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De olvidos y pecados de la iglesia cubana.

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De olvidos y pecados de la iglesia cubana.

Mensaje por Invitado el Dom Jul 04, 2010 4:38 pm

DE OLVIDOS Y PECADOS DE LA IGLESIA CUBANA.
por Zoé Valdés

Les prometí que escribiría sobre la iglesia cubana, y debo decirles que desde hace años que reflexiono sobre el asunto. Al ser mi abuela materna de origen irlandés, su familia y ella misma eran sumamente católicas, y aunque en Cuba abrazaron otras creencias –no tan católicas, pero igual de fanáticas con la fe y tomadas y referenciadas como religiones por el pueblo-, consideraban que una familia debía tener un templo que representara su espiritualidad religiosa, dios, y todo lo demás que conlleva ser bastante beato.
Durante los años de mi infancia y de mi adolescencia asistí a las iglesias de La Merced y a la del Espíritu Santo, hice el catecismo, la comunión y la confirmación con el padre y poeta Ángel Gaztelu, al que luego conocería como uno de los integrantes del grupo de intelectuales y artistas: Orígenes, encabezado por José Lezama Lima. Pero para mí, primero fue el cura de la iglesia.
No puedo decir que la fe religiosa de mi abuela me haya servido de mucho en la escuela, más bien me causó problemas serios. Cuando a los siete años, edad en la que me preparaba para mi primera comunión, edad también en la que lo “inician” –esa era la palabra utilizada en mis tiempos, no sé si se sigue usando igual- a uno, niño cubano, como pionero comunista, tuve que prepararme también para devenir pionero comunista, de manera obligada casi, iniciarme, repito, como en una secta; lo primero, o sea, mi asiduidad a la iglesia católica chocó tremendamente a los profesores de la escuela. Días antes, mi abuela y yo habíamos asistido a una de los horrores más siniestros del castrismo: en la iglesia de San Francisco de Asís se habían congregado, no una enorme cantidad de fieles, sino una multitudinaria aglomeración de revolucionarios, de fidelistas, para gritar: “¡Paredón, paredón!” contra un anticastrista refugiado en la iglesia y contra el padre Fray Miguel Ángel Laredo y contra otros curas. La persecución de los curas y de las monjas había comenzado, y la iglesia era considerada nido de enemigos, al refugiar a un “contrarrevolucionario” bajo su techo. De este modo, aquellos niños cuyas familias marcaban demasiado su asistencia a la casa de dios, sabían que contra ellos se avecinaba el Armagedón en las aulas de los sectarios comunistas. Así fue.
A la hora de que me enlazaran al cuello la corbata azul y blanca (en mi época lucía esos colores, después la tiñeron de rojo), en plena formación y en pleno acto revolucionario, una de las maestras, quizás para ganarse puntos, por algo debió de haber sido, algún pasado oscuro en su expediente que ella se empeñaba en borrar, nos denunció, a mí, a tres hermanas, y a un niño cuya familia y él mismo eran Testigos de Jehová. Nosotros íbamos a la iglesia, por tanto éramos católicas, y no podíamos de ninguna manera recibir la pañoleta de pionero comunista y mucho menos deshonrar la organización.
Por suerte o por desgracia para mí, el director de la escuela decidió tomarme como ejemplo, y quizás para demostrar que un férreo comunista como él podía también ser piadoso, con actitud magnánima se aproximó a mí y me preguntó:
-¿De quién quieres ser hija, de Dios o de Fidel?
Los padres y familiares de los alumnos habían sido invitados a tan glorioso evento. Mi madre se había negado a asistir y mi padre no vivía con nosotras. Estaba mi abuela, que me clavó sus ojos azules, con toda la dureza que se espera de una irlandesa de humor imposible. Después de la pregunta del director, Jesús Escandell Rey, un comunista muy conocido por su amistad con Julio Antonio Mella, se hizo un silencio sepulcral, o de refectorio. Miré nuevamente a mi abuela, que me helaba con su mirada; sólo hubo un gesto de su parte, esencial para comprender lo que viviríamos más tarde: la doble moral, el doble lenguaje. Mi abuela, que casi siempre llevaba los puños apretados, liberó dos dedos, el índice y el del medio. Yo entendí o creí entender rápidamente…
-De los dos –respondí en un hilillo de voz.
Escandell Rey se agachó todavía más, de modo que mi boca quedara a la altura de su enorme oreja bordeada de pelos largos y canosos, repetí:
-De los dos.
-Ha dicho de los dos –confirmó él-, pero yo oí solamente que quieres ser hija de Fidel.
Y me colgaron la pañoleta blanquiazul. Pocos minutos más tarde, en la calle ya, mi abuela rabiaba de ira, el signo que ella me había enviado, disimuladamente, era el signo de la victoria, ante el hecho de que no me hubieran elegido para convertirme en pionera, pero yo lo había interpretado como un número, el dos. Sin embargo, mi abuela había prefirió no interferir con uno de sus sonados escándalos para no entorpecer lo que ella llamaba mi futuro.
A partir de ese momento tuvimos que escondernos para asistir a la iglesia, entrar mirando a ambos lados para comprobar que nadie nos vigilaba. No pude contarle a nadie que en breve iría a tomar mi comunión y mucho menos invitar a nadie a la confirmación. Los alumnos que íbamos a la iglesia sólo hablábamos en la iglesia del tema, en la escuela apenas nos mirábamos, para que no sospecharan, por temor a que adivinaran nuestros pensamientos. En varias ocasiones nos apedrearon al salir del templo, o nos insultaban con improperios.
Los representantes del clero lo sabían, conocían el horror por el que estaban pasando los católicos en Cuba. La religión católica se convirtió en delito, altamente penado. Muchos religiosos fueron a dar con sus huesos a las cárceles por el mero hecho de profesar su religión y de no esconderla. ¿Cómo podemos olvidar los horrores que cometió el castrismo con los cristianos? ¿Cómo puede olvidarlo la iglesia?
La iglesia todo lo perdona, ya lo sé. Por eso la abandoné, al menos abandoné la iglesia cubana, aún cuando apreciaba enormemente entrar en sus templos, detenerme ante una obra religiosa de un pintor desconocido; pero ya no fue igual. Decidí seguir siendo cristiana, sin intermediarios entre Dios y yo. La actitud de la iglesia frente a lo que tuvimos que soportar los católicos cubanos me asqueó para toda la vida.
En los primeros tiempos los curas resistieron, luego la mayoría se fueron de la isla, al no poder resistir el acoso. ¿Dijo algo el Vaticano ante semejante hostigamiento y crimen, se pronunció al respecto? No recuerdo, si lo dijo, fue también en un hilillo de voz, como mismo yo me pronuncié aquella mentira, que deseaba ser hija de Dios y de Fidel.
El silencio del clero cubano todos estos años de castrismo, más de cincuenta años, ha sido vergonzoso. El colmo fue en la época de la embajada del Perú y de Mariel. En las calles se golpeaba, se arrastraba, y hasta un crimen hubo, y la iglesia continuaba callada. Según me cuentan una mujer fue acribillada a huevos y a pedradas en el portón de una iglesia de Centro Habana, y nadie le abrió la puerta para que pudiera refugiarse en el interior. Pero mucho antes, ¿qué hizo la iglesia contra la persecución de escritores, de artistas, durante el Quinquenio Gris, que duró muchísimo más que un quinquenio. Nada.
¿Qué hizo cuando las turbas obligaron a una mujer a tragarse sus poemas mientras la golpeaban, qué hizo mientras golpeaban a tantos disidentes en las calles, mientras expulsaban a los estudiantes de las universidades y a los trabajadores de sus trabajos por gusanos? Nada.
¿Qué hizo la iglesia cubana cuando los Castro le impusieron a personajes de la Teología de la Liberación por medio de las revoluciones y del terrorismo, en el momento en que a Fidel Castro le dio la gana de volver nuevamente a comulgar con el cristianismo y con el catolicismo, a su manera? Silencio absoluto. La iglesia bajó la cabeza y siguió a su pasito, a su marchita, que ha sido la del callar y no reconocer que cuando numerosos militantes se hicieron religiosos por conveniencia, a partir de los años 80, desde hacía años, décadas, los verdaderos católicos habían tenido que afrontar ataques virulentos de esos mismos que ellos ahora debían frecuentar durante las misas, y abrazarse a la hora del mea culpa con aquellos que les tiraron seborucos, que los señalaron con el dedo, que los encarcelaron, y que les enviaron a sus familiares al exilio. La iglesia hizo mutis, ni un responso, nada. Salvo unos contados curas españoles que han protestado públicamente durante sus misas, y que en consecuencia fueron devueltos a sus países y reemplazados por otros en menos de lo que canta un gallo.
Fui testigo de una de esos actos de rebeldía de un cura, en la iglesia del Sagrado Corazón, en el Vedado, durante la misa, el padre Anselmo (jamás olvidaré su nombre) intentó, con palabras exactas y llamando al pan pan y al vino vino, concientizar a los creyentes de que debíamos ser dueños al fin de nuestras vidas, y por ahí para allá siguió metiendo tremenda muela por la libertad y los derechos humanos. Yo estaba allí para al bautizo de mi hija, nos habíamos reunido allí por esa razón, y de pronto empezamos a mirarnos unos a otros, y dirigíamos la vista constantemente hacia la puerta, temiendo que entraran los segurosos y que el bautizo terminara como la fiesta del Guatao. Por esa vez no sucedió, pero el padre Anselmo, como tantos otros, poco tiempo después tuvo que recoger los cheles y partir, creo que hubo alguna escueta nota en Granma, donde le reprochaban no haberse comportado como un cura y de haberlo hecho como un contrarrevolucionario.
Los ejemplos de olvidos de la iglesia católica cubana en relación a la defensa que debió asumir de sus fieles, y no sólo de sus creyentes, también de cualquier ser humano, sobran.
Durante la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, la gente esperaba que sucedieran acontecimientos decisivos para que se terminara el castrismo. Incluso, los que recibieron con tanto fervor al Papa, recibían al Wojtila polaco cuya presencia había sido fundamental para la extinción del comunismo en Polonia, no fue así. ¿Por qué? Porque pienso que el mismo Papa esperaba más de los representantes de la iglesia en Cuba, esperaba que le contaran lo que realmente había sucedido en ese país durante todos esos años de persecución castrista. Según me dijeron en aquel momento, corresponsales extranjeros, el informe que pasó al Vaticano fue más bien que eso ya era agua pasada, y que Fidel Castro quería volver a la religión, lo había hecho desde su célebre entrevista con Frei Betto. Entonces para la iglesia y el Vaticano contó más la publicidad favorable que podía hacerle Castro a la iglesia, que los cientos de miles de creyentes que esperaban el apoyo de la iglesia y del Vaticano, apoyo que se transformó en colaboración absoluta con el régimen y abandono total del pueblo. Ahí están los pecados de la iglesia cubana, sus frecuentes “olvidos” constituyen sus pecados.
Debo señalar que solo un padre, el arzobispo de Santiago de Cuba, Meurice, sacó la cara por el pueblo cubano. Al momento se le llamó a contar, de ambas partes, gobierno e iglesia, y desapareció súbitamente del ámbito eclesiástico cubano.
Inclusive, el famoso discurso del Papa que tanto ha sido citado en prueba de que el Santo Padre había expresado lo conveniente, resultó a mi juicio, vacuo, sobre todo cuando detrás de eso arremetió contra la mujer cubana y el aborto. ¿Fue culpa de la mujer cubana o del régimen cubano que en Cuba las adolescentes abortaran como si se tomaran un vaso de agua? Wojtila sabía bien que en los regímenes totalitarios no se puede acusar al ahorcado o a la soga, hay que apuntar al verdadero culpable. No lo hizo. No dio el tiro de gracia que esperábamos, al contrario, su visita fue un reconocimiento del régimen, un espaldarazo, justo el que necesitaba Castro en un momento en que si alguien soplaba toda la maquinaria del castrismo se derrumbaba de un viaje, igual que un caballo de cartón tabla.
De aquella visita, a esta otra de Dominique Mamberti, no ha habido nada excepcional. La iglesia castrista, perdón, católica, siempre ha hecho los deberes, y muy bien hechos, los que le ha impuesto el castrismo. Que el cardenal Jaime Ortega y Alamino se haya involucrado en las negociaciones ente Barack Obama y Raúl Castro rebaja enormemente el papel de la iglesia a la de correveidile de una dictadura. Su pecado ha sido el de abandonar a Orlando Zapata Tamayo, a su madre, Reina Luisa Tamayo Danger, a su familia en Banes, a los creyentes de las provincias, a los presos políticos. Su pecado es el de utilizar a las Damas de Blanco y su dolor para su conveniencia, negociar para favorecer la imagen del castrismo, en lugar de exigir de inmediato la liberación de todos los presos políticos y el fin de la represión. Su pecado es el de no asumir que un representante de Dios en la tierra, no es más que un representante del hombre en el cielo; allí donde se supone que todos seamos iguales. Que ya por ahí… ustedes me dirán.
Zoé Valdés.

Lo mas cochino e inmoral que puede ser alguien hoy día es,SER CASTRISTA Y/O CATOLICO

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Re: De olvidos y pecados de la iglesia cubana.

Mensaje por Xochimilco el Vie Jul 23, 2010 3:59 pm

Esto sin ofender a nadie,pues nada escribire sin que no tenga apoyo en la historia,y si tiene apoyo en la historia,y alguien lo contradice,es porque es una persona que no quiere ver,o no puede ver la verdad...Los indios cubanos y americanos vivian en paz hasta que el gobierno catolico de españa,apoyo las conquistas,y la intromision de la iglesia catolica en cuba..Empecemos por mencionaar que con la llegada de los colonizadores y la religion catolica a cuba,cuba fue saqueada y asesinado todos los indios,lo mismo militarmnte que por la hoguera de la supuesta santa iglesia catolica,robaron todo,saquearon,todo,destruyeron una cultura milenaria,colonizaron a cuba,y la iglesia apoyo todo tipo de dictadura y tirania del gobierno español en cuba.Cuba fue propiedad de españa por siglos,donde cometio españa todo tipo de maldades,torturas,fusilamientos,ejecuciones por garrote,destierros,lo mismo que ha hecho fidel castro con cuba,lo que con la diferencia que españa lo hizo por siglos...Luego de dos guerras sangrientas,los cubanos llegaron a quitarse el oprobio de españa de encima,y nacio la republica un 20 de mayo de 1902,y en apenas 102 años de existencia cuya republica ha tenido una historia llena de dictaduras,corrupcion y de todo lo indigno,y para mas desgracia,de esos 102 años,casi 52 pertenecen a fidel,por lo cual esa corta historia de la verdadera republica esta plagada de fracasos politicos,los cubanos no saben gobernar ni elegir,para nuestra desgracia,al grado que en cuba hubieron varios gobiernos que duraron menos de 24 horas,dos dictaduras de batista,que se robaron 12 años de los 102 que tiene de existenci,mas los 52 de fidel,son 64...Ahora España continua siendo el vedugo de Cuba,pues gracias a sus intereses economico,apoyan al tirano,pues temen perder todas sus inversiones en Cuba,por lo cual,españa fue el verdugo de cuba y lo sigue siendo,pues media cada ves que puede,para alargar la existencia de un tirano,y en cuanto a la iglesia lo unico que ha sabido hacer en Cuba,ha sido dar el ultimo adios a los fusilados en Cuba,y ya hoy ni eso,pues la iglesia no tien moral para reclamar nada a fidel,pues fidel no ha derramado ni la centesima parte de sangre,que la iglesia ha derramado en 2000 años de trayectoria,y las torturas de la iglesia con su mal llamada santa inquisicion,son en comparacion con las de fidel,pequeñas.A la iglesia solo le importa no perder el terreno que tiene en Cuba,pues en la historia esta demostrado que la iglesia siempre ha bailado la musica de los verdugos de Cuba,y que no tiene moral alguna para decirle asesino a fidel,pues la iglesia deja en pañales a fidel cuando se trata de atrocidades contra la humanidad.La iglesia es oportunista,y descarada,pues mas clara no pudo haber sido lo mismo que moratino el enviado de españa,al decir que nada se iba a negociar con la oposicion,solo con el gobierno de Cuba.La iglesia aprovecha los meritos que han ganado a un elevadisimo precio los opozitores,para quitarselos y anotarselos ellos,y asi seguir postergando a fidel en el poder,a la iglesia solo le interesa deshonestamente robar los meritos de quienen han pagado aun con sus vidas y darle mas tiempo a fidel,atentamnte Xochimilco...

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Re: De olvidos y pecados de la iglesia cubana.

Mensaje por Invitado el Vie Jul 23, 2010 4:44 pm

Esta contrarobolucionaria afincada en París, no sabe que el problema de la iglesia católica en Cuba, lo hemos tenido siempre controlado. Al principio de la robolusión nosotros sabíamos perfectamente las "debilidades" del Cardenal Arteaga. Ciertamente es que lo dejamos morir sobre una cama flower dentro de la embajada argentina, pero también es justo consignar, que lo salvamos también de las golpizas de cierto galán.
Después, a todos los curas y monjas que nos eran molestos, los montamos en un barco rumbo a España con billete solo de ida.
Cuando en el año 92 la Conferencia Episcopal sacó la Encíclica "El Amor Todo Lo Puede", tuvimos que tomar ciertas medidas. Me llegó a mi buró un expediente que seguiamos desde mediados de los 60 en un campamento de la UMAP hasta la actualidad. En la tapa del mismo se podía leer: JAIME LUCAS ORTEGA Y ALAMINO. Allí habian ciertos detalles que la prensa rosa en Europa estaban deseosos de publicar, cosas que ni Il Observatori Romano hubiera rebatido.
Así invitamos al Papa y buen susto me dió ese viejo cabrón con lo de las escuchas. Bueno, le concedí el feriado del 25 de diciembre.
Pero el susto mayor me lo pegó el Moseñor Eunice en Santiago de Cuba durante la eucaristía en la plaza Antonio Maceo. Raul no sabía donde meterse. Estuvo a punto de sacar al Papa y mandar a bombardear el púlpito con ese sacerdote díscolo y obeso diciendo las cosas que dijo.
Ya hoy está todo controlado en su totalidad. De gran ayuda ha sido el Monseñor Carlos Manuel De Céspedes, Vicario del arzobispado de La Habana.

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Re: De olvidos y pecados de la iglesia cubana.

Mensaje por Gandalf el Vie Jul 23, 2010 5:35 pm

No soy militante Catolico ni tampoco castrista; hace muchisimo tiempo y por propio convencimiento me aleje de ambas categorias.
Una por su poca combatividad y componenda con el dictador y la otra por la forma brutal de opresion a mi amada Patria. La Virgen de la Caridad es de los cubanos no de la Iglesia y F. Castro no es Jose Marti. Cuba es de todos los cubanos y hasta que no sea lo que siempre fue seguire combatiendo a la dictadura. Si alguien piensa que soy extremista de derecha digo si lo soy y que !

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Re: De olvidos y pecados de la iglesia cubana.

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