Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 18 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 18 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

Los últimos días de Zapata Tamayo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Los últimos días de Zapata Tamayo

Mensaje por LoriG el Mar Abr 06, 2010 5:28 pm

Los últimos días de Zapata Tamayo

(Martí Noticias, Pablo Alfonso)-Desde el Hospital Nacional de Reclusos de la prisión Combinado del Este en La Habana donde se encuentra internado, el preso político Normando Hernández ha escrito el primer testimonio pormenorizado sobre las circunstancias que rodearon la muerte del preso de conciencia cubano, Orlando Zapata Tamayo, el pasado 23 de febrero, tras 83 días en huelga de hambre.

Con el título de Los últimos días de Zapata Tamayo, Hernández describe los primeros momentos de incertidumbre e intrigas que vivieron los presos recluidos en el hospital penal, el 16 de febrero con la llegada de "el misterioso preso que trajeron alrededor de las cero horas bajo un fuerte operativo de la policía política y al cual, salvo poquitísimas excepciones de los trabajadores del HNR, han visto".
Hernández relata cómo en medio del ir y venir de médicos militares, agentes de la policía política, enfermeros y de reclusos, se pudo conocer la identidad del misterioso recluso, trasladado desde Camagüey, en huelga de hambre y con numerosas lesiones en su cuerpo.
"Es 18 de febrero y comienza a filtrarse lo que tan oculto quieren mantener los militares de la policía política. El preso de conciencia en verdad está grave, se está muriendo. Su nombre: Orlando Zapata Tamayo. Contando el martes 16, han pasado cuatro días de que Zapata llegara al HNR", relata.
A las 9 PM del 22 de febrero, el episodio final; que concluye con una "muerte evitable", como la calificó días después el Parlamento Europeo.
"Zapata es trasladado al hospital hermanos Amejeiras. Lo sacan de la sala de Terapia Intensiva del HNR acostado en una camilla. Lleva un suero puesto, tiene vendas que cubren todo su rostro y que solo dejan ver los agrietados labios que rodean un tubo plástico que tiene introducido por la boca. No da signos de vida y su cuerpo, consumido por 82 días en huelga de hambre, va tapado con una sábana blanca hasta el cuello".
Normando Hernández, es un preso del Grupo de los 75, condenado a 25 años de prisión. Su relato tiene el valor testimonial de quien compartió con Zapata" el interior de las blancas estructuras de hormigón que como gigantes sepulturas almacenan a miles de muertos vivos de la prisión del Combinado del Este".

LoriG
Soporte Tecnico

Cantidad de mensajes : 1660
Edad : 46
Localización : Miami
Valoración de Comentarios : 229
Puntos : 1900
Fecha de inscripción : 13/01/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los últimos días de Zapata Tamayo

Mensaje por LoriG el Mar Abr 06, 2010 5:32 pm

Los últimos días de Orlando Zapata Tamayo

Enviado por ei en Abril 5, 2010 – 14:54 pm
Publicado en el blog de Emilio Ichikawa

La brisa de la mañana es fría. Los rayos del sol se empecinan –inútilmente- en calentar el interior de las blancas estructuras de hormigón que como gigantes sepulturas almacenan a miles de muertos vivos de la prisión del Combinado del Este.

La noticia corre como reguero de pólvora. Los guardias, los presos, los doctores y doctoras, las enfermeras y enfermeros y el personal civil del Hospital Nacional de Reclusos (HNR) comentan sobre el misterioso preso que trajeron alrededor de las cero horas bajo un fuerte operativo de la policía política y al cual, salvo poquitísimas excepciones de los trabajadores del HNR, han visto.

Nadie sabe decir como se llama el recluso. Si es blanco o negro, joven o viejo. El misterio se presta para la especulación: “Es un preso político de Camagüey al que los guardias dieron una paliza y está grave”, dicen unos. Otros afirman: “Es un preso político que se está muriendo y lo trajeron de Camagüey para que muera en la Habana” La mayoría asegura: “Es un preso político que trasladaron desde Camagüey porque lleva como ochenta días en huelga de hambre y se está muriendo” Todos coinciden: “Es un preso político, lo trajeron de Camagüey y está grave”. Los militares de la Seguridad del Estado guardan silencio.

Es martes 16 de febrero de 2010. El misterioso prisionero respira con dificultad. Las flemas lo ahogan, lo asfixian. El guardia corre, está asustado. Intercepta a un recluso en la entrada de la sala de Terapia Intensiva y jadeando, con el rostro lívido le dice: “¡Corre, apúrate!… ¡Busca al electricista!… ¡Que venga rápido! ¡Es urgente!”. El extractor no funciona. Supuestamente tiene problemas de electricidad.

Los doctores logran estabilizar a quien agoniza.
Avanza el día y la presencia de oficiales de la Seguridad del Estado, vestidos de civil, aumenta. El terror que irradian las figuras de estos autómatas se adueña de tirios y troyanos. Pocos quieren hablar del recién llegado. Los que hablan lo hacen en susurro y vigilando que nadie los escuche.

En horas de la tarde la tensión se incrementa. El HNR está tomado, literalmente, por miembros de la Contra Inteligencia de la Seguridad del Estado.

Oficiales del Ministerio del Interior (MININT) tiran un cable telefónico por la azotea del hospital e instalan un puesto de mando en el cubículo 2 de la sala de Terapia Intensiva, a la cual no dejan entrar ni a los guardias de la institución médica. Monitorean todo lo que ocurre en el cubículo 3 donde muere, lentamente, un prisionero de conciencia.

Pasan uno, dos días. Es 18 de febrero y comienza a filtrarse lo que tan oculto quieren mantener los militares de la policía política. El preso de conciencia en verdad está grave, se está muriendo. Su nombre: Orlando Zapata Tamayo.

Contando el martes 16, han pasado cuatro días de que Zapata llegara al HNR. Desde entonces un desfile de doctores en medicina de diferentes especialidades, traídos de otras instituciones médicas, lo visitan a diario.

Zapata está conectado a equipos médicos que controlan sus signos vitales y otros que lo mantienen respirando, con vida. También lo alimentan por vía parenteral. Pero ya es tarde. El daño es irreversible. Quienes lo vieron llegar señalaron: “Este hombre ya está muerto”

El sábado 20 se conoce que a Zapata le arrancaron la vida en Camagüey. Así lo interpretaron disidentes de esta provincia cubana cuando denunciaron que a Orlando Zapata Tamayo, los guardias de la prisión de Kilo 8 le dieron una salvaje paliza y después, sin darle ninguna asistencia médica, lo escondieron en una celda de castigo, durante dieciocho días, para que nadie viera las lesiones que le provocaron. Además este tiempo lo mantuvieron sin ofrecerle agua para obligarlo a desistir de la huelga de hambre que había comenzado el 3 de diciembre de 2009, exigiendo se respetaran sus derechos de prisionero político.

Señalaron los disidentes que cuando sacaron a Zapata de la prisión y lo llevaron para el hospital Amalia Simoni, ya estaba como muerto.
Su señora madre, Reyna Luisa Tamayo, pudo constatar las lesiones que le provocaron los militares cuando lo golpearon: “Tenía hematomas en la espalda, los hombros y otras partes del cuerpo”, señaló.

El sonido al ser cerrada la puerta de un auto indica que llegó la madre de un héroe. Los presos que están ingresados en el hospital se encaraman encima de las camas, de las sillas, de las rejas… para admirar en silencio y ver subir por la escalinata del HNR a una Mariana de estos tiempos que viene vestida de blanco, con paso firme, seguro; con el corazón en el medio del pecho; henchida de valor, de ternura, de amor… para el hijo que entrega la vida por un ideal. La vemos sin derramar lágrimas porque ya se le acabaron de tanto llorar los abusos, las torturas… que ha sufrido y sufre ese héroe que salió de sus entrañas. Ya se le agotaron las lágrimas de tanto llorar por ver a su amado hijo morir lentamente durante casi siete años de injusto y cruel encierro dentro de las prisiones castristas. Reyna Luisa Tamayo, mira al frente. Nada ni nadie desvía su atención. Tiene un solo pensamiento. El pensamiento que tiene toda madre cuando ve morir, en cámara lenta, a su hijo: “Si puedo dar la vida para que él viva, con gusto la doy”.

Zapata no responde al llamado de su madrecita. Está inconsciente, tiene algodones encima de los ojos y también está un poco rígido. “Se encuentra muy grave”, aseguran los médicos a la señora Tamayo.

El domingo 21 la peregrinación de médicos al HNR continúa. La ambulancia sigue entrando a todas horas, hasta por la madrugada. Trae aparatos médicos, medicamentos y sabrá Dios cuantas cosas más en el sentido bueno y malo de la palabra. Pero es por gusto. La vida de Zapata se apaga poquito a poquito.

“El teatro que han montado los representantes del gobierno cubano es dantesco, indignante”, comentan algunos de los prisioneros del grupo de los 75, que se encuentran encarcelados en la prisión Combinado del Este y aseguran: “El gobierno de Cuba quiere dar a entender que se preocupa por la vida de Zapata. Lo que sí no va a decir nunca es que desde el 20 de marzo de 2003, está castigando, golpeando, torturando, asesinando de forma lenta y premeditada a este héroe cubano. Lo que sí no va ha decir nunca es que lo sancionaron a tres años de prisión por disentir del gobierno de los hermanos Castro y que le fueron sumando años a su condena en amañados juicios sumarísimos, sin ninguna garantía procesal, hasta llegar a 32 años de privación de libertad. Simplemente por exigir que se respeten sus derechos de prisionero de conciencia, por exigir que se respeten los derechos de todos los presos y además les den un trato digno de ser humano.

¡Que hipocresía! ¡Que bajeza! ¡Que maquiavelismo el de este gobierno que alevosamente asesina de forma lenta, con toda impunidad y luego monta una obra teatral para ocultar el asesinato!
Lunes 22; 4:30 de la tarde. Con las manos metidas en los bolsillos del pantalón, los hombros caídos, la cabeza gacha con la mirada fija en el piso y el rostro compungido se dirige hacia la sala de Terapia Intensiva, acompañado por dos doctores, el también doctor y especialista en anestesiología, mayor Mariano Izquierdo, jefe de los servicios médicos del MININT (Ministerio del Interior) en Ciudad de La Habana. Aparenta estar preocupado, triste y no es para menos. Cualquier ser humano que tenga un ápice de humanidad también lo estaría. Zapata Tamayo está llegando a su fin. Se está muriendo, hace algunas horas, entró en coma. No lo pueden ni mover pues le podría ir en ello la vida. Un riñón no le funciona.

Médicos y oficiales de la Seguridad del Estado juegan con los sentimientos de la señora. Reyna, quién destruida está por ver a su hijo morir lentamente, sin poder hacer nada a su favor. Estos militares la ilusionan, la esperanzan, le aseguran que si zapata necesita un trasplante de riñón ellos lo harán. ¡Que desvergüenza! ¡Que falta de pudor! Hace apenas unas semanas atrás torturaron a Zapata durante 432 horas sin darle agua y ahora hablan de trasplantarle un riñón.

Alrededor de las 7:00 de la noche el aparato que controla los signos vitales de Zapata da la alarma. Los médicos corren. ¡Zapata se muere! ¡Está muerto! ¡No! Dicen que logran salvarlo.

Los doctores se ven asustados, los militares también. Están todos compungidos. Pasada las 9:00 pm ocurre lo inconcebible: Zapata es trasladado al hospital hermanos Amejeiras. Lo sacan de la sala de Terapia Intensiva del HNR acostado en una camilla. Lleva un suero puesto, tiene vendas que cubren todo su rostro y que solo dejan ver los agrietados labios que rodean un tubo plástico que tiene introducido por la boca. No da signos de vida y su cuerpo, consumido por 82 días en huelga de hambre, va tapado con una sábana blanca hasta el cuello. “! Hay que trasladarlo con cuidado, no se puede mover!”. Dice un médico a quienes cargan la camilla.
La madrugada es fría. Las estrellas tiemblan de emoción, allá en el infinito,. Dios acoge en su paraíso a un hombre que bendijo en vida dándole el valor de los héroes, la resistencia de los mártires, el espíritu de los Dioses. Acoge a un hombre que muere por amar a la Patria que lo vio nacer, por amar al prójimo como a sí mismo. Acoge a un humilde albañil cubano de 42 años de edad y de la raza negra. Acoge a Orlando Zapata Tamayo que después de 83 días en huelgas de hambre dando una lección universal de entereza, de patriotismo, de principio, de convicción… entrega su vida-según los médicos oficialistas –a las 3 y 14 horas de la madrugada del 23 de febrero de
2010.

Hoy más que nunca usted vive Zapata. Usted no ha muerto. Los dignos cubanos y cubanas lo honran, lo glorifican y lo recuerden en nuestro Himno Nacional que dice: “Morir por la Patria es vivir”.

LoriG
Soporte Tecnico

Cantidad de mensajes : 1660
Edad : 46
Localización : Miami
Valoración de Comentarios : 229
Puntos : 1900
Fecha de inscripción : 13/01/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los últimos días de Zapata Tamayo

Mensaje por Mayra480 el Mar Abr 06, 2010 6:51 pm

Gracias Lori, la lectira de este póster me ha tocado!
Que valentía de ese hombre, de esa madre.
Que bajeza de los asesinos, que poca humanidad, que horror!
Recuerdo que esa madre lloraba y decia:
" Por que no me dejaron ir con mi hijo en la ambulancia cuando lo trasladaban de Camaguey para la Habana, mi hijito!! Iban los guardias con sus armas, le temían aun sabiendo que estaba casi muerto , y a mi me dejaron aqui tan lejos, llorando sin saber como iba a llegar a donde estaba mi hijo "
No tienen perdón, de Dios!
Saludos,
Mayra

Mayra480
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1671
Valoración de Comentarios : 349
Puntos : 2107
Fecha de inscripción : 15/11/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los últimos días de Zapata Tamayo

Mensaje por LoriG el Mar Abr 06, 2010 7:21 pm

Mayra, asi es, no hay perdon, por lo menos yo no lo siento. Que los perdonen Dios y aquellos que puedan. Yo no puedo, no puedo, no hubo nunca razon para ese trato, jamas!

Saludos,

LoriG
Soporte Tecnico

Cantidad de mensajes : 1660
Edad : 46
Localización : Miami
Valoración de Comentarios : 229
Puntos : 1900
Fecha de inscripción : 13/01/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los últimos días de Zapata Tamayo

Mensaje por Patrio el Miér Abr 07, 2010 3:06 am

Desde los primeros instantes tras conocer la muerte de Zapata, debatimos y afirmamos que el traslado al hospital Ameijeiras fue una obra de teatro, Zapata ya estaba muerto. Ahora aparece este testimonio de un preso que confirma lo que debatimos aquí en Secretos de Cuba. Esto fue un asesinato en toda regla.
Gracias, Lori,
Patrio

Patrio
VIP

Cantidad de mensajes : 3948
Valoración de Comentarios : 1734
Puntos : 5002
Fecha de inscripción : 19/11/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los últimos días de Zapata Tamayo

Mensaje por Opossum el Vie Jun 20, 2014 8:01 pm

..

Opossum
Miembro Especial

Cantidad de mensajes : 1087
Valoración de Comentarios : 1310
Puntos : 2489
Fecha de inscripción : 15/05/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los últimos días de Zapata Tamayo

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 2:03 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.