Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 56 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 56 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

Comunion con la creacion

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Lun Oct 25, 2010 1:19 am

Recuerdo del primer mensaje :

Bueno Hermanos de Nuevo de vuelta con un nuevo viaje en el umbral de la unidad espiritual que se no les desfraudara y que les ayudara a encontrar su propia verdad:

Capiro


Me gustaría que consideraras algo extraordinario.

Me gustaría que consideraras la posibilidad de que este libro fue creado sólo para ti.

Si puedes aceptar esta suposición, me parece que estás a punto de vivir una de las experiencias más decisivas de tu existencia.

Ahora me gustaría que consideraras algo todavía más extraordinario.

Me gustaría que consideraras la posibilidad de que este libro fue creado para ti, por ti.

Si puedes imaginar un mundo en el que nada te ocurre a ti y en eI que todo ocurre a través de ti, habrás comprendido el mensaje que pre¬tendías enviarte a ti mismo dentro de estas siete frases. No le puedes pedir a un libro que informe con más rapidez.
Bienvenido a este momento.

Aquí eres "bien venido", pues tú propiciaste este momento para te¬ner la bendita experiencia que estás a punto de vivir.
Has buscado las respuestas a las preguntas más significativas de la vida una y otra vez, con seriedad y sinceridad; de lo contrario no esta¬rías aquí.

Esta búsqueda se ha efectuado en tu interior, sin importar si ha pasa¬do a ser parte importante de tu vida exterior. Es lo que te ha impulsado a tomar este libro. Cuando lo hayas comprendido, habrás descubierto uno de los mis¬terios más grandes de la vida: por qué las cosas ocurren como ocurren.

Bienvenido a este encuentro con el Creador. No hubieras podido evitarlo. Tarde o temprano, todas las personas se reúnen con Él.
Las personas que buscan seriamente la verdad tienen este encuen¬tro muy pronto. La sinceridad es un imán que atrae a la Vida. Y la Vida es sólo otra palabra para llamar a Dios.

La persona que busca con sinceridad, recibe con sinceridad La Vi¬da no se miente a sí misma. Por eso has llegado hasta aquí y te has puesto a leer estas palabras. Tú mismo te has colocado aquí, no ha sido por accidente. Reflexiona detenidamente cómo llegaste hasta aquí y verás.

¿Crees en la inspiración divina? Yo sí, tanto para mí como para ti.

A algunas personas no les agrada cuando alguien dice que ha recibi¬do la inspiración divina. Me parece que se debe a varias razones.

Primera, la mayoría de la gente no cree haber recibido nunca la ins¬piración de Dios, cuando menos de manera inmediata, o sea, por co¬municación directa. Por tanto, sospecha de cualquiera que lo afirme.

Segunda, afirmar que Dios es nuestra inspiración indica cierta arro¬gancia que implica que no se puede discutir ni encontrar defecto algu¬no a la inspiración divina debido a su origen.

Tercera, muchos de los que han afirmado recibir la inspiración divi¬na han sido personas difíciles de tratar; por ejemplo, Mozart, Rem¬brandt, Miguel Ángel y muchos papas, además de las innumerables personas que han cometido barbaridades en nombre de Dios.

Finalmente, hemos convertido en santos a los que sí consideramos inspirados directamente por Dios, de manera que no estamos seguros de cómo tratarlos, o cómo relacionamos normalmente con ellos. En re¬sumen, a pesar de que son maravillosos, nos hacen sentir incómodos.

De modo que sentimos bastante desconfianza ante esta afirmación de que "Dios es mi fuente". Y quizá está bien que nos sintamos así. No queremos tragamos todo lo que los demás nos dicen, sólo porque afir¬man que traen un mensaje del Altísimo. . Pero, ¿cómo podemos distinguir lo que es de inspiración divina de lo que no lo es? ¿Cómo podemos saber a ciencia cierta quién dice la verdad?

¡Ah, ésa es la gran pregunta! Pero éste es el gran secreto: no necesi¬tamos saberlo. Lo único que debemos saber es nuestra verdad, no la de los demás. Una vez que lo comprendemos, lo entendemos todo. Com¬prendemos que lo que dicen los demás no necesita ser la Verdad; sólo debe conducimos a nuestra propia verdad. Y así será inevitablemente, tarde o temprano.

Todas las cosas nos conducen a nuestra verdad más íntima. Ése es su propósito. En efecto, ése es el propósito de la Vida.
La Vida es la verdad que se revela ante Sí misma. Dios es la Vida que se revela ante Sí.

No podrías detener este proceso aunque quisieras, pero sí puedes acelerarlo. Eso es lo que estás haciendo aquí.

Este libro no afirma contener la Verdad. Su propósito es el de guiarte hacia tu propia sabiduría interior. No es necesario que estés de acuer¬do con su contenido para que logre su propósito. De hecho, no impor¬ta que estés o no de acuerdo. Si estás de acuerdo, será porque ves en este libro tu propia sabiduría. Si no lo estás, será porque no puedes ver¬la. En ambos casos serás conducido a tu propia sabiduría.

De modo que agradécete por este libro, porque ya te ha dejado cla¬ro un punto muy importante: La autoridad más importante reside en ti. Esto se debe a que cada uno de nosotros tiene conexión directa con lo Divino. Cada uno puede tener acceso a la sabiduría interna. En realidad, creo que Dios nos inspira a todos en todo momento. Y, aunque todos haya¬mos tenido esta experiencia, algunos la llaman de otro modo:

Eventualidad
Coincidencia
Suerte
Accidente
Experiencia fuera de lo común Encuentro fortuito e incluso Intervención Divina

Estamos dispuestos a reconocer que Dios interviene en nuestra vi¬da, pero somos incapaces de aceptar la idea de que pueda inspiramos a pensar, decir o hacer algo en concreto. Nos parece que eso es pasarse de la raya.

Voy a pasarme de la raya.

Voy a declarar que creo que Dios me ha inspirado a escribir este li¬bro y a ti a tomarlo. Ahora pongamos a prueba esta idea frente a las po¬sibles razones que te inspirarían desconfianza.

Primero, tengo la certeza, como acabo de decir, de que todos so¬mos inspirados por Dios, siempre. No creo que tú ni yo seamos espe¬ciales, ni que Dios nos haya conferido determinado poder, ni que nos haya concedido un don particular que nos permita comulgar con lo Di¬vino. Creo que todos nos encontramos en este estado de comunión continua y que podemos experimentarlo de manera consciente cada vez que lo deseemos. De hecho, para mí que ésta es la promesa de mu-chas religiones.

Segundo, no creo que nuestras palabras, acciones o escritos se vuel¬van infalibles cuando experimentamos un momento de apertura con lo Divino. Con todo respeto a cualquier religión o movimiento que afir¬me que su fundador o líder actual es infalible, pienso que las personas con inspiración divina sí cometen errores. Y de hecho creo que los co¬meten con regularidad. Por tanto, no creo que cada palabra de la Bi¬blia, del Bhagavad Gita o del Corán sean literalmente verdaderas, ni que todo lo que dice el Papa cuando habla ex cátedra sea correcto, ni que todas las acciones de la Madre Teresa hayan sido las mejores en su momento. Sí creo que la Madre Teresa recibía la inspiración divina, pero eso y ser infalible son dos cosas muy distintas.

Tercero, convivir conmigo puede llegar a ser muy difícil (quienes han convivido conmigo lo saben mejor que nadie) y no es que quiera decir que tú también tienes defectos, pero creo que los míos no me im¬piden recibir la ayuda y orientación directa de Dios. De hecho, creo to¬do lo contrario.

Finalmente, no creo que me vaya a convertir en un "santo" que pro¬voque la incomodidad de los demás. Más bien creo todo lo contrario. Si la gente llega a sentirse incómoda conmigo, probablemente sea por¬que no soy lo suficientemente santo. Practicar lo que predico es un re¬to. Puedo escribir y decir frases muy inspiradoras, pero a veces me sorprendo haciendo cosas que no lo son.
Me encuentro en un camino, y desde luego que no he llegado a mi destino. Al parecer, ni siquiera estoy cerca. En realidad, la única dife¬rencia entre la persona que soy ahora y la que era antes es que, ahora, cuando menos he encontrado el camino. Sin embargo, para mí, es un gran avance. Pasé la mayor parte de mi vida sin saber siquiera adónde me dirigía y luego preguntándome por qué no llegaba a mi destino.

Ahora sé adónde me dirijo. Vaya Casa, de regreso a la plena con¬ciencia y experiencia de mi comunión con Dios. Y nada me lo puede impedir. Dios me lo ha prometido y yo creo en su promesa, por fin. . Dios también me ha enseñado el camino. Bueno, no el camino, si¬no un camino. Pues la verdad más grande de Dios es que no existe un solo camino a Casa, sino muchos. Existen miles de caminos hacia Dios y todos llegan a Él.

En efecto, todos los caminos conducen a Dios, porque que no hay otro lugar adónde ir. De eso habla este libro, de cómo llegar a Casa. Analiza la Unidad con lo Divino, o lo que yo llamo comunión con Dios. Describe un ca¬mino hacia esa experiencia, un camino que recorre todas nuestras ilu¬siones y nos dirige hacia la Realidad Máxima.

Este libro habla con una sola voz. Creo que es la voz de Dios, la ins¬piración de Dios, la presencia de Dios, que me mueve a mí y a ti: Si yo no creyera que la voz de Dios, su inspiración y su presencia circulan dentro de todos nosotros, tendría que dejar de creer que Dios inspiró todas las religiones del mundo.

No estoy dispuesto. Creo que en eso, todas las religiones están en lo cierto: Dios sí entra en nuestra vida, de manera real y presente, y no tenemos que ser santos ni sabios para que así sea.

No es necesario que te unas a mí en esta creencia, ni que creas en todas las palabras de estas páginas. De hecho, sería más feliz si no lo hi¬cieras. No creas en nada de lo que leas aquí. Reconoce. Simplemente reconoce.

Reconoce si algo de lo que aquí aparece es tu verdad. Si lo es, sabrás que es verdad, pues te habrás reunido con tu sabiduría interior. De no ser así, también lo sabrás, pues asimismo te habrás reunido con tu sabi¬duría interna. En cualquiera de los casos obtendrás grandes beneficios, pues habrás experimentado, en ese momento de reunificación, tu pro¬pia comunión con Dios.

Y ése era tu propósito cuando llegaste aquí. A estas páginas. Y a este planeta.
Bendito seas.



Última edición por Armando Capiro el Miér Dic 01, 2010 10:27 pm, editado 1 vez

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo


Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Jue Nov 25, 2010 12:24 am

Hermanos le cambie el titulo al topic pues en verdad este refleja mas el tema que tratamos en el:

Comunion con el Creador

Gracias y disculpen el inconveniente

Capiro


Última edición por Armando Capiro el Miér Dic 01, 2010 10:29 pm, editado 3 veces

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Jue Nov 25, 2010 12:41 am

Sin embargo, la ilusión derequisito, la idea de que hay cosas que de­bes hacer, puede servirte paramotivar tu mente mientras tienes cuerpo. Es útil siempre y cuando comprendashasta cierto punto que se trata de una ilusión y que nadie tiene que hacernada que no desee.Para la mayoría de la gente, estaverdad es al mismo tiempo asombro­samente liberadora yatemorizante. El temor radica en que, si a ustedes en realidad se lespermitiera hacer todo lo que desearan, no harían nada de lo que en realidaddeben hacer.

¿Quién sacaría la basura? Es enserio.

¿Quién se ocuparía de lo que nadiedesea hacer?

Ésa es la pregunta y ése es eltemor. Piensan que si se les dejara solos, nadie haría lo que hay que hacerpara que la vida siguiera su curso.

Este temor es infundado. Descubriránque ustedes son seres más bien admirables. Eincluso en comunidades donde no hubiera reglas, reglamentos ni requisitos,seguiría habiendo mucha gente que hiciera lo necesario. De hecho, serían pocosque no lo hicieran, pues se senti­rían incómodos al destacar por su falta decontribución.

Y eso sería lo que cambiaría si nohubiera reglas, reglamentos ni re­quisitos. No cambiaría lo que se hace, sino por qué sehace.

Cambiaría el "porqué" delo que se hace.

En lugar de hacer lascosas porque se les dice que deben hacerlas, las harán porque así lo decidirán,como expresión de Quiénes Son.

Ésta es la única razón verdaderapara hacer cualquier cosa, pero in­vierte todo el paradigma de hacer y ser. Losseres humanos han construi­do este paradigma así: uno hace algo, luego uno esalgo. Con el nuevo paradigma: uno es algo, luego hace algo.

Uno no es feliz, luego hacelo que hace una persona feliz. Uno es respon­sable, luego hace lo quehace una persona responsable. Uno es bondado­so" luego hace lo quehace una persona bondadosa.

Uno no actúa con responsabilidadpara ser responsable. Uno no ac­túa con bondad para ser bondadoso. Esto sóloconduce al resentimiento ("¡Después de todo lo que he hecho!"), puesuno supone que todos sus actos serán recompensados.


Y han deducido que el propósito del Cielo es éste justamente.

El Cielo estaba reservado comorecompensa eterna por las cosas que hubieran hecho en la Tierra, y por no hacer lascosas que se suponía que no "debían hacer". De modo quedecidieron que también debía haber un lugar para la gente que no hiciera cosasbuenas, o que hiciera lo que no debía, y a este lugar lo llamaron Infierno.

Ahora he venido a decirte esto: el Infierno no existe.El infierno es un estado. Es la experiencia de la separación de Dios y la ideade que están separados de su propio ser y de que nunca pueden volver a unirse. El in­fierno es tratar de encontrarse a uno mismo, toda laeternidad.

Lo que llaman Cielo también es un estado del ser. Es la experiencia de Unión, el éxtasis dela reunificación con Todo lo que Es. Es el cono­cimientodel verdadero Yo.

No hay requisitos paraalcanzar el Cielo, porque el Cielo no es un lu­gar al que se llega, sinoel lugar en el que uno se encuentra siempre. Sinembargo, pueden estar en el Cielo (Unidad con el todo) y no saberlo. De hecho, la mayoría de ustedes está ahí.


Esto no puede cambiar por algoque hagas. Sólo puede cambiar por algo que seas.

A esto me refiero cuando digo: "No necesitas hacer nada". No debes hacer nada,sólo ser.

Y no deben ser nada más que Uno.

Lo asombroso es que cuando eres Unocon todo, terminas haciendo todas las cosas que pensabas que "debíashacer" a fin de recibir la recom­pensa que creías que debías ganartecon mucho esfuerzo. Se convierte en tu voluntad naturalhacer por otros y para otros sólo las cosas que ha­rías por y para ti. Yno harías a otros lo que no querrías que te hicieran a ti. Cuando eres Uno,realizas esto, o más bien, haces realidad la idea de que no existeningún "otro".

No obstante, ni siquiera el ser"Uno" es un "requisito". No se tepue­de exigir que seas lo que ya eres. Si tienes los ojos azules, nadiete puede obligar a tenerlos. Si mides 1.80, nadie te puede obligar a medirlo. Ysi eres Uno con el todo, no se te puede exigir que lo seas.

Por tanto, no hay requisitos.

No existe el requisito.

¿Quién establecería los requisitos?¿Ya quién se le exigirían? Sólo existe Dios.

Soy el que Soy y no hay nada más.

Utiliza la ilusión del requisitopara darte cuenta de que no puede ha­ber nada que se requiera en realidad. Nopuedes conocer y experimentar la carencia de requisitos si no hay nada más que carenciade requisitos.

Por consiguiente, tratarás deimaginar que necesitas cumplir con ciertos requisitos.

Ustedes lo han hecho muy bien. Hancreado un Dios que les exige la perfección y que les ordena que sólo seaproximen a Él de cierta manera, por medio de rituales determinados, explicadoscon gran detalle. Deben decir las palabras exactas y perfectas, y hacer lascosas exactas y perfectas. Deben vivir de determinada manera.

Puesto que han creadola ilusión de que existen estos requisitos para conseguir Mi amor, ahoracomienzan a experimentar el regocijo indes­criptible de saber que nada de estoes necesario.

Lo confirmarán cuando noten queestas "recompensas" a menudo le son otorgadas a la gente sin importar"si hacen lo que deben" o no. Lo mismo se aplica a lo que imaginanque son sus "recompensas" en el más allá. Sinembargo, su experiencia en el más allá no es un premio, es un resultado. Es elresultado natural de un proceso natural llamado vida

Cuando esto te quede claro, comprenderás por fin el libre albedrío. Entoncessabrás que tu naturaleza es la libertad. Nunca másconfundi­rás el amor con el requisito, pues el amor verdadero no requiere denada.

Recuérdalo. Elamor verdadero no requiere de nada.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Miér Dic 01, 2010 10:54 pm

La sexta ilusión, la del juicio, puede servir para experimentar la maravilla de que nadie, ni tú ni Dios emite juicios.

Has elegido crear la experiencia del juicio para poder gozar de la maravilla de un Dios que no emite juicios y para comprender que los juicios son completamente imposibles en el mundo de Dios. Sólo experimentando tú mismo la tristeza y la destrucción del juicio podrás descubrir de verdad que se trata de algo que el amor nunca podría generar.

Esto lo percibes mejor cuando otras personas te juzgan, pues nada es más doloroso que el juicio.

El juicio hiere profundamente cuando los que te juzgan están equivocados, pero hiere aún más cuando están en lo cierto. En ese momento, el juicio de los demás nos hace pedazos, rasgando las fibras del alma.

Basta con experimentado una vez para saber que el juicio nunca es producto del amor.

Al crear su mundo ilusorio, tu especie ha producido sociedades en las que el juicio no sólo es aceptado sino también esperado. Incluso han creado todo un sistema que llaman "justicia" a partir de esta idea de que alguien puede considerados "culpables" o "inocentes".

Esto te digo: A los ojos de Dios, nadie es culpable nunca y todos son inocentes siempre. Esto se debe a que Mis ojos ven más que los tuyos. Mis ojos ven por qué piensan ustedes las cosas y por qué las hacen. Mi corazón sabe que tan sólo han interpretado malas cosas.

He inspirado a que sea dicho: "Nadie hace nada incorrecto, si se toma en cuenta su modelo del mundo". Ésta es una gran verdad. He ins¬pirado a que sea dicho: "La culpa y el temor son los únicos enemigos del hombre". Es una gran verdad.
En las sociedades sumamente evolucionadas, ninguno de sus miem¬bros es juzgado o encontrado culpable de nada. Tan sólo se observa lo que hicieron y se les hace ver el resultado y e! impacto de sus acciones. Se les permite que decidan qué hacer al respecto, si es que desean hacer algo. Los demás no les hacen nada. No le hacen nada a nadie. La idea de! castigo es algo que simplemente no se les ocurre pues e! mismo concepto les resulta incomprensible. ¿Por qué querría lastimarse e! Ser Único? Si hubiera hecho algo dañino, ¿porqué querría dañarse otra vez? ¿Cómo se corregiría un primer daño ocasionando otro? Es como si uno se lastimara e! dedo de! pie y luego volviera a golpearse como represalia.

Por supuesto que en una sociedad que no se ve a sí misma como una sola cosa y no se considera una con Dios, esta analogía no es lógica. En dicha sociedad, e! juicio es lo más lógico.

El juicio no es lo mismo que la observación. Una observación es tan sólo mirar, sólo ver qué sucede. Por otra parte, el juicio consiste en decidir que debe suceder algo más, según lo observado.

Observar es atestiguar. Juzgar es llegar a una conclusión. Es agregar un "por consiguiente" a la oración. De hecho, se convierte en una sentencia, a menudo pronunciada sin misericordia.

El juicio endurece el alma, pues marca al espíritu con una ilusión de quién eres, ignorando la realidad más profunda.
Yo nunca te juzgaré; jamás. Pues, incluso si cometieras cierto acto, Mi actitud sería la de ver sencillamente lo que sucede. No sacaría conclusiones acerca de Quién Eres. De hecho, es imposible sacar conclusiones acerca de Quién Eres, pues el proceso de crearte tú mismo nunca concluye. Eres una obra que se está efectuando. No has terminado de crearte y nunca terminarás.

Nunca eres quien eras hace un instante. Y Yo nunca te veo de esa manera, sino más bien como quien eliges ser en este momento.
He inspirado a otros a que lo describan así: Estás creándote continuamente a partir de infinitas posibilidades. Te estás recreando constantemente como la mejor versión de la visión más grande que jamás hayas tenido sobre Quién Eres. A cada momento vuelves a nacer. Y lo mismo sucede con los demás.

En el momento en que lo comprendas verás que juzgarte tú mismo o juzgar a otro no tiene caso, pues aquello que juzgas ha dejado de ser en el mismo momento en el que lo estás juzgando. Ha concluido incluso en el momento en el que llegas a tus propias conclusiones.

En ese momento renunciarás por siempre a tu idea de un Dios que juzga, pues sabrás que el amor nunca puede juzgar. Conforme se incremente tu conciencia, comprenderás todo el impacto de esta verdad: la autocreación nunca termina.
Recuérdalo. La autocreación nunca termina.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Dom Dic 05, 2010 10:52 pm

Puedes utilizar la séptima ilusión, la de condenación, para experimentar el hecho de que no mereces más que alabanzas. Esto es algo que no puedes descifrar, pues vives muy adentro de tu ilusión de condenación. Sin embargo, si vivieras en el corazón de la alabanza en cada instante, no la experimentarías. Los elogios no tendrían significado para ti. No sabrías lo que son.

La gloria de la alabanza se pierde cuando todo lo que hay son alabanzas. Sin embargo, has exagerado este concepto, llevando la ilusión de la imperfección y la condenación a nuevos niveles en los que consideras que la alabanza está mal, sobre todo la autoalabanza. No debes alabarte a ti mIsmo, ni darte cuenta (mucho menos anunciar) la gloria de Quién Eres. Y debes ser moderado al elogiar a los demás. Tu especie ha llegado a la conclusión de que la alabanza no es buena.

La ilusión de condenación también es la manera en que tu especie anuncia que ustedes y Dios pueden ser dañados. Claro está, la verdad es todo lo contrario, pero ustedes no podrían entenderlo, ni experimentarlo si no hubiera cualquier otra realidad. De modo que han creado otra realidad en la que el daño sí es posible y la condenación es la prueba de ello.

Repito que la idea de que ustedes, o Dios, pueden ser dañados es una ilusión. Si Dios es el Todo en el Todo (y lo Soy) y si Dios es el Más Poderoso (y lo Soy) y si Dios es el Ser Supremo (es verdad), entonces no es posible que Dios sea lastimado o dañado. Y si ustedes fueron creados a Mi imagen y semejanza (y así es), entonces tampoco pueden ser lastimados o dañados.

La condenación es un artificio que han creado para ayudarse a experimentar esta maravilla produciendo un contexto en el cual pueda adquirir significado esta verdad. Es una de tantas ilusiones menores que surgen cada día a partir de las diez ilusiones. La primera ilusión (que afirma que Dios y ustedes necesitan algo) es la que provoca esta ilusión, específicamente que si no obtienen lo que necesitan, Dios y ustedes serán lesionados, heridos o dañados.

Esto establece el marco perfecto para la retribución. Y ésta no es una ilusion pequeña, sino muy grande.

Nada ha captado tan plenamente la imaginación de tu especie como la idea de que existe el Infierno, de que existe un lugar en el Universo al que Dios condena a los que no obedecen sus leyes.

Retratos espeluznantes y horripilantes de este espantoso lugar aparecen en los frescos plasmados en los techos y los muros de las iglesias de todo el mundo. Imágenes igualmente perturbadoras adornan las páginas de los textos de catecismo distribuidos entre los niños, para atemorizados mejor.

Y mientras que gente buena, practicante, ha creído durante siglos en los mensajes que transmiten estas imágenes, sucede que el mensaje es falso. Por esto inspiré al papa Juan Pablo II a que manifestara durante una Audiencia Papal en el Vaticano (el 28 de julio de 1999) que el uso "incorrecto de imágenes bíblicas no debe crear psicosis o ansiedad": las descripciones bíblicas del Infierno son simbólicas y metafóricas.

Inspiré al Papa a que explicara que "el fuego inextinguible" y "el horno abrasador" de los que habla la Biblia "indican la total frustración y vacuidad de una vida sin Dios". Y también que el infierno es el estado de separación de Dios, un estado causado no por un Dios castigador sino más bien autoinducido.

La función de Dios no es la de retribuir o castigar a nadie y el Papa lo aclaró durante su Audiencia.

Aún así, la idea de un Dios que condena ha sido una ilusión útil. Ha creado un contexto dentro del cual se pueden experimentar todas las cosas y muchos aspectos del ser.

El temor, por ejemplo. Y el perdón, la compasión y la misericordia.

Un hombre condenado comprende, en su nivel más profundo, la expresión de la misericordia. Lo mismo sucede con la persona que condena o que concede el perdón.
El perdón es otro matiz de la expresión del amor que a tu especie le ha beneficiado experimentar. El perdón sólo lo experimentan las culturas jóvenes y primitivas (las culturas avanzadas no lo necesitan, pues comprenden que, como no puede haber ningún daño, el perdón no es necesario), pero tiene un gran valor dentro del contexto de la evolución, el proceso a través del cual las culturas maduran y crecen.

El perdón les permite sanar casi toda herida psicológica, emocional, espiritual y hasta física, que ustedes imaginan que les han ocasionado. El perdón es una gran cura. Literalmente, pueden perdonar hasta alcanzar la salud. Pueden perdonar hasta alcanzar la felicidad.

Su uso de la ilusión de la condenación ha sido muy creativo, produciendo muchos momentos en su vida y, en la historia de la humanidad, en los que pueden expresar perdón. Lo han experimentado como un aspecto del amor divino, acercándolos cada vez más a la verdad, tanto del amor como de la propia Divinidad.

Una de las historias más famosas de perdón que ha logrado lo anterior es la de Jesús que perdona al hombre que está crucificado junto a Él, revelando así la verdad eterna de que todo aquél que busca a Dios jamás será condenado. Esto significa que nadie es condenado jamás pues al final todos buscan a Dios, aunque no lo llamen así.

El infierno es la experiencia de separación de Dios. Sin embargo, cualquiera que no desee experimentar la separación eterna no necesita experimentarla. Sólo tiene que desear la reunión con Dios para que se produzca.

Esta es una afirmación extraordinaria y la voy a repetir.

Sólo es necesario desear la reunión con Dios para que ésta se produzca.

El perdón nunca es necesario, puesto que nunca se puede cometer ninguna ofensa contra la Divinidad, ni la Divinidad puede ofender, ya que es Todo lo que Es. Esto es algo que comprenden las culturas avanzadas. ¿Quién perdonaría a quién? ¿y por qué razón?
¿Acaso la mano perdona al dedo del pie por tropezarse? ¿El ojo perdona a la oreja?
Desde luego que la mano puede consolar al dedo. Puede sobado, ayudado y sanado. Pero, tiene que perdonado? ¿O tal vez la palabra perdón es sólo un sinónimo de la palabra consolar en el lenguaje del alma?

He inspirado la frase: amor significa no tener que pedir perdón.

Cuando su cultura también lo comprenda, nunca más se condenará a sí misma ni a otros por aquellos momentos en los que el alma "se tropieza con algo". Nunca más abrazarán un Dios vengativo, iracundo, censor, que los condene a torturas eternas por algo que, para Dios sería menos que un tropezón del dedo del pie.

En aquél momento renunciarán para siempre a su idea de un Dios condenador, pues sabrán que el amor nunca condena. Entonces no condenarán a nadie y a nada, obedeciendo así Mi mandato: No juzguen ni condenen.

Recuérdalo. No juzgues, ni condenes
.

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Dic 10, 2010 3:59 pm

Puedes:

Utilizar la octava ilusión,la ilusión de condicionalidad para ex­perimentar un aspecto tuyo que existe sincondiciones, y que por esa misma razón, puede amar sin condiciones.

Tú eres un ser incondicional, perono puedes saberlo porque no exis­te ninguna condición en la que no seasincondicional. Por tanto, no es­tás en ninguna condición.

Esto es la verdad literal. No te encuentras en condiciones de hacer nada.Sólo puedes ser. Sin embargo,sólo ser no te satisface. Por este mo­tivo has creado la ilusión de condicionalidad. Es el concepto que expresa que una parte de ti, una parte dela vida, una parte de Dios, de­pende de otra para ser.

Ésta es una ramificación o una expansión de la ilusión de separación, la cual a su vez surge de la ilusión de necesidad, que es la primera ilu­sión. En realidad sólo hay Una ilusión y todaslas demás ilusiones son una expansión de ella, como un globo que se infla.

A partir de la ilusión decondicionalidad se creó lo que denominan relatividad. El calor y el frío, porejemplo, en realidad no son opuestos, sino exactamente lo mismo, encondiciones diferentes.

Todo es lo mismo. Sólo hay una energía y es la energía llamada Vida, que aquí es sinónimo de la palabra"Dios". A la vibración propia y espe­cífica de esta energía la llaman condición. En ciertas condiciones ocu­rren ciertas cosas que parecen ser lo que ustedes llaman verdad.

Por ejemplo, arriba es abajo y abajo es arriba, en determinadas condi­ciones. Los astronautas aprendieron que, en el espacio interplanetario, las definiciones de "arriba" y"abajo" desaparecían. La verdad cambiaba debido a que las condiciones cambiaban.

Las condiciones cambiantes crean la realidad cambiante.

La verdad no es más que una palabra que significa "lo que es así en este momento". Sin embargo, lo que es"así" siempre está cambiando. Porlo tanto, la verdad siempre estácambiando.

Su mundo lo ha demostrado así. Su vida se lo ha demostrado.

El proceso de la Vida es de hecho el cambio. Reducida a una sola pa­labra, la vida es cambio.

Dios es Vida. Por tanto, Dios esCambio.

En una palabra, Dios es Cambio.

Dios es un proceso: no un ser, sino un proceso.

Y a ese proceso se le llama cambio.

Quizá algunos prefieran la palabra evolución.

Dios es energía en evolución, o Lo que se Convierte.

Lo que se Convierte no requiere de condiciones especiales para con­vertirse. La vida simplemente se convierte en lo que se convierte, y uste­des, con el fin de definirla, describirla,cuantificarla, medirla e intentar controlarla, le adjudican ciertas condiciones.

Sin embargo, la Vida no tiene condiciones, simplemente es. La Vida es lo que es.

YO SOY LO QUE SOY.

Ahora puedes comprender por completoy por primera vez esta anti­gua y enigmática afirmación.

Cuando sepas que es necesario que parezcan existir ciertas condicio­nes para que puedas experimentar la ausencia de condicionalidad (o sea, para que puedas conocer a Dios), bendecirás las condiciones de tu vida y todas las que hayas experimentado. Estas condicioneste han permitido percibir que eres más grande que cualquiera de ellas y más grande que todas juntas. Tu vida te lo ha demostrado.

Considéralo por un momento y verás que es verdad. Imagina una situación en la que te hayas encontrado, en la que hayas imaginado en­contrarte. ¿Alguna vez te has elevado por encima de ella y has descu­bierto que la has superado? En realidad, no la has superado en absoluto. Nunca estuviste en esa condición. Sencillamente te negaste acreer que esa condición eras tú. Te viste como algo superior, ajeno a ella.

"Yo no soy mi condición",tal vez hayas afirmado. "Yo no soy este im­pedimento, no soy mi trabajo,no soy mi riqueza ni la carencia de ella. Yo no soy esto. Éste no Soy yo".

La gente que lo ha declarado ha producido experiencias extraordina­rias en su vida, con resultados extraordinarios. Ha utilizado la ilusión de condicionalidad para re-crearse de nuevo, en otra versión mejor de la vi­sión más grande que haya tenido sobre Quién Es.

Debido a esto, hay quienes han bendecido precisamente las condi­ciones de la vida que otros han condenado.Pues han abrazado estas condiciones como un gran regalo, lo cual les ha permitido ver y declarar la verdad de su ser.

Cuando tú bendices las condicionesde tu vida, las cambias, pues les pones un nombre diferente al que aparentan, ya la vez te llamas a ti mismo de manera diferente a lo que pareces.

Es esta etapa en que comienzas a crear conscientemente y no sólo a notar las condiciones y circunstancias de tu vida, descubres que siempre has sido y siempre serás el que percibe y define cada condición. Lo que una persona percibe como pobreza, otra puede percibirlo como abun­dancia. Lo que una persona define como derrota, otra puede definirlo como victoria (como te sucederá a ti cuando decidas que cada fracaso es enrealidad un éxito).

Experimentarás tu propio ser como el creador de todas las condicio­nes, el que las "imagina" si así lo prefiere (pero sólo si lo prefieres), pues­to que la verdadera condicionalidad no existe.

En ese momento dejarás de culpar acualquier otra persona, lugar o cosa de tu vida por vivir tu experiencia. Y toda tu experiencia cambiará, el pasado, el presente y el futuro cambiará. Sabrás que nunca has sido víc­tima en realidad y al saberlo crecerás. Al final, descubrirás que no existen víctimas.

Recuérdalo. No hay víctimas.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Dic 31, 2010 3:24 am

La novena ilusión, la de superioridad, sirve para experimentar que nada es superior a nada y que la inferioridad es asimismo ficción. Todas las cosas son iguales. Sin embargo, no puedes comprender que todas las co­sas son iguales cuando todo lo que hay es
igualdad.

Si todo es igual, nada es igual, pues la idea de "igualdad" no se puede percibir si sólo hay una cosa y equivale a sí misma.

Una cosa no puede ser "desigual" a ella misma. Si tomas algo y lo di­vides en partes, las partes equivalen al todo; no son menos que el todo sólo por estar separadas.

Sin embargo, la ilusión de desigualdad permite que cada una de las partes se perciba a sí misma como la parte que es, en lugar de percibirse a sí misma como el todo. Ustedes no se pueden ver como partes a menos que se vean apartados. ¿Entiendes? No te puedes concebir como parte de Dios a menos que te imagines que estás aparte de Dios.

En otras palabras, no Me podrás ver a menos que te alejes y Me mires. Sin embargo, no te puedes alejar para mirarme si piensas que tú eres Yo. De modo que, debes imaginar que no eres Yo para experimentarme.

Eres igual a Dios y esta igualdad con Dios es algo que anhelas expe­rimentar. No eres inferior a Dios ni a ninguna otra cosa, pero no lo pue­des saber ni experimentar dentro de un contexto en el que nada es superior. Por ello has creado la ilusión de superioridad, para descubrir que eres igual a todo; es decir, que no eres superior a nada.

Tu unidad con Dios no se puede experimentar fuera de un contexto en el que es posible la ausencia de unión, o sea, la separación. Debes en­contrarte en ese contexto, lo que aquí hemos denominado ilusión, para conocer la verdad que existe fuera de la ilusión. Debes estar en el mun­do, pero sin pertenecer a él.

Asimismo, tu igualdad con Dios, con todo y con todos en la vida, no es algo "experimentable" a no ser que, y hasta que, comprendas la desigualdad.

Por eso han creado la ilusión de superioridad.

La idea de superioridad aporta otro beneficio. Al imaginar que eres superior a las condiciones y circunstancias de tu vida, puedes experi­mentar el aspecto de tu ser que es más grande que todas esas condicio­nes y circunstancias, lo que señalé con anterioridad.

Hay una parte maravillosa de ti a la que puedes recurrir cuando te enfrentes a condiciones y circunstancias negativas. A esto, algunos lo llaman valor. La ilusión de superioridad le ha resultado muy útil a tu es­pecie mientras ha vivido dentro de la ilusión más
grande llamada Vida en el Reino Físico, pues le ha' dado la fortaleza para elevarse por encima de las circunstancias negativas y superadas.

Cuando percibas esta ilusión como tal,comprenderás que no hay ninguna parte de ti superior al Todo, pues cada parte de ti es Todo. Entonces no recurrirás al valor, sabrás que]túeres el valor. No recurrirás a Dios, pues sabrás que eres el aspecto de Dios al que has apelado.

Tú eres el que llama y a quien llaman. Eres el que provoca cambios y el que cambia. Eres el creador y la criatura. El comienzo y el fin. El alfa y el omega.

Eso eres, pues es lo que Yo soy. Y tú estás hecho a Mi imagen y se­mejanza.

Tú eres Yo. Yo soy Tú. Me muevo dentro de ti, como tú, y a través de ti. En ti tengo Mi ser. En todos y en todas las coséis.

Por lo tanto, ninguno de ustedes es superior a otro, no puede ser. Sin embargo, ustedes han creado la ilusión de superioridad con el fin de des­cubrir su propio poder y, por extensión, el poder de todos los demás; su unidad e igualdad con Dios y con todos, así como la unidad e igualdad de todos con Dios y con los demás. Sin embargo, deben saber que la ilusión de superioridad es muy peli­grosa, si lo que desean es eliminar el dolor y el sufrimiento de los seres humanos.

Ya te he explicado que el dolor y el sufrimiento se evitan cuando ex­perimentan la Unión mutua y con Dios. La ilusión de superioridad nie­ga esta unión y crea una separación todavía mayor.

La superioridad es la idea más seductora que haya influido en la ex­periencia humana. Puede generar gran satisfacción cuando uno es el que se considera superior. Sin embargo, puede provocar una enorme in­felicidad cuando otro afirma que es superior a uno.

De modo que ten mucha precaución con esta ilusión pues es muy in­fluyente. Has de comprenderla a fondo y por completo. La idea de supe­rioridad puede ser un gran regalo en el mundo de la experiencia relativa, como ya te he enseñado. De hecho, puede proporcionarte fortaleza y va­lor para que te veas y te experimentes como un ser más grande que sus circunstancias, mayor que sus opresores, más de lo que tú pensaste nun­ca. No obstante, puede ser insidiosa.

Incluso las religiones, las únicas instituciones que supuestamente fueron creadas para acercarlos a Dios, han utilizado con demasiada fre­cuencia la superioridad como su instrumento principal. Muchas han declarado: "Nuestra religión es superior a esa
otra". Con estas palabras, los han separado del sendero de Dios, en vez de unirlos.

Todos los estados, naciones, razas, géneros, partidos políticos y siste­mas económicos, han intentado usar su supuesta superioridad para ganarse atención, respeto, aceptación, solidaridad,poder o simplemen­te, adeptos. Lo que han provocado con la utilización de este instrumen­to no ha sido nada superior.

Sin embargo, la mayoría de la especie humana parece estar ciega o permanece curiosamente callada. No puede ver que su conducta basada en la superioridad produce en realidad todas las formas de inferioridad. O lo ve y se rehúsa a admitirlo. El resultado es que continúa el ciclo en el cual se proclama superioridad para justificar las accionesy luego se pa­decen los resultados inferiores de las mismas.

Hay una manera de romper este ciclo.

Ve la ilusión como tal.Comprende y sabe al fin que Todos Somos uno

La especie humana y toda la Vida son un campo unificado. Todo es Una Sola Cosa. Por tanto, no hay
nada superior a nada y nada superior a ti.

Esta es la verdad esencial de la experiencia de la vida. ¿Es superior un tulipán a una rosa? ¿Son las montañas más majestuosas que el mar? ¿Cuál copo de nieve es el más magnífico? ¿Será posible que todos sean magníficos y que, celebrando juntos su magnificencia, creen un espec­táculo prodigioso? Entonces se funden unos con otros y con la Unidad. No obstante, nunca se van. Nunca desparecen. Nunca dejan de ser.

Únicamente cambian de forma. Y no sólo en una ocasión, sino en repeti­das ocasiones: de sólido a líquido, de líquido a vapor,de lo visible a lo in­visible,para elevarse una vez más y luego regresar con nuevas expresiones de imponente belleza y maravilla.

Ésta es la Vida que nutre la Vida
.


Última edición por Armando Capiro el Sáb Mayo 28, 2011 10:28 pm, editado 1 vez

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Ene 07, 2011 12:01 am

Ésta es la Vida que nutre la Vida.

Eso eres tú. La metáfora está completa. La metáfora es real.

Lo harás real en tu experiencia cuando decidas sin más que es verdad

Y actúes como corresponde. Ve la belleza y la maravilla de todas las vidas con las que entres en contacto. Pues cada uno de ustedes es realmente maravilloso, y ninguno es más maravilloso que el otro. Y algún día todos se fundirán en la Unidad y sabrán que juntos forman un solo arroyo.

El saberlo hará cambiar la totalidad de su experiencia en la Tierra.Cambiará su política,su economía,sus interacciones sociales y la manera en la que educan a sus jóvenes. Les ofrecerá al fin el Cielo en la Tierra.

Cuando vean que la superioridad es una ilusión, sabrán que la inferio­ridad también es una ilusión. Entonces sentirán el esplendor y el poder de la igualdad de unos con otros, y con Dios. Se ampliará tu idea de ti mismo y el propósito de la ilusión de superioridad se habrá cumplido. Pues cuan­to mayor sea la idea que tienes de ti, mayor será tu experiencia.

Recuérdalo.Cuanto mayor sea la idea que tienes de tí mayor será tu experiencia.

La décima ilusión, la de ignorancia, ha provocado que pienses que no sabes todo esto; que todo lo que te acabo de decir es nuevo para ti y que no lo puedes comprender.

Esta ilusión te permite continuar viviendo en el Reino de la Relativi­dad. Sin embargo, no tienes que seguir viviendo como hasta ahora, con dolor y sufrimiento, lastimándote y lastimando a los demás, esperando a que lleguen mejores tiempos o tu recompensa eterna en el Cielo.Puedes gozar de tu Cielo sobre la Tierra. Puedes vivir en tu propio Jardín del Edén. Nunca fuiste expulsado. Yo nunca te haría eso.

Esto lo sabes. En tu corazón, ya lo sabes. Así como sabes de la Unidad de la humanidad y de toda la vida. Como sabes de la igualdad de todo y que el amor es incondicional. Sabes todas estas cosas y más y conservas esta información en lo más profundo de tu alma.

La ignorancia es una ilusión. Utilizas la ilusión con sabiduría cuan­do la ves como tal,cuando sabes que no es verdad que no sepas. Sabes... y sabes que sabes.

Esto es lo que se dice de todos los Maestros.

Saben que saben y utilizan su conocimiento para vivir con el mundo ilusorio en el que se han colocado y no en él. Por eso en tu mundo parece como si fueran magos que crean y utilizan fácilmente todas las ilusiones de la Vida.

"No saber" es una ilusión espléndida y útil. Te permite volver a sa­ber, volver a aprender, volver a recordar una vez más. Te permite volver a experimentar el ciclo, convertirte en un copo de nieve.

La ilusión de no saber te permite saber lo que sabes. Si lo sabes todo y sabes que lo sabes, entonces no puedes saber nada.

Estudia esta verdad a fondo y la comprenderás.

Bríndate la ilusión, pues, de que ignoras algo. Lo que sea. En ese mo­mento, podrás percibir lo que no ignoras, y lo que sabes de repente te re­sultará evidente.

Esto es lo asombroso de la humildad. Aquí radica el poder de la frase: "Aquí hay algo que no sé, y saberlo podría cambiarlo todo". Esta senci­lla frase podría sanar el mundo.

La búsqueda de la humildad es la búsqueda de la gloria.

Y, según tu teología, no podría haber mejor instrumento para el pro­greso. He inspirado a que se dijera que lo que el mundo necesita es un poco de "teología de la humildad". Un poco menos de confianza en que lo saben todo y un poco más de voluntad por continuar la indagación, por reconocer que puede haber algo que no saben, cuyo conocimiento podría cambiarlo todo.

Te repito que no saber conduce a saber. Saberlo todo conduce a no saber nada.

Por eso la ilusión de ignorancia es tan importante. Y lo mismo sucede con todas las ilusiones. Son la clave para experimentar Quién Eres Realmente. Te abrirá las puertas del Reino de lo Relativo al Reino de lo Absoluto. La puerta que conduce a todo.

No obstante, como son diez ilusiones, cuando te embarga la ilusión de ignorancia, cuando se convierte en tu experiencia absoluta, en tu rea­lidad omnipresente, entonces ya no te es de utilidad. Entonces eres co­mo el mago que olvida sus propios trucos.
Te conviertes en alguien engañado por sus propias ilusiones. Entonces debes ser "rescatado" por otro, por alguien que pueda ver más allá de la ilusión, que te despierte y te recuerde Quién Eres Realmente.

Este alma de verdad será tu salvador, de la misma forma que tú pue­des ser el salvador de otros cuando simplemente les recuerdes Quiénes Son Realmente, cuando los devuelvas a sí mismos. "Salvador" es tan só­lo un sinónimo de "recordatorio". Es alguien que te ayuda a que renueves tu mente y que reconozcas una vez más que eres miembro del Cuerpo de Dios.

Haz esto por los demás. Pues eres el salvador de la actualidad. Eres mi amado, en quien he puesto mis complacencias. Tú eres a quien he enviado para traer a los demás a casa.

Por lo tanto, sal de la ilusión, pero no te alejes de ella. Vive con ella, pero no en ella. Hazlo y te encontrarás en este mundo sin pertenecer a él. Conocerás tu propia magia, y lo que sabes crecerá, cada vez será mayor tu idea de tu propia magia, hasta que un
día comprendas que tú eres la magia.

Recuérdalo.TÚ eres la magia.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Sáb Mayo 28, 2011 10:51 pm

Las religiones y los gobiernos ostentaban la autoridad para poder decir lo que quisieran y actuar como se les antojara, sin responder ante nadie.

"Se supone que no debemos saber" se convirtió en una doctrina religiosa. Existen ciertos secretos del Universo que Dios no desea que sepamos, declaró esta doctrina, y tan sólo preguntárselos es una blasfemia. Esta doctrina pasó rápidamente de la religión a la política y al gobierno.

Como resultado, hubo una época en la historia en que formular ciertas preguntas, planteadas de cierta manera y en determinado momento, podía provocar que le cortaran la cabeza a uno.

Literalmente la prohibición contra las preguntas elevó la ignorancia al nivel de una virtud deseable. No hacer preguntas se volvió muy sabio y de muy buena educación. Se convirtió en una conducta aceptada. Es más, se convirtió en la conducta esperada.

Aunque parece que el castigo por hacer preguntas impertinentes no es tan severo hoy como en tiempos pasados, existen lugares de su planeta donde ha cambiado poco.

En este preciso momento hay regímenes totalitarios que insisten en que sólo se escuchen las voces de
asentimiento y que se silencien las voces disidentes, a veces de manera brutal.


Justifican este comportamiento bárbaro proclamando que "era necesario para mantener el orden".Responden alas protestas de la comunidad internacional con poses de indignación, con políticas represivas que, declaran que se trata de "asuntos
internos".


Ahora te digo: la esencia del amor es la libertad.

Cualquiera que te diga que te ama y que te protege, te dará libertad.

Así de sencillo. No es necesario ir más lejos ni cavar más hondo en busca de una explicación más compleja.

Te lo he dicho antes y lo repetiré una vez más. Sólo existen dos energías en el núcleo de la experiencia humana: el amor y el temor.

El amor concede libertad, el temor la arrebata. El amor abre, el temor cierra. El amor invita a la expresión total, el temor la castiga.

Según esto, sabrás quién te ama, o quién te teme. No prestes atención a sus palabras: presta atención a sus actos.

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Sáb Mayo 28, 2011 11:07 pm

El amor siempre invita a romper las cadenas de la ignorancia, a formular cualquier pregunta, a buscar cualquier respuesta, a pronunciar cualquier palabra, a compartir cualquier pensamiento, a apoyar cualquier sistema, a adorar a cualquier Dios.

A vivir tu propia verdad.

El amor te invita, siempre, a vivir tu propia verdad.

De este modo puedes saber si se trata de amor.

Te amo. Por eso te digo que la ignorancia es una ilusión.

Sabes todo lo que tienes que saber sobre Quién Eres Realmente, que es la esencia del amor.

No tienes que aprender nada; sólo debes recordar.

Te han dicho que no puedes conocer a Dios y que incluso preguntar por Mí es una ofensa contra Mí. No es verdad. Ninguna
de esas afirmaciones es verdad.

Te han dicho que necesito algo de ti y que si no Me lo das, no podrás regresar a Casa, a la Unión conmigo. No es verdad.

Ninguna de esas afirmaciones es verdad.

Te han dicho que estás separado de Mí y de tus congéneres. No es verdad.

Ninguna de esas afirmaciones es verdad.

Te han dicho que no hay suficiente y que, por tanto, debes competir por todo, incluso por Mí.

No es verdad. Ninguna de esas afirmaciones es verdad.

Te han dicho que si no haces lo que te exijo en esta competencia, se rás castigado y el castigo será la condenación a la tortura eterna. No es verdad.

Ninguna de esas afirmaciones es verdad.

Te han dicho que mi amor por ti es condicional, y que los que saben cuáles son mis condiciones y cumplen con ellas, y con todas las necesarias para ganar en la competencia por la vida, son superiores. No es verdad.

Ninguna de esas afirmaciones es verdad.

Finalmente, te han dicho que no sabes que estas afirmaciones son falsas y que nunca lo sabrás, puesto que es demasiado complejo para que lo puedas entender. No es verdad.

Ninguna de esas afirmaciones es verdad.

AQUÍ TIENES LA VERDAD:

l. Dios no necesita nada

2. Dios no puede fracasar y tú tampoco

3. Nada está separado de lo demás

4. Hay suficiente

5. No debes hacer nada

6. N o serás juzgado

7. No serás condenado

8. El amor no pone condiciones

9. Una cosa no puede ser superior a sí misma

10. Tú ya sabes todo esto

Cómo dominar las ilusiones ????


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Dom Mayo 29, 2011 11:21 pm

Educa bien a tus hijos

Enséñales estas verdades a tus hijos.

Enséñales que no necesitan nada externo para ser felices, ninguna persona, lugar o cosa; y que la verdadera felicidad se encuentra en su interior. Enséñales que se bastan a sí mismos. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que la idea del fracaso es mera ficción, que cada intento es un éxito, que cada esfuerzo produce la victoria, y que el esfuerzo no es menos honroso que la victoria. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que están profundamente conectados con toda la Vida, que son Uno con todas las personas y que nunca-están separados de Dios. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que viven en un mundo de magnífica abundancia, que hay suficiente para todos y que, al compartir lo más posible y no al recaudar lo más posible, recibirán en abundancia. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que no se necesita ser o hacer nada en particular para gozar de una vida llena de dignidad y satisfacción, que no es necesario que compitan con nadie por nada, y que las bendiciones de Dios son para todos. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que no serán juzgados, que no deben hacer siempre todo a la perfección, y que no tienen que cambiar nada, ni "mejorar", para ser considerados perfectos y bellos ante los ojos de Dios. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que las consecuencias y el castigo no son lo mismo, que la muerte no existe, y que Dios nunca condena a nadie. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que el amor no pone condiciones, que no deben preocuparse por perder tu amor ni el de Dios, y que su propio amor, compartido sin condiciones, es el mayor regalo que pueden dar al mundo. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que ser especial no significa ser mejor, que declararse superior a alguien no es ver a esa persona como Quien Es Realmente y que es muy saludable reconocer que "el mío no es el mejor camino, sino tan sólo otro camino". Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que no hay nada que no puedan hacer, que la ilusión de la ignorancia se puede erradicar de la faz de la Tierra, y que todo lo que la gente necesita en realidad es regresar a su ser; recordar Quién Es Realmente. Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Imparte estas enseñanzas, no con tus palabras, sino con tus actos; no con discusiones, sino con demostraciones. Pues lo que tus hijos emulan son tus actos y lo que tú eres es lo que ellos serán.

Ahora ve e imparte estas enseñanzas no sólo a tus hijos, sino a todas las personas y en todas las naciones. Pues todas las personas son tus hijos y todas las naciones son tu hogar cuando emprendes el viaje hacia la Maestría.

Éste es el viaje en el que te embarcaste desde hace muchos siglos y muchas generaciones. Es el viaje para el cual te has preparado desde hace mucho y que te ha traído hasta aquí, a este momento y lugar. Éste es el viaje que te convoca con más urgencia que nunca, en el cual sientes que avanzas cada vez más rápido.

Éste es el resultado inevitable del anhelo de tu alma. Son las palabras de tu corazón, con el lenguaje de tu cuerpo. Es la expresión de la Divinidad dentro de ti. Y te llama como nunca te ha llamado antes, porque ahora la escuchas como nunca antes.

Ha llegado el momento de compartir con el mundo una visión gloriosa. Es la visión de todas las mentes que han buscado de verdad, de todos los corazones que han amado de verdad, de todas las almas que han sentido de verdad la Unión con la Vida. Una vez que lo hayas experimentado, nunca te volverás a sentir satisfecho con menos. Una vez que lo hayas percibido, no querrás más que compartirlo con todas las vidas con las que entres en contacto. Pues ésta es la Realidad y contrasta de manera espectacular con la Ilusión. Podrás experimentar y conocer la Realidad debido a la Ilusión. Sin embargo, tú no eres la Ilusión y la persona que experimentas dentro de la Ilusión no es Quien Eres Realmente.

No podrás recordar Quién Eres Realmente mientras sigas pensando que la ilusión es real. Antes debes comprender que la Ilusión es una ilusión que tú creaste con fines muy reales, pero que, en sí, no es real. Has venido aquí para recordar esto con más claridad que antes.

La transformación de tu mundo depende de tu capacidad para recordar. El significado de la palabra educación no es "depositar" sino "extraer". Toda la educación verdadera consiste en extraer del estudiante aquello que ya se encuentra dentro de él. El maestro sabe que ya se encuentra ahí y que, por tanto, no hay necesidad de colocarlo. El maestro sencillamente se esfuerza por hacer que el alumno lo descubra.

La enseñanza no consiste en ayudar a otros a aprender, sino a recordar. Toda el aprendizaje consiste en recordar. Toda la enseñanza es un recordatorio. Todas las lecciones son recuerdos recuperados. Es imposible enseñar algo nuevo, pues no existe nada nuevo que enseñar. Todo aquello que fue, que sigue siendo y que será, todo en este momento.

El alma tiene acceso a toda esta información. De hecho, el alma es toda esta... información. El alma es el Cuerpo de Dios en formación.

Me encuentro en constante proceso de formación. A ese proceso se le ha llamado evolución y es un proceso que nunca termina. Si piensas en Dios como en un proceso o un ser que está "acabado", no has recordado correctamente lo que es. He aquí un gran secreto: Dios no está acabado. Ni te ha acabado a ti. Dios nunca acaba contigo. Esto se debe a que tú eres lo que es Dios. Y puesto que Dios no ha concluido con Dios, no es posible que Dios haya concluido contigo.

Ahora bien, la dicotomía divina es esta: te he dicho que todo lo que fue, es ahora, llegará a ser, y sigue siendo en este momento. También he dicho que el proceso de la evolución es eterno y por tanto, nunca termina. ¿Cómo pueden ser ciertas ambas afirmaciones?

La respuesta se relaciona con la naturaleza del tiempo tal como tú lo comprendes. En realidad, no existe el tiempo, sólo existe un proceso continuo en el interminable Momento del Ahora.

Dios es un proceso.


No es posible que comprendas esto dentro del esquema de la lógica humana o de las limitaciones de la mente humana. Estas limitaciones han sido impuestas con un motivo. Se remonta a la razón de toda ilusión, la cual te he explicado muchas veces y te explicaré una vez más antes de que este mensaje llegue a su fin.

Por el momento, tan sólo has de saber que Dios nunca acaba de completarse. El proceso por medio del que me experimento a-Mí mismo es constante, interminable e instantáneo. El aspecto de Mí que se manifiesta como vida humana en la Tierra se transforma constantemente, incluso en este mismo instante. En este preciso momento tú decides conscientemente el papel que desempeñas en esta transformación. Tu decisión se hace evidente en el simple acto de tomar estas conversaciones. No lo habrías tomado, ni mucho menos habrías leído hasta aquí, si no tuvieras la intención, en un nivel muy profundo, de regresar a la conciencia.

Aunque pienses que estás leyendo esta conversacion con un enfoque escéptico o crítico, es tan sólo una ilusión tuya. En el fondo, tu propósito al acercarte a este mensaje es producir todo un proceso recordatorio. Este recuerdo está ocurriendo ahora en todo el mundo, en toda la sociedad humana. Comenzó con gran entusiasmo y puedes ver muestras de ello en todo lo que te rodea.

Ustedes se aproximan a la segunda etapa del proceso de transformar la vida de su planeta y podrán finalizarlo en un periodo muy breve, dentro de unas décadas, o después de una o dos generaciones, si así lo eligen.

La primera etapa de esta transformación ha tomado mucho más tiempo en realidad: varios milenios. Pero incluso esto, en términos cósmicos, es muy poco tiempo. Durante este periodo del despertar de la humanidad, los llamados profesores, Maestros o avatares emprendieron la tarea de ayudar a los demás a recordar Quiénes Son Realmente.

A medida que vaya aumentando el número de personas que sean influidas por este primer grupo y por su enseñanza, hasta llegar a una cantidad decisiva, el ser humano experimentará un despertar del espíritu, o lo que podríamos llamar un progreso, en el cual comienza la segunda etapa de transformación.

Ahora los adultos educan a sus hijos, y a partir de ahí el ritmo es muy rápido.

Tu especie se encuentra ahora en esta fase de progreso. Muchas personas percibieron un cambio cuando entraron a su nuevo milenio. Ése fue un punto clave para el inicio de una transformación global de la conciencia, en la cual-ahora estás desempeñando tu papel.

La clave para continuar con este ímpetu está en los jóvenes. Si ahora incluyes en la educación de tus hijos principios para la vida, tu especie dará el gran salto hacia su evolución.

Construyan sus escuelas con conceptos, no con temas académicos. Conceptos básicos como la conciencia, la honestidad, la responsabilidad; temas secundarios como la transparencia, el acto de compartir, la libertad, la plena autoexpresión, el regocijo del festejo sexual, la vinculación humana y la diversidad dentro de la Unidad.

Impartan a sus hijos todas estas enseñanzas y les habrán dado una espléndida educación. Sobre todo, den les enseñanzas acerca de la ilusión y de cómo y por qué pueden vivir con ella y no en ella.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Sáb Jun 04, 2011 2:29 pm

Percibe las ilusiones como ilusiones

¿Cómo puedes percibir la ilusión como una ilusión cuando parece tan real? Y, ¿por qué parece tan real si es una ilusión?

Tu especie se hace estas preguntas conforme se va adentrando en la experiencia de su evolución consciente. Ahora recibirás las respuestas y saldrás de la ilusión de la ignorancia.

Te daré las respuestas para que las analices.

Recuerda, como con todos los mensajes de Dios, que lo que lees es valioso, pero no infalible.

Reconoce que tú eres tu máxima autoridad. Ya sea que leas el Talmud o la Biblia, el Bhagavad Gita o el Corán, el Pali Canon o el Libro del Mormón, o cualquier texto sagrado, no otorgues la autoridad a alguien que" no seas tú. Más bien adéntrate en tu propio ser para decidir si la verdad que has encontrado armoniza con la verdad que encuentres en tu corazón. De ser así, no le digas a los demás, "Este libro contiene la verdad". Di: "Este libro contiene la verdad para mí."

Y si los demás te preguntan por tu manera de vivir a raíz de la verdad que has encontrado dentro de ti, asegúrate de decir que tu camino no es el mejor, sino que es sólo un camino más.

De esto trata este mensaje. Es tan sólo otra manera de ver las cosas. Si te hace ver el mundo con mayor claridad, perfecto. Si te acerca a tu verdad interior, qué bien. Pero cuidado con no convertido en tu "escritura sagrada", pues entonces simplemente habrás sustituido una creencia por otra.

No pretendas encontrar nuevas creencias, sino ser consciente de lo que ya sabes. Usa cualquier herramienta siempre que te ayude a recuperar la conciencia. Comprende que vives en una ilusión y que nada de ella es real. Sin embargo, la ilusión indica lo que es real y te puede dar una experiencia de ello.

¿Cómo puedes darte cuenta de que la ilusión es tal si parece tan real?

¿Y por qué parece tan real si es una ilusión?


Responderé primero a la segunda pregunta.

La ilusión parece muy real porque muchas personas creen que no se trata de una ilusión.

En su mundo de Alicia en el país de las maravillas, todo es como ustedes creen que es. Existen miles, millones de ejemplos. He aquí dos de ellos:

Antes pensaban que el Sol giraba alrededor de la Tierra y para ustedes, así era. ¡Todo demostraba que así era! Estaban tan seguros de esta verdad que desarrollaron la ciencia de la astronomía a partir de ella.

Una vez pensaron que todas las cosas físicas se movían de un punto a otro a través del tiempo y del espacio. ¡Toda su evidencia lo demostraba! Estaban tan seguros de esta verdad que elaboraron un sistema de física a partir a ella.

Ahora escucha con atención. La maravilla de estas ciencias y de estos sistemas es que funcionaban.

La astronomía que crearon basándose en su creencia de que la Tierra era el centro del Universo explicaba los fenómenos visuales que percibían en el movimiento de los planetas a través del cielo nocturno. Sus observaciones apoyaban esta creencia, creando lo que ustedes llaman conocimiento.

La física que crearon basándose en sus creencias sobre las partículas de materia explicaba los fenómenos visuales que percibían en el mundo físico. También aquí sus observaciones apoyaban sus creencias, creando lo que ustedes llaman conocimiento.

Sólo después, cuando estudiaron con más atención lo que veían, cambiaron de opinión. Sin embargo, ese cambio de opinión no fue fácil.

A los primeros que lo sugirieron los tacharon de herejes o, en tiempos más recientes, de insensatos o equivocados. Sus ideas sobre la nueva astronomía en la que la Tierra giraba alrededor del Sol, o sobre la física cuántica, en la que las partículas de materia no se movían en línea continua a través del tiempo y el espacio sino que desaparecían en una parte y reaparecían en otra, se consideraron blasfemias espirituales y científicas. Quienes propusieron estas teorías fueron desalentados, denunciados e incluso condenados a muerte por sus creencias.

La mayoría insistió en que su teoría era la que reflejaba la verdad. Después de todo, ¿no la apoyaban todas las observaciones? Sin embargo, ¿qué surgió primero, la creencia o la observación? Ésa es la pregunta esencial. No deseaban hacerse esa pregunta.
¿Es posible que vean sólo lo que quieren ver? ¿Será que observan lo que esperan observar? O más concretamente, ¿no será que pasan por alto lo que no esperan observar?

La respuesta es sí.

Incluso hoy, cuando la ciencia moderna, cansada de los errores del pasado, promete observar primero y sacar conclusiones después, no se puede confiar en sus conclusiones: a ustedes les es imposible ver con objetividad.

La ciencia ha declarado que nada de lo observado permanece inalterado por el observador. La espiritualidad lo señaló hace siglos y ahora la ciencia por fin lo ha aceptado. Los doctores y los laboratorios han aprendido que en sus investigaciones importantes, las pruebas clínicas deben efectuarse doblemente a ciegas para poder garantizar en cierta medida su precisión.

La experiencia humana considera todas las cosas dentro del contexto de lo que cree comprender. Es inevitable. No saben proceder de otro modo.

En otras palabras, ven la ilusión desde dentro de la ilusión.

Por consiguiente, todas tus conclusiones se basan en una ilusión. Así que cada conclusión es una ilusión.

Que ésta sea tu nueva perspectiva, así como un recordatorio constante: Cada conclusión es una ilusión.

Regresemos a la primera pregunta. ¿Cómo puedes darte cuenta de que la ilusión es tal cuando parece tan real?

Acabas de aprender que la razón por la que parece real no es porque lo sea, sino porque crees firmemente que lo es.

Por lo tanto, para modificar tu forma de ver la ilusión, tienes que cambiar tus creencias al respecto.

En el pasado, te dijeron que era necesario ver para creer. Pero ahora te han propuesto una nueva idea: que creer es ver. Y quiero decirte que es verdad.

Si cuando confrontas la ilusión, aceptas que se trata de una ilusión, la podrás ver como tal, a pesar de que te parezca real. Así podrás usar la ilusión para el fin que pretende: ser una herramienta para experimentar la Realidad Máxima.

Te acordarás de crear la ilusión. Harás que sea lo que tú deseas que sea, en vez de atestiguar su aparición como crees que tiene que ser, basándote en la aceptación de que "así son las cosas".

Pero, cómo puedes hacerlo?

Ya lo estás haciendo. Como no lo sabes y estás tomando decisiones inconscientes en lugar de conscientes, realmente no tomas decisiones. La mayor parte del tiempo simplemente aceptas las decisiones de los demás.

Has preferido elegir lo que otros han elegido. Así pues, vuelves a vivir la historia cultural de sus antepasados, como a su vez hicieron ellos, retrocediendo hasta la séptima generación.

El día que dejes de elegir lo que otros han decidido por ti, será el momento de tu liberación.

Entonces no escaparás de la ilusión, pero te liberarás de ella. Saldrás de la ilusión, pero continuarás viviendo con ella, libre de su control sobre ti o tu realidad.

Una vez que comprendas el propósito de la ilusión, no decidirás dar la por terminada hasta que tu objetivo individual no sea satisfecho.

Tu propósito no es tan sólo conocer y experimentar Quién Eres Realmente, sino también crear Quién Serás en el Futuro.

Tu objetivo consiste en volver a crearte en cada Momento del Presente, en la próxima y mejor versión de la visión más maravillosa que jamás hayas tenido acerca de Quién Eres. Éste es el proceso al que han denominado evolución.

Este proceso no tiene por qué afectarte negativamente. Puedes estar en este mundo sin pertenecer a él.

Cuando lo entiendas comenzarás a percibir el mundo como tú lo elijas. Comprenderás que la experiencia misma es una acción y no una reacción; algo que estás creando, no experimentando.

Cuando asimiles esto, tu vida cambiará. Cuando haya suficientes personas que lo entiendan, tu planeta cambiará.

Todos los que han comprendido este secreto han sido catalogados de Maestros. Los que lo han enseñado reciben el nombre dé avatares. Y los que lo han vivido son llamados bienaventurados.

Por tanto, bienaventurado seas.

Para vivir como un Maestro iluminado, debes volverte hereje y blasfemo, pues no creerás en lo mismo que creen los demás, y ellos negarán tu nueva verdad cuando tú niegues su antigua verdad.

Negarás que sea real el mundo que experimentan los demás, como hicieron los que negaron que la Tierra era plana. Igual que entonces, te opondrás a lo que parece indiscutible, según las apariencias. Igual que en aquellos tiempos, esto provocará discusiones y desacuerdos; te embarcarás en mares tempestuosos para descubrir horizontes infinitos. Y como entonces, descubrirás un nuevo mundo.

Es el mundo que estabas esperando y al que estabas destinado, desde el comienzo de los tiempos. También el tiempo es una ilusión, de modo que lo más correcto es decir "desde el comienzo de la ilusión".

Recuerda: la ilusión no es algo que sobrellevas, sino algo que eliges. No tienes que vivir la ilusión si no lo deseas.

Estás aquí porque así lo deseas. Si no lo desearas, no estarías aquí. Sin embargo, has de saber que la ilusión en la que vives es creada por ti, no la crea nadie más para ti.

Quienes no desean tomar la responsabilidad de su vida dicen que Dios es quien la crea y que no les queda más remedio que aguantarse.

No obstante, Yo te digo que el mundo en el que vives es así porque así lo han elegido. Cuando ya no deseen que el mundo sea de este modo, lo cambiarán.

Ésta es una verdad que muchos no pueden aceptar, pues para aceptarla tendrían que reconocer su complicidad, y eso es algo a lo que no están dispuestos. Preferirían ponerse en el papel de víctimas renuentes en lugar de ser co-creadores involuntarios.

Es comprensible. No podrías perdonarte si pensaras que tu mundo es producto de tu propia creación, de tu propia voluntad y de tus deseos. Y, ¿por qué no podrías perdonarte? Porque piensas que Yo no te perdonaría.

Te han enseñado que hay cosas "imperdonables". Y, cómo te vas a perdonar algo que Dios no te perdonaría? No puedes. De modo que optas por lo segundo. Niegas haber tenido nada que ver con ello. Niegas tener la responsabilidad de algo que piensas que Yo consideraría un pecado imperdonable.

Qué idea tan retorcida porque, si ustedes no crearan el mundo tal cual es, entonces, ¿quién? Si alguien dice que Dios creó los horribles defectos del mundo, enseguida salen a defenderme. "No, no, no", dicen. "Dios le dio al hombre libre albedrío. El hombre es quien ha provocado estas cosas".

Sin embargo también niegan cuando Yo digo: "Tienen razón. Yo no he creado y no creo su vida, tal cual es. Ustedes son los creadores de su propia realidad".

Pretenden salir airosos en ambos casos. Ni Dios ni ustedes crearon esas cosas. Ustedes y Yo nos limitamos a observarlas con tristeza.

Pero cuando la vida los hace sentir enojo o frustración, algunos cambian de canción. Cuando las cosas se ponen realmente mal, optan por culparme a Mí:

"¿Cómo puede permitir Dios que esto suceda?" Reclaman. Algunos hasta agitan el puño hacia el cielo.

La ilusión se vuelve confusión. El mundo no sólo es cruel, sino que ha sido creado por un Dios cruel y desalmado.

Para apoyar esta idea, tienen que partir de la base de que están separados de Dios, puesto que ustedes nunca crearían un mundo cruel y desalmado. Se imaginan a un Dios capaz de hacer lo que ustedes nunca harían y piensan que están sometidos a Sus caprichos.

Eso lo han hecho, por medio de la religión.

Sin embargo, todavía encuentran una contradicción más, ya que el Dios de sus más relevados razonamientos tampoco haría estas cosas. Entonces, ¿quién? ¿Quién sigue haciéndolas? Alguien debe ser el responsable, pero, ¿quién?

Aquí entra Satanás.

Para resolver la contradicción de que un Dios amoroso haga cosas tan poco amorosas y para escapar de sus propios actos, crearon un tercer personaje.

El chivo expiatorio perfecto: el diablo.

Por fin se entiende todo. Existe otro ser que se interpone entre lo que ustedes desean y lo que Yo deseo, y que nos amarga a todos la existencia.

Ustedes no son los responsables de que el mundo en el que viven sea insensible y carente de afecto. Ustedes no lo hicieron así.

Tal vez digas: Bueno, quizá sí haya participado en su creación hasta cierto punto, pero no fue por mi culpa; "el diablo me obligó".

Una frase cómica se ha convertido en tu teología.

¿O será que tu teología se ha convertido en una frase cómica? Sólo tú puedes decidirlo.

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Dom Jun 12, 2011 7:49 am

Comprende el propósito de las ilusiones

Hay una manera de terminar la confusión, de ver la ilusión como tal, y es la de utilizar la ilusión. Sabrás que no es real cuando descubras que puedes manejarla con facilidad.

Quizás afirmes que no puedes hacerlo. Quizás consideres que ésta es una orden muy superior a tu capacidad.

Sin embargo, los seres humanos crean ilusiones conscientemente todos los días y viven en ellas.

¿Conoces a alguien que adelante su reloj o despertador quince minutos para no llegar tarde a ninguna parte?

¡Hay en tu planeta quienes suelen hacerlo! Adelantan su reloj o despertador cinco, diez o quince minutos. Cuando lo miran para saber la hora, se apresuran, pues fingen que es algunos minutos más tarde de lo que es en realidad.

Algunas personas se olvidan de que están haciendo este truco y llegan a creerse que la hora que aparece en su reloj es la verdadera. Entonces es cuando la ilusión ya no les beneficia, porque no sirve para el propósito que tenía originalmente.

La persona que comprende que la hora de su reloj es una ilusión que ella misma ha creado, se relaja cuando ve la hora, pues sabe que cuenta con algunos minutos más. Se mueve más deprisa y se vuelve más eficiente, porque está relajada. Comprende que la ilusión no es la realidad.

La persona que temporalmente olvida que la hora de su reloj es una ilusión que ella misma ha creado, se llena de ansiedad porque cree que la ilusión es real.

Así pues, cada persona tiene una reacción completamente diferente ante la misma circunstancia. Una experimenta la ilusión como tal y la otra la experimenta como realidad.

Sólo cuando una ilusión se reconoce como tal y se vive como tal, puede conducir a una experiencia de la Realidad Máxima. Sólo entonces sirve para el propósito de su creador.

Ahora lo entiendes mejor.

Hay que utilizar la ilusión reconociendo que se trata de eso, una ilusión, y para darse cuenta de que es una ilusión hay que utilizada. Es un proceso circular, como la Vida misma.

Comienza cuando niegas que la ilusión tenga relación con la realidad. Durante mucho tiempo has negado la Realidad Máxima. Has negado Quién Soy Yo y Quién Eres Tú Realmente. Ahora, invertirás la negación. Lo siguiente podría llamarse invertir la negación.
Mira a tu alrededor y haz una sencilla afirmación: Nada en mi mundo es real.

Así de simple.

Ya te lo he dicho antes, de muchas maneras y en muchos momentos, y te lo repito una vez más, aquí. Nada de lo que ves es real.

Es tu reloj adelantado diez minutos.

En realidad te estás "mirando a ti mismo". En otras palabras, utilizas un truco en el que piensas que lo que no es, es.

Pero debes estar alerta, pues es muy fácil olvidar que vives en una ilusión de tu propia creación.

Algunos tal vez se sientan tristes por la noticia de que todo lo que experimentan en su planeta es ficticio. Sin embargo, no deben sentirse descorazonados, pues su mundo es un regalo fabuloso, una maravilla para que la contemplen, un tesoro para que lo disfruten.

La vida en el reino físico es realmente gloriosa y su propósito es darte felicidad a través de la conciencia; es la declaración, la expresión y el cumplimiento de Quien Eres Realmente.

Así pues, adéntrate en este magnífico mundo de tu propia creación y convierte tu vida en una afirmación extraordinaria y en una experiencia asombrosa del mejor concepto que nunca hayas tenido sobre ti mismo.

Recuerda que cada acto es una definición propia. Cada pensamiento contiene la energía de la creación. Cada palabra es una declaración de lo que consideras verdadero.

Presta atención y observa lo que haces hoy. ¿Así decides definirte? Presta atención y observa lo que piensas hoy. ¿Es eso lo que deseas crear?

Presta atención y observa lo que dices hoy. ¿Es tu deseo que así sea?

Cada momento de tu vida es un momento sagrado, un momento de creación. Cada momento es un nuevo comienzo. A cada momento, vuelves a nacer.

Es tu viaje hacia la Maestría. Es un viaje que te sacará de la pesadilla que tú mismo creaste y te llevará al espléndido sueño que tu vida debía haber sido desde el principio. Es un viaje que te conducirá a tu encuentro con el Creador.



Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Dom Jun 12, 2011 8:14 am

Meditación sobre las ilusiones

Se ha dicho que cuando un ser humano alcanza la Maestría, nada lo hace infeliz. También se ha dicho que existe un gran secreto que permite que los Maestros lleguen a ese estado.

Ya te he hablado de este secreto pero no lo he llamado "el secreto". De modo que, quizá no hayas comprendido que esta información es la clave de todo.

Aquí te doy de nuevo la información. He aquí el secreto: No existe separación.

Esta información puede transformar la manera en que experimentas la vida. Esta información se puede convertir en una simple afirmación que incorporada a tu vida cotidiana, pondría tu mundo boca abajo:

Todos Somos Uno.

En realidad lo que hace es ponerlo boca arriba, puesto que cuando te percates de que sólo existe Una Cosa, una Única Realidad, Un Ser Único, entonces comprenderás que, en cierto modo, el Ser Único hace y debe hacer siempre su voluntad.

En otras palabras, no existe el fracaso.

Cuando alcances este nivel de claridad, también verás claramente que, al no haber posibilidad de fracaso, el Ser Único no puede carecer de nada.

Por tanto, no existe la necesidad.

Gracias a la iluminación, de pronto todas las fichas de dominó caen una tras otra. La construcción de sus ilusiones se derrumba. No se desmoronan las ilusiones sino las estructuras mentales que ellas fundamentan, o sea, las historias culturales sobre las cuales han construido su vida.

Estas historias son mitos, desde la historia sobre lo que supuestamente se necesita para que la vida funcione, hasta la historia imaginaria de cómo comenzó. No tiene nada que ver con la Realidad Máxima.

Para que tu especie pueda progresar en su evolución, primero debe cancelar estas historias. Puede lograrlo de diversas maneras; la más efectiva es el silencio.

En el silencio encontrarás tu verdadero ser. En el silencio escucharás la respiración de tu alma y la de Dios.

Te lo he dicho muchas veces y te lo diré una vez más: Me encontrarás en el silencio.

Medita todos los días. Pregúntate: ¿Puedes dedicar a Dios quince minutos por la mañana y otros quince por la noche?

Si no puedes, si no tienes tiempo, si tu horario es demasiado apretado, o sencillamente tienes demasiadas cosas que hacer, entonces es que has quedado atrapado en el Maya, en la ilusión, de un modo más profundo de lo que te imaginabas.

Pero no es demasiado tarde; nunca es tarde para alejarse de la ilusión, para verla como es ni para utilizarla con el fin de experimentar la Realidad Máxima de Quién Eres Realmente.

Comienza por apartar una pequeña parte de tus horas de actividad, con eso basta para volver a comulgar conmigo.

Te convoco a entrar en comunión con Dios. Te invito a vivir un encuentro con el Creador.

En el momento de la comunión, sabrás que la unidad es la verdad de tu ser. Y cuando salgas de tu meditación, comprenderás y podrás deducir que la negación de esta verdad es la que perpetúa los efectos negativos de la ilusión.

La ilusión tenía el propósito de ser tu alegría. Debía servirte como herramienta. Su intención nunca era la de ser una carga, pesar, sufrimiento o tribulación. Dejarás de percibirlo así cuando comprendas la Realidad Máxima: no existe la separación.

No existe separación de nada ni entre nada. Sólo existe la unión. Sólo existe la Unidad.

No están separados unos de otros, ni de ninguna parte de la Vida, ni de Mí.

Como no existe la separación tampoco hay insuficiencia, ya que la Unidad que Existe se basta a sí misma.

Como no existe la 'insuficiencia, tampoco hay requisitos, ya que cuando no se necesita nada, no es necesario ningún requisito para obtenerlo.

Como no hay que hacer nada, no habrá un juicio para ver si se ha cumplido o no.

Como no serán juzgados, tampoco podrán ser condenados.

Como no serán condenados, se darán cuenta por fin de que el amor es incondicional.

Como el amor es incondicional, no existe nada ni nadie superior en el reino de Dios.

No existen clasificaciones ni jerarquías; no son más amados unos que otros. El amor es una experiencia total y completa. No es posible amar un poco o amar mucho. El amor no es cuantificable. Se puede amar de formas diferentes pero no en grados diferentes.

Recuérdalo: el amor no es cuantificable.

El amor está presente o no lo está y, en el reino de Dios, el amor siempre está presente, porque Dios no es el distribuidor del amor, Dios es Amor.

Ahora bien, te he indicado que tú y Yo somos Uno, y es verdad. Estás hecho a mi imagen y semejanza. Por lo tanto tú también eres amor. En una palabra, eso Eres Realmente. Tú no eres el receptor del amor, sino precisamente eso [el amor] que desearías recibir. Este es un gran secreto, conocerlo cambia la vida de las personas.

La gente dedica toda su vida a buscar lo que ya tiene. Lo tiene, porque lo es.

Para tener amor lo único que hay que hacer es ser amor.

Ustedes son mis amados, todos y cada uno de ustedes. Nadie merece más amor que nadie, puesto que nadie es más Yo que nadie, aunque algunos Me recuerdan más y, por tanto, se acuerdan más de sí mismos.

De manera que no te olvides de ti. Amado mío, sé amor. Hazlo para conmemorarme.

Como todos ustedes son parte de Mí, parte del Cuerpo de Dios, al incorporar a su memoria Quiénes Son Realmente, sucederá de modo literal: volverán a formar parte de un solo cuerpo. Un ser.

Recuérdalo.

Como no existe la superioridad, no hay unos que sepan más que otros. Hay algunos que recuerdan más que otros lo que siempre han sabido.

La ignorancia no existe.

He venido para decirte una vez más que ésta es la verdad: el amor es incondicional. La vida es infinita. Dios no tiene necesidades. Y tú eres un milagro. El milagro de Dios hecho hombre.

Esto es lo que has deseado saber desde el principio. Es lo que siempre ha sabido tu corazón y lo que tu mente ha negado.

Es lo que te ha murmurado tu alma una y otra vez, sólo para ser silenciada por tu cuerpo y por los que te rodean.

Las mismas religiones que te han invitado a conocerme te han pedido que Me niegues, pues te han dicho que tú no eres Yo y que Yo no soy tú, y que tan sólo pensarlo es un pecado.

Te dicen que no somos uno, sino Creador y criatura. Sin embargo, el que te rehúses a aceptarme y a reconocerte como uno conmigo ha sido el origen de todo el dolor y todas las penas de tu vida.

Te invito a participar en un encuentro con el Creador. Lo encontrarás en tu interior.



Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Jun 17, 2011 4:40 pm

Utiliza las ilusiones

Como preparación para tu encuentro con el Creador, te será muy útil separarte de las ilusiones, incluyendo la de que ambos están separados.

Este es el motivo por el que estás aquí. Ése ha sido el propósito de toda esta conversación con Dios. Pues ahora tratas de vivir con las ilusiones y no en ellas. Y este intento sincero es, el que te, ha traído hasta aquí, a recibir este mensaje.

Desde hace algún tiempo fue evidente que había un defecto en las ilusiones. Esto les debió demostrar que eran falsas. Pero los humanos sabían, en un nivel muy profundo, que no podían abandonarlas o algo muy importante llegaría a su fin y tenían razón. Pero cometieron un error. En lugar de ver las ilusiones como tales y utilizarlas para el fin que pretendían, pensaron que debían corregir sus defectos.

La respuesta no era corregir el defecto, sino sólo observarlo y recordar así lo que ya sabían en un nivel muy profundo. Y por esta razón no podían abandonar las ilusiones sin que algo vital llegara a su fin.

Ya te lo he explicado antes. Pero te lo explicaré una vez más ahora, por última vez, para que tu recuerdo quede perfectamente claro.

Las ilusiones existen para proporcionar un contexto concreto dentro del cual puedan volver a crear la mejor versión de la visión más grande que jamás hayan tenido sobre Quiénes Son.

El Universo en sí es un contexto. Ésa es tanto su definición como su propósito. Proporciona un medio donde expresar y experimentar la vida de forma física.

Tú eres una versión concreta del mismo contexto, como todas las personas y todo lo que las rodea. En 'otras palabras, una concreción de Dios.

Fuera del contexto concreto, ustedes sólo pueden conocerse como Todo Lo que Es. Y Todo Lo que Es no puede experimentarse a sí mismo, puesto que no existe nada más.

Al no existir nada que no seas tú, Lo que Eres deja de ser. No puede experimentarse.

No puede conocerse. Esto lo has escuchado muchas veces.

Ya te he dicho que si no hubiera rapidez no habría "lentitud". Sin un arriba, no habría un "abajo". Si no existe el aquí, no hay un "allá".

Sin ilusiones no te encontrarías ni aquí ni allá, literalmente.

Así pues, tu especie ha producido estas magníficas ilusiones colectivas. Han creado un mundo, un Universo. Con ello han conseguido un contexto en el que decidir y declarar, crear y expresar, experimentar y consumar Quiénes Son Realmente.

Ustedes lo han creado todo. Todos y cada uno de ustedes, como individualidades del Todo Divino. Cada uno de ustedes intenta conocerse a sí mismo, definirse a sí mismo.

¿Quién eres? ¿Eres bueno? ¿Eres malo? ¿Qué es lo "bueno"? ¿Qué es lo "malo"? ¿Eres pequeño? ¿Eres grande? ¿Qué es "grande"? ¿Qué es pequeño?" ¿Eres alguna de estas cosas? ¿Qué significa ser estas cosas? ¿Eres de verdad maravilloso?
Ésta es la única pregunta que Dios se formuló. ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo? ¿y quién decido ser ahora?

Esta es la única pregunta que importa y ésta es la que emplea tu alma para decidir tu vida, en cada instante.

No se trata de saberlo, sino de decidirlo. Pues la vida no es un descubrimiento, es una creación. Cada acto es una autodefinición.

Dios está en proceso de crearse y experimentarse cada instante. Eso es lo que ustedes hacen aquí. Utilizan la experiencia de lo que no son a fin de experimentar Lo, que Son Realmente.

No existe nada que no seas tú. Lo eres todo, tú eres todas las cosas. Dios es la totalidad, Dios lo es todo, Dios es todas las cosas. Sin embargo, para que tú (Dios) puedas saber que parte de ello eres tú, debes imaginar que hay partes que no son tú. Ése es el Gran Espejismo. Ésas son las ilusiones de la vida.

Por tanto, utiliza y agradece que haya ilusiones. Tu vida es un truco mágico y tú eres el mago.

El propósito del viaje hacia la Maestría es expresar la gloria de Quién eres Tú gracias a la confrontación con una ilusión. Por eso es importante reconocer que las ilusiones pueden parecer muy reales.

Comprender que las ilusiones son ilusiones es el primer paso para utilizarlas con su propósito original, pero no es el único. El siguiente paso es decidir qué significan las ilusiones.

Finalmente, eliges el aspecto de la Divinidad (la parte de tu ser) que deseas experimentar dentro del contexto concreto (lo que podría llamarse "situación" o "circunstancia") en el que te encuentres (que has creado).

A continuación resumo este proceso:

A. Percibe las ilusiones como son, ilusiones

B. Decide qué significan

C. Recréate de nuevo

Existen muchas maneras de utilizar y experimentar las diez ilusiones. Tal vez prefieras percibirlas como realidades del momento presente o como recuerdos del pasado. Ésta última forma es la que utilizan las culturas y los seres avanzados.

Los seres muy evolucionados son conscientes de las ilusiones y nunca les ponen fin (recuerda, ponerles fin sería dar por terminada la vida tal como la conoces), pero las experimentan como parte de su pasado y no de su presente.

Se exhortan entre sí a recordarlas, pero sin volver a vivirlas como realidades del aquí y el ahora.

Sin embargo, ya sea que las experimentes en el momento presente o como recuerdos del pasado, lo importante es verlas como son, ilusiones. Entonces podrás utilizarlas para lo que quieras.

Si tu propósito es experimentar un aspecto específico de tu ser, las ilusiones son tu herramienta. Cada ilusión se puede utilizar para experimentar muchos aspectos de Quién Eres Tú y puedes combinar las ilusiones para experimentar múltiples aspectos o, también, para experimentar un mismo aspecto de diversas maneras.

Por ejemplo, la primera y la cuarta ilusiones: necesidad e insuficiencia, se pueden combinar para experimentar un matiz específico de tu verdadero ser, que podrías llamar seguridad en ti mismo.

No puedes sentirte seguro de ti mismo si no tienes motivos para ello. Al utilizar la ilusión de necesidad e insuficiencia contemplas la idea de que "no hay suficiente" y la superas: Al hacerla en repetidas ocasiones, produces la seguridad en ti mismo, sabiendo que siempre habrá suficiente de cualquier cosa que necesites. Esta experiencia será verificada y apoyada por la Realidad Máxima.

Esto es lo que significa la frase "recrear una idea". Te encuentras en el proceso de volver a recrearte, y eso sí que es realmente una recreación.

Pondré otro de los infinitos ejemplos que hay. La segunda y la sexta ilusiones, el fracaso y el juicio, se pueden combinar para provocar un efecto o una experiencia específica. Te puedes imaginar que has fracasado y luego juzgarte por ello, o aceptar el juicio de otros. Después puedes superar tu "fracaso" agitando el puño hacia el cielo con una actitud de "Ya verán" y un triunfo final.

Ésta es una experiencia deliciosa que la mayoría de ustedes se ha concedido en muchas ocasiones. Sin embargo, si pierdes de vista que el fracaso y el juicio son ilusiones, podrías quedar atrapado en esas experiencias y al final te parecerán duras realidades.

La manera de alejarte de la "dura realidad" de la vida es alejándote de las ilusiones y viéndolas como son en realidad.

Cualquiera de las ilusiones se puede combinar con las demás. La separación con la necesidad, la condenación con la superioridad, la ignorancia con la superioridad, la insuficiencia y la condenación con el fracaso y así sucesivamente. Cada ilusión por separado o combinadas entre sí son como magníficos contextos contrastantes que te permiten experimentar Quién Eres Realmente.

Muchas veces te he dicho que en el mundo relativo no puedes experimentar Quién Eres salvo en el espacio de lo que no eres. El propósito de las ilusiones es proporcionar justo eso: un espacio, un contexto dentro del cual experimentar tus diversos aspectos, así como la oportunidad de elegir en un momento el Aspecto más Elevado que puedas concebir.

¿Lo comprendes ahora? ¿Lo entiendes?

Bien. Ahora analicemos las ilusiones una por una, con algunos ejemplos de cómo se pueden utilizar para recrearte de la manera que aquí he descrito.

La primera ilusión, La Necesidad, se puede utilizar para experimentar el enorme aspecto de Quién Eres Realmente, que podrías definir como aquello que no requiere de nada.

No necesitas de nada para existir y no necesitas nada para continuar existiendo siempre. La ilusión de necesidad crea un contexto donde experimentarlo. Cuando sales de la ilusión puedes experimentar la Realidad Máxima. La ilusión crea un contexto dentro del cual puedes comprender la Realidad Máxima.
.

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Jun 17, 2011 4:54 pm

La Realidad Máxima es que todo lo que crees que necesitas, ya lo tienes. Existe dentro de ti. De hecho, eres tú.

Eres lo que necesitas y, por tanto,tú te proporcionas todo lo que necesitas en cualquier momento. Esto significa que no necesitas nada.

Para comprenderlo y conocerlo mediante la experiencia, debes ver la ilusión de necesidad como una ilusión. Debes salir de ella.

Para salir de la ilusión de necesidad debes mirar lo que crees que necesitas, o sea, con lo que no crees contar, y después notar que, aunque no lo tengas, aún estás aquí.

Las implicaciones de esto son enormes. Si estás aquí, en este momen¬to, sin aquello que crees necesitar, entonces,

¿por qué crees necesitarlo?

Ésa es la pregunta clave que abrirá el cerrojo de la puerta dorada, la puerta que conduce a todo.

La próxima vez que imagines que necesitas algo, pregúntate: "¿Por qué pienso que necesito esto?"

Ésta es una pregunta muy liberadora. Es la libertad expresada en seis palabras

Si miras con claridad, te darás cuenta de que no necesitas "eso", sea lo que sea, que nunca lo necesitaste y que te lo has estado inventando todo.

Ni siquiera necesitas el aire que respiras. Lo descubrirás en el momento en que mueras. El aire es algo que sólo tu cuerpo necesita, y tú no eres tu cuerpo.

Tu cuerpo es algo que tienes; no es algo eres. Es una herramienta maravillosa. Sin embargo, no necesitas tu cuerpo actual para continuar con el proceso de la creación.

Si bien esta información puede ser agradable en un nivel esotérico, posiblemente no te ayude a aliviar el temor de perder tu cuerpo, tu familia y la circunstancia en la que te encuentras. Una manera de aliviar dichos temores es a través del desapego, la práctica de los Maestros.

Los Maestros aprenden a alcanzar el desapego antes de tener pruebas de que la vida del cuerpo es una ilusión. Los que no operan en el nivel de Maestría suelen necesitar la experiencia de lo que llaman muerte para tener esta evidencia.

Una vez que estés separado de tu cuerpo (o sea, cuando hayas "muerto"), te darás cuenta de inmediato de que ese estado no es la experiencia terrorífica sobre la que 'has oído hablar, sino que es una experiencia gloriosa.

También verás que es infinitamente mejor que permanecer atado a tu forma física, sin importar qué apegos pudiera haber creado
recientemente. Entonces el desapego te resultará sencillo.

No obstante, puedes llegar a ser un experto en la Vida mientras conservas tu forma física, y no es necesario que esperes hasta eliminarla para conocer la gloria de la vida y Quién Eres. Puedes lograrlo al experimentar desapego antes de morir. Y puedes lograrlo mediante el simple hecho de alejarte de la ilusión de necesidad.

Este alejamiento se logra gracias a una comprensión más profunda de la vida y la muerte, incluyendo el conocimiento de que la muerte, tal como la has concebido, no existe, y que la Vida continúa para siempre.

Cuando lo comprendas, te será posible desapegarte de cualquier cosa, incluyendo la propia Vida, pues sabrás que podrías hacer esos vínculos otra vez, así como otros que quizás hayas pensado que nunca más experimentarías, ya que la vida continúa infinitamente.

Podrás experimentar todos tus apegos terrenales en lo que denominas "el más allá", o en cualquier vida futura, y así te darás cuenta de que no has perdido nada en absoluto. Poco a poco te liberarás de tus vínculos conforme adquieras mayor conciencia de las extraordinarias oportunidades para la expansión y el crecimiento constantes que te ofrece la Vida interminable.

Sin embargo, nunca dejarás de amar aquello que has amado, en ésta o en otras vidas, y experimentarás la Unidad total con ellos en el nivel de Esencia en cualquier momento que desees, Si llegaras a extrañar a alguien que aún viva con un cuerpo físico en la
Tierra, podrás estar en su compañía con la velocidad del pensamiento.

Aunque llegaras a extrañar a alguien que ya se haya separado de su cuerpo, un ser amado que haya muerto antes que tú, volverás a encontrárlo después de tu muerte si así lo decides, o en cualquier momento que desees, también con la velocidad de tu pensamiento.

Eso es solamente parte de la maravilla de tu porvenir. Te diré mucho más en un mensaje futuro que trata sobre la experiencia de morir con Dios.

No puedes morir sin Dios, pero puedes imaginar que así sucede. Éste es tu infierno imaginario, el temor que ha engendrado todos los demás temores que has experimentado. Pero no tienes nada qué temer y no necesitas nada, pues no sólo es imposible que mueras sin Dios, sino que también es imposible que vivas sin Dios.

Esto se debe a que Yo soy tú y tú eres Yo, no hay separación entre nosotros. No puedes morir sin Mí, porque "sin Mí" no es un estado en el que te puedas encontrar nunca.

Yo soy Dios y soy Todo lo que Existe. Como tú eres parte de Todo lo que Existe, Yo soy lo que eres tú. No existe una parte de ti que no sea yo. si Todo Lo que Es siempre te acompaña, entonces no necesitas nada. Esa es la verdad de tu ser.

Cuando lo comprendas a fondo, vivirás en tu cuerpo de una manera completamente diferente. No tendrás miedo de nada y este valor te producirá su propia bendición, pues la ausencia de temor crea la ausencia de algo a qué temer.

Por el contrario, la presencia del temor atrae hacia ti aquello que temes. El temor es una emoción muy fuerte, y una emoción tan fuerte (energía en movimiento) es creativa. Por eso inspiré la frase: "A lo único que le temo es al miedo".

Para vivir sin temor hay que comprender que todos los resultados de la vida son perfectos, incluyendo el que te inspira más miedo: la muerte.

Aquí te lo manifiesto. Ahora te doy esta información. Si analizas detenidamente tu vida, verás que siempre tuviste lo que necesitabas para llegar al siguiente momento y para llegar aquí, donde te encuentras en este momento. Prueba de ello es que estás aquí. Es evidente que nunca has necesitado nada más. Quizás hayas deseado algo más, pero no lo has necesitado. Todas tus necesidades han sido satisfechas.

Esta revelación es asombrosa y siempre cierta. Toda apariencia que indique lo contrario es un Testimonio Equivocad Manifestándose como Objeto Real (TEMOR). Sin embargo, "No temas, pues Yo estoy contigo".

Cuando comprendas que todo tiene resultados perfectos y que no hay nada que temer, verás las situaciones que antes definías como atemorizantes bajo una luz completamente diferente. De hecho, las verás en medio de la luz y no en medio de la oscuridad, y comenzarás a considerar tus temores como aventuras.

Este cambio de contexto puede modificar tu vida. Podrás vivir sin temor y podrás experimentar la gloria para la que fuiste creado. Ver la ilusión de necesidad como tal te permitirá utilizada para su propósito original, como una herramienta para experimentar la gloria y para saber Quién Eres Realmente.

Por ejemplo, utilizar la ilusión de que necesitas tu cuerpo te motiva a protegerlo, a cuidado, a asegurarte de no maltratado. De esta manera, 'el cuerpo puede ser empleado para alcanzar la máxima gloria para la que fue destinado.

El empleo de la ilusión de que necesitas una relación te motiva a proteger la relación, a cuidada, a asegurarte que
no sea maltratada. De esta manera, la relación puede ser utilizada para la máxima gloria para la que fue destinada.

Esta verdad se aplica a todo aquello que imagines necesitar. Utiliza la imaginación. Úsala de la manera más práctica.

Pero recuerda que sólo te beneficias cuando percibes que es una ilusión. Tan pronto creas que la ilusión es real, entonces conviertes la precaución (aplicación muy útil de la ilusión) en temor, y comienzas a aferrarte. El amor se convierte en una posesión y ésta se convierte en una obsesión. Has caído en la trampa del apego. Te has perdido en la ilusión.

Y cuando te pierdes en la ilusión de necesidad, estás perdido de verdad, pues ésta es la mayor ilusión de todas. Es la primera ilusión y la más convincente. En élla se basan todas las demás. Lo que Eres es lo que carece de necesidades y Lo que Eres es lo que se encuentra perdido.

A menudo se dice que alguien está tratando de "encontrarse a sí mismo".

Es una gran verdad. Todos ustedes están tratando de encontrarse. Sin embargo, no se encontrarán fuera de ustedes; lo que buscan sólo se encuentra en su interior.

Recuerda lo que te he dicho: si no buscas en tu interior, vivirás vacío.

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por El tuerto el Vie Jun 17, 2011 9:46 pm

A menudo se dice que alguien está tratando de "encontrarse a sí mismo".

Es una gran verdad. Todos ustedes están tratando de encontrarse. Sin embargo, no se encontrarán fuera de ustedes; lo que buscan sólo se encuentra en su interior.

Recuerda lo que te he dicho: si no buscas en tu interior, vivirás vacío.


!!!Amen!!!Porque buscar en otros,..tal busqueda insaciable,..,...esa viga que obviamente se ve,..?
Porque no tratar de buscar,..en Nosotros mismos,..ese,..nuestro interior,..?Acaso nos consume cierto miedo,..a expresarnos,..?
"A lo único que le temo es al miedo".Ver su propia "viga",..? No hay lios,.Despojese de ella,..eliminela,.hagala trisas,.Usted no es peor,.que Los Peores,...
!!!!Cuando sera el Dia que Los Cubanos,.nos declaremos Libres,..!!!!,..?Cuando,..?
Saludos y Respetos a Todos,.y un abrasote a mi Hermanaso,.Bro Don Armando Capiro,.por estas notas de alegria esperansadora,.que nos comparte,..Gracias de todo corazon,..Bro,..el tuerto.

El tuerto
MIEMBRO DE HONOR SC
MIEMBRO DE HONOR SC

Cantidad de mensajes : 7114
Edad : 57
Localización : Miami
Hobbies : Cumplir la norma de aplaudir a los farsantes,..dizque anticastristas,..
Valoración de Comentarios : 2154
Puntos : 6967
Fecha de inscripción : 05/02/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Jun 17, 2011 11:32 pm

@El tuerto escribió:A menudo se dice que alguien está tratando de "encontrarse a sí mismo".

Es una gran verdad. Todos ustedes están tratando de encontrarse. Sin embargo, no se encontrarán fuera de ustedes; lo que buscan sólo se encuentra en su interior.

Recuerda lo que te he dicho: si no buscas en tu interior, vivirás vacío.


!!!Amen!!!Porque buscar en otros,..tal busqueda insaciable,..,...esa viga que obviamente se ve,..?
Porque no tratar de buscar,..en Nosotros mismos,..ese,..nuestro interior,..?Acaso nos consume cierto miedo,..a expresarnos,..?
"A lo único que le temo es al miedo".Ver su propia "viga",..? No hay lios,.Despojese de ella,..eliminela,.hagala trisas,.Usted no es peor,.que Los Peores,...
!!!!Cuando sera el Dia que Los Cubanos,.nos declaremos Libres,..!!!!,..?Cuando,..?
Saludos y Respetos a Todos,.y un abrasote a mi Hermanaso,.Bro Don Armando Capiro,.por estas notas de alegria esperansadora,.que nos comparte,..Gracias de todo corazon,..Bro,..el tuerto.

Hermano se que sigues estas lineas, como muchos otros en el que me incluyo, con devocion, son realmente magistrales, a veces de tan sencillas que son hay que leerlas muchas veces para lograr una aproximacion de esas grandes verdades.

Sabes has puesto el dedo sobre la herida que brota sangre de hermanos por mas de 50 anos, no se si leiste en unos de estos pasajes o del otro tema que llevo a la par, sobre las tiranias: donde los tiranos solo son la expresion genuina de los cobardes que toman el valor al imponer el miedo y el terror de sus pueblos y de ellos se sostienen.

En mi opinion si cada uno de nosotros buscaramos en esa parte del eterno silencio individual que no es mas que el silencio universal lograriamos desarrollar una gran energia integradora ypositiva que acabaria llevando a un cambio de conciencia colectiva de los cubanos donde quiera que estemos y por ende se impondria un cambio de las condiciones geopoliticas de nuestra patria.

Debemos sentarnos unos minutos y escuchar nuestro silencio interior y dejar correr nuestros sentimiento para con la Patria en esa gran madeja de energia universal. Que estos sentimientos sean los mas puros, los mas grandes y los mas llenos de amor que jamas hemos tenido.

Mis respeto, gran sabio

Capiro

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Miér Jun 22, 2011 3:14 pm

Sólo dentro de ti puedes encontrar la respuesta a la pregunta, "¿Por qué pienso que necesito a esta persona, lugar o cosa fuera de mí?

" Sólo en tu interior podrás recordar que no es así. Entonces comprenderás a qué me refería cuando dije, "Estaba perdido, pero alzara me he hallado".

Lo que encontrarás es tu verdadera identidad. Has utilizado la primera ilusión para experimentarte como un ser Divino que no necesita Si estás unido a algo durante mucho tiempo, llegará un momento en que dejes de notar que existes "tú". La idea de "ti" como entidad separada irá desapareciendo.

Las personas que están juntas durante mucho tiempo suelen sentirlo. Comienzan a perder su propia identidad. Esto es hasta cierto punto estupendo, pero deja de serlo cuando la unión no tiene fin, pues la unión en ausencia de separación no es nada. No se experimenta como éxtasis, sino como vacío. Sin ninguna separación en absoluto, la Unidad es nulidad.

Por ello he inspirado que se escriba lo siguiente: permitan que haya espacio entre ustedes. Beban de un cáliz lleno, pero no del mismo cáliz. Los pilares que sostienen un edificio están separados, como también lo están las cuerdas del laúd, aunque se estremezcan con la misma música. Durante toda la vida hay una alternancia de unión y separación. Es el ritmo propio de la vida. De hecho, es el ritmo que crea a la Vida misma.

Te lo digo una vez más: la vida, como todas sus partes, es un ciclo.Un ciclo de ir, venir, ir, venir. Juntos, separados, juntos, separados.

Incluso cuando algo está separado, sigue estando unido, pues no puede separarse en realidad, sino únicamente crecer. Por tanto, aún cuando algo parece estar aparte, sigue formando parte, lo cual significa que de ninguna manera está apartado.

Todo tu Universo estuvo unificado más allá de la comprensión, compactado en un punto infinitesimalmente más pequeño que el punto final de esta oración. Luego explotó, pero en realidad no se separó, sólo se volvió más grande.

Dios no puede desmembrarse. Quizá parezca que nos hemos apartado, pero tan sólo nos hemos convertido en una parte. Volvemos a percibir nuestra Unión intrínseca cuando renovamos nuestra membresía, es decir, cuando recordamos.

Cuando veas a alguien que parezca estar separado de ti, míralo profundamente. Mira su interior. Si lo haces durante un buen rato captarás su esencia....Y entonces te encontrarás a ti mismo allí esperando.

Cuando veas las cosas de tu mundo (alguna parte de la naturaleza, u otro aspecto de la vida) que te parezcan separadas de ti, míralas con profundidad. Mira el centro de ellas. Míralas así durante un buen rato y captarás su esencia. Y entonces te encontrarás a ti mismo allí esperando.

En ese momento sentirás la unión de todas las cosas. Y a medida que aumente tu sensación de unión, desaparecerán el sufrimiento y el pesar de tu vida, pues el sufrimiento es la respuesta a la separación y el pesar es el anuncio de su verdad.

Sin embargo, es una verdad falsa. Es algo que sólo aparenta ser verdad. Fundamentalmente, no es verdad. La verdadera separación de alguien o de algo no es posible en realidad. Es una ilusión. Es una ilusión maravillosa, pues permite experimentar el éxtasis de la unión; sin embargo, es una ilusión.

Utiliza la ilusión de separación como si fuera una herramienta en las manos de un artista. Elabora tu experiencia de unión absoluta mediante esta herramienta y empléala también para volver a crear la experiencia una y otra vez.

Cuando no te veas más que a ti mismo dondequiera que mires, estarás viendo a través de los ojos de Dios. Y conforme tu sentido de Unión crezca, el dolor y la desilusión desaparecerán de tu vida.

Recuérdalo. Conforme tu sentido de Unión crezca, el dolor y la desilusión desaparecerán de tu vida.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Miér Jun 22, 2011 3:36 pm

Puedes utilizar la cuarta ilusión, la ilusión de insuficiencia para experimentar la abundancia.

Dios es abundante y tú también. En el Jardín del Edén lo tenías todo, pero no lo sabías. Experimentabas la vida eterna, pero no importaba. No te impresionaba porque no experimentabas nada más.

El Jardín del Edén es un mito, pero el propósito de la historia era trasmitir una gran verdad. Cuando lo tienes todo y no lo sabes, no tienes nada.

La única manera en la que puedes saber lo que significa tenerlo todo es que, en algún momento, no lo tengas todo. De aquí surge la ilusión de insuficiencia.

El propósito de tu insuficiencia era el de ser una bendición mediante la cual pudieras conocer y experimentar la plena y verdadera abundancia. Sin embargo, es necesario salir de la ilusión, verla como tal y alejarse de ella, para tener esta experiencia.

He aquí la manera en la que puedes salir de la ilusión de insuficiencia: abastece la insuficiencia que ves siempre que la veas fuera de ti. Ahí es donde yace la ilusión: fuera de ti. Si la ves fuera de ti, abastécela.

Si ves personas que tengan hambre, aliméntalas. Si ves personas que necesiten vestimenta, vístelas. Si ves personas que necesiten albergue, albérgalas. Entonces sentirás que no tienes ninguna insuficiencia.

No importa lo poco que tengas de alguna cosa, siempre encontrarás a alguien que tenga menos. Encuentra a esa persona y ofrécele parte de tu abundancia.

No trates de ser el recipiente, sino la fuente. Lo que desees, ayuda a que lo obtenga otra persona. Haz que lo que quieras experimentar le suceda a algún otro. Al hacerla recordarás que todo el tiempo has tenido esas cosas.

Por eso se dice: "Haz a los demás lo que desearías que te hicieran a ti". De modo que no vayas por ahí preguntando, "¿Qué vamos a comer? ¿Qué vamos a beber?" Mira a las aves en el aire. No siembran ni cosechan, ni se reúnen en graneros, y sin embargo, reciben alimento. ¿Quién gana algo por estar preocupado?

Y no pregunten, "Cómo nos vestiremos?" Miren cómo crecen los lirios del campo. No se esfuerzan ni se agitan. Sin embargo han de saber que ni siquiera Salomón en toda su gloria estuvo ataviado como ellos.

Por tanto, primero busca el reino de los cielos y todo lo demás se te dará por añadidura.

¿Cómo se busca el reino de los cielos? Llevando el reino de los cielos a los demás. Siendo el reino de los cielos, en el que otros puedan encontrar refugio y fortaleza. Dando el reino de los cielos y todas sus bendiciones a toda vida que te encuentres. Pues lo que brindes a los demás será aquello en lo que te convertirás.

Recuérdalo. Lo que brindes será aquello en lo que te conviertas.

La quinta ilusión, la del requisito, se utiliza para descubrir que no es necesario hacer nada para saber y experimentar Quién Eres Realmente.

Realizando las cosas que imaginas como requisitos para mantener la vida puedes darte cuenta de que ninguno de ellos es necesario.

Pregunta a los ancianos. Pregunta a quienes han seguido los cánones establecidos y obedecidos las reglas. Te responderán con tres palabras. "Desobedece las reglas". No dudarán. Su consejo será rápido y claro.

"No respetes los límites"...."No tengas miedo"...."Escucha a tu corazón"..."No permitas que nadie te diga qué hacer".

Al final de tu vida sabrás que nada de lo que has hecho tiene importancia, sólo importará quién fuiste al hacerla.

¿Has sido feliz? ¿Has sido bondadoso? ¿Has sido amable? ¿Has sido atento, compasivo y considerado con los demás? ¿Has sido generoso, compartido y, sobre todo, amoroso?

Descubrirás que a tu alma le interesa quién has sido y no qué has hecho. Y descubrirás que después de todo, que tu alma es Quien Eres.

Sin embargo, la ilusión de requisito, la idea de que hay cosas que debes hacer, puede servirte para motivar tu mente mientras tienes cuerpo. Es útil siempre y cuando comprendas hasta cierto punto que se trata de una ilusión y que nadie tiene que hacer nada que no desee.

Para la mayoría de la gente, esta verdad es al mismo tiempo asombrosamente liberadora y atemorizante. El temor radica en que, si a ustedes en realidad se les permitiera hacer todo lo que desearan, no harían nada de lo que en realidad deben hacer.

¿Quién sacaría la basura? Es en serio....¿Quién se ocuparía de lo que nadie desea hacer?

Ésa es la pregunta y ése es el temor. Piensan que si se les dejara solos, nadie haría lo que hay que hacer para que la vida siguiera su curso.

Este temor es infundado. Descubrirán que ustedes son seres más bien admirables. E incluso en comunidades donde no hubiera reglas, reglamentos ni requisitos, seguiría habiendo mucha gente que hiciera lo necesario. De hecho, serían pocos que no lo hicieran, pues se sentirían incómodos al destacar por su falta de contribución.

Y eso sería lo que cambiaría si no hubiera reglas, reglamentos ni requisitos. No cambiaría lo que se hace, sino por qué se hace.
Cambiaría el "porqué" de lo que se hace.

En lugar de hacer las cosas porque se les dice que deben hacerlas, las harán porque así lo decidirán, como expresión de Quiénes Son.

Ésta es la única razón verdadera para hacer cualquier cosa, pero invierte todo el paradigma de hacer y ser. Los seres humanos han construido este paradigma así: uno hace algo, luego uno es algo. Con el nuevo paradigma: uno es algo, luego hace algo.

Uno no es feliz, luego hace lo que hace una persona feliz. Uno es responsable, luego hace lo que hace una persona responsable. Uno es bondadoso" luego hace lo que hace una persona bondadosa.

Uno no actúa con responsabilidad para ser responsable. Uno no actúa con bondad para ser bondadoso. Esto sólo conduce al resentimiento ("¡Después de todo lo que he hecho!"), pues uno supone que todos sus actos serán recompensados.

Y han deducido que el propósito del Cielo es éste justamente.

El Cielo estaba reservado como recompensa eterna por las cosas que hubieran hecho en la Tierra, y por no hacer las cosas que se suponía que no "debían hacer". De modo que decidieron que también debía haber un lugar para la gente que no hiciera cosas buenas, o que hiciera lo que no debía, y a este lugar lo llamaron Infierno.

Ahora he venido a decirte esto: el Infierno no existe. El infierno es un estado. Es la experiencia de la separación de Dios y la idea de que están separados de su propio ser y de que nunca pueden volver a unirse. El infierno es tratar de encontrarse a uno mismo, toda la eternidad.

Lo que llaman Cielo también es un estado del ser. Es la experiencia de Unión, el éxtasis de la reunificación con Todo lo que Es. Es el conocimiento del verdadero Yo.

No hay requisitos para alcanzar el Cielo, porque el Cielo no es un lugar al que se llega, sino el lugar en el que uno se encuentra siempre. Sin embargo, pueden estar en el Cielo (Unidad con el todo) y no saberlo. De hecho, la mayoría de ustedes está ahí.

Esto no puede cambiar por algo que hagas. Sólo puede cambiar por algo que seas.

A esto me refiero cuando digo: "No necesitas hacer nada". No debes hacer nada, sólo ser.

Y no deben ser nada más que Uno.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Jun 24, 2011 11:23 am

Lo asombroso es que cuando eres Uno con todo, terminas haciendo todas las cosas que pensabas que "debías hacer" a fin de recibir la recompensa que creías que debías ganarte con mucho esfuerzo. Se convierte en tu voluntad natural hacer por otros y para otros sólo las cosas que harías por y para ti. Y no harías a otros lo que no querrías que te hicieran a ti. Cuando eres Uno, realizas esto, o más bien, haces realidad la idea de que no existe ningún "otro".

No obstante, ni siquiera el ser "Uno" es un "requisito". No se te puede exigir que seas lo que ya eres. Si tienes los ojos azules, nadie te puede obligar a tenerlos. Si mides 1.80, nadie te puede obligar a medirlo. Y si eres Uno con el todo, no se te puede exigir que lo seas.

Por tanto, no hay requisitos. No existe el requisito.

¿Quién establecería los requisitos? ¿Ya quién se le exigirían? Sólo existe Dios.

Soy el que Soy y no hay nada más.

Utiliza la ilusión del requisito para darte cuenta de que no puede haber nada que se requiera en realidad. No puedes conocer y experimentar la carencia de requisitos si no hay nada más que carencia de requisitos. Por consiguiente, tratarás de imaginar que necesitas cumplir con ciertos requisitos.

Ustedes lo han hecho muy bien. Han creado un Dios que les exige la perfección y que les ordena que sólo se aproximen a Él de cierta manera, por medio de rituales determinados, explicados con gran detalle. Deben decir las palabras exactas y perfectas, y hacer las cosas exactas y perfectas. Deben vivir de determinada manera.

Puesto que han creado la ilusión de que existen estos requisitos para conseguir Mi amor, ahora comienzan a experimentar el regocijo indescriptible de saber que nada de esto es necesario.

Lo confirmarán cuando noten que estas "recompensas" a menudo le son otorgadas a la gente sin importar "si hacen lo que deben" o no. Lo mismo se aplica a lo que imaginan que son sus "recompensas" en el más allá. Sin embargo, su experiencia en el más allá no es un premio, es un resultado. Es el resultado natural de un proceso natural llamado vida.

Cuando esto te quede claro, comprenderás por fin el libre albedrío. Entonces sabrás que tu naturaleza es la libertad. Nunca más confundirás el amor con el requisito, pues el amor verdadero no requiere de nada.

Recuérdalo. El amor verdadero no requiere de nada
.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Vie Jun 24, 2011 11:48 am

La sexta ilusión, la del juicio, puede servir para experimentar la maravilla de que nadie, ni tú ni Dios emite juicios.

Has elegido crear la experiencia del juicio para poder gozar de la maravilla de un Dios que no emite juicios y para comprender que los juicios son completamente imposibles en el mundo de Dios. Sólo experimentando tú mismo la tristeza y la destrucción del juicio podrás descubrir de verdad que se trata de algo que el amor nunca podría generar.

Esto lo percibes mejor cuando otras personas te juzgan, pues nada es más doloroso que el juicio.

El juicio hiere profundamente cuando los que te juzgan están equivocados, pero hiere aún más cuando están en lo cierto. En ese momento, el juicio de los demás nos hace pedazos, rasgando las fibras del alma.

Basta con experimentado una vez para saber que el juicio nunca es producto del amor.

Al crear su mundo ilusorio, tu especie ha producido sociedades en las que el juicio no sólo es aceptado sino también esperado. Incluso han creado todo un sistema que llaman "justicia" a partir de esta idea de que alguien puede considerados "culpables" o "inocentes".

Esto te digo: A los ojos de Dios, nadie es culpable nunca y todos son inocentes siempre. Esto se debe a que Mis ojos ven más que los tuyos. Mis ojos ven por qué piensan ustedes las cosas y por qué las hacen. Mi corazón sabe que tan sólo han interpretado mal las cosas.

He inspirado a que sea dicho: "Nadie hace nada incorrecto, si se toma en cuenta su modelo del mundo". Ésta es una gran verdad.

He inspirado a que sea dicho: "La culpa y el temor son los únicos enemigos del hombre". Es una gran verdad.

En las sociedades sumamente evolucionadas, ninguno de sus miembros es juzgado o encontrado culpable de nada. Tan sólo se observa lo que hicieron y se les hace ver el resultado y e! impacto de sus acciones. Se les permite que decidan qué hacer al respecto, si es que desean hacer algo. Los demás no les hacen nada. No le hacen nada a nadie. La idea del castigo es algo que simplemente no se les ocurre pues el mismo concepto les resulta incomprensible.

¿Por qué querría lastimarse e! Ser Único? Si hubiera hecho algo dañino, ¿porqué querría dañarse otra vez? ¿Cómo se corregiría un primer daño ocasionando otro? Es como si uno se lastimara el dedo del pie y luego volviera a golpearse como represalia.

Por supuesto que en una sociedad que no se ve a sí misma como una sola cosa y no se considera una con Dios, esta analogía no es lógica. En dicha sociedad, el juicio es lo más lógico.

El juicio no es lo mismo que la observación. Una observación es tan sólo mirar, sólo ver qué sucede. Por otra parte, el juicio consiste en decidir que debe suceder algo más, según lo observado.

Observar es atestiguar. Juzgar es llegar a una conclusión. Es agregar un "por consiguiente" a la oración. De hecho, se convierte en una sentencia, a menudo pronunciada sin misericordia.

El juicio endurece el alma, pues marca al espíritu con una ilusión de quién eres, ignorando la realidad más profunda.

Yo nunca te juzgaré; jamás. Pues, incluso si cometieras cierto acto, Mi actitud sería la de ver sencillamente lo que sucede. No sacaría conclusiones acerca de Quién Eres. De hecho, es imposible sacar conclusiones acerca de Quién Eres, pues el proceso de crearte tú mismo nunca concluye. Eres una obra que se está efectuando. No has terminado de crearte y nunca terminarás.

Nunca eres quien eras hace un instante. Y Yo nunca te veo de esa manera, sino más bien como quien eliges ser en este momento.

He inspirado a otros a que lo describan así: Estás creándote continuamente a partir de infinitas posibilidades. Te estás recreando constantemente como la mejor versión de la visión más grande que jamás hayas tenido sobre Quién Eres. A cada momento vuelves a nacer. Y lo mismo sucede con los demás.

En el momento en que lo comprendas verás que juzgarte tú mismo o juzgar a otro no tiene caso, pues aquello que juzgas ha dejado de ser en el mismo momento en el que lo estás juzgando. Ha concluido incluso en el momento en el que llegas a tus propias conclusiones.

En ese momento renunciarás por siempre a tu idea de un Dios que juzga, pues sabrás que el amor nunca puede juzgar. Conforme se incremente tu conciencia, comprenderás todo el impacto de esta verdad: la autocreación nunca termina.

Recuérdalo. La autocreación nunca termina
.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Dom Jun 26, 2011 10:27 am

Puedes utilizar la séptima ilusión, la de condenación, para experimentar el hecho de que no mereces más que alabanzas. Esto es algo que no puedes descifrar, pues vives muy adentro de tu ilusión de condenación. Sin embargo, si vivieras en el corazón de la alabanza en cada instante, no la experimentarías. Los elogios no tendrían significado para ti. No sabrías lo que son.

La gloria de la alabanza se pierde cuando todo lo que hay son alabanzas. Sin embargo, has exagerado este concepto, llevando la ilusión de la imperfección y la condenación a nuevos niveles en los que consideras que la alabanza está mal, sobre todo la autoalabanza. No debes alabarte a ti mIsmo, ni darte cuenta (mucho menos anunciar) la gloria de Quién Eres. Y debes ser moderado al elogiar a los demás. Tu especie ha llegado a la conclusión de que la alabanza no es buena.

La ilusión de condenación también es la manera en que tu especie anuncia que ustedes y Dios pueden ser dañados. Claro está, la verdad es todo lo contrario, pero ustedes no podrían entenderlo, ni experimentarlo si no hubiera cualquier otra realidad. De modo que han creado otra realidad en la que el daño sí es posible y la condenación es la prueba de ello.

Repito que la idea de que ustedes, o Dios, pueden ser dañados es una ilusión. Si Dios es el Todo en el Todo (y lo Soy) y si Dios es el Más Poderoso (y lo Soy) y si Dios es el Ser Supremo (es verdad), entonces no es posible que Dios sea lastimado o dañado. Y si ustedes fueron creados a Mi imagen y semejanza (y así es), entonces tampoco pueden ser lastimados o dañados.

La condenación es un artificio que han creado para ayudarse a experimentar esta maravilla produciendo un contexto en el cual pueda adquirir significado esta verdad. Es una de tantas ilusiones menores que surgen cada día a partir de las diez ilusiones. La primera ilusión (que afirma que Dios y ustedes necesitan algo) es la que provoca esta ilusión, específicamente que si no obtienen lo que necesitan, Dios y ustedes serán lesionados, heridos o dañados.

Esto establece el marco perfecto para la retribución. Y ésta no es una ilusion pequeña, sino muy grande.

Nada ha captado tan plenamente la imaginación de tu especie como la idea de que existe el Infierno, de que existe un lugar en el Universo al que Dios condena a los que no obedecen sus leyes.

Retratos espeluznantes y horripilantes de este espantoso lugar aparecen en los frescos plasmados en los techos y los muros de las iglesias de todo el mundo. Imágenes igualmente perturbadoras adornan las páginas de los textos de catecismo distribuidos entre los niños, para atemorizados mejor.

Y mientras que gente buena, practicante, ha creído durante siglos en los mensajes que transmiten estas imágenes, sucede que el mensaje es falso. Por esto inspiré al papa Juan Pablo II a que manifestara durante una Audiencia Papal en el Vaticano (el 28 de julio de 1999) que el uso "incorrecto de imágenes bíblicas no debe crear psicosis o ansiedad": las descripciones bíblicas del Infierno son simbólicas y metafóricas.

Inspiré al Papa a que explicara que "el fuego inextinguible" y "el horno abrasador" de los que habla la Biblia "indican la total frustración y vacuidad de una vida sin Dios". Y también que el infierno es el estado de separación de Dios, un estado causado no por un Dios castigador sino más bien autoinducido.

La función de Dios no es la de retribuir o castigar a nadie y el Papa lo aclaró durante su Audiencia.

Aún así, la idea de un Dios que condena ha sido una ilusión útil. Ha creado un contexto dentro del cual se pueden experimentar todas las cosas y muchos aspectos del ser.

El temor, por ejemplo. Y el perdón, la compasión y la misericordia.

Un hombre condenado comprende, en su nivel más profundo, la expresión de la misericordia. Lo mismo sucede con la persona que condena o que concede el perdón.

El perdón es otro matiz de la expresión del amor que a tu especie le ha beneficiado experimentar. El perdón sólo lo experimentan las culturas jóvenes y primitivas (las culturas avanzadas no lo necesitan, pues comprenden que, como no puede haber ningún daño, el perdón no es necesario), pero tiene un gran valor dentro del contexto de la evolución, el proceso a través del cual las culturas maduran y crecen.

El perdón les permite sanar casi toda herida psicológica, emocional, espiritual y hasta física, que ustedes imaginan que les han ocasionado. El perdón es una gran cura. Literalmente, pueden perdonar hasta alcanzar la salud. Pueden perdonar hasta alcanzar la felicidad.

Su uso de la ilusión de la condenación ha sido muy creativo, produciendo muchos momentos en su vida y, en la historia de la humanidad, en los que pueden expresar perdón. Lo han experimentado como un aspecto del amor divino, acercándolos cada vez más a la verdad, tanto del amor como de la propia Divinidad.

Una de las historias más famosas de perdón que ha logrado lo anterior es la de Jesús que perdona al hombre que está crucificado junto a Él, revelando así la verdad eterna de que todo aquél que busca a Dios jamás será condenado. Esto significa que nadie es condenado jamás pues al final todos buscan a Dios, aunque no lo llamen así.

El infierno es la experiencia de separación de Dios. Sin embargo, cualquiera que no desee experimentar la separación eterna no necesita experimentarla. Sólo tiene que desear la reunión con Dios para que se produzca.

Esta es una afirmación extraordinaria y la voy a repetir.

Sólo es necesario desear la reunión con Dios para que ésta se produzca.

El perdón nunca es necesario, puesto que nunca se puede cometer ninguna ofensa contra la Divinidad, ni la Divinidad puede ofender, ya que es Todo lo que Es. Esto es algo que comprenden las culturas avanzadas. ¿Quién perdonaría a quién? ¿y por qué razón?

¿Acaso la mano perdona al dedo del pie por tropezarse? ¿El ojo perdona a la oreja?

Desde luego que la mano puede consolar al dedo. Puede sobado, ayudado y sanado. Pero, tiene que perdonado? ¿O tal vez la palabra perdón es sólo un sinónimo de la palabra consolar en el lenguaje del alma?

He inspirado la frase: amor significa no tener que pedir perdón.

Cuando su cultura también lo comprenda, nunca más se condenará a sí misma ni a otros por aquellos momentos en los que el alma "se tropieza con algo".

Nunca más abrazarán un Dios vengativo, iracundo, censor, que los condene a torturas eternas por algo que, para Dios sería menos que un tropezón del dedo del pie.

En aquél momento renunciarán para siempre a su idea de un Dios condenador, pues sabrán que el amor nunca condena. Entonces no condenarán a nadie y a nada, obedeciendo así Mi mandato: No juzguen ni condenen.

Recuérdalo. No juzgues, ni condenes.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Jue Jun 30, 2011 11:34 pm

Puedes utilizar la octava ilusión, la ilusión de condicionalidad para experimentar un aspecto tuyo que existe sin condiciones, y que por esa misma razón, puede amar sin condiciones.

Tú eres un ser incondicional, pero no puedes saberlo porque no existe ninguna condición en la que no seas incondicional. Por tanto, no estás en ninguna condición.

Esto es la verdad literal. No te encuentras en condiciones de hacer nada. Sólo puedes ser. Sin embargo, sólo ser no te satisface.

Por este motivo has creado la ilusión de condicionalidad. Es el concepto que expresa que una parte de ti, una parte de la vida, una parte de Dios, depende de otra para ser.

Ésta es una ramificación o una expansión de la ilusión de separación, la cual a su vez surge de la ilusión de necesidad, que es la primera ilusión. En realidad sólo hay Una ilusión y todas las demás ilusiones son una expansión de ella, como un globo que se infla.

A partir de la ilusión de condicionalidad se creó lo que denominan relatividad. El calor y el frío, por ejemplo, en realidad no son opuestos, sino exactamente lo mismo, en condiciones diferentes.

Todo es lo mismo. Sólo hay una energía y es la energía llamada Vida, que aquí es sinónimo de la palabra "Dios". A la vibración propia y específica de esta energía la llaman condición. En ciertas condiciones ocurren ciertas cosas que parecen ser lo que ustedes llaman verdad.

Por ejemplo, arriba es abajo y abajo es arriba, en determinadas condiciones. Los astronautas aprendieron que, en el espacio interplanetario, las definiciones de "arriba" y "abajo" desaparecían. La verdad cambiaba debido a que las condiciones cambiaban.

Las condiciones cambiantes creaban la realidad cambiante.

La verdad no es más que una palabra que significa "lo que es así en este momento". Sin embargo, lo que es "así" siempre está cambiando.........Por lo tanto, la verdad siempre está cambiando.

Su mundo lo ha demostrado así. Su vida se lo ha demostrado.El proceso de la Vida es de hecho el cambio. Reducida a una sola palabra, la vida es cambio.

Dios es Vida. Por tanto, Dios es Cambio.......En una palabra, Dios es Cambio.

Dios es un proceso: no un ser, sino un proceso.......Y a ese proceso se le llama cambio.

Quizá algunos prefieran la palabra evolución......Dios es energía en evolución, o Lo que se Convierte.

Lo que se Convierte no requiere de condiciones especiales para convertirse. La vida simplemente se convierte en lo que se convierte, y ustedes, con el fin de definirla, describirla, cuantificarla, medirla e intentar controlarla, le adjudican ciertas condiciones.

Sin embargo, la Vida no tiene condiciones, simplemente es. La Vida es lo que es.....YO SOY LO QUE SOY.

Ahora puedes comprender por completo y por primera vez esta antigua y enigmática afirmación.

Cuando sepas que es necesario que parezcan existir ciertas condiciones para que puedas experimentar la ausencia de condicionalidad (o sea, para que puedas conocer a Dios), bendecirás las condiciones de tu vida y todas las que hayas experimentado. Estas condiciones te han permitido percibir que eres más grande que cualquiera de ellas y más grande que todas juntas. Tu vida te lo ha demostrado.

Considéralo por un momento y verás que es verdad. Imagina una situación en la que te hayas encontrado, en la que hayas imaginado encontrarte. ¿Alguna vez te has elevado por encima de ella y has descubierto que la has superado? En realidad, no la has superado en absoluto. Nunca estuviste en esa condición. Sencillamente te negaste a creer que esa condición eras tú. Te viste como algo superior, ajeno a ella.

"Yo no soy mi condición", tal vez hayas afirmado. "Yo no soy este impedimento, no soy mi trabajo, no soy mi riqueza ni la carencia de ella. Yo no soy esto. Éste no Soy yo".

La gente que lo ha declarado ha producido experiencias extraordinarias en su vida, con resultados extraordinarios. Ha utilizado la ilusión de condicionalidad para recrearse de nuevo, en otra versión mejor de la visión más grande que haya tenido sobre Quién Es.

Debido a esto, hay quienes han bendecido precisamente las condiciones de !a vida que otros han condenado. Pues han abrazado estas condiciones como un gran regalo, lo cual les ha permitido ver y declarar la verdad de su ser.

Cuando tú bendices las condiciones de tu vida, las cambias, pues les pones un nombre diferente al que aparentan, y a la vez te llamas a ti mismo de manera diferente a lo que pareces.

Es esta etapa en que comienzas a crear conscientemente y no sólo a notar las condiciones y circunstancias de tu vida, descubres que siempre has sido y siempre serás el que percibe y define cada condición. Lo que una persona percibe como pobreza, otra puede percibirlo como abundancia. Lo que una persona define como derrota, otra puede definirlo como victoria (como te sucederá a ti cuando decidas que cada fracaso es en realidad un éxito).

Experimentarás tu propio ser como el creador de todas las condiciones, el que las "imagina" si así lo prefiere (pero sólo si lo prefieres), puesto que la verdadera condicionalidad no existe.

En ese momento dejarás de culpar a cualquier otra persona, lugar o cosa de tu vida por vivir tu experiencia. Y toda tu experiencia cambiará, el pasado, el presente y el futuro cambiará. Sabrás que nunca has sido víctima en realidad y al saberlo crecerás. Al final, descubrirás que no existen víctimas.

Recuérdalo. No hay víctimas
.


Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Lun Jul 11, 2011 3:33 pm

La novena ilusión, la de superioridad, sirve para experimentar que nada es superior a nada y que la inferioridad es asimismo ficción. Todas las cosas son iguales. Sin embargo, no puedes comprender que todas las cosas son iguales cuando todo lo que hay es igualdad.

Si todo es igual, nada es igual, pues la idea de "igualdad" no se puede percibir si sólo hay una cosa y equivale a sí misma.

Una cosa no puede ser "desigual" a ella misma. Si tomas algo y lo divides en partes, las partes equivalen al todo; no son menos que el todo sólo por estar separadas.

Sin embargo, la ilusión de desigualdad permite que cada una de las partes se perciba a sí misma como la parte que es, en lugar de percibirse a sí misma como el todo. Ustedes no se pueden ver como partes a menos que se vean apartados. ¿Entiendes? No te puedes concebir como parte de Dios a menos que te imagines que estás aparte de Dios.

En otras palabras, no Me podrás ver a menos que te alejes y Me mires. Sin embargo, no te puedes alejar para mirarme si piensas que tú eres Yo. De modo que, debes imaginar que no eres Yo para experimentarme.

Eres igual a Dios y esta igualdad con Dios es algo que anhelas experimentar. No eres inferior a Dios ni a ninguna otra cosa, pero no lo puedes saber ni experimentar dentro de un contexto en el que nada es superior. Por ello has creado la ilusión de superioridad, para descubrir que eres igual a todo; es decir, que no eres superior a nada.

Tu unidad con Dios no se puede experimentar fuera de un contexto en el que es posible la ausencia de unión, o sea, la separación. Debes encontrarte en ese contexto, lo que aquí hemos denominado ilusión, para conocer la verdad que existe fuera de la ilusión. Debes estar en el mundo, pero sin pertenecer a él.

Asimismo, tu igualdad con Dios, con todo y con todos en la vida, no es algo "experimentable" a no ser que, y hasta que, comprendas la desigualdad.

Por eso han creado la ilusión de superioridad.

La idea de superioridad aporta otro beneficio. Al imaginar que eres superior a las condiciones y circunstancias de tu vida, puedes experimentar el aspecto de tu ser que es más grande que todas esas condiciones y circunstancias, lo que señalé con anterioridad.

Hay una parte maravillosa de ti a la que puedes recurrir cuando te enfrentes a condiciones y circunstancias negativas. A esto, algunos lo llaman valor. La ilusión de superioridad le ha resultado muy útil a tu especie mientras ha vivido dentro de la ilusión más grande llamada Vida en el Reino Físico, pues le ha' dado la fortaleza para elevarse por encima de las circunstancias negativas y superadas.

Cuando percibas esta ilusión como tal, comprenderás que no hay ninguna parte de ti superior al Todo, pues cada parte de ti es Todo. Entonces no recurrirás al valor, sabrás que tú eres el valor. No recurrirás a Dios, pues sabrás que eres el aspecto de Dios al que has apelado.

Tú eres el que llama y a quien llaman. Eres el que provoca cambios y el que cambia. Eres el creador y la criatura. El comienzo y el fin. El alfa y el omega.

Eso eres, pues es lo que Yo soy. Y tú estás hecho a Mi imagen y semejanza.

Tú eres Yo. Yo soy Tú. Me muevo dentro de ti, como tú, y a través de ti. En ti tengo Mi ser. En todos y en todas las cosas.

Por lo tanto, ninguno de ustedes es superior a otro, no puede ser. Sin embargo, ustedes han creado la ilusión de superioridad con el fin de descubrir su propio poder y, por extensión, el poder de todos los demás; su unidad e igualdad con Dios y con todos, así como la unidad e igualdad de todos con Dios y con los demás.

Sin embargo, deben saber que la ilusión de superioridad es muy peligrosa, si lo que desean es eliminar el dolor y el sufrimiento de los seres humanos.

Ya te he explicado que el dolor y el sufrimiento se evitan cuando experimentan la Unión mutua y con Dios. La ilusión de superioridad niega esta unión y crea una separación todavía mayor.

La superioridad es la idea más seductora que haya influido en la experiencia humana. Puede generar gran satisfacción cuando uno es el que se considera superior. Sin embargo, puede provocar una enorme infelicidad cuando otro afirma que es superior a uno.

De modo que ten mucha precaución con esta ilusión pues es muy influyente. Has de comprenderla a fondo y por completo. La idea de superioridad puede ser un gran regalo en el mundo de la experiencia relativa, como ya te he enseñado. De hecho, puede proporcionarte fortaleza y valor para que te veas y te experimentes como un ser más grande que sus circunstancias, mayor que sus opresores, más de lo que tú pensaste nunca. No obstante, puede ser insidiosa.

Incluso las religiones, las únicas instituciones que supuestamente fueron creadas para acercarlos a Dios, han utilizado con demasiada frecuencia la superioridad como su instrumento principal. Muchas han declarado: "Nuestra religión es superior a esa otra". Con estas palabras, los han separado del sendero de Dios, en vez de unirlos.

Todos los estados, naciones, razas, géneros, partidos políticos y sistemas económicos, han intentado usar su supuesta superioridad para ganarse atención, respeto, aceptación, solidaridad, poder o simplemente, adeptos. Lo que han provocado con la utilización de este instrumento no ha sido nada superior.

Sin embargo, la mayoría de la especie humana parece estar ciega o permanece curiosamente callada. No puede ver que su conducta basada en la superioridad produce en realidad todas las formas de inferioridad. O lo ve y se rehúsa a admitirlo. El resultado es que continúa el ciclo en el cual se proclama superioridad para justificar las acciones y luego se padecen los resultados inferiores de las mismas.

Hay una manera de romper este ciclo.

Ve la ilusión como tal. Comprende y sabe al fin que Todos Somos Uno. La especie humana y toda la Vida son un campo unificado. Todo es Una Sola Cosa. Por tanto, no hay nada superior a nada y nada superior a ti.

Esta es la verdad esencial de la experiencia de la vida. ¿Es superior un tulipán a una rosa? ¿Son las montañas más majestuosas que el mar? ¿Cuál copo de nieve es el más magnífico? ¿Será posible que todos sean magníficos y que, celebrando juntos su magnificencia, creen un espectáculo prodigioso?

Entonces se funden unos con otros y con la Unidad. No obstante, nunca se van. Nunca desparecen. Nunca dejan de ser.

Únicamente cambian de forma. Y no sólo en una ocasión, sino en repetidas ocasiones: de sólido a líquido, de líquido a vapor, de lo visible a lo invisible, para elevarse una vez más y luego regresar con nuevas expresiones de imponente belleza y maravilla. Ésta es la Vida que nutre la Vida.

Eso eres tú.

La metáfora está completa. ....La metáfora es real.

Lo harás real en tu experiencia cuando decidas sin más que es verdad Y actúes como corresponde. Ve la belleza y la maravilla de todas las vidas con las que entres en contacto. Pues cada uno de ustedes es realmente maravilloso, y ninguno es más maravilloso que el otro. Y algún día todos se fundirán en la Unidad y sabrán que juntos forman un solo arroyo.

El saberlo hará cambiar la totalidad de su experiencia en la Tierra. Cambiará su política, su economía, sus interacciones sociales y la manera en la que educan a sus jóvenes. Les ofrecerá al fin el Cielo en la Tierra.

Cuando vean que la superioridad es una ilusión, sabrán que la inferioridad también es una ilusión.

Entonces sentirán el esplendor y el poder de la igualdad de unos con otros, y con Dios. Se ampliará tu idea de ti mismo y el propósito de la ilusión de superioridad se habrá cumplido. Pues cuanto mayor sea la idea que tienes de ti, mayor será tu experiencia.

Recuérdalo. Cuanto mayor sea la idea que tienes de tí mayor será tu experiencia.
[u]

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Armando Capiro el Dom Jul 17, 2011 10:20 pm

La décima ilusión, la de ignorancia, ha provocado que pienses que no sabes todo esto; que todo lo que te acabo de decir es nuevo para ti y que no lo puedes comprender.

Esta ilusión te permite continuar viviendo en el Reino de la Relatividad. Sin embargo, no tienes que seguir viviendo como hasta ahora, con dolor y sufrimiento, lastimándote y lastimando a los demás, esperando a que lleguen mejores tiempos o tu recompensa eterna en el Cielo. Puedes gozar de tu Cielo sobre la Tierra. Puedes vivir en tu propio Jardín del Edén.

Nunca fuiste expulsado. Yo nunca te haría eso.

Esto lo sabes. En tu corazón, ya lo sabes. Así como sabes de la Unidad de la humanidad y de toda la vida. Como sabes de la igualdad de todo y que el amor es incondicional. Sabes todas estas cosas y más y conservas esta información en lo más profundo de tu alma.

La ignorancia es una ilusión. Utilizas la ilusión con sabiduría cuando la ves como tal, cuando sabes que no es verdad que no sepas. Sabes... y sabes que sabes.

Esto es lo que se dice de todos los Maestros.

Saben que saben y utilizan su conocimiento para vivir con el mundo ilusorio en el que se han colocado y no en él. Por eso en tu mundo parece como si fueran magos que crean y utilizan fácilmente todas las ilusiones de la Vida.

"No saber" es una ilusión espléndida y útil. Te permite volver a saber, volver a aprender, volver a recordar una vez más. Te permite volver a experimentar el ciclo, convertirte en un copo de nieve.La ilusión de no saber te permite saber lo que sabes. Si lo sabes todo y sabes que lo sabes, entonces no puedes saber nada.

Estudia esta verdad a fondo y la comprenderás.

Bríndate la ilusión, pues, de que ignoras algo. Lo que sea. En ese momento, podrás percibir lo que no ignoras, y lo que sabes de repente te resultará evidente.

Esto es lo asombroso de la humildad. Aquí radica el poder de la frase: "Aquí hay algo que no sé, y saberlo podría cambiarlo todo". Esta sencilla frase podría sanar el mundo.

La búsqueda de la humildad es la búsqueda de la gloria.

Y, según tu teología, no podría haber mejor instrumento para el progreso. He inspirado a que se dijera que lo que el mundo necesita es un poco de "teología de la humildad". Un poco menos de confianza en que lo saben todo y un poco más de voluntad por continuar la indagación, por reconocer que puede haber algo que no saben, cuyo conocimiento podría cambiarlo todo.

Te repito que no saber conduce a saber. Saberlo todo conduce a no saber nada.

Por eso la ilusión de ignorancia es tan importante. Y lo mismo sucede con todas las ilusiones. Son la clave para experimentar Quién Eres Realmente. Te abrirá las puertas del Reino de lo Relativo al Reino de lo Absoluto. La puerta que conduce a todo.

No obstante, como son diez ilusiones, cuando te embarga la ilusión de ignorancia, cuando se convierte en tu experiencia absoluta, en tu realidad omnipresente, entonces ya no te es de utilidad. Entonces eres como el mago que olvida sus propios trucos. Te conviertes en alguien engañado por sus propias ilusiones. Entonces debes ser "rescatado" por otro, por alguien que pueda ver más allá de la ilusión, que te despierte y te recuerde Quién Eres Realmente.

Este alma de verdad será tu salvador, de la misma forma que tú puedes ser el salvador de otros cuando simplemente les recuerdes Quiénes Son Realmente, cuando los devuelvas a sí mismos. "Salvador" es tan sólo un sinónimo de "recordatorio". Es alguien que te ayuda a que renueves tu mente y que reconozcas una vez más que eres miembro del Cuerpo de Dios.

Haz esto por los demás. Pues eres el salvador de la actualidad. Eres mi amado, en quien he puesto mis complacencias. Tú eres a quien he enviado para traer a los demás a casa.

Por lo tanto, sal de la ilusión, pero no te alejes de ella. Vive con ella, pero no en ella. Hazlo y te encontrarás en este mundo sin pertenecer a él. Conocerás tu propia magia, y lo que sabes crecerá, cada vez será mayor tu idea de tu propia magia, hasta que un día comprendas que tú eres la magia.

Recuérdalo. TÚ eres la magia.

Cuando emplees la ilusión de ignorancia, ya no viviéndola, sino utilizándola, reconocerás y admitirás que aún queda mucho que no sabes (que no recuerdas); sin embargo, precisamente esa humildad te elevará de la humildad provocando que comprendas más, recuerdes más, adquieras más conciencia. Ahora estarás entre los cognoscenti: los que saben.

Recordarás que simplemente utilizas ilusiones para crear un contexto concreto en el cual puedes experimentar, y no sólo conceptualizar, cualquiera de los innumerables aspectos de Quién Eres.

Comenzarás a utilizar este campo con textual de forma consciente, como un artista que emplea un pincel para producir obras de arte maravillosas y para crear momentos intensos y extraordinarios, llenos de gracia, en los cuales te podrás conocer mediante la experiencia.

Si quisieras experimentarte como perdón, por ejemplo, podrías combinar las ilusiones de juicio, condenación y superioridad. Proyectándolas delante de ti, de repente encontrarás (crearás) en tu vida personas que te brinden la oportunidad de exhibir perdón. Puedes agregar además la ilusión de fracaso, proyectándola sobre ti, para intensificar la experiencia.

Finalmente, puedes utilizar la ilusión de ignorancia para fingir que no sabes que estás haciendo todo esto.

Si quisieras experimentarte como compasión o como generosidad, podrías combinar las ilusiones de necesidad e insuficiencia para crear un contexto en el cual expresar aquellos aspectos de la Divinidad que hay en ti. Entonces podrás encontrarte caminando por la calle, abordado por mendigos. Y quizá te digas: qué extraño, nunca había visto mendigos en esta esquina.

Sientes compasión por ellos y te tocan el corazón. Sientes que te mueve la generosidad, buscas en tu bolsillo y les das algo de dinero.

O tal vez un pariente te llame y te pida ayuda financiera. Puedes elegir sentir cualquiera de los aspectos de tu ser en ese momento. Pero en esta ocasión eliges la bondad, la generosidad y el amor. Le contestas, "Claro, cuánto necesitas?"

Pero ten cuidado, porque si no lo tienes, no comprenderás cómo entraron a tu vida el mendigo de la calle o el pariente al teléfono. Olvidarás que tú los pusiste ahí.

Si te hundes demasiado en la ilusión, olvidarás que tú has convocado a todas las personas, todos los lugares y todos los sucesos de tu vida. Olvidarás que están ahí para crear la situación perfecta, la oportunidad perfecta, para que te conozcas de determinada manera.

Olvidarás mi mayor enseñanza: No les he enviado más que ángeles.

En tu historia, puedes considerar a mis ángeles como villanos. Si no tienes cuidado, te verás tomo la víctima y no como el beneficiario de los muchos momentos de gracia que han entrado a tu vida. No todos fueron bienvenidos desde el principio, pero todos guardan un regalo para ti.

También puedes decidir convertirte en beneficiario de otra manera que la que habías elegido en un principio. Por ejemplo, puedes decidir que no sólo deseas experimentar la compasión, sino también el poder y el control. Le seguirías regalando dinero al mismo mendigo, pasando por la misma esquina todos los días a la misma hora, hasta que los dos hubieran establecido un ritual. Es posible que le siguieras dando dinero a ese pariente, enviándole un cheque por correo cada mes, hasta que los dos establecieran un ritual.

Ahora tú tienes el control. Tienes el poder. Les has quitado el poder; literalmente les has arrebatado el poder para recrear sus propias vidas, a fin de que te puedas sentir glorificado, gratificado y poderoso. De repente no pueden salir adelante sin ti. Ni el mendigo ni el pariente, quienes subsistieron en el planeta durante años sin tu ayuda, pueden salir adelante sin ti. Los has vuelto seres disfuncionales y has creado una relación disfuncional con ellos.

En lugar de ayudarlos a salir del pozo en que estaban, cavaste un hoyo más profundo. Les quitaste la pala de las manos y la tomaste en las tuyas.

Entonces presta mucha atención a tu motivación para hacer cualquier cosa. No dejes de observar tus planes. Vigila de cerca qué aspecto de tu ser experimentas. ¿Hay alguna manera de que lo experimentes sin restarle poder a los demás? ¿Hay alguna manera de recordar Quién Eres sin incitar a otra persona a que olvide Quién Es?

Estas son algunas de las maneras en las que puedes utilizar las diez ilusiones, así como las innumerables ilusiones subyacentes. Ahora ves, ahora comprendes, ahora recuerdas cómo se utilizan las ilusiones.

Recuerda lo que ya te expliqué. No es necesario usar ahora las ilusiones para crear un contexto en el que puedas experimentar aspectos más elevados de tu ser. Los seres avanzados no sólo se separan de las ilusiones, sino que también se alejan de ellas. En otras palabras, dejan atrás las ilusiones y sólo utilizan el recuerdo de ellas para crear ese contexto.

Ya sea que las uses como recuerdo o en forma física en el momento presente, las emplearás todos los días. Sin embargo, si no utilizas las ilusiones de manera consciente, si no sabes que las has estado creando y porqué lo has hecho, podrías imaginar que eres el efecto de tu vida, en lugar de su causa. Podrías pensar que la vida te sucede y no que tú la provocas. Tal vez esto era lo que no sabías, pero saberlo quizá lo cambie todo. Tú eres la causa de todo lo que ocurre en tu vida.

Lo comprenderás a la perfección cuando te separes de las ilusiones.

Lo experimentarás en tu cuerpo, en el nivel celular, cuando experimentes la comunión con Dios.

Esto es lo que todas las almas anhelan. Esto es el propósito máximo de la vida.

Te encuentras en un viaje hacia la Maestría y de regreso a la Unidad, para descubrir la maravilla y la gloria de Dios dentro tu propia alma y expresarla a través de ti, como tú, de mil maneras, a lo largo de millones de momentos, durante innumerables vidas que se prolongan hasta la eternidad
.

Armando Capiro
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1160
Valoración de Comentarios : 281
Puntos : 1659
Fecha de inscripción : 08/08/2009

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Comunion con la creacion

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 1:45 pm


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.