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Los problemas y la tragedia

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Los problemas y la tragedia

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 27, 2010 2:12 pm




Los problemas y la tragedia


By JORGE FERRER


El problema con el terror es que cuando un estado se habitúa a ejercerlo ya no cesará de recurrir a él jamás. Pueden producirse intervalos; pueden establecerse moratorias explícitas o tácitas; puede generarse la expectativa de una distensión. Pero todo ello no será más que una ilusión: la práctica del terror resulta tan eficaz como adictiva. Es por ello que la bien engrasada maquinaria represiva cubana nunca ha renunciado a él. Sabe que el terror es la más contundente herramienta de cohesión social bajo un régimen totalitario.
El problema con hombres como Orlando Zapata Tamayo es que el ejercicio del terror los ha privado de todo menos del coraje, la decisión y la dignidad. Acosados y desesperados, íntegros y decididos, responden al terror con las armas exiguas de que disponen. Zapata Tamayo lo hizo con su propio cuerpo, su única arma. Ahora ha perdido también su vida, después de siete años encerrado en una prisión a la que lo condenó un tribunal que fue mero brazo ejecutor de una decisión política.
El problema del odio y el desprecio a la diferencia que practica y fomenta el gobierno de La Habana es que lo inhabilita para ser considerado un interlocutor válido, un agente de negociación, una entidad legitimada para sentarse a una mesa con representantes de gobiernos democráticos, de países donde rige un estado de derecho. En realidad, ello no sería un problema si prevalecieran los valores que animan la Carta de las Naciones, si la solidez democrática fuera un valor al alza, si a la “revolución cubana” se la tratara como lo que es, a saber, una dictadura militar de corte totalitario. Desafortunadamente, la situación es bien distinta y los demócratas cubanos tienen que padecer el terror cotidiano, mientras sienten vergüenza ajena por quienes “acompañan” al régimen de los hermanos Castro. Significativamente, España. No será por gusto que en inglés se le llame Spanish shame a la vergüenza ajena.
El problema con la inflexibilidad, el empecinamiento y la intransigencia es que cierra todas las vías posibles de acuerdo a la vez que cancela toda expectativa de diálogo y reconciliación entre cubanos. El gobierno que considera inadmisible la articulación de cualquier forma de organización cívica o política al margen del Estado, estigmatiza a quienes disienten calificándolos de mercenarios o anticubanos y los envía a prisión, invalida, de hecho, todo diálogo. A estas alturas de la historia cubana la única intransigencia que cabe combatir es la que practican los jerarcas de La Habana. La intransigencia que acaba de cobrarse la vida de Orlando Tamayo Zapata, un preso político cubano de 42 años, tras 85 días en huelga de hambre tan firme como devastadora.
El problema es que nada parece augurar el fin del régimen que los cubanos padecen ya por más de medio siglo. La presión desde el exterior, aunque estéril, ha tendido a remitir en los últimos años. La posibilidad de una solución impulsada por uno o varios agentes de la política internacional, sea a través de un embargo multinacional efectivo o una intervención militar, está descartada. La eventualidad de que se produzca una sublevación masiva interna parece harto improbable. El otrora esperanzador No Castro, no problem –la llamada “solución biológica”– sirve ya de consuelo apenas a unos pocos.
Esos son algunos de los problemas. La tragedia es que Cuba entierra hoy a uno más de sus hijos. A la última víctima de la cruel demencia del castrismo.
El artículo “Los problemas y la tragedia” aparece publicado en la edición de hoy de El Nuevo Herald.© www.eltonodelavoz.com

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Re: Los problemas y la tragedia

Mensaje por alexovera el Sáb Feb 27, 2010 4:22 pm

claro hermanos de SDC, el poder para ellos se ha convertido en lgo muy natural e imprescindible como el aire que respiran, no duden ue ya ni se percaten el daño que hacen..... lo unico que ls vaole es mantenerlo, aun a costa de sangre cubana , nada mas importa, PODER, PODER Y PODER!!!!
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