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Sonia Garro o la crueldad de un régimen

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Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por Invitado el Mar Feb 02, 2010 2:54 pm

Sonia Garro o la crueldad de un régimen






Sonia Garro en su máquina de coser


Todo empezó un mediodía sin sol, el 24 de febrero de 2007. “Hasta aquí”, dijo Sonia, una técnica en laboratorio, que cosiendo en el portal de su casa, en una máquina de los años 50, con frecuencia contemplaba accidentes de niños jugando sin la mirada atenta de sus padres. Y sus grandes ojos se llenaban de lágrimas cuando en las noches veía a niñas de 12 años, con el cuerpo escuálido, como el de su hija, prostituirse por baratijas.

Y se decidió. Ese día Sonia creó un proyecto comunitario independiente que ayudaría a los niños pobres de su barrio, sin importar la ideología de los padres.

Les presentamos a Sonia Garro Alfonso, 34 años, negra retinta algo pasada de peso, que vive en la Avenida 47 No. 11638 entre 116 y 118, en el populoso y humilde municipio de Marianao, al norte de la Ciudad de La Habana. Si alguien puede hablar de pobreza, prejuicios y tropiezos en la vida ésa es ella.

-En mi infancia, los momentos felices se pueden contar con los dedos de una mano. Soy la décima hija de una familia de doce hermanos, pobre a rabiar. Olvídense de juguetes el Día de Reyes. Siempre usé ropas gastadas de segunda mano que algún vecino por caridad le daba a mi madre. Iba a la escuela con mis zapatos viejos y rotos, pero con una voluntad inmensa, pensando siempre que estudiando y superándome podría cambiar mi suerte, nos cuenta Sonia en la estrecha sala, forrada de madera color mostaza, de su precaria vivienda de dos pisos.

Para desgracia de Sonia, su suerte no cambió en los inicios de su juventud. A pulmón y con evidentes tintes de racismo, durante los años en que estudió para hacerse técnica en laboratorio, subir la pendiente y dejar atrás la pobreza, atragantarse de pan para alejar el hambre y ser una persona solvente, era casi una misión imposible.

-Viví el racismo en carne propia. Recuerdo que un día quise hacer una reclamación en la escuela y la subdirectora, con odio, me dijo: ‘Ve a donde te dé la gana, quién le va ser caso a una negra?’. Cuando me gradué de técnica en laboratorio, con título de oro, hicieron un acto en el teatro Astral, en el centro de La Habana. El ministro de salud pública iba a entregar los diplomas a los más destacados, y se me acercó una persona del entorno del ministro y me comunicó que otra persona iba a recibir el titulo por mí, porque al tener la piel tan negra, no quedaría bien en la foto. ‘No te ofendas, no es por racismo, pero al ser tan prieta, vas a echar a perder la foto”, recuerda Sonia con su voz pausada.

Esa noche, que debía ser la más feliz de su vida, tuvo que tragar el buche amargo de que otra persona, de la raza blanca, recogiera su título. Fue tanta la humillación que se marchó del teatro. “Nunca he recogido ese título”, confiesa. Pero como dice el refrán, a perro flaco, todo lo que le cae son pulgas.

Luego, cuando laboraba en un policlínico de su barrio, en una reunión convocada de emergencia, fue expulsada del centro de salud por tener como esposo a un opositor político. “Una de dos, me dijeron, o te separas de él o te tienes que ir del policlínico”. Sonia se fue.

Si alguien ha empujado a esta mujer a disentir y tener criterios propios, es el propio gobierno, con su absurda manera de actuar. Hasta que para ella se hizo la luz. Después de estar horas sentada en su portal, viendo accidentes de niños, metidos dentro de contenedores de basura, jugando descalzos y riñendo entre ellos, Sonia supo que algo tenía que hacer.

Entonces con ayuda de su esposo, fundó el Centro Cultural Recreativo independiente, el 24 de febrero de 2007. En su casa, una veintena de niños en edades comprendidas entre los 7 y 15 años, todas las tardes, después de terminar su horario escolar, se reúnen en el portal y la sala de su modesto hogar.



Los niños


-La primera regla que tengo, es no hablar nada de política. Organizo actividades de dibujo y de corte y costura. Mi esposo, Ramón Alejandro Muñoz, músico de profesión, se encarga de hacer coreografías de baile y les enseña a tocar instrumentos musicales. Cuando podemos, los fines de semanas, hacemos fiestas y repartimos libros infantiles y juguetes. Algunas organizaciones no gubernamentales extranjeras nos han ayudado con materiales y medicinas. También embajadas de países de la Unión Europea y personas que, a título individual, nos dan lo que pueden. Porque esto no es una labor de una sola persona, explica Sonia, mientras nos muestra numerosas fotos de actividades con payasos, donde el denominador común es la sonrisa de manantial en los rostros de esos menores.

Después de esa experiencia inicial, Garro decidió ir a por más. Abrió otro centro comunitario, en el barrio marginal El Palenque, en el propio municipio de Marianao. Si usted quiere saber como es El Palenque, mire fotos de una sórdida favela de Río de Janeiro o una ciudadela de Puerto Príncipe antes del terremoto. Es casi lo mismo. En ese lugar, Sonia y sus colaboradoras atienden entre 16 y 18 niños.

Lo que parece un acto sano de la sociedad civil, que más que problemas trae beneficios, ha desatado un huracán a pequeña escala por parte de los servicios de la Seguridad del Estado en Cuba. Acostumbrados durante 51 años a que cualquier buena idea parta siempre del buró de un jerarca del Partido Comunista, siempre levanta suspicacias y sospechas cuando una ciudadana, a título personal, crea un proyecto sin el sostén de papá Estado. Y Sonia Garro ha tenido que pagar un precio por su labor humanitaria.

-La respuesta del gobierno a mi labor social han sido tres actos de repudio y un par de golpizas. El último acto de repudio que intentaban darme no funcionó, pues nadie en la cuadra asistió para apoyarlo, tuvieron que macharse con las manos vacías, nos dice sin odio ni emoción.

La mayoría de los muchachos que asisten al proyecto viven infiernos chiquitos en sus hogares. Casi todos proceden de familias desestructuradas, donde el padre o está en la cárcel o sus hijos no lo conocen. Por lo bajo, vecinos revolucionarios, supuestamente integrados al sistema, felicitan al matrimonio Garro-Muñoz.

-Incluso, hay policías que nos felicitan y alientan por lo que hacemos, señala el esposo de Sonia.

Sonia Garro está lejos de ser una socióloga o especialista, dedicada a estudiar por qué precisamente en Cuba, paradigma de una infancia feliz, suceden casos como lo de su barrio. Tampoco quiere emular con la Madre Teresa de Calcuta. Ni con Zilda Arns, la pediatra brasileña fallecida en Puerto Príncipe, a consecuencia del sismo en Haití, y que como herencia dejara miles de niños rescatados de la marginación y la pobreza.

La tarea de esta cubana es simple. Ver a los niños reír y que crezcan en un ambiente sano, sin violencia. Si en un futuro estos menores llegan a ser profesionales, educados con valores cívicos, y no pisan la cárcel, ella se da por satisfecha. No pide más. Y por eso no entiende por qué su labor despierta tanto resquemor entre las autoridades.

Por otras vías, Sonia Garro Alfonso supone que el Estado desee lo mismo. Pero el gobierno no piensa igual que ella. Todo lo contario.

Iván García y Laritza Diversent

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por francisco germes cuesta el Mar Feb 02, 2010 5:20 pm

Gracias por la Información.
Mi familia vive muy cerca de ella, veré como le puedo cooperar, dentro de mis posibilidades.

Saludos a los buenos

Paco


Última edición por francisco germes cuesta el Dom Feb 21, 2010 2:50 pm, editado 2 veces

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por EL TESTIGO el Mar Feb 02, 2010 5:39 pm

Estas son las cosas,hermano francisco germes,que cuando sabemos de ellas,nos convencemos mas cada dia de que los CUBANOS somos tremendas personas,y un pueblo noble y valiente,que hemos tenido que luchar solos,contra toda esperanza.Ese sencillo gesto (aunque inmenso)porque biene del corazon de esa cubana,nos dice que no todo esta perdido,y que vamos a levantar a CUBA de sus cenizas,porque material bueno hay mucho todavia;en cuanto a la contribucion,me uno a usted y vere tambien como puedo ayudar,sin dudas lo hare.

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por El tuerto el Mar Feb 02, 2010 5:50 pm

Qba- Qba escribió:Sonia Garro o la crueldad de un régimen






Sonia Garro en su máquina de coser


Todo empezó un mediodía sin sol, el 24 de febrero de 2007. “Hasta aquí”, dijo Sonia, una técnica en laboratorio, que cosiendo en el portal de su casa, en una máquina de los años 50, con frecuencia contemplaba accidentes de niños jugando sin la mirada atenta de sus padres. Y sus grandes ojos se llenaban de lágrimas cuando en las noches veía a niñas de 12 años, con el cuerpo escuálido, como el de su hija, prostituirse por baratijas.

Y se decidió. Ese día Sonia creó un proyecto comunitario independiente que ayudaría a los niños pobres de su barrio, sin importar la ideología de los padres.

Les presentamos a Sonia Garro Alfonso, 34 años, negra retinta algo pasada de peso, que vive en la Avenida 47 No. 11638 entre 116 y 118, en el populoso y humilde municipio de Marianao, al norte de la Ciudad de La Habana. Si alguien puede hablar de pobreza, prejuicios y tropiezos en la vida ésa es ella.

-En mi infancia, los momentos felices se pueden contar con los dedos de una mano. Soy la décima hija de una familia de doce hermanos, pobre a rabiar. Olvídense de juguetes el Día de Reyes. Siempre usé ropas gastadas de segunda mano que algún vecino por caridad le daba a mi madre. Iba a la escuela con mis zapatos viejos y rotos, pero con una voluntad inmensa, pensando siempre que estudiando y superándome podría cambiar mi suerte, nos cuenta Sonia en la estrecha sala, forrada de madera color mostaza, de su precaria vivienda de dos pisos.

Para desgracia de Sonia, su suerte no cambió en los inicios de su juventud. A pulmón y con evidentes tintes de racismo, durante los años en que estudió para hacerse técnica en laboratorio, subir la pendiente y dejar atrás la pobreza, atragantarse de pan para alejar el hambre y ser una persona solvente, era casi una misión imposible.

-Viví el racismo en carne propia. Recuerdo que un día quise hacer una reclamación en la escuela y la subdirectora, con odio, me dijo: ‘Ve a donde te dé la gana, quién le va ser caso a una negra?’. Cuando me gradué de técnica en laboratorio, con título de oro, hicieron un acto en el teatro Astral, en el centro de La Habana. El ministro de salud pública iba a entregar los diplomas a los más destacados, y se me acercó una persona del entorno del ministro y me comunicó que otra persona iba a recibir el titulo por mí, porque al tener la piel tan negra, no quedaría bien en la foto. ‘No te ofendas, no es por racismo, pero al ser tan prieta, vas a echar a perder la foto”, recuerda Sonia con su voz pausada.

Esa noche, que debía ser la más feliz de su vida, tuvo que tragar el buche amargo de que otra persona, de la raza blanca, recogiera su título. Fue tanta la humillación que se marchó del teatro. “Nunca he recogido ese título”, confiesa. Pero como dice el refrán, a perro flaco, todo lo que le cae son pulgas.

Luego, cuando laboraba en un policlínico de su barrio, en una reunión convocada de emergencia, fue expulsada del centro de salud por tener como esposo a un opositor político. “Una de dos, me dijeron, o te separas de él o te tienes que ir del policlínico”. Sonia se fue.

Si alguien ha empujado a esta mujer a disentir y tener criterios propios, es el propio gobierno, con su absurda manera de actuar. Hasta que para ella se hizo la luz. Después de estar horas sentada en su portal, viendo accidentes de niños, metidos dentro de contenedores de basura, jugando descalzos y riñendo entre ellos, Sonia supo que algo tenía que hacer.

Entonces con ayuda de su esposo, fundó el Centro Cultural Recreativo independiente, el 24 de febrero de 2007. En su casa, una veintena de niños en edades comprendidas entre los 7 y 15 años, todas las tardes, después de terminar su horario escolar, se reúnen en el portal y la sala de su modesto hogar.



Los niños


-La primera regla que tengo, es no hablar nada de política. Organizo actividades de dibujo y de corte y costura. Mi esposo, Ramón Alejandro Muñoz, músico de profesión, se encarga de hacer coreografías de baile y les enseña a tocar instrumentos musicales. Cuando podemos, los fines de semanas, hacemos fiestas y repartimos libros infantiles y juguetes. Algunas organizaciones no gubernamentales extranjeras nos han ayudado con materiales y medicinas. También embajadas de países de la Unión Europea y personas que, a título individual, nos dan lo que pueden. Porque esto no es una labor de una sola persona, explica Sonia, mientras nos muestra numerosas fotos de actividades con payasos, donde el denominador común es la sonrisa de manantial en los rostros de esos menores.

Después de esa experiencia inicial, Garro decidió ir a por más. Abrió otro centro comunitario, en el barrio marginal El Palenque, en el propio municipio de Marianao. Si usted quiere saber como es El Palenque, mire fotos de una sórdida favela de Río de Janeiro o una ciudadela de Puerto Príncipe antes del terremoto. Es casi lo mismo. En ese lugar, Sonia y sus colaboradoras atienden entre 16 y 18 niños.

Lo que parece un acto sano de la sociedad civil, que más que problemas trae beneficios, ha desatado un huracán a pequeña escala por parte de los servicios de la Seguridad del Estado en Cuba. Acostumbrados durante 51 años a que cualquier buena idea parta siempre del buró de un jerarca del Partido Comunista, siempre levanta suspicacias y sospechas cuando una ciudadana, a título personal, crea un proyecto sin el sostén de papá Estado. Y Sonia Garro ha tenido que pagar un precio por su labor humanitaria.

-La respuesta del gobierno a mi labor social han sido tres actos de repudio y un par de golpizas. El último acto de repudio que intentaban darme no funcionó, pues nadie en la cuadra asistió para apoyarlo, tuvieron que macharse con las manos vacías, nos dice sin odio ni emoción.

La mayoría de los muchachos que asisten al proyecto viven infiernos chiquitos en sus hogares. Casi todos proceden de familias desestructuradas, donde el padre o está en la cárcel o sus hijos no lo conocen. Por lo bajo, vecinos revolucionarios, supuestamente integrados al sistema, felicitan al matrimonio Garro-Muñoz.

-Incluso, hay policías que nos felicitan y alientan por lo que hacemos, señala el esposo de Sonia.

Sonia Garro está lejos de ser una socióloga o especialista, dedicada a estudiar por qué precisamente en Cuba, paradigma de una infancia feliz, suceden casos como lo de su barrio. Tampoco quiere emular con la Madre Teresa de Calcuta. Ni con Zilda Arns, la pediatra brasileña fallecida en Puerto Príncipe, a consecuencia del sismo en Haití, y que como herencia dejara miles de niños rescatados de la marginación y la pobreza.

La tarea de esta cubana es simple. Ver a los niños reír y que crezcan en un ambiente sano, sin violencia. Si en un futuro estos menores llegan a ser profesionales, educados con valores cívicos, y no pisan la cárcel, ella se da por satisfecha. No pide más. Y por eso no entiende por qué su labor despierta tanto resquemor entre las autoridades.

Por otras vías, Sonia Garro Alfonso supone que el Estado desee lo mismo. Pero el gobierno no piensa igual que ella. Todo lo contario.

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Interesante el articulo, para los que conocemos la naturaleza demoniaca del regimen,..y para esos,..esos,..que ya sea por burlarse del dolor colectivo[cosa que les fue inyectada desde chamas,.tampoco es culpa de ellos,..]o porque simplemente conculcan con el odio a los seres humanos,..pretenden dizque defender lo indefendible,..Yo quisiera ahora,.escuchar a "esos",..Donde estan?,..Estamos hablande de una Mujer,..nacida en plena "revolucion",..y cuando leo lo de su Niñez,..no puedo evitar recordar aquellas practicas divisorias,..vejatorias,..de las que fuimos objeto la mayoria de los Niños Cubanos,.ella lo expresa,..de un modo que no deja lugar a dudas,..:
"-En mi infancia, los momentos felices se pueden
contar con los dedos de una mano. Soy la décima hija de una familia de
doce hermanos, pobre a rabiar. Olvídense de juguetes el Día de Reyes.
Siempre usé ropas gastadas de segunda mano que algún vecino por caridad
le daba a mi madre. Iba a la escuela con mis zapatos viejos y rotos,
pero con una voluntad inmensa, pensando siempre que estudiando y
superándome podría cambiar mi suerte, nos cuenta Sonia en la estrecha
sala, forrada de madera color mostaza, de su precaria vivienda de dos
pisos."

Yo quisiera ahora,.escuchar a "esos",..Donde estan?,..Donde estan los de la USI,..?Donde estan?...Eso que acaban de leer,.no paso en un Pais de Latinoamerica,..Eso paso y pasa en Cuba,.gracias a los degeneraos castristas,..Esto no paso antes de que llegaran los castristas,..osea no es un pasaje de antes del 59,..Donde estan los "segurosos" chivatientes que defienden esa Ignominia,..Hecha a Cuba y a los Cubanos,..?
"DECLARAMOS
nuestra voluntad de que la ley de leyes de la República esté presidida por este profundo anhelo, al fin logrado, de José Martí:
"Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre."

http://es.wikisource.org/wiki/Constituci%C3%B3n_Socialista_de_la_Rep%C3%BAblica_de_Cuba

Asi resa,.parte de esa inmunda constitucion,.que jamas han respetado los propios esclavistas que la redactaron,..Que Dignidad Plena,..Que seguir el Pensamiento Martiano,..?Cuando han respetado al Cubano,..?Cuando,..?Por eso no me cansare de repetirlo hasta que alguno se llene de valor,.y venga por mi,..Todo el que apoya la ignominia,.sabiendola,..conociendola,...es un DESFLECAO,..Cual es el Cuento?,.Saludos y Respetos,.el tuerto.

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por YoLaLibertad2009 el Mar Feb 02, 2010 6:03 pm

UN VIVA ROTUNDO A ESA SEÑORA !!!

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por francisco germes cuesta el Sáb Feb 20, 2010 4:28 pm

En el dia de hoy,(02/20/2010), esta joven y digna señora, recibió a Nombre de los foristas de SECRETOS DE CUBA, una ayudadita economica.
La cual agradeció a nombre de todos los beneficiados, que seran los chicos del barrios.

Saludos a los buenos foristas.

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por Hatando Kavos el Sáb Feb 20, 2010 8:59 pm

MUCHAS GRACIAS PACO, POR HACER DONACION A ESTA SEÑORA, A NOMBRE DEL COLECTIVO QUE CONSTITUIMOS ESTE MAGNIFICO FORO Y FAMILIA SECRETOS DE CUBA.
GESTOS COMO ESTE ENGRANDECEN.

HATAN

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

Mensaje por francisco germes cuesta el Sáb Feb 20, 2010 10:49 pm

Nada que agradecer estimado Hatan, SECRETOS DE CUBA, es mi casa, mi familia, y cada gesto mio siempre irá en beneficio de todos.
Lo que hice fue una simple donación, por el bien de esos niños, para que puedan mirar al futuro, asi como quiero que miren al futuro mis hijos.

GRACIAS A SECRETOS DE CUBA!!.

Saludos a los buenos foristas.

Paco

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Re: Sonia Garro o la crueldad de un régimen

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