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Y Todos Somos de la Patria (Artículo de Rafael Díaz-Balart)

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Y Todos Somos de la Patria (Artículo de Rafael Díaz-Balart)

Mensaje por Invitado el Lun Feb 08, 2010 11:31 am

Ante otro aniversario de la toma del poder absoluto por el tirano Fidel Castro y su indescriptible destrucción de Cuba, creo apropiado publicar el siguiente artículo de mi padre, Rafael Diaz-Balart (1926-2005) que él escribió tras leer el importante documento “La Patria es de Todos”, publicado en 1997 por René Gómez Manzano, Martha Beatriz Roque, Félix Bonne Carcassés y Vladimiro Roca. A continuación, la segunda mitad de “Y Todos Somos de la Patria” por Rafael Diaz-Balart. :
“El ingreso per-cápita del pueblo cubano en 1958 era superior al de Italia, uno de los países que hoy forma parte de los ocho más ricos del mundo. Los derechos laborales cubanos eran más avanzados en casi todos los aspectos que hasta los que hoy existen en Estados Unidos. En 1958 el sueldo promedio del trabajador urbano era de seis pesos (equivalentes al dólar) al día. Los trabajadores agrícolas, también, eran bien pagados en la República. Según estadísticas publicadas en 1960 por la Organización Internacional del Trabajo en Ginebra, el sueldo promedio en 1958 por un día laboral de 8 horas en el campo era de tres pesos, comparado con $2.70 en Bélgica, $2.86 en Dinamarca, $1.74 en Francia, y $4.06 en Estados Unidos.

Las mismas estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo demuestran que los trabajadores cubanos recibían el 66.6 por ciento del ingreso nacional bruto en sueldos y salarios, comparado con un 57.2 por ciento en Argentina, 47.9% en Brasil, y un 70.1% en Estados Unidos, señal inequívoca de justicia social.

En el campo de la educación, el índice de alfabetización de Cuba figuraba entre los más altos de Latino América. Cuba dedicaba el mayor porcentaje de ingreso nacional a la educación en toda Latino América; la cuarta parte del presupuesto de la República se utilizaba anualmente para la educación pública. En la eliminación del analfabetismo, Cuba estaba más adelantada hasta que Costa Rica en 1959 y hoy Costa Rica es considerada por muchos como el modelo educacional del hemisferio.
En el importante tema de la salud pública, Cuba era entre los países más avanzados del hemisferio, y sobrepasaba hasta a Estados Unidos en algunos aspectos. Tenía casi dos veces el número de médicos y cirujanos en relación a su población que Estados Unidos y tenía el índice de mortalidad más bajo, tanto de adultos como infantil, de Latino América.

Antes de la tiranía comunista, Cuba tenía un gran abastecimiento y exportaba alimentos, y un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos describió a los cubanos como “entre los pueblos mejor alimentados del mundo”.

Todas estas realidades las oculta y cambia el tirano en sus esfuerzos por prostituir y asesinar nuestra historia. Y así sucesivamente, dato tras dato y estadística tras estadística que seria aburrido repetir y que el tirano tergiversa, niega, cambia y distorsiona.

Por ello es que hay que rescatar la memoria histórica, defendiéndola y difundiéndola cuando todos los cubanos podamos hablar en igualdad y libertad y terminen las mordazas y el monopolio.

Los cubanos podrán entonces enterarse libremente de toda la verdad, estudiar y decidir por ellos mismos y será obvio y evidente que el pueblo de Cuba, desde los más humildes a los más poderosos, vivió un millón de veces mejor, en todos los sentidos, en tiempos de la República, con todos sus errores, que en estos tiempos bajo el sistema dantesco que se autodenomina Revolución.

La Nueva República

No creo necesario insistir en los horrores, más que errores, del actual sistema que sojuzga a nuestra Patria y que, con brillantez esquemática, describe el Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna.

Es mejor señalar caminos, soluciones y realizaciones a conquistar. “Se hace camino al andar”, dijo el gran Antonio Machado en su singular poesía.
No podemos fijar nuestra mirada hacia atrás porque nos convertiríamos todos y - lo que es peor - convertiríamos a la Patria en estatua de sal, como le sucedió a la mujer de Lot en el ejemplo bíblico.

Uno de los males de la República fue la incapacidad de asimilar todos, la necesidad de competir con respeto a los demás y de combatir en el marco de un consenso superior en la defensa de los intereses nacionales permanentes. Los empresarios supieron crear riquezas, los obreros supieron trabajar con gran productividad y los políticos supieron crear la legislación social más avanzada de América y, sobre todo, abrir espacios para que se integrasen en la nación independiente los gloriosos mambises, a los que el Tratado de París intentó condenar a ser parias en la Patria que ellos habían hecho independiente.

Ahora, en la segunda República que se acerca, tenemos que lograr una vida mejor para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, asegurando la Paz, la fraternidad y el progreso durante el tercer milenio, en una Patria “de todos, con todos y para el bien de todos”, como dijo el apóstol José Martí.

La raza cubana

Una infraestructura espiritual de amor es el superior logro que debemos obtener. Ello implica la defensa de nuestras raíces étnicas, culturales, filosóficas y religiosas. Una sola raza, la raza cubana, debe reinar con el respeto que ella merece.

Exterminada nuestra noble y generosa población indígena (Taínos, Siboneyes y Caribes), solo nos quedan las ricas raíces hispanas y africanas y la gallarda y patriótica, aunque numéricamente pequeña comunidad chino-cubana, protagonista de la más ejemplar y masiva contribución al esfuerzo libertador: “No hubo un chino-cubano traidor, no hubo un chino-cubano-desertor” (como dijo Máximo Gómez), pero ninguna de ellas debe nunca considerarse superior a la otra en sentido alguno. El Papa Juan Pablo II ha explicado que los esfuerzos ecuménicos tienen que tener en cuenta la realidad de cada país.
La iglesia Católica llegó a Cuba a manos de misioneros españoles. Las iglesias evangélicas o protestantes, de misioneros norteamericanos y las religiones y creencias afro-cubanas, llegaron en los hombros torturados de nuestros antepasados esclavos. Por ello, católicos, evangélicos, hebreos-cubanos, testigos de Jehová y creyentes de la Regla de Ocha o Santería, de la Regla de Kimbisa y de la sociedad de Ebakuá, junto a los miembros de todo otro culto, y de agnósticos y ateos, tenemos el deber de crear en la Cuba libre que se acerca, las bases de un respeto y una fraternidad que garanticen un legítimo Estado de Derecho y una sociedad democrática sin fisuras, sin discriminaciones, sin descalificaciones, sin perseguidores ni perseguidos, sin odios ni rencores.

Los seres humanos temen lo que ignoran o desconocen. Por eso, debemos esforzarnos en conocernos los unos a los otros como miembros de la misma sociedad nacional a la que todos perteneceremos en libertad. Conociéndonos cada vez más, podremos respetarnos y -¿por qué no?- llegaremos a amarnos como una gran familia, la familia cubana, compartiendo nuestra isla maravillosa, “la tierra más fermosa que ojos humanos han visto”.

Los que somos creyentes, podemos y debemos situar siempre a Dios por encima de todo y de todos en la República libre y laica que se acerca, y todos, creyentes, agnósticos y ateos, debemos guardar en nuestros corazones, un mandamiento supremo, nueva formula del amor triunfante: Amaras a Cuba sobre todas las cosas y a los demás cubanos como a ti mismo.”

http://www.diariolasamericas.com/news.php?nid=93549&pag=3

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Re: Y Todos Somos de la Patria (Artículo de Rafael Díaz-Balart)

Mensaje por pedro dollar el Lun Feb 08, 2010 12:02 pm

Excelente lunamar. Estos son los articulos que debemos leer todos y con sus verdades enfrentar aquel regimen oprobioso. Saludos.

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Re: Y Todos Somos de la Patria (Artículo de Rafael Díaz-Balart)

Mensaje por PLACETA el Lun Feb 08, 2010 12:39 pm

Estas verdades son las que hay que hacer llegar a nuestra isla, que se sepa la verdad. Gracias por este articulo

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Re: Y Todos Somos de la Patria (Artículo de Rafael Díaz-Balart)

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