow. The brief concluding part of the article will touch upon the broader methodological implications of the controversy.
De todo lo anterior, se verá total y expeditamente que la Crisis de Octubre o de los Misiles fue un ACONTECIMIENTO HISTORICO UNICO, porque jamás estuvo el mundo entero al borde de un holocausto nuclear como en aquellos nefastos días.
Revisemos también estas notas sacadas del Blog Imperio Romano, y si se me permite, acoto que los cohetes envueltos en la nota que viene a continuación, eran precisamente los FKR, emplazado un regimiento en el Valle de Mícara, en las cercanías Santiago de Cuba:


Plan B: volar Guantánamo, 14 Jun. 2008.
En 1962, en plena crisis de los misiles cubanos, los rusos desplegaron armas nucleares para detonar la base de EEUU en Guantánamo.
¿Hubo en algún momento peligro de conflicto a nivel mundial durante el largo periodo de tensión que duró la Guerra Fría? Es difícil de decir. Desde que la URSS se hizo con armas nucleares, en los cincuenta, sus relaciones con EEUU cambiaron para siempre. Ambos países podían convertir al otro en escombros y no dudaron en utilizar la amenaza nuclear, probablemente sin intención de cumplirla.
Sin embargo, hubo al menos una excepción: la crisis de los misiles cubanos en 1962. Sobresaltados por el éxito comunista en Cuba, la CIA había tratado de impedir que se formase un gobierno pro-soviético a escasos kilómetros de EEUU. No tuvieron éxito. Así que el máximo dirigente de la URSS, Nikita Kruschev, aseguró la isla con la instalación de varias bases militares, que serían descubiertas por un U-2, avión espía estadounidense.
Durante trece días, el mundo estuvo al borde del colapso. El 22 octubre de 1962, el presidente John F. Kennedy anunció en un mensaje televisado que cercaría la isla con barcos y aviones de guerra. Después, se sentó a negociar. Lo que poca gente sabe es que Kruschev tenía un as en la manga, un Plan B, en caso de que Kennedy desoyese sus peticiones: destruir la base naval de Guantánamo.
Michael Dobbs, corresponsal de The Washington Post durante más de 25 años, desvela en su último libro, Un minuto para medianoche: Kennedy, Kruschev y Castro al borde de la guerra nuclear, que en la noche del 26 de octubre un grupo de militares rusos salieron de los puertos de Mariel y de Mayarí Arriba, para establecerse en las aldeas de Vilorio y Filipinas, a escasos 20 kilómetros de la Bahía de Guantánamo.

Al borde del abismo
Según Dobbs, Kruschev le había confesado a William Knox, presidente de la Westinghouse, que no estaba interesado “en la destrucción del mundo”, pero le avisó de que Guantánamo “podría desaparecer” si EEUU invadía Cuba. Por su parte, los militares americanos creyeron que “lo de Kruschev era un farol” y convencieron a Kennedy de que una incursión armada era la solución.
La inteligencia americana había subestimado al personal militar soviético en Cuba, y se equivocó al identificar las armas nucleares y los cuarteles que estos poseían en la isla, a pesar de las fotografías que lo probaban y que se publican por primera vez en este libro. De hecho, Guantánamo entero podía haber sido volada en cuestión de minutos, pues los soviéticos transportaban consigo misiles crucero FKR, equipados con cabezas nucleares de 14 kilotones, aproximadamente la energía de la bomba que destruyó Hiroshima en 1945.

También en la página web Spartacus Educational se escribe lo siguiente (La traducción es de mi autoría e incluyo ambos textos, en español e Inglés JFQ):
Modelo sobre la Crisis cubana de los cohetes:
“La primera reacción del Presidente Kennedy acerca de la información sobre la estancia de los misiles en Cuba consistió en convocar una reunión para discutir que es lo que debía hacerse. Catorce personas se encontraron en la reunión, incluyendo altos jefes militares, expertos en cuestiones acerca de Latino América, representantes de la CIA, ministros del gabinete y personas amigas, cuyos consejos Kennedy tenía en cuenta. Tal grupo de personajes fue conocido como el Comité Ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional. En los próximos días, el Comité efectuó bastantes reuniones. A lo largo de las discusiones, tomaron en consideración una amplia gama de estrategias para lidiar con la Crisis.
Entre ellas se incluyeron las siguientes:
(1) No hacer nada. Los EEUU debían ignorar la presencia de los misiles en Cuba. Los EEUU poseían bases militares en 127 países diferentes, incluyendo a Cuba. A la vez, tenían cohetes atómicos en muchas naciones que eran colindantes con la URSS. En consecuencia, podía ello tomarse como que no resultaba tan incorrecta la posición de la URSS de emplazar sus cohetes en Cuba.
(2) Negociar. Los EEUU podían ofrecer a la URSS un trato. Como contrapartida para que los soviéticos desmantelaran sus cohetes en Cuba, los EEUU podrían retirar los suyos que estaban emplazados en Turquía e Italia.
(3) La Invasión. Consistía en enviar tropas a Cuba a fin de remover del poder al gobierno de Castro. Se suponía poner fuera de acción los cohetes y que la URSS no pudiese utilizar con posterioridad a Cuba como una base militar.
(4) El Bloqueo a Cuba. Se preveía el empleo de la Marina de Guerra norteamericana con el fin de parar la llegada de equipamiento militar a Cuba desde la URSS.
(5) El bombardeo de las bases de cohetes. Llevar a efecto golpes aéreos convencional en contra de los cohetes incluyendo otros blancos militares en Cuba.
(6) Armas Nucleares. Emplear armas atómicas contra Cuba y/o contra la URSS.
Al momento de discutir las estrategias antes mencionadas, el Presidente Kennedy y sus asesores tenían que tener en consideración, la forma en que la URSS y Cuba podrían reaccionar a las decisiones tomadas por los EEUU. Varios de los miembros del Comité escribieron con posterioridad lo sucedido en estas reuniones. A continuación se brinda una selección de comentarios hechos en el seno del Comité, en los instantes en que se encontraba discutiendo las posibles consecuencias de las acciones que se hallaban propuestas sobre la mesa.
-Ellos golpearían nuestras propias bases Coheteriles en Turquía, Italia o Inglaterra… entonces, bajo nuestro tratado de la OTAN, nos veríamos obligados a golpear una Base en el interior de la URSS.
-Castro anunciaría con entereza que él podría ejecutar a dos prisioneros de Bahía de Cochinos cada día que esta situación continuase.
Ello pudiera ser el inicio de una guerra nuclear.
Las tropas cubanas y soviéticas podrían atacar la base de los EEUU en la Bahía de Guantánamo.
En América Latina se pudieran producir más figuras como la de Fidel Castro.
Esta situación posiblemente representaría el fin del mundo.
Esto pudiera tomar demasiado tiempo y los soviéticos estarían listos para terminar la construcción de sus sitios (de lanzamiento).
La próxima Cámara de Representantes tendría la posibilidad de reunir una mayoría de Republicanos.
La URSS pudiera bloquear a Berlín.
Podríamos matar a muchos rusos. Jruschov podría entonces tomar acción.
Los rusos podrían hacer una movida hacia Berlín del oeste.
Los cubanos comunistas pudieran ir hacia las montañas y comenzar a pelear una guerra de guerrillas.
Miles y miles de civiles podrían resultar muertos. Varias armas nucleares pueden ser empleadas antes que logremos destruirlas.
Ningún país del mundo volvería a confiar nuevamente en nosotros.
Cuban Missile Crisis Simulation
President Kennedy's first reaction to the information about the missiles in Cuba was to call a meeting to discuss what should be done. Fourteen men attended the meeting and included military leaders, experts on Latin America, representatives of the CIA, cabinet ministers and personal friends whose advice Kennedy valued. This group became known as the Executive Committee of the National Security Council. Over the next few days they were to meet several times. During their discussions they considered several different strategies for dealing with the crisis. They included the following:
(1) Do nothing. The United States should ignore the missiles in Cuba. The United States had military bases in 127 different countries including Cuba. The United States also had nuclear missiles in several countries close to the Soviet Union. It was therefore only right that the Soviet Union should be allowed to place missiles in Cuba.
(2) Negotiate. The United States should offer the Soviet Union a deal. In return for the Soviet Union dismantling her missiles in Cuba, the United States would withdraw her nuclear missiles from Turkey and Italy.
(3) Invasion. Send United States troops to Cuba to overthrow Castro's government. The missiles could then be put out of action and the Soviet Union could no longer use Cuba as a military base.
(4) Blockade of Cuba. Use the United States Navy to stop military equipment reaching Cuba from the Soviet Union.
(5) Bomb Missile Bases. Carry out conventional air-strikes against missiles and other military targets in Cuba.
(6) Nuclear Weapons. Use nuclear weapons against Cuba and/or the Soviet Union.
When discussing these strategies. President Kennedy and his advisers had to take into consideration how the Soviet Union and Cuba would react to decisions made by the United States. Several members of this committee later wrote about what happened in these meetings. Here is a selection of comments made by the committee when they were discussing the possible consequences of the actions being proposed.

They'll knock out our missile bases in Turkey, Italy or Britain... under our NATO Treaty; we'd be obligated to knock out a base inside the Soviet Union.
Castro might announce that he would execute two Bay of Pigs prisoners for each day it continued.
It would be the start of a nuclear war.
Cuban and Soviet troops would attack the United States base at Guantanamo Bay.
The Latin Americans would produce more figures like Fidel Castro.
It could mean the end of the world.
It will take too much time and the Soviets would be able to finish building the sites.
The next House of Representatives is likely to have a Republican majority.
The Soviet Union would blockade Berlin.
We would kill a lot of Russians. Khrushchev would have to take action.
The Russians would move into West Berlin.
The Cuban communists would take to the hills and fight a guerrilla campaign.
Thousands and thousands of civilians would be killed. Some of the nuclear weapons may be used before we could destroy them.
No country would ever trust us again
A continuación de esta breve referencia a los acontecimientos acerca de los cuales se ha escrito una enorme biblioteca de libros y documentos, deberé explicar personalmente y lo haré en el siguiente capítulo, aquella parte que sucedió DESPUES de la crisis.
No sé si cuando, en que etapa los servicios de inteligencia de los norteamericanos habían descubierto ya la permanencia de los FKR-1 en Cuba después de la retirada de los cohetes de alcance intermedio en Diciembre de 1962.
Desconozco a la vez si ellos ya habían obtenido el dato del alcance de esta arma y pensaban que era de apenas 180 Km. Ello era cierto desde el punto de vista del guiado por radio el cual hacía que el cohete “picara” o acertara el blanco elegido. Después de esta distancia, o sea, a partir de unos 200 km, el FKR-1 –debido a la curvatura de la tierra- ya no podía ser manejado desde la estación de guiado terrestre HH-5 y se comportaría como un misil no-guiado. Es decir, sería un cohete balístico.
No obstante su alcance de vuelo total estaba entre los 280 a 300 kilómetros y una vez se habló en la Unidad 3441, entre los especialistas de motor y fuselaje, radio y piloto automático (mi especialidad), de la posibilidad de enviarlos más lejos aún colocándoles tanques adicionales de combustible bajo las alas. Se hicieron pruebas en las que participaron especialistas de la Fuerza Aérea y los recuerdo a ellos intentando adicionar los tanques.
Además, en el caso del Piloto Automático “Meteor” de este cohete, mediante el bloque KB-6 que establecía la altura de vuelo del FKR-1, se experimentó, de acuerdo a una idea de Vladimir Bogdanov un capitán ruso que era mi asesor en la especialidad, de hacerlos remontarse, o por encima o por debajo de su techo de vuelo, “engañando” al elemento aneroide que medía la altura. En una parte futura de este trabajo, mostraré las fotocopias de documentos esquemáticos correspondientes a estos estudios, cuyas pruebas prácticas las realizamos el asesor y yo en lo que se denominaba como el Laboratorio del Artículo 0.52, que era el nombre no-secreto del Piloto Automático Meteor.
Claro, debía haber aclarado antes que todas y cada una de las partes principales del cohete, poseían una nomenclatura que determinaba su denominación, de modo que se pudiera hablar de ellas en documentos que no fuesen secretos ni muy secretos, que eran dos de los niveles de la información. Por ejemplo nunca se hablaba en papeles, del cohete FKR-1 sino que le nominaba como el “Artículo KC-7”, y así el resto de los nombres.
El Régimen especial de Seguridad de la brigada de FKR o Unidad Militar 3441 era sumamente, tremendamente riguroso. Incluso puedo citar también que, por ejemplo, no se hablaba del Grupo Técnico o Grupo 4 que era el que atendía la parte técnica del cohete, radio de a bordo, piloto automático y equipo eléctrico de a bordo, motor y fuselaje, bomba FVZ y motor impulsor SPRD, sino que a este grupo al que yo pertenecía, se le llamaba en todos los documentos como “Los Bravos”. También existían Las Abejas y así otras denominaciones para los grupos de la brigada. Todo papel que se escribiera dentro de la unidad, por insignificante que pudiera ser su contenido, tenía que ser incinerado cuando se terminase con el mismo, al igual que se establecía la obligatoriedad de guardar en la Oficina Secreta, en un horario determinado, todos los documentos secretos y muy secretos, con los que, por ejemplo yo trabajaba. Bueno, yo me las arreglé para quedarme con algunas de mis libretas secretas de Planes de Trabajo, cuyas fotocopias muestro más adelante.
Años después me di cuenta de que lo que habíamos hecho el asesor soviético y yo en el Laboratorio de Piloto Automático se trataba, en el caso del vuelo a bajísima altura, de intentar escapar a los radares norteamericanos y llegar así hasta la Florida, aunque se hubiese perdido la guía de radio, debido a la curvatura de la tierra… El FKR era un arma temible.
Todo parece indicar que Nikita Jrushov lo sabía o al menos lo sospechaba y había estado en contra de su entrega a las tropas cubanas. No obstante Fidel armó una fuerte discusión con el Gobierno soviético exponiendo que lo dejaban desguarnecido al retirar los cohetes balísticos de alcance medio -que él consideraba que habían llegado para quedarse- y reconsiderado ello nuevamente por Jruschov, este accedió a su permanencia en Cuba. Y ahí mismo comenzaron los inventos de Fidel para de alguna manera amenazar a Estados Unidos. Hubo otras cosas que relataré más adelante.

juanfe
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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Ago 13, 2011 8:05 pm

En lecturas que he hecho recientemente en internet, en la página web Secretos de Cuba la cual recomiendo a todo el que quiera penetrar en la red más profunda de secretos del gobierno y las fuerzas armadas de Cuba encontré lo siguiente, en 2007 a lo cual he agregado negritas y cambios de letras para que se vea que la historia de Fidel con las armas que ha tenido, con el fin de enseñar las uñas a los Estados Unidos es muy vieja, y estoy totalmente convencido que los organismos de inteligencia de nuestro país (los Estados Unidos) NO SUPIERON NADA DE ESTO EN LOS MOMENTOS EN QUE SE ESTABA PRODUCIENDO:

Años de Información oculta.

Tomado de la página de Internet Secretos de Cuba. Miami
EL BIOTERRORISMO DEL GOBIERNO DE CUBA. Thu Feb 22, 2007 5:27 pm
________________________________________
"El gobierno ensayó el microjet en tierra, en el CIGBI y en el aire'', dijo Cueto. "Esto fue un proyecto que fue expuesto de manera privada con un alto funcionario del buró político de la extinta Unión Soviética''.
El microjet es un sistema de fumigación por avión que se emplea para combatir plagas en las plantaciones.
"Durante una semana Castro le explicó al funcionario ruso cómo era de efectivo el microjet'', dijo Cueto.
El método de diseminación atmosférica de microjet puede ser la base metodológica para la aplicación de la guerra bacteriológica, aseguró Cueto.

Las armas biológicas están concebidas a partir de organismos vivos, ya sean bacterias o virus que atacan a los seres humanos hasta destruirlos. Las armas químicas están compuestas de substancias inorgánicas como el cloro o el gas nervioso. Debido al desarrollo de la ingeniería genética, se han podido crear en laboratorios enfermedades nuevas de rápida propagación.

A diferencia de un cohete o de una bomba de largo alcance, las armas químicas o biológicas pueden estar contenidas en un pequeño envase y no necesitan de un avión de combate para ser transportadas y lanzadas. Un simple pomo de cristal podría contener ántrax, una enfermedad del ganado que se difunde por esporas y podría matar a millones de personas, aseguró una investigación de la revista New Scientist. Si el ser humano respira esas esporas, muere sin la posibilidad de recibir tratamiento alguno. Con 100 kilos de ántrax, que podría transportar una simple avioneta, se podría matar hasta tres millones de personas.

"Cuba no necesita cohetes ni MiGs para lanzar el arma biológica'', dijo Cueto. "Para contaminar un río o un acueducto hay muchas maneras. La plataforma de envío o de agresión no tiene que ser un cohete. Puede ser algo tan pequeño como un Cessna''.
El ex general de brigada Rafael del Pino, que huyó con su familia en una avioneta en 1987, dijo que el ejército cubano siempre ha estado interesado en desarrollar y poseer armas químicas.

EL BIOTERRORISMO DEL GOBIERNO DE CUBA. Thu Feb 22, 2007 5:36 pm
________________________________________
"Durante la guerra de Angola en la década de 1970, los altos oficiales querían que los soviéticos les entregaran armas químicas, pero éstos se negaron'', dijo Del Pino, que fue jefe de la fuerza aérea durante la guerra en Angola. "Hasta una vez hubo un experimento con un armamento químico en un helicóptero que terminó siendo un fracaso''.

La posibilidad de que Cuba esté dando pasos de avance en el programa de guerra biológica se acrecentó durante un discurso de Castro el 28 de enero.

Este cordero no podrás devorarlo jamás ni con aviones, ni con armas inteligentes, porque este cordero tiene más inteligencia que tú y en su sangre sólo tiene y tendrá veneno para ti'', dijo Castro

Prendes (Coronel Álvaro Prendes, uno de los llamados héroes de Playa Girón contra las fuerzas de la brigada 2506, ahora en el exilio) dijo que la advertencia de Castro sobre la guerra biológica durante su discurso fue dirigida a Estados Unidos y a la comunidad internacional.

No podemos subestimar en este sentido a Castro'', dijo Prendes. "Todas estas informaciones están a disposición de Estados Unidos''.

"Cuba está sólo a 90 millas de distancia de la Florida y ellos tienen capacidad química y biológica y tenemos una planta nuclear [Turkey Point]” “Era más probable que perdiéramos más gente que en Iraq (en un ataque aéreo)''

Del Pino dijo que Castro siempre ha considerado la planta nuclear de Turkey Point, en el sur de la Florida, como su blanco preferido.

En 1968, Castro envió a Del Pino a recoger en la Base Aérea de Homestead un MiG 17 en el que había desertado un piloto cubano.

EL BIOTERRORISMO DEL GOBIERNO DE CUBA. Thu Feb 22, 2007 5:48 pm
________________________________________
"Por supuesto que el avión en que yo aterricé en Homestead estaba lleno de cámaras y le sacamos fotos a todo, incluyendo a la planta nuclear'', recordó Del Pino. ``Fue entonces cuando me dijo Fidel: `Tú que estuviste allá, ¿Le podemos dar un golpe de respuesta a los americanos con bombas de demolición para destruir la planta?'.

Del Pino dijo que le comentó a Castro que ésa era una posibilidad.

"Pero le aclaré que después íbamos a necesitar en todo el país una sombrilla de acero'', dijo Del Pino. ``Y Fidel me contestó que por lo menos los americanos se iban a acordar de nosotros toda la vida''.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Ago 13, 2011 8:13 pm

Brian Latell, analista de la CIA:
En los días inmediatamente antes y durante y justo después de la Bahía de Cochinos, a mediados de abril de 1961, la maquinaria represiva del gobierno de Castro, las fuerzas de seguridad y la policía interna y los demás servicios de inteligencia hicieron una redada de varios miles de cubanos: opositores reales o imaginarios del régimen. Los aprehendieron, los encarcelaron, los mantuvieron en detención, temerosos de que se aliaran con la brigada del exilio y les ofrecieran ayuda. Esto quebró la columna de la resistencia interna de la oposición no organizada contra Castro en esa época. Y esa oposición a Castro, organizada o no, durante la primavera de 1961 era muy numerosa.
Posiblemente uno de los documentos mejores, más completos y objetivos sobre la Crisis de los Misiles que existen en la red, es el que adjunto a continuación, procedente de la página web de la CIA:
CIA Home > Library > Center for the Study of Intelligence > CSI Publications> Studies in Intelligence > studies > vol46no1 > Soviet Deception in the Cuban Missile Crisis
Soviet Deception in the Cuban Missile Crisis
Learning from the Past.
James H. Hansen
Moscow's surreptitious dispatch of nuclear-capable SS-4 and SS-5 surface-to-surface missiles to Cuba in 1962 upset the strategic balance in an alarming way.1 The resulting showdown—which the Russians call the "Caribbean Crisis" and the Cubans call the "October Crisis"— brought the world to the brink of nuclear war. From its inception, the Soviet missile operation entailed elaborate denial and deception (D&D) efforts. The craft of denying the United States information on the deployment of the missiles and deceiving US policymakers about the Soviet Union's intent was the foundation of Nikita Khrushchev's audacious Cuban venture. Piecing together the deception activities from declassified US, Russian, and Cuban accounts yields insights that can help us anticipate and overcome the D&D efforts of a growing number of foreign adversaries today.
Range of soviet SS-4 medium-range ballistic missiles and SS-5 intermediate-range ballistic missiles, if launched from Cuba.
Maskirovka
Moscow has always had a flair for D&D, known in Russian as maskirovka. Its central tenet is to prevent an adversary from discovering Russian intentions by deceiving him about the nature, scope, and timing of an operation. Maskirovka covers a broad range of concepts, from deception at the strategic planning level to camouflage at the troop level.2 Russian military texts indicate that maskirovka is treated as an operational art to be polished by professors of military science and officers who specialize in this area.
DIA analysis preceding the missile crisis noted that the Soviet Army had probably employed large-scale battlefield deception "more frequently and with more consistent success than any other army."3 The Soviets practiced extensive maskirovka before their move into Czechoslovakia in 1968. Moscow also trained foreign forces to apply deception, including North Vietnamese units before the Test offensive in 1968 and Egyptian forces before crossing the Suez Canal in 1973.
Close-hold Planning
Gen. Anatoli Gribkov—then a senior member of the Soviet General Staff—provides revealing insights into the early planning of the operation. He says that, after Nikita Khrushchev decided to emplace the missiles in Cuba in the spring of 1962, the General Staff detailed only five officers—four generals and a colonel—to serve as the center of the military planning apparatus. Col. Gen. Semyon Ivanov, chief of the General Staff's Chief Operations Directorate, was in overall charge.4 during that summer, the circle of collaborators and contacts expanded to include members of each of the relevant service branches, but secrecy and need-to-know prevailed. The most senior officers brought into the plan were at least told that Cuba was involved in the operation, but only a few were informed of the exact nature of the mission.5
The top civilian and military officials conceptualizing the operation did not see eye-to-eye about the likelihood of pulling off a successful deception. At the very center of those making the decisions stood First Deputy Prime Minister Anastas Mikoyan, Presidium member Frol Kozlov, Defense Minister Marshal Rodion Malinovsky, and Marshal Sergei Biryuzov, commander of the Strategic Rocket Forces.6 Alternate Presidium member Sharaf Rashidov was brought in as well, possibly for the cover that he later provided for traveling delegations.7 Biryuzov and his experts believed that the deployment could be made expeditiously and secretly, without the US discovering the missiles. Mikoyan was surprised at this judgment and believed the marshal to be a fool.8 Rashidov was confident that the missiles could be hidden, claiming that they could be placed so as to blend in with the palm trees. Gribkov held that only somebody inexperienced in military matters could reach such a conclusion, given the extensive preparations needed for each missile site.
Throughout the early planning stage, no secretaries were used to prepare final typed texts. A colonel with good penmanship wrote the proposal that the Defense Council adopted. It grew into a full-fledged plan, still handwritten, which was approved by Malinovsky on 4 July and Khrushchev on 7 July.9 From May through October, for reasons of security, no communications about the proposed, planned, and actual Soviet deployments in Cuba were sent, even by coded messages. Everything was hand-carried by members of the small coterie of senior officials who were directly involved.10
Developing a Cover Story
The General Staff's code name for the operation—ANADYR—was designed to mislead Soviets as well as foreigners about the destination of the equipment. Anadyr is the name of a river flowing into the Bering Sea, the capital of the Chukotsky Autonomous District, and a bomber base in that desolate region. Operation ANADYR was designed to suggest lower-level Soviet commanders—and Western spies—that the action was a strategic exercise in the far north of the USSR. Promoting the illusion, the troops that were called up for the Cuban expedition were told only that they were going to a cold region. Those needing more precise instructions, such as missile engineers, were informed that they would be taking ICBMs to a site on Novaya Zemlya, a large island in the Arctic where nuclear weapons had long been tested.11
To strengthen the concealment, many units were outfitted with skis, felt boots, fleece-lined parkas, and other winter equipment.12 Moreover, perhaps to further backstop the cover plan, Moscow tapped four ground forces regiments from the Leningrad Military District in the north for dispatch to Cuba. The deception was so thorough that it fooled even senior Soviet officers sent to Cuba. One general there asked Gribkov why winter equipment and clothing had been provided. The general admonished him to "think like an adult," and explained, "It's called ANADYR for a reason. We could have given away the game if we had put any tropical clothing in your kits."13
Getting the Cubans On Board
Secrecy surrounded the first Soviet delegation that went to propose the audacious plan to Fidel Castro and other Cuban leaders. The officials arrived in Havana with little fanfare on 29 May, amidst a delegation of agricultural experts headed by Rashidov. The group included Col. Gen. Ivanov and several missile construction specialists and other military experts, whose job it was to determine whether the missiles could be deployed in secrecy.14 Ambassador Aleksandr Alekseev took Cuban Defense Minister Raul Castro aside to explain that "Engineer Petrov" in the group actually was Marshal Biryuzov, and that he needed to meet with el lider maximo without delay. Only three hours later "Engineer Petrov" was shown into Fidel Castro's office.15 The Cuban leadership unanimously and enthusiastically gave its approval in principle.16
Soviet maritime policy began to shift in accordance with these first trips. In June and July, the USSR began to charter Western ships to carry general cargo from the Soviet Union to Cuba, reserving its own freighters for carrying military cargo.17
During 2-17 July, a Cuban delegation led by Raul Castro traveled to Moscow to discuss Soviet military shipments, including nuclear missiles. Khrushchev met with the Defense Minister on 3 and 8 July. Raul Castro initialed a draft treaty with the Soviet Defense Minister that governed the deployment of Soviet forces to Cuba. This pact was not to be publicly revealed until a visit that Khrushchev planned to make to Cuba in November.18
The Russians began to dispatch officers and specialists covertly to Cuba by air. On 10 July, Gen. Issa Pliyev, traveling under the name "Pavlov," arrived in Cuba to command the Soviet contingent.19 Two days later, 67 specialists touched down. They journeyed as "machine operators," "irrigation specialists," and "agricultural specialists." Their covers, however, could not have withstood probing—they had been assigned to occupations about which they knew nothing. They were urged to consult the few genuine specialists traveling with them to gain some rudimentary knowledge of their ostensible jobs.20 On 17 July, Havana announced that Cuba and the USSR had signed an agreement establishing a regular Moscow-Havana civil air route. US intelligence analysis at the time speculated that the new Tu-114 flights were bringing Soviet military officers and sensitive electronic and signal-monitoring equipment to Cuba.21hen-Minister for Industry Ernesto "Che" Guevara and the head of the Cuban militia led another delegation to Moscow during 27 August-2 September. The purpose was to introduce Fidel Castro's revisions into the draft treaty. The Cubans proposed that the deployment be made public in order to head off any American overreaction; Khrushchev, however, successfully argued for continued secrecy.
Keeping the Secret At Home
In the Soviet Union, the men and equipment destined for Cuba were assembled, loaded, and moved by rail at night under reinforced guard. The train routes and final destinations were kept secret. Mail and telegrams along the way were strictly prohibited.22
To mask the immensity of the overall effort, the shipments to Cuba left from eight ports—four in the north (Kronstadt, Liepaya, Baltiysk, and Murmansk) and four on the Black Sea (Sevastopol, Feodosiya, Nikolayev, and Poti).23 Western accesses to these ports was closed off. It was normal for the Soviets to close ports when munitions were being loaded, but this time the surface-to-surface missiles were being put on the ships under tight security and cover of darkness.24
The troops were housed at nearby military facilities during the two or three days required to load a ship. Guards were posted to prevent anyone from leaving the area. No letters, telegrams, or telephone calls were permitted, a rule that also applied to the officers.25The ships' crew members, some of whom made more than one run to Cuba, were forbidden shore leave and correspondence.26 Secrecy was so strict that couriers carried all messages between the ports and the Defense Ministry in Moscow.27
On board, the Soviets applied the same maskirovka measures that they had adopted when they first began to send weapons to Cuba. Packing crates or special shipping containers concealed and protected weapons carried as deck cargo. Certain telltale military equipment was boarded up with planks to make it look like the ship's superstructure. Even on-deck field kitchens were disguised.28 The Soviets shielded crated military hardware—such as missiles and launchers—with metal sheets to defeat infrared photography.29 They stored other combat and specialized equipment below, out of sight. Ordinary automobiles, trucks, tractors, and harvesters were placed on the top deck to convey the impression that only civilian and agricultural gear was being transported.
The freighter Poltava, which sailed to Cuba in September, was a good example. No external signs indicated that it was carrying missiles. On deck were cargo trucks, none of which were associated with the missiles. Nonetheless, some US experts speculated that the ship might be carrying ballistic missiles deep in its hold, because the Soviets tended to use large-hatch ships of the Poltava and Omsk classes to deliver such missiles.30
The ship captains were not told where their cargoes were to be delivered. Before casting off, the captain and the troop commander jointly received a large sealed envelope. Unfastening it, they found a smaller envelope to be opened only at a certain set of geographic coordinates in the Atlantic Ocean. When they reached the designated point, an officer from the KGB's Special Department joined them for the opening of the envelope. The instructions told them to proceed to a Cuban port and authorized them to inform the ship's company of the destination.31 The concern for secrecy permeated the process. The last sentence of the captain's letter read: "After familiarizing yourself with the contents of this document, destroy it."32
Every ship involved in Operation ANADYR carried thick folders, prepared by Defense Ministry staff officers, which contained background information on a number of countries with which the USSR had good relations. The study materials on Cuba were buried in these packets, so that not even the compilers would know the real focus of the operation.
Secrecy in Transit
The Soviet ships made false declarations when they exited the Black Sea and the Bosporus. Cargo records were altered and the tonnage declared was well below what was being carried.33. The ships would declare from Odessa, although they had loaded at other ports. Often ships going to Cuba listed Conakry, Guinea, as their destination. When the volume of traffic increased, a number of ships did not give their destinations but simply stated that they were carrying "general cargo" and "awaiting orders."34
Transit through the Bosporus and the Dardanelles Straits presented a special challenge. Not only were the soldiers kept below decks, but the captains were under orders to prevent any foreigners from boarding, even the Turkish pilots who usually guided civilian ships through those tricky waters. Whenever the pilots approached the Soviet ships, the Soviet crews would lower bulging parcels of vodka, brandy, caviar, sausages, and other delicacies. Gribkov noted that this transparent bribery worked well: "Everyone likes to get presents, even pilots."35
The captains were instructed to take all possible evasive action in the event of attacks or an effort to board their ships. Should evasive action fail, they were to "destroy all documents with state and military secrets," take measures to protect the personnel, and sink the ships.36 Should their vessels experience mechanical failure en route, the captains were to explain to ships offering assistance that they were exporting automobiles.37 Had this occurred, it might have provided clues—the USSR had few cars of any kind and was not recognized as an automobile exporter.
Moscow also resorted to diplomatic means to reduce US reconnaissance of the ships en route. In July 1962, the Soviets described US reconnaissance missions in international waters as "harassment," and requested through their GRU officer in Washington, Col. Georgi Bolshakov, that these flights be stopped for the sake of better bilateral relations.38 In retrospect, this overture clearly appears to have been an effort by Khrushchev to delay the discovery of weapons related to Operation ANADYR. Bolshakov met with Attorney General Robert Kennedy more than a dozen times.
Most of the voyages lasted from 18 to 20 days. Due to strict maskirovka measures, the troops were kept below decks except for a few minutes at night when small groups were allowed to exercise and get some fresh air.39 During the tropical days, heavy tarpaulins covered the hatches to the lower decks where the troops were berthed. With little air circulation, the inside temperature climbed to 120 degrees Fahrenheit or higher. Rations were issued twice a day and only in darkness.40 Many of the troops on board swore that they would never again set foot on a ship.
Although the restrictions made conditions on board nightmarish, the deceptions worked. Gen. Gribkov states that "US intelligence discovered neither the true significance of the surge in Soviet shipping to Cuba nor the mission of our troops on the island until nearly all the men had come ashore and, still moving in large numbers only by night, had been deployed to their assigned positions."41
Unloading in Cuba
As the Soviet troops arrived, Cuban officials took steps to support Moscow's maskirovka plan. In early fall, they began to exert control over the movements of all foreigners on the island. News reporters and foreign embassy personnel were forbidden to travel outside Havana. In the city, Cuban agents surveilled and harassed foreigners, especially British embassy officials.42
The planners had selected 11 Cuban ports to receive the Soviet ships: Havana, Mariel, Cabanas, Bahia Honda, Matanzas, La Isabella, Nuevitas, Nicaro, Casilda, Cienfuegos, and Santiago de Cuba.43 They earmarked three of them—Bahia Honda and Mariel on the northwest coast and Casilda on the south coast—to receive the surface-to-surface missiles and nuclear warheads.44
Even before the Soviet ships approached Cuban ports, a number of maskirovka precautions had been implemented. At Mariel, for example, the Soviets built a large cinder-block wall around the unloading area so that none of the port activity could be observed by land-based agents.45 As the ships lay in port, KGB officers kept watch on deck. All Cubans, even militiamen, were barred from the port areas.46 Local inhabitants within a mile of the waterfront in Mariel had to evacuate their homes.47
The first SS-4 missiles arrived in Mariel on board the Omsk on 8 September. The Indigirka brought the initial shipment of nuclear warheads on 4 October.48 According to one source, this ship carried 99 nuclear charges—some two-thirds of all nuclear weapons sent to Cuba and over 20 times the explosive power dropped by all Allied bombers on Germany throughout World War II.49
Most of the military technicians also came ashore at Mariel. Deception activities throughout the transit stage and the strict security measures at Mariel hindered the ability of US intelligence agencies to estimate the number of Soviet troops. The plan for ANADYR that was approved in early July had called for moving 50,874 men. That total included personnel for field hospitals, bakeries, mechanical workshops, and other support units, all with a three-month supply of food and fuel. During September, the plan was revised to eliminate submarine and surface ship squadrons, due to potential resupply problems and concerns that their presence might sound an alarm bell in Washington. By late October, the size of the contingent in Cuba had reached about 41,900 personnel—quadruple the size that US intelligence agencies figured.50
Nonetheless, in the hectic initial days in Cuba, secrecy created more than a few glitches. The General Staff had neglected to provide passwords to facilitate communication between the arriving transport ships and the Cuban greeting parties. Accordingly, some ship captains and on-board troop commanders had difficulty accepting orders to reroute their ships from their originally assigned ports. The captain of one ship even turned back out to sea rather than allow a Cuban patrol boat crew to come aboard to guide him to his anchorage.51
Usually two or three days were required to unload a ship with military cargo, and maskirovka requirements invariably complicated the work. Equipment that had at least a superficial resemblance to agricultural machinery was unloaded in broad daylight, but weapons and other military equipment could be unloaded only at night. From the docks, specialized equipment was stored in sheds or moved directly to designated bases along back roads at night.52
All this time, Radio Moscow was claiming that the USSR was only giving Cuba "machine tools, wheat, and agricultural machinery," along with "some 7,000 tons of various fertilizers."53 This description was consistent with the false identities provided to many of the Soviet military specialists and also with the daytime unloading activity.
Movement to Field Sites
The maskirovka measures were not air tight. In the initial stages of the operation, the United States received reports from friendly nations, newspaper correspondents, and other sources indicating that hundreds of Russian troops in fatigues had been seen in Havana and in seemingly endless convoys along Cuba's main highways. Many young Russian men also had been observed sightseeing in the Cuban capital in checked, cotton shirts and cheap trousers.54 Although the Soviets and Cubans took extra precautions to keep gawkers away from the wharves and moved the nuclear cargoes away under black canvas and escorted by heavy guard, the chatty Cubans gave a steady stream of clues to US SIGINT collectors.55
At the same time, the Soviets and Cubans mounted a major campaign using HUMINT channels to bolster the overall deception effort. The planners leaked accurate information about the deployment so as to mask it. The information was funneled through counterrevolutionary organizations and their press in the United States, especially in Miami. The CIA discounted the information, because it did not consider the groups and people peddling it to be credible. This strategy was highly effective, according to a former Cuban intelligence officer.56
The deception campaign that exploited the émigrés' lack of credibility was unwittingly backstopped by correspondence between Cubans and their friends and relatives in the United States. From June to September, Cuban intelligence intercepted some 17,000 letters that had something to say about the deployment of Soviet troops and missiles in Cuba. In late September, Cuban authorities permitted those letters to arrive in Miami as part of the deception campaign. Just as Havana expected, the CIA paid no attention to these letters.57
For US intelligence analysts, the amount of "noise" from Cuba grew deafening. Reports flooded in from Cubans, tourists, foreign diplomats in Cuba, and newspaper officials reporting in a private capacity. At the CIA focal point at Opa-Locka, Florida, intelligence officers screened countless reports and debriefed Cubans who had fled the island.58 Most of the reports from Cuba were exaggerated or imaginary—some were so outrageous that they were laughable and made all the others suspect. There were far-fetched tales of African troops with rings in their noses, lurking Mongolians, and even Chinese troops. These accounts followed earlier erroneous reports of Soviet military equipment secreted away in caves, underground hangers, and concrete domes. The previous reports had cast doubt on the reliability of sources, so US analysts found it easy to dismiss the stream of reports of Soviet missiles.59
From the port areas, the canvas-covered SS-4 missiles were moved in night convoys, under tight security, to sites in the interior of the island. Security was tightened so that the troops disembarked dressed as civilians, and their escorts—Soviet personnel who had arrived earlier—were required to wear Cuban military uniforms and issue commands along the convoy routes only in Spanish.60 On the March or bivouacked, Soviet military men remained dressed in civilian clothing and were forbidden to mention their military designations or the ranks of their commanders. Moreover, all communications between the Soviet military headquarters in Havana and units in the field had to be made in person, not written or sent by radio. Except for very brief hookups and equipment tests, Soviet troops maintained total radio silence in order to mask their identity, location, and troop strength from US intelligence.61
In retrospect, some Soviet and Cuban officials found it remarkable that the operation remained secret for a full month after the missiles arrived in Cuba.62 The missile carriers were too big to go unnoticed on the back roads of the island for long. As they rumbled through the little Cuban towns, they left a trail of downed telephone poles and mailboxes. When a peasant's shack had to be moved or knocked down to allow a missile carrier to turn a tight corner, those who witnessed the event were bound to talk. Soviet and Cuban efforts to discredit such anecdotal accounts paid off.
Disingenuous Diplomacy
Soviet spokesmen kept up a steady stream of denials and disinformation in September. On 4 September, Ambassador Anatoli Dobrynin sought out Robert Kennedy and stated that he had received instructions from Khrushchev to assure the President that there would be no surface-to-surface missiles or offensive weapons placed in Cuba. Dobrynin also added that the Attorney General could assure his brother that the Soviet military buildup was not of any significance.63 On 6 September, Theodore Sorenson, special counsel to President Kennedy, met with Dobrynin, who reiterated his assurances that Soviet military assistance to Cuba was strictly defensive in nature and did not represent a threat to American security. The following day, Dobrynin assured US Ambassador to the United Nations Adlai Stevenson that the USSR was supplying only defensive weapons to Cuba. On 11 September, TASS announced that the USSR neither needed nor intended to introduce offensive nuclear weapons into Cuba.64
In late September, Khrushchev embarked on a barnstorming tour in the Turkmen and Uzbek republics. This high-profile trip, which extended into the first week of October, emphasized agricultural themes. In none of Khrushchev's many speeches during his travels was there any reference suggesting aggression or threats to the United States.65
The pattern continued. On 13 October, a high State Department official, Chester Bowles, questioned Dobrynin on whether Moscow intended to put offensive weapons in Cuba; the Ambassador denied any such intention. On 17 October, GRU Col. Bolshakov brought Robert Kennedy a personal message directly from Khrushchev to President Kennedy that "under no circumstances would surface-to-surface missiles be sent to Cuba." The next day Foreign Minister Gromyko met with President Kennedy for two hours. Gromyko assured him that the Soviet aid to Cuba "pursued solely the purpose of contributing to the defense capabilities of Cuba and to the development of its peaceful economy."66
Denouement
The missile sites themselves could never have remained hidden for long. They were constructed in areas expropriated from Cuban landowners, had no fences or walls, and were exposed to aerial observation.67 Standard maskirovka doctrine gave preference to deployment in wooded areas, yet Cuba's forests were generally sparse, consisting of a few clusters of palm trees or a thick undergrowth of bushes. Such vegetation could not cover all of the missile equipment.68 SS-4 launchers are anchored to large concrete slabs and surrounded not only by the missiles, but also by multiple buildings, fuel trucks and tanks, and hundreds of meters of thick cable. To try to maintain secrecy, Soviet commanders forbade their troops from taking any leave from their deployment sites and ruled out using Cuban labor. Nonetheless, Soviet commanders and planners knew that although the tractor-trailers and associated large objects could be covered by canvas, their masses could not be shrunk.69 Heavy equipment might obscure part of the missile site signature from ground-level, but from above it stuck out markedly.70
On 14 October, a U-2 aircraft photographed the area of San Cristobal, where the first missile unit was being deployed. In only six minutes, US Air Force Maj. Richard Heyser snapped 928 photographs that yielded the first confirmation of offensive missiles in Cuba.71 Washington stepped up intelligence collection of all kinds, readied massive air attack and invasion plans—including sending nuclear-armed B-52s aloft—and engaged in extensive policy deliberations in the Executive Committee. On 22 October, President Kennedy revealed the missile buildup to the world. Confronted with the photographic evidence, the Russians informed Raul Castro that more attention would have to be paid to concealing the site work and camouflaging the missiles and other heavy equipment.72 The Soviet units stretched tarpaulins and nets over the missiles, and daubed paint or mud across the canvases. This marked the first time that they tried to conceal their missiles from the air, probably hoping to mask the total number of missiles and protect against sabotage.73 By 28 October, however, the confrontation, including Kennedy's imposition of a naval and air quarantine on the shipment of offensive military equipment to Cuba, led Khrushchev to agree on a formula to end the crisis. The Russians began to dismantle their bases.
In Conclusion
The Soviet deception effort was comprehensive, but not free from shortcomings. The early, overly optimistic assessments by Marshal Biryuzov and Rashidov evidently went unchallenged. Some cover arrangements were slapdash. Many of the slips occurred not in the USSR but in Cuba, when Soviet units had to unload their weapons, transport them to the field, and set them up. The operation might have been enhanced by the presence of maskirovka specialists in all Soviet units in Cuba. In the 1980s, a special maskirovka directorate was created within the General Staff. Such an organization would have played a vital role had it existed in 1962.74
On 4 February 1963, the President's Foreign Intelligence Advisory Board issued a major postmortem report over the signature of its chairman, James R. Killian, Jr. The Killian report described the introduction and deployment of Soviet strategic missiles in Cuba as a "near-total intelligence surprise."75 It concluded that the Intelligence Community's analysis of intelligence indicators and its production of current intelligence reports "failed to get across to key government officials the most accurate possible picture of what the Soviets might be up to in Cuba" during the months preceding 14 October. The report took the Community to task for inadequate early warning of hostile intentions and capabilities; failure to provide senior policymakers with meaningful, cumulative assessments of the available intelligence indicators; and failure to produce a revision of the erroneous National Intelligence Estimate (NIE 8-3-62) of 19 September 1962.76
Nowhere does the 10-page Killian Report mention adversarial denial and deception. Within US intelligence organizations, the awareness and systematic study of foreign D&D had not been developed, and would not emerge until some 20 years later. It is likely that with a trained, well-staffed, and deception-aware analytic corps, the United States could have uncovered Khrushchev's great gamble long before Maj. Heyser's revealing U-2 mission.
Only now, four decades later, can we uncover the extent of the use of deception in the events leading to the Cuban missile crisis. To paraphrase Sir Winston Churchill, perhaps the least-explored aspect of the crisis was the Soviet effort to cloak the truth of its strategic missile deployment within a body-guard of lies, on a scale that most US planners could not comprehend.
Footnotes
1. Cuba is approximately 145 kilometers from US shores. The SS-4 medium-range ballistic missiles, which were deployed first to Cuba, had a range of up to 2,500 kilometers. The SS-5 intermediate-range ballistic missiles had a range of up to 5,000 kilometers.
2. Jennie A. Stevens and Henry S. Marsh, "Surprise and Deception in Soviet Military Thought," Military Review, July 1982, pp. 25-35.
3. Defense Intelligence Agency (DIA), Soviet/Warsaw Pact Ground Forces Camouflage and Concealment Techniques, DDI-1100-161-78, January 1979, p. vii.
4. Gen. Anatoli I. Gribkov and Gen. William Y. Smith, Operation ANADYR: US and Soviet Generals Recount the Cuban Missile Crisis (Chicago, Berlin, Tokyo, and Moscow: edition q, inc., 1994), p. 24. This is a vital source, given Gen. Gribkov's role in planning and implementing the operation.
5. Ibid.
6. Raymond L. Garthoff, Reflections on the Cuban Missile Crisis, revised edition (Washington, DC: The Brookings Institution, 1989), pp. 12-13.
7. Dino A. Brugioni, Eyeball to Eyeball: The Inside Story of the Cuban Missile Crisis (New York: Random House, 1991), p. 84. The author was a key figure at the National Photographic Interpretation Center in 1962.
8. Garthoff, p. 17.
9. Gribkov and Smith, p. 24.
10. Garthoff, p. 17.
11. Aleksandr Fursenko and Timothy Naftali, "One Hell of a Gamble": Khrushchev, Castro, and Kennedy, 1958-1964 (New York and London: W. W. Norton & Company, 1997), p. 191. This valuable source relies on material from Soviet/Russian archives.
12. Gribkov and Smith, p. 15.
13. Ibid.
14. Garthoff, p. 15; also, Gribkov and Smith, p. 14.
15. Fursenko and Naftali, p. 186.
16. James G. Blight, Bruce J. Allyn, and David A. Welch, with the assistance of Davis Lewis, Cuba on the Brink: Castro, the Missile Crisis, and the Soviet Collapse (New York: Pantheon Books, 1993), p. 8. This source draws extensively on input from key Soviet/Russian and American officials who had a hand in the crisis.
17. Brugioni, p. 92.
18. Gribkov and Smith, p. 21.
19. Fursenko and Naftali, p. 192.
20. Gribkov and Smith, pp. 37-38.
21. Brugioni, p. 93.
22. Gribkov and Smith, p. 56.
23. Ibid., p. 29.
24. Brugioni, p. 149.
25. Gribkov and Smith, p. 30.
26. Ibid., p. 56.
27. Ibid., p. 29.
28. Ibid., p. 30.
29. Ibid., p. 56.
30. Brugioni, pp. 149-150.
31. Gribkov and Smith, p. 31.
32. Ibid.
33. US SIGINT revealed that Soviet vessels were making false port declarations and listing less than their known cargo-carrying capacity. By late August, the National Security Agency noted that 57 voyages to Cuba had taken place in a little over a month and that some ships were on their second voyage in that period of time. See: National Security Agency, NSA and the Cuban Missile Crisis (Fort Meade, MD: NSA Center for Cryptologic History, 1998), pp. 3-4.
34. Brugioni, p. 149.
35. Gribkov and Smith, p. 57.
36. Fursenko and Naftali, p. 192.
37. Ibid.
38. Ibid., p. 193.
39. Gribkov and Smith, p. 35.
40. Ibid., p. 56.
41. Ibid.
42. Brugioni, p. 148. The Cubans probably knew that the British were helping the United States, which did not have formal representation in Havana.
43. Gribkov and Smith, p. 38. Gribkov's map puts Nicaro in the wrong location, apparently confusing it with Niquero on the Southeast coast.
44. Fursenko and Naftali, p. 216.
45. Brugioni, p. 150.
46. David Detzer, The Brink: Cuban Missile Crisis, 1962 (New York: Thomas Y. Crowell, 1979), p. 69.
47. Ibid., p. 57.
48. Gribkov and Smith, p. 52.
49. Fursenko and Naftali, p. 217. There is conflicting source information on the number of warheads specifically for the SS-4 missiles. Gribkov states that 36 such warheads were introduced. This issue cannot be resolved based on current evidence, but 36 appears to be a likely figure as that tracks with Soviet doctrinal requirements for refire missiles.
50. Gribkov and Smith, p. 28.
51. Ibid., pp. 38-39.
52. Ibid.
53. Detzer, p. 57.
54. Brugioni, p. 101.
55. NSA, op. cit., pp. 2-3. The US SIGINT ship Oxford was hugging the Cuban coastline at that time.
56. Domingo Amuchastegui, "Cuban Intelligence and the October Crisis," Intelligence and National Security, Volume 13, Number 3, Autumn 1998, p. 101. This is a special issue on intelligence and the missile crisis, edited by James G. Blight and David A. Welch. It is a unique collection of articles on the roles played by different intelligence services.
57. Ibid.
58. Detzer, p. 59.
59.Ibid., p. 60.
60. Gribkov and Smith, p. 39. This maskirovka requirement is comparable to that used during the Korean conflict, when Soviet pilots were instructed to speak in Chinese while flying missions to try to fool US SIGINT units.
61. Ibid..
62. Ibid., p. 52, and Amuchastegui, p. 101. A cautionary note here is that this article is the only published account by a former Cuban intelligence officer thus far.
63. Brugioni, p. 115.
64. Blight, Allyn, and Welch, pp. 463-464.
65. Brugioni, pp. 157-158.
66. Blight, Allyn, and Welch, pp. 465-466.
67. Brugioni, p. 150.
68. Gribkov and Smith, p. 40.
69. Ibid., p. 55.
70. Ibid., p. 40.
71. The details of the U-2 mission are found in Volume XI: Foreign Relations of the United States, 1961-1963, Cuban Missile Crisis and Aftermath, edited by Edward C. Keefer, Charles S. Sampson, Louis J. Smith, and David S. Patterson (Washington, DC: US Government Printing Office, 1996), p. 29. Although uncertain about the status of the weapons in Cuba at the time of discovery, we now know that only some of the nuclear-capable delivery systems were ready for action in late October. Of the 36 SS-4s deployed, for example, only about half were ready to be fueled—an 18-hour process—and not one had been programmed for flight. See Gribkov and Smith, p. 63.
72. Gribkov and Smith, p. 53.
73. Detzer, p. 194.
74. This revelation comes from a former GRU officer who wrote under the pen name of "Viktor Suvorov" and produced books and articles on the Soviet military and intelligence forces in the 1980s.
75. Central Intelligence Agency, CIA Documents on the Cuban Missile Crisis (Washington, DC: CIA, 1992), p. 367.
76. Ibid., pp. 367-368.
James H. Hansen, has served in both CIA and DIA.
Historical Document Posted: Apr 14, 2007 07:17 PM
Last Updated: Jun 27, 2008 07:21 AM. Last Reviewed: Apr 14, 2007 07:17 PM

juanfe
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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Ago 13, 2011 8:15 pm

No dejemos de ver una parte de este brillante artículo, que también coloca la Crisis dentro de un contexto muy preciso:


El día que casi empieza la tercera guerra mundial.
Por Fernando Díaz Villanueva
Nunca el mundo estuvo tan cerca de suicidarse como la última semana de octubre de 1962. Fue una crisis provocada por la insensatez de los dirigentes soviéticos y la megalomanía de un dictador cubano que no termina de morirse. Duró apenas unos días y la cosa llegó a ponerse tan caliente que muchos creyeron entonces que, antes de que se pusiese el sol, misiles nucleares de uno y otro bando empezarían a volar sobre sus cabezas.
Al final la sangre no llegó al río. Los Estados Unidos se plantaron y la Unión Soviética se echó para atrás librando de paso a la humanidad de una tan gorda que, a día de hoy, aun no nos hubiéramos recuperado.
El día 14 de octubre de 1962 un avión espía U2 norteamericano regresó a su base tras una misión rutinaria sobre la isla de Cuba. A bordo llevaba unos negativos fotográficos que, a primera vista, mostraban unas extrañas instalaciones militares y un gran ajetreo en torno a ellas. O quizá no fuesen tan extrañas. Podían ser plataformas de lanzamiento de misiles, pero, dado su tamaño, no de unos misiles cualquiera sino de cohetes de medio alcance. Conmocionados por el hallazgo, enviaron de inmediato la prueba a Washington, para que la CIA la estudiase a fondo y la Fuerza Aérea tomara la decisión pertinente. No había lugar a dudas, eran silos para armas atómicas todavía no operativos pero que lo estarían en breve plazo.
Al otro lado del mundo, en Moscú, Nikita Kruschev se frotaba las manos. Iba a hacer algo ante lo que el mismo Stalin hubiese palidecido. Poner misiles estratégicos a cien kilómetros de Florida, es decir, algo así como colocar la afilada punta de un cuchillo jamonero en el gaznate de su archienemigo capitalista. Conseguirlo había sido sumamente sencillo. Gobernaba en Cuba desde hacía poco más de tres años un directorio revolucionario que había dado la vuelta al frágil equilibrio de bloques. Los que mandaban en la isla caribeña se habían entregado en cuerpo y alma a la Unión Soviética. Parece que por afinidad ideológica, pero, como querían seguir mandando por tiempo indefinido, también por oportunidad política.
Fidel Castro, el líder indiscutido y carismático de la revolución cubana, había descubierto su adicción al poder según pisó La Habana en la primera semana de 1959. Esa adicción conlleva fundar una dictadura y mantenerse en la poltrona contra viento y marea. El comunismo era una coartada perfecta, y más en los años sesenta y estando Cuba donde está. Sólo era preciso designar un enemigo a muerte y, como Cuba era pequeña e insignificante, un aliado que le mantuviese en el poder. El enemigo iba a ser Estados Unidos, luego, por lógica, el amigo habría de ser la URSS, sí, la misma de Stalin, los gulags y las hambrunas, la patria del socialismo real, el paraíso en la tierra.
Che Guevara, el “Presidente” Osvaldo Dorticós Torrado y el Vice-Premier soviético Anastas Mikoyan, en los días de la Crisis de Octubre.















Gracias a los archivos desclasificados a partir de los últimos años, nos hemos enterado de la enorme lista completa de los medios militares que fueron llevados a Cuba en secreto por la URSS y que desencadenaron la Crisis de los Misiles, en Octubre de 1962. La misma que tuvo al mundo al borde de una guerra nuclear, principalmente debido a la actuación totalmente loca e irresponsable de Fidel Castro, que pidió a Nikita Jrushov que atacara a Estados Unidos con misiles nucleares. Posteriormente y altamente disgustado porque los soviéticos no comenzaron la guerra atómica a su pedido, Fidel Castro se negó a la inspección en territorio nacional sobre la retirada de los cohetes intercontinentales y torpedeó todo lo que pudo las negociaciones entre las ONU, la URSS y Estados Unidos.
Dice Miguel Ángel Sánchez en el artículo citado al principio:
El mismo Castro desaparece del escenario como personaje protagónico los días en que la cosa estaba realmente candente y en que los mensajes eran exclusivamente entre Washington y Moscú, lo cual siempre fue su motivo esencial de queja. Si algo vale la pena resaltar de estas fugaces apariciones de Fidel Castro, una vez que la crisis se desata con la intervención de Kennedy ante las cámaras de televisión, es su famosa carta a Kruschev en la que pide un ataque nuclear preventivo a los Estados Unidos en aras de salvar a la humanidad del imperialismo. Según Alexander Alexeiev, el líder cubano estaba muy agitado y fuera de sus cabales cuando le dictaba ese mensaje.

Este autor agrega que por suerte, a Fidel Castro lo dejaron completamente fuera de las decisiones principales para resolver la Crisis, las que quedaron a cargo de los Presidentes de Estados Unidos y de la URSS.
Debo aclarar que el apellido de Nikita se pronuncia en ruso como Jruschov y no Kruschev como equivocadamente se ha hecho siempre a través de muchísimos años, acá en Occidente.
Otro documento importante:
Publica Rusia documentos secretos sobre Cuba y Krushchev
Introduction in Spanish, Article below in English
From:
To:
Subject: Publica Rusia documentos secretos sobre Cuba y Krushchev.
Date: Wednesday, September 17, 2003 3:44 PM

Publica Rusia documentos secretos sobre Cuba y Krushchev.
NY Times 9/14/03.

Los documentos citados prueban que lo que se buscaba después de la retirada de los proyectiles era una garantía de la permanencia de Castro en el poder. Se consiguió por décadas y hoy aún hoy pagamos la cuenta. ESTADOS UNIDOS Y CUBA: YA ES HORA DE PLASMAR UNA POLÍTICA EFECTIVA Cita: "En este gran país siempre han tenido un lugar relevante los principios y el básico es la defensa de la libertad. Para Estados Unidos la libertad de Cuba debe ser una causa justa y en parte debida (los cubanos también tenemos responsabilidades) porque la abandonada y por ello fracasada invasión de Bahía de Cochinos validó a Castro como líder 'invencible' mientras que el pacto Kennedy-Khrushchev lo consolidó e hizo intocable. Es mayormente por esto que Cuba es aún una dictadura."

Khrushchev dice: "Hemos hecho de Cuba el foco del mundo. Los dos sistemas se han enfrentado. Kennedy nos dice que retiremos los cohetes de Cuba. Respondemos: Dennos una garantía firme de que no invadirán a Cuba. Eso no es malo.....debemos hacer que el enemigo se sienta seguro y obtener de ellos una promesa segura respecto a Cuba."

Nuestra traducción de las notas taquigráficas de la sesiones del presídium soviético en lo que concierne a Cuba.

Khrushchev dice: "Hemos hecho de Cuba el foco del mundo. Los dos sistemas se han enfrentado. Kennedy nos dice que retiremos los cohetes de Cuba. Respondemos: Dennos una garantía firme de que no invadirán a Cuba. Eso no es malo.....debemos hacer que el enemigo se sienta seguro y obtener de ellos una promesa segura respecto a Cuba. Es más, no debemos dejar que [el asunto] llegue al punto de ebullición. Podemos derrotar a los Estados Unidos desde el territorio Soviético. De ahora en adelante Cuba no será lo que fue antes. Ellos, los americanos nos amenazan con un bloqueo económico pero los Estados Unidos no atacarán a Cuba. No debemos intensificar la situación sino seguir una política racional. Así fortaleceremos a Cuba y la salvaremos por dos o tres años. Dentro de unos pocos años les será aun más difícil invadirla. Hay que jugar sin buscar venganzas, sin perder la cabeza. La iniciativa está en nuestras manos, no debemos temer. Ellos comenzaron y se amedrentaron. No nos conviene la guerra. El futuro no depende de Cuba sino de nuestro país.' Khrushchev también determinó como se le debería transmitir la decisión a Castro: " Tuvimos éxito en ciertas cosas y fallamos en otras. Lo que tenemos hoy es una situación positiva. ¿Por qué es positiva? Porque el mundo tiene su atención puesta en Cuba. Los cohetes han tenido un resultado positivo. El tiempo pasará. Si es necesario los cohetes volverán."

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Ago 13, 2011 8:23 pm

Si alguien tiene alguna incertidumbre que las tropas soviéticas acantonadas en Cuba tenían autorización del Ministro de Defensa de la URSS para usar a discreción las cabezas atómicas de los cohetes Luna, FKR-1 y las pertenecientes a los bombarderos IL-28, en caso de un desembarco norteamericano o ataque a la Isla, lean cuidadosamente este documento # 3, firmado por el mariscal Rodion Malinovsky y que para que no exista ninguna duda, se expone en su original ruso y en ingles:








Otros datos tomados de diferentes documentos dicen lo siguiente:
For defense of coasts and bases in the sectors of probable enemy attack on the island of Cuba to send one regiment of Sopka ["little volcano"] comprising three battalions (6 launchers) with three missiles per launcher
—on the coast in the vicinity of Havana, one regiment (4 launchers)
—on the coast in the vicinity of Banes, one battalion (2 launchers)
On the southern coast in the vicinity of Cienfuegos to locate one battalion (2 launchers), [already] planned for delivery to Cuba in 1962.
The Sopka complex is capable of destroying surface ships at a range of up to 80 km.

To send to Cuba as part of the Group of Forces:
—a brigade of missile patrol boats of the class Project 183-R, comprising two units with 6 patrol boats in each (in all 12 patrol boats), each armed with two P-15 [trans: NATO SS-N-2 Styx] missiles with a range up to 40 km.;
—two combat sets of the P-15 missile (24 missiles) and one for the R-13 (21 missiles).
Shipment of the missile patrol boats Project 183-R class, the battalions of Sopka, technical equipment for the missile patrol boats and technical batteries for the Sopka battalions, and also the missiles, missile fuel, and other equipment for communications to be carried on ships of the Ministry of the Maritime Fleet.

To send as part of the Group of Forces in Cuba in July-August 1962:
—Two regiments of FKR (16 launchers) with PRTB, with their missiles and 5 special [Trans: nuclear] warheads for each launcher. Range of the FKR is up to 180 km.
Veamos ahora lo relativo al Plan de Operaciones Militares de Estados Unidos contra las bases rusas en Cuba y el destacado papel que se le brindaba a la destrucción de los cohetes FKR-1 y Luna, pero no olvidemos ni por un instante lo explicado por Miguel Ángel en los párrafos muy anteriores, con relación al peligro que hubiese representado la aniquilación de estos cohetes, ya que los rusos hubieran usado las cabezas nucleares de los mismos, y después veremos que el despliegue o emplazamiento de los FKR, con el objetivo de lanzarlos, era cuestión de minutos:

CINCLANT OPLAN 316-62
While the Pentagon developed a detailed plan for invasion of Cuba, this was not assigned any code-name, instead keeping its number: CINCLANT OPLAN 316-62.

This plan envisaged the invasion to begin with massive air strikes, which were to target SSM and SAM-sites. On D +1, Soviet FKR-1 anti-ship missile sites would be attacked and follow-up strikes against SSM and SAM-sites. As soon as these would have been taken out, warships would attack with artillery in order to prepare the ground for invasion. The invasion itself would begin with arrival of SEAL-teams, which were to support the capture of ports of Mariel and Matanzas, disable any demolition charges and seize ships in the harbor to prevent their scuttling. Army Special Forces teams were also to go in and disable radar stations and SAM-sites before the actual strikes would begin.

Then the 82nd Airborne was to jump at San Antonio de Los Baños AB and Jose Marti IAP; 101st Airborne was to jump at NAS Mariel and Baracoa IAP, capture these airports and the nearby port of Mariel. The 1st Armored Division was to land one of its brigades at a time from 15 available LSTs, arriving from Miami (the whole division would need approximately 30 hours to be landed in Cuba); 1st Infantry Division would be flown in to capture airfields. 1st Armored would then clear Pinar De Rio, with 101st Airborne, and then push east to link up with the 82nd Airborne before moving on Havana, which would be isolated, but not seized. The 5th Regimental Landing Team was to land near Santiago de Cuba and act as decoy for fixing Soviet and Cuban forces in eastern Cuba. 2nd Marine Division was to land at Varadero Beach and push inlands towards the port of Matanzas. Its follow-up, the Army’s 2nd Infantry Division and corps troops of the III Corps, including the 4th Infantry Division if needed, would be deployed either east or west, depending on what would be needed. Once a linkup between XVIII Airborne Corps and II MAF would have been established, the eastern part of Cuba would be mopped up.

CINCLANT expected organized resistance to end within 18 days of the actual landings, while expecting at least 1.000 US casualties a day for the first 15 days of invasion. Two National Guard Divisions were to be called up for occupation duty once organized resistance would end. Fort Benning, in Georgia, was to house Soviet POWs brought in from Cuba.
Soviet Nuclear Weapons
- 6 Model 407N free-fall bombs for Il-28 bombers
- 12 Model 901A4 warheads for R-13 SSMs
- 80 warheads for FKR-1 Meteor cruise missiles

(List according to "The Kremlin's Nuclear Sword: The Rise and Fall of Russia's Strategic Nuclear Forces, 1945-2000", by Steven Zaloga)
V-VS
Note: all Soviet aircraft wore full FAR markings.
- 134, 11 Il-14s, at San Antonio AB
- ? BAP, 48 Il-28s, at Holguin and San Julian (never activated: most – including six A-wired examples were still crated as of late October; a number of Il-28s were Hungarian Air Force machines, sent back to Russia for maintenance, but shipped from there to Cuba; some of the Il-28s probably belonged to an unknown “Mine-Torpedo Regiment” of the Soviet Naval Aviation)
- 213 IAP, MiG-21F-13, at Santa Clara AB
- 234 IAP; MiG-21PF, at San Antonio AB
- 437 , Mi-4, at Mariel AB
? Air-Defence Division, including:
- SA-2 site No.1 San Antonio AB
Coastal Defense Division, including:
- 561 Frontal Cruise Missile Rgt., FKR-1 AShMs based in the Mariel zone (west of Havana)
- 584 Frontal Cruise Missile Rgt. FKR-1 AShMs based in the Mayari Arriba (near Guantanamo)
(These two units established at least seven FKR-sites on the mainland Cuba, and one at the Isle of Pines. Their sites were semi-protected, in revetments, but their radars were in the open.).
Soviet Army
- 74th MRR, Luna/FROG-4, at Artemisa
- 106th MRR; at Holguin
- 134th MRR, Luna/FROG-4, at Managua
- 146th MRR, Luna/FROG-4, at Santa Clara
Except the 106th MRR, all units were equipped with nuclear warheads. The release authority was pre-delegated, but this decision was revoked on 22 October, after which all Soviet nuclear weapons on Cuba were put under control of Moscow.
Soviets expected that the US garrison in Guantanamo Bay was reinforced to 18.000, with the entire 2nd Marine Division being deployed there.
Revisemos a continuación lo publicado por el Circuito Sur del Exilio Cubano en Miami, que es muy ilustrativo e interesante, por cuanto contiene, no solamente las fuerzas, sino también las fotografías de los medios aeronavales que los EEUU tenían preparados para intervenir en Cuba:

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Sáb Ago 13, 2011 8:27 pm

Quiero pedir disculpas a los miembros del foro porque el trabajo original presentado por mi al Centro Wilson posee muchas fotos, mapas y fotocopias de documentos que no salen como texto, cosa que compruebo solamente ahora mismo, en la medida en que los cargo en la pagina de Secretos de Cuba. No tengo idea como cargar las fotos y fotocopias y mapas asi que si alguien puede ayudarme, por favor se lo solicito. Muchas gracias.

Si alguien tiene alguna incertidumbre que las tropas soviéticas acantonadas en Cuba tenían autorización del Ministro de Defensa de la URSS para usar a discreción las cabezas atómicas de los cohetes Luna, FKR-1 y las pertenecientes a los bombarderos IL-28, en caso de un desembarco norteamericano o ataque a la Isla, lean cuidadosamente este documento # 3, firmado por el mariscal Rodion Malinovsky y que para que no exista ninguna duda, se expone en su original ruso y en ingles:








Otros datos tomados de diferentes documentos dicen lo siguiente:
For defense of coasts and bases in the sectors of probable enemy attack on the island of Cuba to send one regiment of Sopka ["little volcano"] comprising three battalions (6 launchers) with three missiles per launcher
—on the coast in the vicinity of Havana, one regiment (4 launchers)
—on the coast in the vicinity of Banes, one battalion (2 launchers)
On the southern coast in the vicinity of Cienfuegos to locate one battalion (2 launchers), [already] planned for delivery to Cuba in 1962.
The Sopka complex is capable of destroying surface ships at a range of up to 80 km.

To send to Cuba as part of the Group of Forces:
—a brigade of missile patrol boats of the class Project 183-R, comprising two units with 6 patrol boats in each (in all 12 patrol boats), each armed with two P-15 [trans: NATO SS-N-2 Styx] missiles with a range up to 40 km.;
—two combat sets of the P-15 missile (24 missiles) and one for the R-13 (21 missiles).
Shipment of the missile patrol boats Project 183-R class, the battalions of Sopka, technical equipment for the missile patrol boats and technical batteries for the Sopka battalions, and also the missiles, missile fuel, and other equipment for communications to be carried on ships of the Ministry of the Maritime Fleet.

To send as part of the Group of Forces in Cuba in July-August 1962:
—Two regiments of FKR (16 launchers) with PRTB, with their missiles and 5 special [Trans: nuclear] warheads for each launcher. Range of the FKR is up to 180 km.
Veamos ahora lo relativo al Plan de Operaciones Militares de Estados Unidos contra las bases rusas en Cuba y el destacado papel que se le brindaba a la destrucción de los cohetes FKR-1 y Luna, pero no olvidemos ni por un instante lo explicado por Miguel Ángel en los párrafos muy anteriores, con relación al peligro que hubiese representado la aniquilación de estos cohetes, ya que los rusos hubieran usado las cabezas nucleares de los mismos, y después veremos que el despliegue o emplazamiento de los FKR, con el objetivo de lanzarlos, era cuestión de minutos:

CINCLANT OPLAN 316-62
While the Pentagon developed a detailed plan for invasion of Cuba, this was not assigned any code-name, instead keeping its number: CINCLANT OPLAN 316-62.

This plan envisaged the invasion to begin with massive air strikes, which were to target SSM and SAM-sites. On D +1, Soviet FKR-1 anti-ship missile sites would be attacked and follow-up strikes against SSM and SAM-sites. As soon as these would have been taken out, warships would attack with artillery in order to prepare the ground for invasion. The invasion itself would begin with arrival of SEAL-teams, which were to support the capture of ports of Mariel and Matanzas, disable any demolition charges and seize ships in the harbor to prevent their scuttling. Army Special Forces teams were also to go in and disable radar stations and SAM-sites before the actual strikes would begin.

Then the 82nd Airborne was to jump at San Antonio de Los Baños AB and Jose Marti IAP; 101st Airborne was to jump at NAS Mariel and Baracoa IAP, capture these airports and the nearby port of Mariel. The 1st Armored Division was to land one of its brigades at a time from 15 available LSTs, arriving from Miami (the whole division would need approximately 30 hours to be landed in Cuba); 1st Infantry Division would be flown in to capture airfields. 1st Armored would then clear Pinar De Rio, with 101st Airborne, and then push east to link up with the 82nd Airborne before moving on Havana, which would be isolated, but not seized. The 5th Regimental Landing Team was to land near Santiago de Cuba and act as decoy for fixing Soviet and Cuban forces in eastern Cuba. 2nd Marine Division was to land at Varadero Beach and push inlands towards the port of Matanzas. Its follow-up, the Army’s 2nd Infantry Division and corps troops of the III Corps, including the 4th Infantry Division if needed, would be deployed either east or west, depending on what would be needed. Once a linkup between XVIII Airborne Corps and II MAF would have been established, the eastern part of Cuba would be mopped up.

CINCLANT expected organized resistance to end within 18 days of the actual landings, while expecting at least 1.000 US casualties a day for the first 15 days of invasion. Two National Guard Divisions were to be called up for occupation duty once organized resistance would end. Fort Benning, in Georgia, was to house Soviet POWs brought in from Cuba.
Soviet Nuclear Weapons
- 6 Model 407N free-fall bombs for Il-28 bombers
- 12 Model 901A4 warheads for R-13 SSMs
- 80 warheads for FKR-1 Meteor cruise missiles

(List according to "The Kremlin's Nuclear Sword: The Rise and Fall of Russia's Strategic Nuclear Forces, 1945-2000", by Steven Zaloga)
V-VS
Note: all Soviet aircraft wore full FAR markings.
- 134, 11 Il-14s, at San Antonio AB
- ? BAP, 48 Il-28s, at Holguin and San Julian (never activated: most – including six A-wired examples were still crated as of late October; a number of Il-28s were Hungarian Air Force machines, sent back to Russia for maintenance, but shipped from there to Cuba; some of the Il-28s probably belonged to an unknown “Mine-Torpedo Regiment” of the Soviet Naval Aviation)
- 213 IAP, MiG-21F-13, at Santa Clara AB
- 234 IAP; MiG-21PF, at San Antonio AB
- 437 , Mi-4, at Mariel AB
? Air-Defence Division, including:
- SA-2 site No.1 San Antonio AB
Coastal Defense Division, including:
- 561 Frontal Cruise Missile Rgt., FKR-1 AShMs based in the Mariel zone (west of Havana)
- 584 Frontal Cruise Missile Rgt. FKR-1 AShMs based in the Mayari Arriba (near Guantanamo)
(These two units established at least seven FKR-sites on the mainland Cuba, and one at the Isle of Pines. Their sites were semi-protected, in revetments, but their radars were in the open.).
Soviet Army
- 74th MRR, Luna/FROG-4, at Artemisa
- 106th MRR; at Holguin
- 134th MRR, Luna/FROG-4, at Managua
- 146th MRR, Luna/FROG-4, at Santa Clara
Except the 106th MRR, all units were equipped with nuclear warheads. The release authority was pre-delegated, but this decision was revoked on 22 October, after which all Soviet nuclear weapons on Cuba were put under control of Moscow.
Soviets expected that the US garrison in Guantanamo Bay was reinforced to 18.000, with the entire 2nd Marine Division being deployed there.
Revisemos a continuación lo publicado por el Circuito Sur del Exilio Cubano en Miami, que es muy ilustrativo e interesante, por cuanto contiene, no solamente las fuerzas, sino también las fotografías de los medios aeronavales que los EEUU tenían preparados para intervenir en Cuba:

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por Gandalf el Dom Ago 14, 2011 9:54 pm

Gracias por toda esta interesante informacion que pretendo leer con mucha atencion y cuidado.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Lun Ago 15, 2011 11:40 am

CIRCUITO SUR LA HISTORIA DE CUBA DESDE 1959
Plan invasión de los Estados Unidos a Cuba, cuando la crisis de los cohetes, octubre 1962

El plan primario de invasión a Cuba cuando la Crisis de los Cohetes consistía en:
Bombardear los puntos de cohetes tierra-aire que defendían los emplazamientos de misiles.
La toma por parte de paracaidista de la zona del Mariel, para que desembarcara el ejército con su equipo blindado. También lanzar paracaidistas en el área del aeropuerto de La Habana, y en la base de San Antonio de los Baños.
Desembarco de infantería de marina cerca de la Ciudad de Matanzas.
Los 5,000 soldados de la Base Naval de USA, ocupar el emplazamiento de Banes, y otros puntos estratégicos del Oriente del Cuba.
Las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos habían movilizados hacia el sur de la Florida unos 100,000 soldados, y emplazado diversos tipos de cohetes defensivos y de ataque desde Cayo Hueso a la base aérea de Homestead. En las bases militares de la Florida entre aviones de combate y de trasladar soldados y equipos, contaban con unos 400, y los barcos para implementar el bloqueo y transportar tropas eran alrededor de 40 navíos.
-- --
--
--
Esta foto del U2 y el texto, los agrego yo:


El héroe de la Crisis de los Misiles. El avión U2 que descubrió las instalaciones soviéticas de cohetes en Cuba.


Es decir, queda completamente claro que, debido a la calidad y a la descomunal cantidad de las Fuerzas Armadas y de las armas (incluso muchas de ellas nucleares) implicadas en esta CRISIS –así con mayúsculas- el choque de tales tropas, que se podría haber iniciado en cualquier momento y hasta fuera de control de los altos mandos militares y/o políticos implicados, hubiese llamado al holocausto nuclear mundial ya que tanto rusos como norteamericanos, hubiesen lanzado decenas de cohetes estratégicos unos contra otros, una vez encendida la primera llama atómica en Cuba, de la cual no hubiese quedado ni las cenizas.
Ese era el dantesco Plan de Fidel Castro, tal y como veremos por el siguiente documento.
Y es que no puedo menos que continuar con esta reciente e impresionante nota de Servando González:
LA CRISIS DE OCTUBRE: CASTRO NEGOCIO A ESCONDIDAS CON UNA POTENCIA EXTRANJERA EL EXTERMINIO DEL PUEBLO CUBANO
Por Servando González, Colaboración, La Habana, La Nueva Cuba, Octubre 6, 2003
Cuando el 26 de octubre de 1962 Castro redactó el mensaje que la noche de ese día dictó, en la propia sede diplomática rusa en La Habana, al embajador Alexander Alexeiev, un crimen de lesa humanidad, en el grado de tentativa, había sido consumado. Esa noche Castro le envió a Jruschov la siguiente nota:
“Deseo en estos instantes expresarle en palabras muy breves una opinión personal. Si tiene lugar la segunda variante y los imperialistas invaden a Cuba con el fin de ocuparla, el peligro que tal política agresiva entraña para la humanidad es tan grande que después de ese hecho la Unión Soviética no debe permitir jamás las circunstancias en las cuales los imperialistas pudieran descargar contra ella el primer golpe nuclear.
Le digo esto, porque creo que la agresividad de los imperialistas se hace sumamente peligrosa y si ellos llegan a realizar un hecho tan brutal y violador de la Ley y la moral universal, como invadir a Cuba, ése sería el momento de eliminar para siempre semejante peligro, en acto de la más legítima defensa, por dura y terrible que fuese la solución, porque no habría otra”.
Por suerte para Cuba, y para la Humanidad toda, Jruschov entendió en toda su gravedad la terrible propuesta que le hizo Castro y actuó en consecuencia. El 27 de octubre Jruschov envió el mensaje al presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, que abrió las puertas a una solución pacífica a la crisis creada tras la instalación de más de 40 cohetes de alcance medio e intermedio dotados de ojivas nucleares y un contingente de 43,000 soldados rusos en suelo cubano. Una vez arregladas las cosas con sus adversarios, el 30 de octubre, Jruschov envió su famosa carta respuesta a Castro, donde le expresó:
“En su cable del 27 de octubre Vd. nos propuso que fuéramos primeros en asestar el golpe nuclear contra el territorio del enemigo. Vd., desde luego, comprende a qué llevaría esto. Esto no sería un simple golpe, sino que el inicio de la guerra mundial termonuclear.
Querido compañero Fidel Castro, considero esta proposición suya como incorrecta, aunque comprendo su motivo.
Hemos vivido el momento más serio, en que pudo desencadenarse la guerra termonuclear mundial. Evidentemente, en tal caso los EE.UU. sufrirían enormes pérdidas, pero la Unión Soviética y todo el campo socialista también sufrirían mucho. En lo que se refiere a Cuba, al pueblo cubano, es difícil incluso decir en general en qué eso podría terminar para él. En primer término en el fuego de la guerra se quemaría Cuba...”.






En su carta respuesta del 31 de octubre de 1962 Castro reafirmó que él estaba plenamente consciente de lo que le propuso a Jruschov a espaldas del pueblo cubano. En dicha carta Castro despeja toda posible duda acerca de su monumental falta de escrúpulos y su ilimitada capacidad para el crimen cuando afirma:
“Nosotros sabíamos, no presuma usted que lo ignorábamos, que habríamos de ser exterminados, como insinúa en su carta, caso de estallar la guerra termonuclear...”.
Culpable, en el grado de tentativa, del delito de lesa humanidad de haber conspirado para arrojar la humanidad al holocausto nuclear. Culpable de haber negociado a escondidas con una potencia extranjera el exterminio del pueblo cubano. Ese es el veredicto que emitimos los cubanos al enjuiciar la desvergüenza de entregar la patria a una potencia extranjera, y la villanía de convertir a toda la población cubana, niños, mujeres, civiles y milicianos, en el monumental escudo humano donde Castro se ha refugiado una y otra vez para evitar pagar por los innumerables delitos que ha cometido.

Gracias al Sr. Christian Friedrich Ostermann, Director del “Cold War International History Project” del centro Woodrow Wilson, de Washington, que hubo de enviarme dos enormes e impresionantes Boletines editados por este complejo y monumental Proyecto. He escaneado personalmente varios de los importantes documentos que se verán a continuación, pues pienso que no muchas personas han tenido acceso a esta información tan inestimablemente valiosa. Aquí se verá la autorización para que los cohetes tácticos FKR, Luna y Sopka, permanecieran en Cuba después de la Crisis.
Nótese que en el Documento 5 de fecha 27/Octubre, y pasado ya lo peor de la Crisis, se menciona la categórica prohibición del Mariscal Malinovsky, Ministro de Defensa de la URSS, al General de Ejército Pliev, Jefe de las tropas en Cuba, acerca de utilizar las armas tácticas nucleares… ¿Habría alguna razón oculta para que tal “prohibición” se “reiterara” tan terminantemente en tal fecha, después de haberla autorizado antes, como ya vimos en el Documento 3?
Pero, y que se me excuse la reiteración, esto fue el 27 de Octubre, cuando los peores momentos de la Crisis incluyendo la posibilidad de una invasión norteamericana, ya habían pasado.
Pero… ¿Y qué hubiera sucedido en los días anteriores?
Si los norteamericanos hubiesen desembarcado en Cuba, las cabezas nucleares de los FKR y Luna:
¿Se hubiesen usado?
Habríamos asistido entonces al último episodio de esta civilización nuestra.
Discutamos entonces, AHORA MISMO, con total calma e implicando a todos los actuales historiadores, sentados tranquilamente en la sagrada paz de nuestros presentes hogares y sitios de residencia, qué hubiese sucedido y qué podría haber pasado REALMENTE, en cualquiera de los largos segundos, minutos, horas y días de estos dramáticos momentos, en los disimiles escenarios donde; cruceros, destroyers, submarinos, emplazamientos en tierra de diferentes armas, trayectorias de vuelos de aviones de investigación y otros bien armados, y tantos y tantos cientos y miles de medios militares de destrucción, se hallaban emplazados y listos para que cualquiera de sus protagonistas, por un error u otro, consultando o sin consultar a sus superiores, hubiesen –de acuerdo al ahora llamado “efecto dominó” echado a andar la primera ficha de una indetenible destrucción mundial.
Realmente aquel, llamémosle “juego” que rodeó a la Crisis de los Misiles o Crisis de Octubre, justificó totalmente la posibilidad de que, por cualquier remota, pequeña o hasta insignificante posibilidad, el mundo entero ardiera en las llamas de una guerra nuclear.
Y conste que esto no lo he dicho antes muchas veces por puro gusto…
Inspección de un carguero ruso en alta mar, verificando la retirada de los misiles. Los cohetes rusos son reembarcados fuera de Cuba por vía marítima. En su delirio, Fidel Castro no permitió ninguna inspección en suelo cubano y el chequeo fue llevado a cabo por los aviones de reconocimiento norteamericanos.








Así se conformaron inicialmente las Unidades en Cuba: Brigada FKR-1 formada por los dos regimientos de esta arma (Base Granma y Valle de Micara en Oriente) Unidad Militar (UM) 3441, Sopka, UM 3443, Luna UM 3447
Para concluir con esta parte documental, y para que se denote una vez mas que, hasta la menor chispa pudo haber encendido una guerra atómica de consecuencias totalmente impredecibles, debido, como ya dije antes a la gigantesca cantidad de medios militares movilizadas por los dos bandos; la URSS y los EEUU, deseo agregar esta nota final, extraída también de la Internet.
Realmente durante la CRISIS DE LOS MISILES O DE OCTUBRE, el mundo se encontró más cerca que nunca antes, a una situación parecida a la recreada en el filme Crimson Tide o Marea Roja, a menos de un cabello de la destrucción total de la humanidad, y ello se debió fundamentalmente a la total irresponsabilidad de los dirigentes de la –por suerte- extinta Unión Soviética y los –todavía no extintos- de la Republica de Cuba.
Historia Universal
GUERRA FRIA: LOS MISILES SOVIETICOS EN CUBA.
Argentina, Estados Unidos y Venezuela aplican el TIAR
y participan en el Bloqueo a Cuba en Octubre de 1962
Recopilación histórica: Eric Vigouroux S. 02-11-2005 contactar autor

Comentario inicial:
Rodaba el año 1962, habían unos misiles rusos en Cuba apuntando a Norte América, el mundo estaba al borde de una guerra nuclear, Argentina, Venezuela y Estados Unidos aplican el TIAR y se produce el bloqueo a Cuba: en esa época nuestro famoso Almirante Ricardo Sosa Ríos era Comandante de la Escuadra durante la presidencia de Rómulo Betancourt y Comandante de La Armada de Venezuela con carácter de Encargado y yo, un niño que asistía al Colegio Francia de Caracas, tenía solamente ocho años: lo que sucedió ese 22 de Octubre de 1962 hoy día es considerado como el episodio más grave de la guerra fría, estuvo a punto de producirse la III Guerra Mundial: un capítulo de la historia universal enfrentados dos bloques: por un lado la superpotencia comunista- leninista dirigida por Nikita Kruschev y por el otro la superpotencia democrática ejemplo del mundo libre representada por John F. Kennedy.
Resumen histórico: En la noche del 22 de octubre de 1962, el Presidente Kennedy se dirigió a su país y al mundo entero en un mensaje transmitido por radio y televisión. Su breve mensaje, expresó que tal como se había anunciado antes, el Gobierno norteamericano había establecido una estrecha vigilancia sobre los movimientos militares soviéticos en Cuba; y que como resultado de ello, se había determinado sin lugar a duda alguna que la U.R.S.S. estaba desplegando en territorio cubano rampas de lanzamiento y misiles.

En consecuencia de ello, agregó que a partir de ese momento, "La política de esta Nación será considerar cualquier ataque nuclear lanzado desde Cuba contra cualquier nación en el hemisferio occidental, como un ataque de la U.R.S.S. contra los EE.UU.". Esos términos tenían el significado claro de que en tal caso, los EE.UU. realizarían un bombardeo atómico sobre la U.R.S.S.

Los términos del bloqueo, establecían una zona de exclusión alrededor de la isla de Cuba, dentro de la cual, a partir de la hora 10 GMT del día 24 de octubre, la Armada de los EE.UU. procedería a inspeccionar todo barco mercante o de guerra que se dirigiera a Cuba, a fin de determinar si conducía equipos o fuerzas militares. En caso afirmativo, el barco sería intimado a retornar, y de no hacerlo, sería hundido.

Los EE.UU. solicitaron también una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la O.N.U., en cuya sesión el representante norteamericano exhibió las pruebas fotográficas; que eran de una claridad absoluta. Los EE.UU. recibieron un gran apoyo internacional en el Consejo de Seguridad y en las Naciones Unidas en general. Pero de todos modos, la comunidad internacional de Naciones y el mundo entero percibió claramente que se trataba de una cuestión en que estaban directamente involucradas las dos principales potencias militares del mundo; y cuya definición quedaría en gran medida sujeta a las decisiones de sus respectivos líderes, el Presidente Kennedy y el Presidente del Presidium Supremo de la U.R.S.S., Nikita Khruschev.

Mientras tanto, al tiempo que el mundo entero quedaba pendiente de lo que pudiera suceder en las horas siguientes, Nikita Khruschev y sus allegados acudían ostensiblemente en Moscú a un espectáculo del Ballet Ruso; sin duda para dar una imagen de distensión y tranquilidad. El mundo supo entonces, que varios barcos mercantes soviéticos se encontraban navegando en dirección a Cuba, y que en cuestión de horas llegarían a los límites de la zona de exclusión.

Lo que nadie sabía, era que el día 18 de octubre, los cuatro submarinos soviéticos habían recibido nuevas órdenes, de posicionarse alrededor de la isla de Cuba, cargar los torpedos atómicos de 15 kilotones (capacidad explosiva equivalente a 15 toneladas de TNT), en sus tubos lanzadores, y permanecer sumergidos manteniendo un total silencio radial. El B36 se estacionó al este de la Florida, a la altura de los Cayos; el B4 lo hizo al oeste de la Florida y al norte de la isla de Cuba; el B59 se ubicó al sur de Cuba, y el B130 al este de la isla de Dominica. Desde sus posiciones, cualquier explosión de sus torpedos lo arrasaría todo en un radio de 10 millas. Indudablemente, también iniciaría la III Guerra Mundial, atómica.

Sus órdenes específicas, eran las de no lanzar sus torpedos salvo que fueran atacados y se encontraran en situación sumamente comprometida, sin posibilidades de escape. Para el momento de comenzar el bloqueo, todos ellos estaban ignorantes de lo que sucedía. Sin embargo, alguno de sus capitanes se encerró a solas con su operador en la sala de radio, y se enteró de las noticias a través de las transmisiones de onda corta de “La Voz de América”.

Una numerosa y poderosa flota norteamericana, con amplio respaldo aéreo, fue desplegada para hacer efectivo el bloqueo declarado por el Presidente Kennedy.

El 23 de octubre, Nikita Khruschev declaró que la U.R.S.S. no reconocía derecho a los norteamericanos para establecer el bloqueo de Cuba, y advirtió que los barcos soviéticos no tenían por qué respetarlo. Si bien Nikita Khruschev había declarado que si los barcos norteamericanos intentaban acciones de bloqueo con los buques soviéticos, serían hundidos; nunca informó que tenían en la zona submarinos equipados con torpedos nucleares. Sin embargo, el 24 de octubre informes de prensa dijeron que los barcos soviéticos que estaban más cerca del borde de la zona de exclusión, al parecer se habían detenido.

A medida que pasaban las horas, aumentaba la tensión en el mundo entero. El enorme riesgo de que en cualquier momento estallara una guerra nuclear devastadora, era claramente percibido en todas partes. Sin duda, los contactos diplomáticos en el marco de las Naciones Unidas y a todo otro nivel, se llevaban a cabo minuto a minuto durante los tres días en que la expectativa ominosa de la III Guerra Mundial asumía creciente posibilidad.

En alta mar, las tripulaciones de los submarinos soviéticos — movidos por motores diesel — soportaban condiciones extremas. El calor rondaba los 39 grados centígrados; se agotaban las existencias de agua potable y el aire se enviciaba tornándose irrespirable. La transpiración los bañaba permanentemente; y su piel y sus ojos estaban totalmente irritados a causa de ello. Por lo tanto, el 25 de octubre, el capitán del submarino B130 decidió emerger brevemente; pero fue rápidamente detectado por el destructor antisubmarino norteamericano “Blandy”, el cual inició una persecución lanzando cargas de profundidad de advertencia. Los norteamericanos supieron así que los soviéticos tenían submarinos en la zona, pero nunca sospecharon con qué tipo de armamento estaban equipados.

Finalmente, al mediodía del 26 de octubre, un vocero de la Casa Blanca informó al mundo que el Presidente Kennedy acababa de recibir un mensaje de Nikita Khruschev, en el cual el gobierno soviético declaraba su disposición a suspender el envío de todo material bélico a Cuba, y a retirar de la isla todas sus instalaciones y misiles bajo inspección de la O.N.U.; a condición de que los EE.UU. renunciaran a invadir la isla de Cuba.

Como le comentara el Presidente Kennedy al Gral. Eisenhower al ponerle telefónicamente en conocimiento de la oferta soviética, de todos modos la invasión de Cuba no constituía ya un objetivo norteamericano, toda vez que los misiles fueran efectivamente retirados.

En todo el mundo se lanzó un suspiro de alivio. Pero entretanto, los cuatro submarinos soviéticos permanecían sumergidos, sin contacto alguno con sus mandos superiores, e ignorantes de todo lo que estaba sucediendo — en especial sin saber si los EE.UU. y la U.R.S.S. habían entrado en guerra. Las órdenes permanentes para el uso de proyectiles nucleares requerían — tanto para los soviéticos como para los norteamericanos — una instrucción especial y expresa del Presidente; pero en este caso, los capitanes habían sido instruidos de que dispararan sus torpedos si al ser atacados se vieran en situación de destrucción del submarino.

El 27 de octubre, el destructor norteamericano “Charles P. Cecil” que patrullaba el océano, detectó fugazmente una imagen en el radar, que era la del submarino B36, el cual también había tenido que emerger debido a las insoportables condiciones que existían a bordo. Aunque se sumergió de inmediato al saberse detectado, una flotilla de seis destructores se dedicó a perseguirlo intensivamente, durante 17 horas.

Finalmente, imposibilitado de continuar sumergido, el capitán del B36 decidió emerger, sólo para encontrar un destructor norteamericano a menos de 100 metros de distancia, con todos sus cañones apuntándole.

Según relataron ulteriormente, los capitanes de los submarinos soviéticos, en tales circunstancias, enfrentaron la necesidad ineludible de adoptar una decisión en cuanto a si utilizar o no sus torpedos nucleares contra los barcos norteamericanos que los perseguían. Sin duda, hubiera bastado que sólo uno de esos torpedos fuera lanzado y alcanzara a un barco norteamericano, para que estallara una guerra nuclear; los propios misiles soviéticos instalados en Cuba fueran disparados sobre las ciudades norteamericanas donde estaban en capacidad de causar la muerte inmediata a 80 millones de personas, y los misiles balísticos norteamericanos descargaran sus bombas atómicas sobre las ciudades de la Rusia soviética.

Durante unos minutos, en las aguas del Caribe, al borde del célebre Triángulo de las Bermudas, el 29 de octubre de 1962 un submarino soviético apuntaba su torpedo nuclear hacia un destructor norteamericano, que a su vez le apuntaba con sus cañones; mientras el capitán del submarino se atenía a sus órdenes de no disparar el torpedo que habría desatado la guerra nuclear mundial, mientras no fuera atacado.

El capitán del destructor norteamericano, consciente del significado que ello tenía en el código naval militar, ordenó entonces que las torretas de los cañones giraran 180 grados, dejando de apuntar al submarino, como indicación de que no era su intención hundirlo.

Los submarinos soviéticos recibieron en definitiva, la orden de retornar a sus bases por haberse cancelado la operación de instalación de una base de submarinos en Cuba.
Fin del Resumen Histórico
.......................
Comentario final:
Estados Unidos pidió la aplicación del TIAR y la Amada de la República de Argentina con la Armada de Venezuela fueron los únicos países de América que cumplieron con el tratado del TIAR acudiendo al llamado de asistencia recíproca y acompañando los buques de U.S.A. en el Bloqueo a Cuba y en aquel momento el C./A. Ricardo Sosa Ríos que era el Comandante de la Escuadra y él más que cualquier venezolano debe haber vivido las fuertes tensiones inherentes a su cargo: tensiones superadas por supuesto gracias a su carácter decidido y pragmático: equipó las naves venezolanas que participaron junto con la ya nombrada República de Argentina y Estados Unidos al bloqueo a Cuba con personal a bordo que supiese hablar inglés, para que pudiesen comunicarse fácilmente por radio con cualesquiera de los navíos Norte Americanos, así como con los Argentinos: El relato histórico con la propia voz del Almirante SOSA RIOS, en este Sitio Web




El documento que continúa es VITAL para comprender el desenvolvimiento y el final de la Crisis de los Misiles.
Aquí están, conservadas hasta ahora bajo un secreto absoluto, las verdaderas resoluciones de personajes tales como:
- Fidel Castro, el tirano de Cuba, de entonces y de ahora mismo,
- Nikita Jruschov, el entonces Primer Ministro soviético y,
- Anastas Mikoyán, el Vice premier soviético.
Y precisamente, debido a la calidad y disposición de las mismas opiniones, se hallan también los mayores intríngulis que -desde el punto de vista soviético-cubano- influyeron en la Crisis.
Mi opinión personal, como autor general del presente escrito, es que el capítulo correspondiente al largo documento que habremos de examinar a continuación, constituye una enorme lección, perdón, una Lección Mayor, tanto para el pasado, como para el futuro y me parece que es capaz de decir bastante más que nada de lo que anteriormente hemos leído, acerca de la permanencia del régimen fidelista durante más de 50 años en la castigada Isla de Cuba.
Recomiendo que el amable lector, lo lea muy despacio, lo revise con total cuidado y derive toda la amplia gama de conocimiento y de historia, que puede sacarse del mismo, acorde con la experiencia de cada cual.

Fundamentalmente recomiendo tal análisis a mis coterráneos, los cubanos:

He aquí el documento de las conversaciones habidas, en la parte cubana, por Carlos Rafael Rodríguez y en la soviética, por Nikita Jrushov y Anastas Mikoyan, en Diciembre 11 de 1962.

juanfe
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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por juanfe el Lun Ago 15, 2011 11:45 am

Como corolario de todo lo que aquí se ha expuesto, preferí dejar para este final algunas informaciones sumamente importantes que deben ser tomadas muy en cuenta, después que el lector haya llegado a esta parte. Veamos.

The American intelligence doesn’t know.
Unknown to U.S. intelligence for 30 years, the Soviet Union had sneaked about 100 small nuclear weapons into Cuba at the time of the 1962 missile crisis, in addition to its more powerful strategic missiles.
Cuban President Fidel Castro wanted to keep the tactical weapons -- short-range
rockets and airplane bombs -- even after the crisis, and Moscow's defense
minister initially ordered his troops to train Cubans in their use.
But Soviet leader Nikita Khrushchev, horrified that Castro had urged him to launch strategic nuclear missiles against the United States at the height of the crisis, ordered that all the tactical weapons be swiftly removed.
The crisis ended and the last of the tactical warheads was reported returned to the Soviet Union in December 1962, according to documents found by Western and Russian researchers in once-secret Soviet archives. ``In retrospect, it shows the crisis was more dangerous than thought,'' said George Washington University. Professor Jim Hershberg, an expert on the crisis. ``If we had invaded Cuba, and they had used some of these [tactical] weapons, it would have been awful.''
The Soviet archives showed that the CIA's failure to spot the tactical nukes led to a potentially catastrophic underestimation of the threat that Cuba posed as President
Kennedy was considering invading the island to knock out the strategic missiles.
A Pentagon estimate issued in midcrisis that a U.S. Invasion would suffer 18,500 dead and wounded did not include the possibility that Cuba had tactical nukes.
Most of the ``small'' weapons carried nearly the same punch as the U.S. bomb
dropped on Hiroshima.
The last of the tactical warheads was reported to have left Cuba on Christmas Day,
1962. But it was not until 30 years later that U.S. officials learned they had been deployed.
At a 1992 academic seminar in Havana on the missile crisis, Gen. Anatoly Gribkov, of the former Soviet armed forces general staff, blurted out that Moscow had sent Cuba nine nuclear warheads for ground-to-ground Luna rockets, also known as FROGs, in 1962.

Used on battlefield
With a range of 30 miles and 2-kiloton warheads --the Hiroshima bomb was 14 kilotons -- Lunas are considered tactical``battlefield'' weapons, unlike strategic
missiles with a 1,000-mile-plus range and warheads of one or more megatons.
It was only much later, when Western researchers began sifting through Soviet government and Communist Party archives after the collapse of the Soviet Union that the full story of the tactical nukes began to emerge.
Two recent books -- One Hell of a Gamble: Khrushchev, Castro and Kennedy,
1958-1964 byTimothy Naftali, a Cold War historian at Yale University, and Russian historian Aleksandr Fursenko, and Gribkov's Operation Anadyr -- put the number of tactical warheads deployed in Cuba at between 98 and 104.
The world has long known about Moscow's deployment in Cuba of SS4 and SS5 missiles.
With that one stroke, Khrushchev hoped to double the number of Soviet missiles capable of hitting the U.S. heartland, while extending his nuclear defensive umbrella to Cuba.
But right from the June 10, 1962, meeting at which Khrushchev decided to secretly
send long-range missiles to Cuba in the code-named Operation Anadyr, tactical nukes were on the Havana shipping list.
They included 80 FKR cruise missiles armed with 12-kiloton warheads. The FKR was essentially a scaled-down, pilotless version of a MiG jet, with a target guidance system good out to 100 miles, although it could fly much farther. It was designed to defend the Cuban coastline and the land around the U.S. Naval Base at Guantanamo Bay from any U.S. invasion attempt.

More tactical warheads
But when Kennedy made thinly veiled complaints about the Soviets' growing military deployment in Cuba that August, Khrushchev decided on Sept. 7 to add two more types of tactical nukes to the list, apparently hoping to bolster Cuba's defenses
against a U.S. land invasion:
12 Luna ground-to-ground rockets, with a range of 30 miles, with 2-kiloton warheads.
They were to be attached to Soviet motorized infantry regiments around Havana and
Guantanamo. Six 12-kiloton bombs for Il-28 bombers, with a range of 750 miles and based near the central Cuban city of Santa Clara.
``This shows that Khrushchev had his finger on the trigger, and really had decided to use tactical nuclear weapons if Cuba was invaded,'' Naftali said.
The Soviet freighter Indigirka, carrying 45 SS4 and SS5 warheads, 36 of the FKR
warheads and all of the Luna and Il-28 nuclear warheads, left the Soviet Union on Sept. 15 and arrived in the Cuban port of Mariel on Oct. 4, three weeks before the crisis erupted.
The Aleksandrovsk, carrying 24 strategic warheads and 44 FKR warheads were detected at the port of La Isabela on Oct. 23 -- the day before the U.S. blockade of Cuba's shipping lanes went into effect.


A U.S. miscalculation
CIA analysts spotted the 30-foot Luna rockets in Cuba but concluded they were armed with conventional warheads, Naftali said. Washington never learned anything about the smaller FKRs or the Il-28 bombs until much later.
``Up to this point, Khrushchev had been able to send 41,902 men, including 10,000
combat troops, and about 100 tactical nuclear weapons to Cuba [but] U.S. intelligence had not found any of these smaller nuclear devices and assumed that all the Soviets on the island were support personnel for the ballistic missile regiments,'' Naftali and Fursenko wrote.
The hot part of the crisis essentially ended that Oct. 28 when Khrushchev agreed to withdraw the SS4s and SS5s in exchange for a public Kennedy promise not to invade Cuba and a secret vow to remove U.S. nuclear missiles from Turkey.
The Aleksandrovsk left Cuba on Nov. 5, carrying all the strategic nuclear warheads. U.S. spy planes snapped photos of all Soviet freighters departing the island to verify
the numbers of missiles and warheads leaving.
The aftermath of the crisis was the disposition of the Il-28 bombers, which the
Americans wanted out of Cuba because they were capable of carrying nuclear weapons.
Khrushchev agreed on Nov. 19, in exchange for a Kennedy promise to immediately lift the naval blockade and move to the back burner a demand for on-site inspections
of Soviet warehouses in Cuba to ensure they were empty.

Issue of inspections
Had Kennedy known that tactical nuclear warheads remained in Cuba, he would have strongly insisted on the on-site inspections, said Ray Gartoff, a Cuban missile crisis expert at the Brookings Institution, a Washington hink tank.
``Good thing the CIA did not know any better,because the Soviets would
have looked like liars--they had sworn that all the warheads were gone
--and the crisis would have gone on,'' Gartoff said.
As tensions wound down after the Il-28 agreement,Defense Minister Rodion
Malinovsky ordered Soviet troops in Cuba to begin training Cuban military
units in the use of the Lunas and FKRs and their nuclear warheads.
Castro, who had earlier stridently opposed removing the long-range missiles and Il-28s, made a strong pitch to keep the tactical weapons in Cuba during a Nov. 22 meeting in Havana
with Anastas Mikoyan, the Soviet Communist Party official who handled most Cuba-USSR relations.
``Wouldn't it be impossible to keep the atomic weapons in Cuba under Soviet
control without turning them over to the Cubans?'' Mikoyan quoted Castro as
asking, in a Russian-language report on the meeting that he sent to Moscow and
that was later found by Naftali and Fursenko.
Mikoyan reported that he quickly told Castro, on his own initiative, that such a deal was impossible. Khrushchev had already made the same decision, apparently believing that Castro could not be trusted with such weapons.
A bellicose view
At the height of the missile crisis, on Oct. 27, when the world seemed
poised on the edge of nuclear holocaust, Castro had appeared to urge Moscow to
launch a first-strike nuclear attack on America.
"If the imperialists invade Cuba,'' Castro wrote in a letter to Khrushchev, ``the danger that that aggressive policy poses for humanity is so great
that following that event, the Soviet Union must never allow the circumstances in which the imperialists could launch the first nuclear strike.
``If they actually carry out the brutal act of invading Cuba . . . that would be the moment to eliminate such danger forever through an act of legitimate self-defense, however harsh and terrible the solution would be.'
When the stunned Soviet ambassador in Havana, Aleksander Alekseev, asked Castro if he was really advocating that Moscow be the first to launch its nukes, Castro demured.
``No,'' he answered, according to Alekseev's report to Moscow. ``I don't want to say that directly, but under certain circumstances we must not wait to experience the perfidy of the imperialists, letting them initiate the first strike.

THE SOVIET PLAN TO DESTROY GUANTANAMO NAVAL BASE

Washington, DC, June 4, 2008 - Soviet nuclear-tipped cruise missiles were ready to destroy the U.S. naval base at Guantanamo had the U.S. military persuaded President Kennedy to invade Cuba during the missile crisis in 1962, according to a new book by Washington Post reporter Michael Dobbs (citing documents and interviews posted here today by the National Security Archive).
The documents show that U.S. intelligence listed the Soviet weapons as "unidentified artillery" pieces, when they were actually cruise missiles armed with Hiroshima-sized nuclear devices. They were deployed to within 15 miles of the Guantanamo base on the same day -- October 27, 1962 -- that the Joint Chiefs of Staff recommended an all-out U.S. invasion of Cuba to destroy the Soviet missile bases. President Kennedy rejected the advice of his military advisers in favor of a diplomatic solution to the crisis that included a secret understanding between his brother and the Soviet ambassador.
The new book, One Minute to Midnight, draws on the National Security Archive's long-standing documentary work on the Cuban Missile Crisis. Dobbs conducted extensive interviews with Soviet combat veterans and discovered previously undisclosed U.S. intelligence documents that explode the myth of successful crisis management and offer new insights into how a U.S. president makes decisions at a time of grave international crisis.
This photography doesn’t correspond to an FKR-1 missile. It is a “Sopka” missile surface-water of the Castro’s Navy. The author.
________________________________________

Soviet FKR cruise missile deployed in Cuba.
Nikita Khrushchev alluded to the nuclear threat hanging over the U.S. Naval base at Guantanamo during a meeting in the Kremlin on October 24, 1962, with the president of Westinghouse, William Knox. According to Knox’s notes on the meeting, Khrushchev said he was not interested in the “destruction of the world” but it was up to the Americans “if you want us to all meet in hell.” He told Knox that the Guantanamo naval base would “disappear the first day” after a U.S. invasion of Cuba. (SOURCE: John F. Kennedy Library)
At the time, Khrushchev’s threat seemed like empty bluster. What Kennedy did not know was that the Soviets had deployed nuclear cruise missiles to Cuba, armed with 14-kiloton warheads, roughly the power of the bomb that destroyed Hiroshima. FKR cruise missile regiments were stationed near the port of Mariel in western Cuba and at Mayari Arriba in eastern Cuba.
At about the time that Khrushchev was speaking with Knox, a convoy of FKR cruise missiles was moving from Mayari Arriba to a pre-launch position at the village of Vilorio. On the night of October 26-27, at the height of the missile crisis, the convoy was ordered to the launch position the village of Filipinas, 15 miles from Guantanamo naval base. Two Soviet soldiers were killed during this deployment when their truck fell down a ravine.

Nota del Autor: Durante el estado de alerta militar de Mayo de 1966 que fue uno de los más difíciles enfrentado en Cuba puesto que coincidió con un ciclón en la isla, el jefe de la Brigada, Unidad Militar 3441, capitán Fernando vecino Allegret, salió por carretera al frente de una Batería de lanzamiento de cohetes FKR-1, desde el campamento de la brigada al lado del pueblo de Managuaco, San José de las Lajas, provincia de La Habana, para el valle de Mícara, en Mayarí, provincia de Oriente.
Su misión consistía en emplazar la batería para atacar la Base naval de Guantánamo si se producía un desembarco norteamericano en Cuba. Durante el viaje, murió un jefe de una rampa de lanzamiento al ser arrollado por un camión, en una de las paradas que hicieron por el camino. Esta batería retornó a Managuaco varios días después que se terminara con la movilización militar.







Este es el fusil AK que conocí en la Base Granma con partes que eran de madera.


Lanzamiento de cohetes antiaéreos B-750-BK.






FINAL
Es una verdadera lástima que páginas completas de este documento hayan sido vedadas. Creo, no obstante, que el contenido expuesto es sobre interesantísimo para comprender los móviles de los rusos en la Crisis y también las “nalgadas políticas” que hubieron de propinarle a Fidel Castro.
Hasta aquí estas notas que agradezco profundamente, como he dicho y repetido antes, al valioso fondo de documentos del Cold War International History Project del Woodrow Wilson International Center de Washington, asi como al resto de los autores citados. Expongo a continuación todos los datos para aquellos que deseen hacer más y mejores consultas:
Cold War International History Project
Woodrow Wilson Center
One Woodrow Wilson Plaza
1300 Pennsylvania Ave., N.W.
Washington, D.C. 20004-3027
Email: coldwar@wilsoncenter.org
Tel: 202/691-4110
El propósito de este trabajo histórico que he presentado, NO es político realmente. Pero es que en el mundo actual y mucho menos en una Crisis como la que se acaba de describir, nada, absolutamente nada puede desligarse de la política y entonces empieza uno a verter opiniones… políticas.
Aparece en escena aquel: Me Gusta y el No Me Gusta, dependiente de las conveniencias del tipo que sean; de derecha o de izquierda, de los extremos de ambas, las humanitarias, religiosas, morales, éticas, etc.
Pero existe un factor que prima incluso por encima de toda consideración política, y es que cualquier comportamiento de los seres humanos en el sentido de que se trate, debe y tiene que cumplir con una lógica humana “totalmente rigurosa” que es:
-El uso del Sentido Común, entendiéndose por ello, principalmente, la capacidad de NO HACER DAÑO injustamente a otros seres humanos.
Y aquí entramos en una consideración Bioética, que se aleja de los propósitos originales de este escrito y que por ende no voy a alargar. Perdóneseme entonces la “polarización” que obligadamente he de tener en un asunto como este, en el que me tocó ser espectador de primera fila en una instancia inicial, (La Crisis de 1962 en sí misma) así como participante activo en la segunda (Los años 1963 a 1968).
Vean cuidadosamente, no solo los cubanos, sino todo aquel que lea el último documento que he presentado, a estas alturas del “juego”, en el presente año 2009, después de 50 excesivamente largos años de castrismo. ¡Ahora es fácil comprobar la enorme manipulación que sufrió nuestra Isla y todo nuestro pueblo, en las manos de un mandante como Fidel Castro!
También pido que se revise, a partir de todos los documentos anteriores leídos en esta breve sección, la increíblemente necia frase pronunciada por Ernesto Che Guevara en aquellos días, cuando dijo:
¡Qué importa el destino de un hombre cuando está en juego el destino de la Humanidad!
Y la pregunta que aflora inmediatamente seria: ¿Quien se siente autorizado para decir o no que está en juego el destino de la Humanidad?, ¿Cuándo, como, donde? ¿Quién puede “jugar” o determinar el destino de la Humanidad? ¿Fidel Castro, el Che Guevara? “Que Dios nos coja confesados, como decía mi abuela.

¡Pero es que también hubo el peligro mortal e internacional a que se sometió a todo el planeta, solamente por tratar de mantener un portaviones insumergible; Cuba, para utilizarlo como punta de lanza de los intereses comunistas-soviéticos de hegemonía mundial!
Y bien, cuando lo que se pone en el llamado “Juego”, es el destino de toda la humanidad, ¿Podrá dejarse en manos tan irresponsables de personas a las que no les importa absolutamente la muerte de millones de seres humanos, tales como los dirigentes por la fuerza de la nación cubana? ¿Es esto megalomanía, traducida en sus sinónimos de perturbación y delirio? Valga esta LECCION para el futuro.
















En 1962, en plena crisis de los misiles cubanos, los rusos desplegaron armas nucleares para detonar la base de EEUU en Guantánamo.


Esta es la primera parte de la larguisima historia que envie al Centro Wilson de Washington.
DEPLORO TOTALMENTE QUE NO HAYAN SALIDO LAS DECENAS DE FOTOS ASI COMO LOS MAPAS Y FOTOCOPIAS DE LOS DOCUMENTOS. SI ALGUIEN PUDIERA AYUDARME A CARGAR TODO ESTE MATERIAL, POR FAVOR QUE SE PONGA EN CONTACTO CONMIGO. MUCHAS GRACIAS QUERIDOS AMIGOS FORISTAS.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

Mensaje por Gandalf el Sáb Sep 03, 2011 6:26 pm

Gracias mil por toda esa informacion coincido con sus conclusiones.

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Re: Brigada de cohetes FKR UM 3441

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