Secretos de Cuba
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.El Actor Español Guillermo Toledo recibe Apoyo en... La Jiribilla*

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.El Actor Español Guillermo Toledo recibe Apoyo en... La Jiribilla*

Mensaje por Invitado el Jue Mar 25, 2010 12:00 pm

El Actor Español Guillermo Toledo recibe Apoyo en... La Jiribilla*

Jueves, 25 de Marzo de 2010 09:13 Félix Luis Viera - Columnista -México - LNC






El actor español Guillermo Toledo –quien ha provocado recientemente un gran revuelo con sus declaraciones acerca de la condición de "delincuente" del disidente cubano Orlando Zapata Tamayo, fallecido en una huelga de hambre para protestar contra la dictadura reinante en Cuba– ha hecho pública una "Carta a quienes me han apoyado", "Cada día somos más y no nos van a parar". La carta, publicada en el semanario cultural oficialista de Cuba, La Jiribilla, muestra una larga introducción, a mi modo de ver llena de ambigüedades y de situaciones y sucesos que no se relacionan con lo esencial de la propia misiva y que, además, son elementalmente discutibles. "El 50 por ciento de la riqueza mundial seguía en manos de las cien familias más poderosas del planeta y Tony Blair, José María Aznar, George Bush, el grande y el chico, y Javier Solana disfrutaban de todos los respetos y beneficios obtenidos en pago por sus crímenes de guerra".

No sé por qué trae esto a colación el eminente actor, pero le aconsejaríamos que indague en dónde está más del 50 por ciento de las riquezas de Cuba –para darle una pista, le aconsejo que busque en las arcas de Fidel Castro y su séquito–, y si desea saber dónde se despilfarraron las riquezas que nunca llegaron al pueblo cubano, que hurgue, por ejemplo, en la historia de las baldías guerras en África promovidas por el dictador cubano, allí, además hallará los rastros de sangre de los cubanos muertos en un combate insensato.
Toledo se preocupa por la memoria histórica de España: "la Memoria Histórica del pueblo aplastado". Tal parece que se está refiriendo a Cuba. Al menos a mí me lo pareció. Le aconsejamos que se dé un viajecito a Cuba y busque en las hemerotecas y en los archivos fílmicos: la única memoria histórica que encontrará será la de un pueblo feliz por más de cincuenta años, algo así como un pueblo que se dedica sobre todo a tocar violines y guitarras en las laderas florecientes.
El ovacionado actor afirma: al juez ambiguo que, no hay que olvidarlo, ha ilegalizado partidos políticos demasiado incómodos y respaldados por parte de la población. En Cuba, señor Toledo: hay un solo partido legal, el de Fidel Castro, quien campechanamente lo ha bautizado Partido Comunista de Cuba. Una aclaración: no vaya a caer en esa ocurrencia de las personas que viven en democracia de crear un nuevo partido: iría a la cárcel.
Guillermo Toledo, en su vasta introducción, se refiere a la situación del "oficialismo" en su país cuando afirma: obligándoles a aceptar las consecuencias que tendría cualquier cuestionamiento de la versión oficial obligatoria, por un interés económico pero sobre todo ideológico basado en el miedo nervioso a que se sepa y se contagie la verdad, manipulan, simplifican y mienten abiertamente sobre todo lo que tenga que ver con Cuba y su derecho irrenunciable a la determinación frente a la apisonadora del sistema financiero demócrata-fundamentalista del capital". Al leer este párrafo siento que estoy arando en el mar, pero sigo: señor Toledo, en Cuba ni siquiera se puede replicar la versión oficial como sí puede hacerlo usted en España: en Cuba no hay dónde, todos los medios son de Fidel Castro.
"En el fondo ya lo sabía, y por eso escribo esta carta. Para mostrarme emocionado, fortalecido y conmovido al ver aquí, en estas paginas y en muchas otras de este territorio y de muchos otros, que la gente envía mensajes que demuestran que cada día somos más, que no nos van a parar y que está a punto de caérseles el montaje". Aquí le agarré una errata: omitieron usted y los chicos de La Jiribilla el acento en la esdrújula "página". Pero bueno, eso le ocurre a cualquiera. A lo que iba: no sé a quiénes se refiere Toledo cuando escribe "somos más", pero puede él estar seguro de que los castristas son cada día menos y los del otro lado cada día más. Investigue. Humm... y la gente le envía mensajes; cuánto me alegro de que usted, al contrario de los cubanos disidentes en la Isla, tengas medios para recibir mensajes.
Afirma el famoso español que ha perdido la virginidad: "Queremos libertad. En estos días de pérdida definitiva de mi virginidad, abrumado por el poder ya conocido del poder, he aprendido muchas más lenguas que el latín". Nosotros, los cubanos, también queremos libertad, por eso mueren los hombres en huelga de hambre. Lo de la virginidad ya es otra cosa.
Y tiene tribuna donde discrepar el señor: "Es importante para mí, como creo que es importante para todos, la tribuna que se me ofrece, lo que pueda pensar la gente que está leyendo esto". Los que no tenemos tribuna en el país donde nacimos, tanto los que se hallan dentro de éste como los que han tenido que emigrar, sentimos envidia de usted; una envidia sana, diríamos.
Bueno, cualquier conocedor de la realidad cubana quizás me diría que estoy replicando con perogrulladas, y tendría razón. Aun pueden recriminarme por invertir mi tiempo en rebatir posiciones que no resisten el más mínimo análisis, y también tendrían razón. Pero sucede que me ha llamado tanto la atención el candor de esta carta, o de la postura de Guillermo Toledo en la cual se incluye cierto sentimiento de víctima, que precisamente por estas razones creo que hay que objetarlo, por su bien, y por el bien de esas personas que lo apoyan. Es decir, ¿cómo dejar de decirle a un niño que el fuego quema? Sería un sacrilegio. Asimismo, otros podrían asumir que el candor que creo ver en las líneas del actor español no es más que una "táctica" y que, en resumen, hace daño a la causa libertaria del pueblo cubano. Sobre lo primero, no sé; de lo segundo estoy seguro.
Por lo demás, pido a los lectores que me disculpen por los vaivenes del estilo en esta réplica, sólo traté de adaptarme al estilo del replicado, o del estilo de quienes lo ayudaron a redactar.


Año VIII
La Habana
del 13 al 19
de MARZO
de 2010

CARTA A QUIENES ME HAN APOYADO
"Cada día somos más y no nos van a parar"
Willy Toledo • Rebelión
En esos días los marines ya andaban tomando posiciones en Haití, el pueblo afgano enterraba a sus muertos tras la última masacre cometida sin querer en nombre de su libertad y su dignidad, la mayor fosa común encontrada en América, con dos mil cadáveres descuartizados, se sellaba en Colombia con tierra nueva y censura antigua protegiendo a los responsables de cavar el agujero.
El periódico Egunkaria seguía secuestrado y sus trabajadores periodistas (que no empleados, como se lleva ahora) silenciados; un palestino miembro de Hamás fue asesinado fuera de su tierra por un grupo de sicarios en nombre de Israel con pasaportes (pasaporte físico, del otro también) de distintas democracias europeas escrupulosas defensoras de los derechos humanos.
El 50 por ciento de la riqueza mundial seguía en manos de las cien familias más poderosas del planeta y Tony Blair, José María Aznar, George Bush, el grande y el chico, y Javier Solana disfrutaban de todos los respetos y beneficios obtenidos en pago por sus crímenes de guerra.
En fin, abreviando que me voy, los banqueros seguían en la calle y los políticos que nos mienten y los jueces para la democracia que los protegen (a políticos y banqueros) andaban entretenidos en sepultar para siempre —para que no queden dudas de que nunca existió, por si acaso se repite— la Memoria Histórica; la Memoria Histórica del pueblo aplastado, claro, no la memoria histórica de esa democracia que nos dejó a modo de advertencia, impuesto por las urnas y bajo las armas, a un rey que guarda consigo las llaves que cierran el paso a la sepultura del pasado que esconde la brutal y dura verdad; y una vez en faena, aprovechan para enterrar también al juez ambiguo que, no hay que olvidarlo, ha ilegalizado partidos políticos demasiado incómodos y respaldados por parte de la población, emprendiendo en casa el equivalente patrio de la guerra global contra el terrorismo que se ha dado en llamar el "entorno de ETA", una guerra que recurre también al método de la tortura y que, dicho sea de paso, no solo este "entorno" parece sufrir.
Si se puede ir a más, siempre hay alguien que se anima. Todo discurría bajo la extraordinaria placidez descrita (que algunos recuerdan que se vivía ya desde 40 años antes de la muerte, como la vida demasiado plácida para mi gusto, del dictador), cuando un ciudadano, con más acceso a los micros de lo que sería deseable y un pensamiento compartido por millones a quienes creían totalmente silenciados y neutralizados, empieza a ocupar un espacio extrañamente no ocupado por todo lo anterior. ¿Por qué? Porque se atreve a declarar a los periodistas presentes, ante los micrófonos y las cámaras de televisión, que los señores y señoras que les pagan y que les contrataron, no hace falta decirlo, obligándoles a aceptar las consecuencias que tendría cualquier cuestionamiento de la versión oficial obligatoria, por un interés económico pero sobre todo ideológico basado en el miedo nervioso a que se sepa y se contagie la verdad, manipulan, simplifican y mienten abiertamente sobre todo lo que tenga que ver con Cuba y su derecho irrenunciable a la determinación frente a la apisonadora del sistema financiero demócrata-fundamentalista del capital; y además les comunica que, a pesar de su voluntariosa y bienintencionada pero equivocada información, la persona por la que le preguntan no es un preso político, sino que estaba en la cárcel por delitos comunes.
Cuba. ¿Qué pasa con Cuba? Algo importante y peligroso encuentran en que llegue sin la censura que ellos ejercen, y de la que acusan al gobierno cubano, el ejemplo imperfecto pero en tantas cosas válido de su Revolución. Empiezan las hostias. Esto no se puede permitir. Los medios de comunicación que utilizan las ondas y las imprentas, otorgadas a dedo las primeras a precios multimillonarios para mantener la mentira que les permitirá conservar sus privilegios abriendo y abriéndoles las puertas del poder y al poder de los bancos y los Parlamentos, deciden que ya está bien. Comienza la caza, no solo del ciudadano en cuestión, sino, para dar una lección ejemplarizante, de todo aquel que ose informarse, formarse una opinión y rebatir por fin la corriente avasalladora de la posición única de toda persona que quiera ser digna de que la consideren una persona de bien. De pertenecer, como ellos dicen, al mundo libre. Ese ciudadano soy yo, y esos que deberíais tomar nota de mi ejemplo y no volver a intentarlo jamás sois vosotras y vosotros.
Ya estuve en otras, difíciles pero gratificantes; en algunas se consiguió la victoria, en otras todavía no, estaré en más batallas, pero ésta ha sido distinta. Dicen algunos que porque me la comí solo, negaban la posibilidad de cualquier apoyo. Las primeras horas lograron convencerme de que era así. Enseguida confirmé lo que a pesar del bombardeo, método preferido en cualquiera de sus significados por todos los arriba mencionados, que éramos muchos y muchas a los que trataban de pisotear y amedrentar. En el fondo ya lo sabía, y por eso escribo esta carta. Para mostrarme emocionado, fortalecido y conmovido al ver aquí, en estas paginas y en muchas otras de este territorio y de muchos otros, que la gente envía mensajes que demuestran que cada día somos más, que no nos van a parar y que está a punto de caérseles el montaje.
De ahí sale la reacción que conocen y utilizan mejor cuando sienten que el pueblo sabe de qué van y que ya no está dispuesto a callar: la violencia. Hoy leí que España alcanza estos días el récord en número de fuerzas de seguridad, de fuerzas todas bien armadas para la represión. Sabiendo que España es uno de los países europeos con menor índice de criminalidad y que aun así es, de todos, el que tiene el mayor número de población entre rejas, algunos cumpliendo en la práctica una cadena perpetua de momento ilegal en nuestro país; esa gigantesca cantidad de "cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado", tengamos por seguro, se debe a que no tienen ninguna confianza en la seguridad del sistema. Tienen que estar preparados para lo que saben que llegará. Sigamos adelante, sin desfallecer, este absolutismo demócrata que intentan hacernos tragar, tratando de negarnos la posibilidad de masticar para que no seamos capaces de saborear diciéndonos que no hay nada más que probar —bonita rima me ha salido aquí— se lo vamos a vomitar.
Queremos libertad. En estos días de pérdida definitiva de mi virginidad, abrumado por el poder ya conocido del poder, he aprendido muchas más lenguas que el latín. Lo hice lo mejor que pude. También cuando lo hice fatal. Quizá aprendí más sobre todo cuando lo hice fatal. Sé bien que había ojos y bocas (bocotas dijo alguno) sin el altavoz que se me ofrece a mí, pendientes de escuchar lo que ellos y ellas quisieran decir; sé que en algunos momentos les decepcioné. Sabed que también me decepcioné a mí mismo, pero tengo en cuenta —tenedlo en cuenta vosotros también— que solo soy un ciudadano al que se le vino encima, como una apisonadora, lo que yo sentí como una responsabilidad para con todas las personas que sienten, como yo, que hay que responder a esta gente, que cuando nos dejan no podemos perder la rara oportunidad. Aun así, la presión y la obligación de utilizar los métodos que se me presentan para defenderme a mí y a todos los que caminamos de la mano en esta lucha por reivindicar, como dice Eric Fromm, no las leyes del hombre sino las leyes de la humanidad, me llevaron, sobre todo en una lamentable pero instructiva ocasión, a decir cosas que, puesto que no pienso, nunca debí decir. Tienen perfeccionada la máquina, que no les suele fallar, de infundir mediante la calumnia, la avalancha sin dar tiempo a respirar, sin escrúpulos, el mensaje falso de nuestra presunta soledad, el miedo que están seguros nos va a paralizar.
Yo, que ya he tomado nota, estaré en adelante más atento. Es importante para mí, como creo que es importante para todos, la tribuna que se me ofrece, lo que pueda pensar la gente que está leyendo esto. Estoy ahí, con toda esta gente, como uno más. Tengo el altavoz, hasta nueva orden que temo y sé que pronto llegará como muchos ya han comprobado en sus carnes, y hasta entonces espero saber aprovecharlo.
Gracias de nuevo a todas y todos. Gracias por pelear. Gracias a la gente que admiro y que contribuye con su trabajo y su generosa solidaridad a que nos podamos informar desde un prisma más cercano a la realidad y que dijeron cosas en mi defensa, en nuestra defensa, que de verdad consiguieron emocionarme. Gracias a Julián y Alberto por su tiempo, solidaridad y comprensión al ayudarme tanto con las palabras que quería decir pero no pude o no supe escribir. Gracias a mi compañero antiguo, aunque tan esporádico, Carlo Frabetti, a Pascual, a Belén, a Santiago y a Carlos por ser los primeros en hacerme ver que no estaba solo, por ser mis compañeros nuevos. Gracias a todas. Gracias a todos. Por la poesía. Por maldecir la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que lavándose las manos se desentienden y evaden, por maldecir la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. Gracias a los muchos y muchas que enviaron sus mensajes de solidaridad con los que me recordaron de nuevo de qué lado quiero estar.



Félix Luis Viera. Poeta, cuentista y novelista, nació en Santa Clara, Cuba, el 19 de agosto de 1945. Ha publicado los poemarios: Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia (Premio David de Poesía de la Uneac*, 1976, Ediciones Unión, Cuba), Prefiero los que cantan (1988, Ediciones Unión, Cuba), Cada día muero 24 horas (1990, Editorial Letras Cubanas), Y me han dolido los cuchillos (1991, Editorial Capiro, Cuba), Poemas de amor y de olvido (1994, Editorial Capiro, Cuba) y La que se fue (2008, Red de los Poetas salvajes, México); los libros de cuento: Las llamas en el cielo (1983, Ediciones Unión, Cuba), En el nombre del hijo (Premio de la Crítica 1983. Editorial Letras Cubanas. Reedición 1986. ) y Precio del amor (1990, Editorial Letras Cubanas); las novelas Con tu vestido blanco (Premio Nacional de Novela de la UNEAC 1987 y Premio de la Crítica 1988. Ediciones Unión, Cuba), Serás comunista, pero te quiero (1995, Ediciones Unión, Cuba), Un ciervo herido (Editorial Plaza Mayor, Puerto Rico, 2003) y la novela corta Inglaterra Hernández (Ediciones Universidad Veracruzana, 1997. Reediciones 2002, 2006 y 2008, Edizoni Il Flogio, Italia.) El Premio de la Crítica es el mayor reconocimiento que recibe un libro en Cuba.

Su libro de cuentos Las llamas en el cielo es considerado un clásico del género en su país. Varias de sus creaciones han sido traducidas a distintos idiomas y forman parte de diversas antologías publicadas en Cuba y en el extranjero. En su país natal recibió diversas distinciones por su labor en favor de la cultura. Fue director de la revista Signos, de proyección internacional y dedicada a las tradiciones de la cultura. Su más reciente novela, Un ciervo herido –que aborda el tema de las Umap,eufemísticamente llamadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción y, en realidad, campos de trabajos forzados establecidos en Cuba en la década de 1960–, ha recibido un notable reconocimiento de la crítica y de los lectores y ha circulado en España, Puerto Rico, México y otros países; durante cinco meses estuvo entre los libros más vendidos en Miami y ha sido traducida al italiano por la editorial L´Ancora del Mediterráneo. En Italia ha sido objeto de un notable reconocimiento de la crítica especializada, así como de los lectores. Tiene inédita su novela El corazón del rey, que refleja los primeros pasos de la instauración del socialismo en Cuba, en la década de 1960, y actualmente trabaja en el poemario La patria es una naranja, inspirado en la añoranza de su tierra natal y en sus vivencias en México, donde radica desde 1995. En México ha colaborado en diversos periódicos con artículos de crítica literaria y de contenido cultural en general, ha impartido talleres literarios y conferencias, y asimismo se ha desempeñado como asesor de variadas publicaciones periódicas. Actualmente es ciudadano mexicano.

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