Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 70 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 70 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por 18Brumaire el Miér Mar 14, 2007 2:17 am

PARTE FINAL DEL DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, A SU LLEGADA A LA HABANA, EN CIUDAD LIBERTAD, EL 8 DE ENERO DE 1959.

(...)

Yo les voy a hacer una pregunta: ¿Armas para qué?, ¿para luchar contra quién?, ¿contra el Gobierno Revolucionario, que tiene el apoyo de todo el pueblo? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Es acaso lo mismo el magistrado Urrutia gobernando la República que Batista gobernando la República? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Armas para qué?, ¿hay dictadura aquí? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Van a pelear contra un gobierno libre, que respeta los derechos del pueblo? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”), ¿ahora que no hay censura, y que la prensa es enteramente libre, más libre de lo que ha sido nunca, y tiene además la seguridad de que lo seguirá siendo para siempre, sin que vuelva a haber censura aquí? (APLAUSOS), ¿hoy, que todo el pueblo puede reunirse libremente?, ¿hoy, que no hay torturas, ni presos políticos, ni asesinatos, ni terror?, ¿hoy que no hay más que alegría, que todos los líderes traidores han sido destituidos en los sindicatos, y que se va a convocar inmediatamente a elecciones en todos los sindicatos? (APLAUSOS.) Cuando todos los derechos del ciudadano han sido restablecidos, cuando se va a convocar a unas elecciones en el más breve plazo de tiempo posible, ¿armas, para qué?, ¿esconder armas, para qué? ¿Para chantajear al Presidente de la República?, ¿para amenazar aquí con quebrantar la paz?, ¿para crear organizaciones de gánsteres? ¿Es que vamos a volver al gangsterismo?, ¿es que vamos a volver al tiroteo diario por las calles de la capital? ¿Armas, para qué?

Pues yo les digo a ustedes que hace dos días elementos de determinada organización fueron a un cuartel, que era el cuartel San Antonio, cuartel que estaba bajo la jurisdicción del comandante Camilo Cienfuegos y bajo la jurisdicción mía, como Comandante en Jefe de todas las fuerzas, y las armas que estaban recogidas allí se las llevaron, se llevaron 500 armas y 6 ametralladoras y 80 000 balas (EXCLAMACIONES DE: “¡A buscarlas!”).

Y honradamente les digo que no se pudo haber cometido provocación peor. Porque hacerles eso a hombres que han sabido pelear aquí por el país durante dos años, a hombres que hoy están responsabilizados con la paz del país y quieren hacer las cosas bien hechas, es una canallada y es una provocación injustificable.

Y lo que hemos hecho nosotros no es ir a buscar los fusiles esos; porque, precisamente —lo que les decía antes— lo que querernos es hablar con el pueblo, utilizar la influencia de la opinión pública, para que los lidercillos que andan detrás de esas maniobras criminales, se queden sin tropa. Para que los combatientes idealistas —y los hombres que han combatido en cada organización aquí son verdaderos idealistas—, lo sepan, para que exijan responsabilidad por esos hechos.

Y es por eso que nosotros no nos hemos dejado ni provocar, los hemos dejado tan tranquilos por ese robo de armas, robo injustificado, porque aquí no hay dictadura y nadie tema que nosotros nos vayamos a convertir en dictadores, y les voy a decir por qué, se los voy a decir: se convierte en dictador el que no tiene al pueblo y tiene que acudir a la fuerza, porque no tiene votos el día que tenga que aspirar (APLAUSOS). No nos podemos convertir en dictadores los hombres que hemos visto tanto cariño en el pueblo, un cariño unánime, total y absoluto en el pueblo; aparte de nuestros principios, porque jamás incurriremos en la grosería de ostentar por la fuerza una posición, porque repugnamos eso, que por algo hemos sido los abanderados de esta lucha contra la asquerosa y repugnante tiranía (APLAUSOS).

Nosotros jamás necesitaremos de la fuerza, porque tenemos el pueblo, y además porque el día que el pueblo nos ponga mala cara, nada más nos ponga mala cara, nos vamos (APLAUSOS). Porque entendemos esto como un deber, no como un placer; entendernos esto como un trabajo, que por algo ni dormimos, ni descansamos, ni comemos, recorriendo la isla y trabajando honradamente por servir a nuestro país; que por algo no tenemos nada, y por algo seremos siempre hombres que no tendremos nada (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Tienes al pueblo!”). Y jamás nos verá el pueblo con una inmoralidad, ni concediendo un privilegio a nadie, ni tolerando una injusticia, ni robando, ni enriqueciéndonos, ni cosas por el estilo; porque el poder lo concebimos como un sacrificio, y créanme que si no fuera así, después de todas las muestras de cariño que yo he recibido del pueblo, de toda esa manifestación apoteósica de hoy, si no fuera un deber el que uno tiene que cumplir, lo mejor era irse, retirarse, o morirse; porque después de tanto cariño y de tanta fe, ¡miedo da el no poder cumplir como uno tiene que cumplir con este pueblo! (APLAUSOS PROLONGADOS.)

Y si no fuera por ese deber, si no fuera por ese deber —lo digo— lo que yo haría sería despedirme del pueblo, y quedar siempre con el cariño que tengo hoy, y que me llamen con las mismas frases de aliento con que me han llamado hoy.

Sin embargo, yo sé que el poder es una tarea ardua, complicada, que las misiones y las tareas de nosotros como este mismo problema que se nos presenta, realmente es un problema difícil y está lleno de amarguras, y lo afronta uno porque lo único que uno no le va a decir al pueblo en esta hora es: “Me voy.” (EXCLAMACIONES DE: “¡Viva el padre de la patria!” SEGUIDO DE UNA OVACION CERRADA.)

Además, por otra razón no nos interesa la fuerza: porque el día que alguien se alzara aquí con la fuerza, y yo me atrevería a llamar al peor enemigo y al que menos simpatizara conmigo, si estuviera dispuesto a cumplir con el pueblo, y le diría: “Mire, tome todas esas fuerzas, todas esas tropas y todas esas armas”, y me quedaría tan tranquilo, porque sé que el día que se alzara con la fuerza, me iba yo otra vez para la Sierra Maestra e íbamos a ver cuánto duraba la dictadura esa ahí en el poder (APLAUSOS).


Última edición por el Miér Mar 14, 2007 2:30 am, editado 1 vez

18Brumaire
Miembro Moderado

Cantidad de mensajes : 61
Valoración de Comentarios : 8
Puntos : 8
Fecha de inscripción : 11/12/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por 18Brumaire el Miér Mar 14, 2007 2:20 am

Yo creo que son razones más que suficientes para que todo el mundo crea que a nosotros no nos interesa controlar ningún poder por la fuerza.

El Presidente de la República me ha encomendado la más espinosa de todas las tareas, la tarea de reorganizar los institutos armados de la República y me ha asignado el cargo de Comandante en Jefe de todas las fuerzas de aire, mar y tierra de la nación (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Te lo mereces!”). No, no me lo merezco, porque eso es un sacrificio para mí, y en definitiva para mí eso no es ni motivo de orgullo, ni motivo de vanidad, y lo que es para mí es un sacrificio. Pero yo quiero que el pueblo me diga si cree que debo asumir esa función (APLAUSOS PROLONGADOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”).

Creo que si hicimos un ejército con 12 hombres, y esos 12 hombres hoy estén al frente de los mandos militares, creo que si enseñamos a nuestro ejército que a un prisionero jamás se asesinaba, que a un herido jamás se abandonaba, que a un preso jamás se golpeaba, somos los hombres que podemos enseñar a todos los institutos armados de la República las mismas cosas que enseñamos a ese ejército (APLAUSOS). Para tener unos institutos armados donde ni uno solo de sus hombres vuelva jamás a golpear a un prisionero, ni a torturarlo, ni a matarlo (APLAUSOS). Y porque, además, podemos servir de puente entre los revolucionarios y los militares decentes, los que no han robado, ni han asesinado, porque esos militares, los que no han robado y los que no han asesinado, tendrán derecho a seguir perteneciendo a las fuerzas armadas (APLAUSOS); como también les digo que el que haya asesinado, no lo salva nadie del pelotón de fusilamiento (APLAUSOS PROLONGADOS).

Además, todos los combatientes revolucionarios que deseen pertenecer a las fuerzas regulares de la República tienen derecho, pertenezcan a la organización que pertenezcan, con sus grados... Las puertas están abiertas para todos los combatientes revolucionarios que quieran luchar y que quieran hacer una tarea en beneficio del país. Y si eso es así, si hay libertades, si hay un gobierno de hombres jóvenes y honrados, si el país está contento, si tiene confianza en ese gobierno y en los hombres que están mandando las fuerzas armadas, si va a haber unas elecciones, si las puertas están abiertas para todos, ¿por qué almacenar armas?


Yo quiero que me digan si el pueblo lo que quiere es que haya paz, o lo que quiere es que en todas las esquinas haya un tipo armado con un fusil; yo quiero que me digan si el pueblo está de acuerdo o considera que es correcto que todo el que quiera aquí tenga un ejército particular, que no obedezca más que a su jefecito (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”); si así puede haber orden y paz en la República (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”).

(ALGUIEN EXCLAMA: “¡Depuración de las fuerzas armadas!”) Superdepuración, no depuración (APLAUSOS).

(EXCLAMACIONES DE: “¡Habla de Raúl!”) Raúl está en el Moncada, que es donde tiene que estar ahora.

Y esos son los problemas que hoy he querido plantear ante el pueblo. Lo antes posible tienen que marcharse los fusiles de las calles y desaparecer los fusiles de las calles (APLAUSOS). Porque ya no hay enemigo enfrente, porque ya no hay que pelear contra nadie; y si algún día hay que pelear contra un enemigo extraño o contra un movimiento que venga contra la Revolución, no pelearán cuatro gatos, peleará el pueblo entero (APLAUSOS PROLONGADOS).

Donde las armas tienen que estar es en los cuarteles, que nadie tiene derecho a tener ejércitos particulares aquí (APLAUSOS).

Esos elementos que andan con esas maniobras sospechosas, tal vez hayan encontrado pretexto para hacer eso en el hecho de que yo haya sido designado, y los compañeros míos, para un trabajo que es el que nos asignó el Presidente, y han hablado de que si hay ejército político. ¿Ejército político, cuando como les dije a ustedes, tenemos a todo el pueblo, que ese es de verdad nuestro ejército político?

Hoy yo quiero advertir al pueblo, y yo quiero advertir a las madres cubanas, que yo haré siempre cuanto esté a nuestro alcance por resolver todos los problemas sin derramar una gota de sangre (APLAUSOS). Yo quiero decirles a las madres cubanas que jamás, por culpa nuestra, aquí volverá a dispararse un solo tiro; y yo quiero pedirle al pueblo, como le quiero pedir a la prensa, como le quiero pedir a todos los hombres sanos y responsables del país, que nos ayuden a resolver estos problemas con el apoyo de la opinión pública, no con transacciones, porque cuando la gente se arma y amenaza para que le den algo, eso es una inmoralidad, y eso no lo aceptaré jamás (APLAUSOS). Porque después que determinados elementos se han puesto a almacenar armas, digo aquí que no aceptaré la menor concesión, porque eso sería rebajar la moral de la Revolución (APLAUSOS). Y que lo que hay que hacer es que el que no pertenezca a las fuerzas regulares de la República —a donde tiene derecho a pertenecer todo combatiente revolucionario—, que devuelva las armas a los cuarteles, porque aquí las armas sobran cuando ya no hay tiranía y está demostrado que las armas solo valen cuando se tiene la razón, y se tiene al pueblo, y de lo contrario, no sirven más que para asesinar y para cometer fechorías (APLAUSOS).

18Brumaire
Miembro Moderado

Cantidad de mensajes : 61
Valoración de Comentarios : 8
Puntos : 8
Fecha de inscripción : 11/12/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por 18Brumaire el Miér Mar 14, 2007 2:21 am

Quiero decirle además al pueblo que puede tener la seguridad de que las leyes del país serán respetadas y que aquí no habrá gangsterismo, ni pandillerismo, ni bandolerismo; sencillamente, porque no habrá tolerancia. Las armas de la República están hoy en manos de los revolucionarios. Esas armas, tengo la esperanza de que no habrá que usarlas jamás, pero el día que el pueblo lo ordene para garantizar su paz, su tranquilidad y sus derechos, cuando el pueblo lo pida, cuando el pueblo lo quiera, cuando ya sea una necesidad, entonces esas armas cumplirán con lo que tienen que cumplir, y cumplirán con su deber, sencillamente (APLAUSOS).

Nadie piense que vamos a caer en provocaciones, porque estamos demasiado serenos para caer en provocaciones, porque tenemos unas responsabilidades muy grandes para precipitarnos nunca en tomar medidas, ni en hacer alardes ni cosa que se parezca, y porque estoy muy consciente de que aquí hay que agotar siempre —y agotaré siempre— todos los medios persuasivos, y todos los medios razonables, y todos los medios humanos para evitar que se derrame una sola gota de sangre más en Cuba. Así que en provocaciones, nadie tema que caiga; porque cuando la paciencia se nos haya acabado a todos nosotros, buscaremos más paciencia, y cuando la paciencia se nos vuelva a acabar, volveremos a buscar más paciencia; esa será nuestra norma (APLAUSOS). Y esa tiene que ser la consigna de los hombres que tienen las armas en la mano y de los que tienen el poder en la mano: no cansarse nunca de soportar, no cansarse nunca de resignarse a todas las amarguras y a todas las provocaciones, excepto cuando ya se vayan a poner en peligro los intereses más sagrados del pueblo. Pero eso cuando de verdad se demuestre, eso cuando ya sea una demanda de la nación entera, de la prensa, de las instituciones cívicas, de los trabajadores, y de todo el pueblo; cuando lo pidan, y solo cuando lo pidan. Y lo que haré siempre, en cada una de esas circunstancias, es venir y decirle al pueblo: “Miren, ha pasado esto.”

Esta vez he omitido nombres, porque no quiero envenenar la atmósfera, porque no quiero aumentar la tensión; lo que simplemente quiero es prevenir al pueblo de esos peligros, porque sería muy triste que esta Revolución que tanto sacrificio ha costado —no que se vaya a frustrar, porque esta Revolución no se frustra de ninguna manera, porque ya se sabe que con el pueblo y con todo lo que hay a favor del pueblo, no hay el menor peligro—, pero sí sería muy triste que después del ejemplo que se ha dado a América, aquí se vuelva a disparar un tiro.

Es verdad que en casi todas las revoluciones, después de la lucha, viene otra, y después viene otra —y observen la historia de todas las revoluciones, en México y en todas partes. Sin embargo, parecía que esta iba a ser una excepción, como ha sido una excepción en todo lo demás; ha sido extraordinaria en todo lo demás, y quisiéramos que también fuera extraordinaria en el hecho de que no se disparara más un tiro aquí; y creo que se logrará, creo que la Revolución triunfará sin que se dispare más un tiro, ¿saben por qué? Porque es realmente admirable el grado de conciencia que se ha desarrollado en el país, el civismo de este pueblo, la disciplina de este pueblo, el espíritu de este pueblo; realmente, me siento orgulloso de todo el pueblo, tengo una fe extraordinaria en el pueblo de Cuba (APLAUSOS). Vale la pena sacrificarse por nuestro pueblo.

Hoy tuve el gusto de dar un ejemplo delante de toda la prensa: estaba la multitud delante del Palacio Presidencial, y me decían que hacía falta 1 000 hombres para salir de allí; entonces, me paré y le pedí al pueblo que hiciera dos filas, que no hacía falta ningún hombre, que yo solo iba a ir allí, y en pocos minutos el pueblo hizo sus dos filas, y pasamos por allí, sin problemas de ninguna clase. Ese es el pueblo de Cuba, y esa prueba se dio delante de todos los periodistas (APLAUSOS).

Desde ahora, ya se acabaron los agasajos y las ovaciones; desde ahora, para nosotros: a trabajar, mañana será un día igual que otro cualquiera, y todos los demás igual, y nos acostumbraremos a la libertad. Ahora estamos contentos porque hacía mucho tiempo que no éramos libres, pero dentro de una semana nos preocuparán otras cosas: si tenemos dinero para pagar el alquiler, si la luz eléctrica, si la comida, que esos son los problemas que de verdad tiene que resolver el Gobierno Revolucionario, el millón de problemas que tiene el pueblo de Cuba, y que para eso tiene un consejo de ministros de hombres jóvenes que yo sé que están poseídos de un entusiasmo, que tengo la seguridad de que van a cambiar a la República, tengo la seguridad (APLAUSOS PROLONGADOS). Además porque hay un Presidente que está seguro en el poder, que no lo amenaza ningún peligro, porque los peligros de que yo hablaba, no eran los peligros de que el régimen sufriera algún peligro de ser derrocado, son a mil leguas de distancia de eso; yo hablaba del peligro de que se derramara una sola gota de sangre más. Pero el Presidente de la República está consolidado, reconocido ya por todas las naciones —no todas, pero rápidamente lo están reconociendo todas las naciones del mundo—, y cuenta con el respaldo del pueblo y con el respaldo de nosotros, con el respaldo de las fuerzas revolucionarias; y respaldo verdadero, y respaldo sin condiciones, respaldo sin pedir ni reclamar nada, porque aquí hemos luchado por los fueros del poder civil, y lo vamos a demostrar, que para nosotros los principios están por encima de toda otra consideración y que no luchamos por ambiciones.

Creo que hemos demostrado suficientemente haber luchado sin ambiciones. Creo que ningún cubano albergue sobre ello la menor duda.

Así que ahora todos tenemos que trabajar mucho. Yo, por mi parte, estoy dispuesto a hacer todo lo más que se pueda en beneficio del país, como sé que están todos mis compañeros, como sé que está el Presidente de la República y como sé que están todos los ministros, que no van a descansar. Y yo les aseguro que si hoy sale uno de Cuba y regresa dentro de dos años, no va a conocer esta República.

Veo un extraordinario espíritu de colaboración en todo el pueblo, veo a la prensa, a los periodistas, a todos los sectores del país, deseosos de ayudar, y eso es lo que hace falta. Y es que el pueblo de Cuba ha aprendido mucho, y en estos siete años ha aprendido por setenta. Se dijo que el golpe de Estado había sido un retraso de veinticinco años; si fue así —y aquello era de verdad un retraso de veinticinco años—, ahora hemos dado un avance de cincuenta. La República está desconocida: nada de politiquería, nada de vicio, nada de juego, nada de robo. Hemos empezado hace unos días, y ya está casi desconocida la República.

Ahora nos queda un trabajo grande por hacer. Todos los problemas relacionados con las fuerzas armadas, son problemas que estarán relacionados con nuestras futuras actividades, pero, además, siempre haremos todo lo que esté al alcance de nuestras manos por todo el pueblo, porque yo no soy militar profesional, ni de carrera, ni mucho menos; yo estaré aquí el tiempo mínimo, y cuando termine aquí voy a hacer otras cosas porque, sinceramente, yo no voy a hacer falta aquí en esto (EXCLAMACIONES). Me refiero a que no voy a hacer falta dentro de las actividades de tipo militar, y que tengo otras ilusiones, de otras clases. Y eso mismo, entre otras cosas: el día que quiera tirar tiros, pelear, cimentar una inquietud, hay mucho campo aquí donde hacer las cosas (APLAUSOS).

(EXCLAMACIONES DE: “¡Hay que fomentar fuentes de trabajo!”) Si no resolvemos todos esos problemas, esta no sería una revolución, compañeros, porque creo que el problema fundamental de la República en estos momentos, y lo que dentro de poco estará necesitando el pueblo, cuando pase la alegría del triunfo, es trabajo, la manera de ganarse la vida decorosamente (APLAUSOS).

Pero no es eso solo, compañeros; hay mil cosas más de las cuales yo he estado hablando todos estos días, que imagino que ustedes, el que más y el que menos, habrá escuchado por la radio y por la prensa, y además, porque no vamos a agotar todos los temas en una sola noche.

Vamos a quedarnos pensando en estos problemas de los que les he hablado hoy, y vamos a concluir la larga jornada —que aunque yo no estoy cansado, sé que ustedes tienen que regresar a las casas y están lejos. (EXCLAMACIONES DE: “¡No importa!”, “¡Sigue!”)

Yo tenía el compromiso de ir al programa “Ante la Prensa” esta noche a las 10:30 o a la hora que fuera, y ya es la 1:30 (EXCLAMACIONES DE: “¡Mañana!”) Bueno, lo dejaré para mañana.

Ustedes tendrán oportunidad de escuchar por la prensa, por la radio y por todos los medios posibles, a los ministros.

Todos los amigos míos de tanto tiempo, de dondequiera han venido: de la escuela, del barrio. Casi estoy por decirles que conozco ya a todos los cubanos...

Y decía que tendrán oportunidad de oír a los ministros, cada uno de los cuales tiene sus planes y expondrán su programa; y cada uno de los hombres que está en el consejo de ministros está grandemente compenetrado con todos los demás elementos revolucionarios.

El Presidente de la República, con el derecho que le corresponde —porque se eligió sin condiciones—, ha elegido una mayoría de ministros del Movimiento 26 de Julio. Tenía su derecho, y al pedir nuestra colaboración, la ha tenido plenamente, y nos responsabilizamos con ese Gobierno Revolucionario.

Lo que yo he dicho en otra parte: nadie vaya a creer que las cosas se van a resolver de la noche a la mañana. La guerra no se ganó en un día, ni en dos, ni en tres, y hubo que luchar duro; la Revolución tampoco se ganará en un día, ni se hará todo lo que se va a hacer en un día. Además, le he dicho al pueblo en otros actos que no se vayan a creer que esos ministros son unos sabios —empiezo por decirles que ninguno ha sido ministro antes, o casi ninguno. Así que nadie sabe ser ministro, eso es una cosa nueva para ellos; lo que están es llenos de buenas intenciones. Y yo digo en esto, igual que digo de los comandantes rebeldes: miren, el comandante Camilo Cienfuegos no sabía de guerra, ni de manejar un arma, absolutamente nada. El Che no sabía nada; cuando conocí al Che en México se dedicaba a disecar conejos y hacer investigaciones médicas. Raúl tampoco sabía nada; Efigenio Ameijeiras tampoco sabía nada; y al principio no sabían nada de guerra, y al final se les podía decir, como les dije: “Comandante, avance sobre Columbia, y tómela”; “Comandante, avance sobre La Cabaña, y tómela”; “Avance sobre Santiago, y tómelo”, y yo sabía que lo tomaban... (APLAUSOS PROLONGADOS). ¿Por qué? Porque habían aprendido.

Es posible que los ministros ahora no tengan grandes aciertos, pero estoy seguro de que dentro de unos meses van a saber resolver todos los problemas que les presente el pueblo, porque tienen lo más importante: el deseo de acertar y de ayudar al pueblo; y, sobre todo, estoy seguro de que ni uno solo, jamás, cometerá una de las faltas clásicas de los ministros. ¿Ustedes saben cuál es, no? (EXCLAMACIONES DE: “¡Robar!”, “¡Robar!”) ¡Ah!, ¿cómo lo saben?

Pues, sobre todo, eso: la moral, la honradez de esos compañeros. No serán sabios, porque aquí nadie es sabio, pero sí les aseguro que hay honrados de sobra, que es lo que se está pidiendo. ¿No es lo que ha estado pidiendo el pueblo siempre, un gobierno honrado? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Entonces, vamos a darles un voto de confianza, vamos a dárselo, vamos a esperar (EXCLAMACIONES). Sí, son del “26” la mayoría, pero si no sirven, después vendrán los del 27, o los del 28. Ya sabemos que hay mucha gente capacitada en Cuba, pero todos no pueden ser ministros. ¿O es que acaso el “26 de Julio” no tiene derecho a hacer un ensayo de gobernar la República? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”).

Así que eso es todo por hoy. Realmente, nada más me falta algo... Si supieran, que cuando me reúno con el pueblo se me quita el sueño, el hambre; todo se me quita. ¿A ustedes también se les quita el sueño, verdad? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!)

Lo importante, o lo que me hace falta por decirles, es que yo creo que los actos del pueblo de La Habana hoy, las concentraciones multitudinarias de hoy, esa muchedumbre de kilómetros de largo —porque esto ha sido asombroso, ustedes lo vieron; saldrá en las películas, en las fotografías—, yo creo que, sinceramente, ha sido una exageración del pueblo, porque es mucho más de lo que nosotros merecemos (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”).

Sé, además, que nunca más en nuestras vidas volveremos a presenciar una muchedumbre semejante, excepto en otra ocasión —en que estoy seguro de que se van a volver a reunir las muchedumbres—, y es el día en que muramos, porque nosotros, cuando nos tengan que llevar a la tumba, ese día, se volverá a reunir tanta gente como hoy, porque nosotros ¡jamás defraudaremos a nuestro pueblo!

(OVACION.)

18Brumaire
Miembro Moderado

Cantidad de mensajes : 61
Valoración de Comentarios : 8
Puntos : 8
Fecha de inscripción : 11/12/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por 18Brumaire el Miér Mar 14, 2007 2:26 am

Hay una parte que es verdad. El ultimo parrafo donde dice que el día que muera volvera a reunirse semajante muchedumbre a celebrar su muerte.

18Brumaire
Miembro Moderado

Cantidad de mensajes : 61
Valoración de Comentarios : 8
Puntos : 8
Fecha de inscripción : 11/12/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por PLACETA el Sáb Mar 17, 2007 6:50 pm

DESPUES DE LEER ESTO SOLO ME QUEDA PENSAR COMO FUE TAN INGENUO NUESTRO PUEBLO, SI ERA COSA DE LEER ENTRE LINEAS, GLORIA A TODOS LOS QUE VIERON LA VERDAD

PLACETA
VIP

Cantidad de mensajes : 5781
Edad : 57
Valoración de Comentarios : 1111
Puntos : 3420
Fecha de inscripción : 07/01/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por Juan Per el Mar Mar 27, 2007 5:56 pm

@PLACETA escribió:DESPUES DE LEER ESTO SOLO ME QUEDA PENSAR COMO FUE TAN INGENUO NUESTRO PUEBLO, SI ERA COSA DE LEER ENTRE LINEAS, GLORIA A TODOS LOS QUE VIERON LA VERDAD

Juan Per
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por Ricardo_333 el Miér Mar 28, 2007 10:47 am

Es el descaro y la sinverguenzura en persona. Debieramos dedicar un tema que diga : TODAS LAS MENTIRAS DE CASTRO debemos de irlas enumerando asi como hemos hecho con los apodos para que vean cuantas son . Realmente debe tener el record guiness en el tema el Mayor mentiroso del Mundo.Deberiamos agrupar todas estas mentiras y enviarlas al concurso ese, para proponerlo y tal ves de algun resultado.
Impostor de impostores
Nos engaño por muchos años pero se acabo.
Saludos
Ricardo

Ricardo_333
VIP

Cantidad de mensajes : 2776
Edad : 49
Localización : Donde menos se imaginan mis enemigos y donde saben los amigos
Valoración de Comentarios : 235
Puntos : 210
Fecha de inscripción : 04/02/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por El tuerto el Miér Mar 28, 2007 7:33 pm

De verdad Hermanos,que nuestro pueblo fue muy ingenuo,pero eso tambien habla de su noblesa,y si alguna vez CUBA apoyo al desflecao este,hoy toda CUBA lo condena,y cada dia crece mas el coro que al unisono,y con una nota de desprecio acentuada,le dice:
FIDEL CASTRO RUZ,CUBA TE CONDENA,POR TRAIDOR A LA PATRIA,POR ASESINO Y POR MENTIROSO:
POR TRAIDOR A LA PATRIA:POR DESTRUIR NUESTRO BELLO PAIS,POR ROBARTELO,POR DESTRUIR NUESTRA FLORA,NUESTRA FAUNA,POR DESTRUIR NUESTROS CAMPOS,POR DESTRUIR LA GANADERIA,Y TODO LO FERTIL DE NUESTRO PAIS.
POR ASESINO:POR LA MUCHA SANGRE INOCENTE DERRAMADA[TU REVOLUCION NUNCA FUE BUENA]POR TANTAS VIDAS PERDIDAS[TRATANDO DE HUIR DE TU MONSTRUOSIDAD]POR TODOS LOS JUICIOS SIN GARANTIAS CONSTITUCIONALES,TE CONDENAMOS ADEMAS POR CADA ALMA CUBANA,QUE SE FUE DE ESTE MUNDO[en tu larguisimo gobierno]Y NO PARTIO CONVENCIDA DE QUE IRIA AL PARAISO.
POR MENTIROSO:PORQUE JAMAS CUMPLISTE CON LO QUE PROMETISTE,TU ROBOILUCION,FUE SOLO ESO,NO HAS CREADO ALGO VALIOSO,O QUE SIGNIFIQUE ORGULLO NACIONAL,HAS HECHO TODO Y MAS,QUE EN TUS DIRCUSOS PROMETISTES QUE JAMAS LO HARIAS.

TODA CUBA TE CONDENA,POR TRAIDOR A LA PATRIA,POR ASESINO Y POR MENTIROSO,Y ESTA VEZ LA HISTORIA NO TE ABSOLVERA,ESTA VEZ,LA HISTORIA,NUESTRA HISTORIA,TE CONDENA,SO DESFLECAO.

El tuerto
MIEMBRO DE HONOR SC
MIEMBRO DE HONOR SC

Cantidad de mensajes : 7114
Edad : 57
Localización : Miami
Hobbies : Cumplir la norma de aplaudir a los farsantes,..dizque anticastristas,..
Valoración de Comentarios : 2154
Puntos : 6967
Fecha de inscripción : 05/02/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por Ricardo_333 el Jue Mar 29, 2007 11:05 pm

@El tuerto escribió:De verdad Hermanos,que nuestro pueblo fue muy ingenuo,pero eso tambien habla de su noblesa,y si alguna vez CUBA apoyo al desflecao este,hoy toda CUBA lo condena,y cada dia crece mas el coro que al unisono,y con una nota de desprecio acentuada,le dice:
FIDEL CASTRO RUZ,CUBA TE CONDENA,POR TRAIDOR A LA PATRIA,POR ASESINO Y POR MENTIROSO:
POR TRAIDOR A LA PATRIA:POR DESTRUIR NUESTRO BELLO PAIS,POR ROBARTELO,POR DESTRUIR NUESTRA FLORA,NUESTRA FAUNA,POR DESTRUIR NUESTROS CAMPOS,POR DESTRUIR LA GANADERIA,Y TODO LO FERTIL DE NUESTRO PAIS.
POR ASESINO:POR LA MUCHA SANGRE INOCENTE DERRAMADA[TU REVOLUCION NUNCA FUE BUENA]POR TANTAS VIDAS PERDIDAS[TRATANDO DE HUIR DE TU MONSTRUOSIDAD]POR TODOS LOS JUICIOS SIN GARANTIAS CONSTITUCIONALES,TE CONDENAMOS ADEMAS POR CADA ALMA CUBANA,QUE SE FUE DE ESTE MUNDO[en tu larguisimo gobierno]Y NO PARTIO CONVENCIDA DE QUE IRIA AL PARAISO.
POR MENTIROSO:PORQUE JAMAS CUMPLISTE CON LO QUE PROMETISTE,TU ROBOILUCION,FUE SOLO ESO,NO HAS CREADO ALGO VALIOSO,O QUE SIGNIFIQUE ORGULLO NACIONAL,HAS HECHO TODO Y MAS,QUE EN TUS DIRCUSOS PROMETISTES QUE JAMAS LO HARIAS.

TODA CUBA TE CONDENA,POR TRAIDOR A LA PATRIA,POR ASESINO Y POR MENTIROSO,Y ESTA VEZ LA HISTORIA NO TE ABSOLVERA,ESTA VEZ,LA HISTORIA,NUESTRA HISTORIA,TE CONDENA,SO DESFLECAO.

Hermano Tuerto:
Plenamente de acuerdo contigo.
Saludos
Ricardo

Ricardo_333
VIP

Cantidad de mensajes : 2776
Edad : 49
Localización : Donde menos se imaginan mis enemigos y donde saben los amigos
Valoración de Comentarios : 235
Puntos : 210
Fecha de inscripción : 04/02/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por El tuerto el Vie Mar 30, 2007 9:17 pm

Gracias Hermano,Ricardo_333,me siento halagado con su saludo,en el mensaje anterior hable de la condena al desflecao este,porque creo que es hora ya de que empecemos a condenar a este mal hombre,de tal manera que las proximas generaciones,cuando oigan su nombre,les sepa de mal gusto,en mi humilde opinion,creo que debemos Bendecir a Cuba,en todo momento,pero a la vez,debemos Condenar a este mal hombre,mal Cubano y despreciable ser humano.Gracias.

El tuerto
MIEMBRO DE HONOR SC
MIEMBRO DE HONOR SC

Cantidad de mensajes : 7114
Edad : 57
Localización : Miami
Hobbies : Cumplir la norma de aplaudir a los farsantes,..dizque anticastristas,..
Valoración de Comentarios : 2154
Puntos : 6967
Fecha de inscripción : 05/02/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Discurso de Fidel Castro en La Habana el 8 de enero de 1959

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 11:38 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.