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Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

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ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

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ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:38 pm

Estaba reservando para más adelante, amplias informaciones; sobre los tragines secretos de William Jefferson Clinton y los Castro. Donde el protagonista americano, no sólo se ha reído de una comunidad de estados americanos; ó de un pueblo de Cuba exiliado ó no (que bien le ha importado un carajo). Sino del propio pueblo americano, al que haciendo uso; de su imagen de chico aniñado de la high life. No sólo se relajaba entre felaciones al pie del trono. Sino que a gusto de Cagastro, jugó al sucio juego del perro rojo comunista.
Realmente no sé como puede importar el cambio climático tanto, cuando los seres humaos no les importan.
A continuación voy a relacionar artículos periodísticos, que les recomiendo leerlos; con atención a las ideas dispersas entre lineas.

Anonymou
Invitado


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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:39 pm

García Márquez revela informe sobre misión secreta que le encargó Fidel Castro, hace 7 años
Por: El tiempo.com
Fecha de publicación: 29/05/05
EL TIEMPO publica el texto completo de ese documento, en el que 'Gabo' narra sus tareas como emisario ante el presidente de E.U. Bill Clinton.
Las gestiones de alta diplomacia llevadas a cabo por el Nobel colombiano, en mayo de 1998, giraron en torno a entregar un mensaje del mandatario cubano a su homólogo estadounidense, en el cual se abordaban confidencialmente siete temas. En el principal, Castro le informaba a Clinton sobre actividades terroristas contra sitios y aviones cubanos orquestadas de Estados Unidos por gente del exilio.
Esa gestión de García Márquez fue un secreto hasta hace 9 días, cuando Castro, en medio del debate sobre el caso Posada Carriles, reveló el episodio en un discurso que llamó ‘La conducta diferente', con el fin de demostrar cómo en otros tiempos sí hubo acercamientos entre La Habana y Washington para enfrentar la amenaza terrorista.
Castro le consultó a García Márquez sobre lo que pensaba hacer. En una nota que le envió a Europa le dijo: “(tengo la imprescindible necesidad de revelar) el maravilloso informe que me remitiste y lleva tu inconfundible estilo. Son como las memorias mías y pienso que las tuyas estarían incompletas si no contienen ese mensaje”.
Este es el informe de García Márquez
A fines de marzo, cuando confirmé a la Universidad de Princeton que iría a hacer un taller de literatura desde el 25 de abril, le pedí por teléfono a Bill Richardson que me gestionara una visita privada con el presidente Clinton para hablarle de la situación colombiana. Richardson me pidió que lo llamara una semana antes de mi viaje para darme una respuesta. Días después fui a La Habana en busca de algunos datos que me faltaban para escribir un artículo de prensa sobre la visita del Papa, y en mis conversaciones con Fidel Castro le mencioné la posibilidad de entrevistarme con el presidente Clinton. De allí surgió la idea de que Fidel le mandara un mensaje confidencial sobre un siniestro plan terrorista que Cuba acababa de descubrir, y que podía afectar no sólo a ambos países sino a muchos otros. Él mismo decidió que no fuera una carta personal suya, para no poner a Clinton en el compromiso de contestarle, y prefirió una síntesis escrita de nuestra conversación sobre el complot y sobre otros temas de interés común. Al margen del texto, me sugirió dos preguntas no escritas que yo podría plantear a Clinton si las circunstancias fueran propicias.
Aquella noche tomé conciencia de que mi viaje a Washington había sufrido un giro imprevisto e importante, y no podía seguir tratándolo como una simple visita personal. Así que no sólo le confirmé a Richardson la fecha de mi llegada, sino que le anuncié por teléfono que llevaba un mensaje urgente para el presidente Clinton. Por respeto al sigilo acordado no le dije por teléfono de quién era —aunque él debió suponerlo— ni le dejé sentir que la demora de la entrega podía ser causa de grandes catástrofes y muertes de inocentes. Su respuesta no llegó durante mi semana en Princeton, y esto me hizo pensar que también la Casa Blanca estaba valorando el hecho de que el motivo de mi primera solicitud había cambiado. Llegué inclusive a pensar que la audiencia no sería acordada.

Anonymou
Invitado


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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:41 pm

Sospecha maligna
Tan pronto como llegué a Washington el viernes primero de mayo, un asistente de Richardson me informó por teléfono que el Presidente no podía recibirme porque estaría en California hasta el miércoles 6, y yo tenía previsto viajar a México un día antes. Me proponían, en cambio, que me reuniera con el director del Consejo Nacional de Seguridad de la Presidencia, Sam Berger, quien podía recibirme el mensaje en nombre del Presidente.
Mi sospecha maligna fue que se estaban interponiendo condiciones para que el mensaje llegara a los servicios de seguridad pero no a las manos del Presidente. Berger había estado presente en una audiencia que me concedió Clinton en la Oficina Oval de la Casa Blanca, en septiembre de 1997, y sus escasas intervenciones sobre la situación de Cuba no fueron contrarias a las del Presidente, pero tampoco puedo decir que las compartiera sin reservas. Así que no me sentí autorizado para aceptar por mi cuenta y riesgo la alternativa de que Berger me recibiera en vez del Presidente, sobre todo tratándose de un mensaje tan delicado, y que además no era mío. Mi opinión personal era que sólo debía entregarse a Clinton en su mano.
Lo único que se me ocurrió por lo pronto fue informar a la oficina de Richardson que si el cambio de interlocutor se debía sólo a la ausencia del Presidente, yo podía prolongar mi estancia en Washington hasta que él regresara. Me contestaron que se lo harían saber. Poco después encontré en mi hotel una nota telefónica del embajador James Dobbins, Director para Asuntos Interamericanos del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) pero me pareció mejor no darla por recibida mientras se tramitaba mi propuesta de esperar el regreso del Presidente.
No tenía prisa. Había escrito más de veinte páginas servibles de mis memorias en el campus idílico de Princeton, y el ritmo no había decaído en la alcoba impersonal del hotel de Washington, donde llegué a escribir hasta diez horas diarias. Sin embargo, aunque no me lo confesara, la verdadera razón del encierro era la custodia del mensaje guardado en la caja de seguridad. En el aeropuerto de México había perdido un abrigo por estar pendiente al mismo tiempo de la computadora portátil, el maletín donde llevaba los borradores y los disquetes del libro en curso, y el original sin copia del mensaje. La sola idea de perderlo me causó un escalofrío de pánico, no tanto por la pérdida misma como por lo fácil que habría sido identificar su origen y su destino. De modo que me dediqué a cuidarlo mientras escribía, comía y recibía visitas en el cuarto del hotel, cuya caja de seguridad no me merecía ninguna confianza, porque no se cerraba por combinación sino con una llave que parecía comprada en la ferretería de la esquina. La llevé siempre en el bolsillo, y después de cada salida inevitable comprobaba que el papel seguía en su lugar y en el sobre sellado. Lo había leído tanto, que casi lo había aprendido de memoria para sentirme más seguro si tuviera que sustentar alguno de los temas en el momento de entregarlo.
Siempre di por hecho además que mis conversaciones telefónicas de aquellos días –como las de mis interlocutores— estaban intervenidas. Pero me mantuvo tranquilo la conciencia de estar en una misión irreprochable, que convenía tanto a Cuba como a los Estados Unidos. Mi otro problema serio era que no tenía con quién ventilar mis dudas sin violar la reserva. El representante diplomático de Cuba en Washington, Fernando Remírez se puso por entero a mi servicio para mantener abiertos los canales con La Habana. Pero las comunicaciones confidenciales son tan lentas y azarosas desde Washington —y en especial para un caso de tanto cuidado—, que las nuestras sólo se resolvieron con un emisario especial. La respuesta fue una amable solicitud de que esperara en Washington cuanto fuera necesario para cumplir la diligencia, tal como yo lo había resuelto, y me encarecieron que fuera muy cuidadoso para que Sam Berger no se sintiera desairado por no aceptarlo como interlocutor. El remate sonriente del mensaje no necesitaba firma para saber de quién era: “Deseamos que escribas mucho”.

Anonymou
Invitado


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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:42 pm

La cena de Gaviria
Por una casualidad afortunada, el ex presidente César Gaviria había organizado para la noche del lunes una cena privada con Thomas ‘Mack’ McLarty, quien acababa de renunciar a su cargo de consejero del presidente Clinton para América Latina, pero continuaba siendo su amigo más antiguo y cercano. Nos habíamos conocido el año anterior, y la familia Gaviria planeó la cena desde entonces con una finalidad doble: conversar con McLarty sobre la indescifrable situación de Colombia y complacer a su esposa en sus deseos de aclarar conmigo algunas inquietudes que tenía sobre mis libros.
La ocasión parecía providencial. Gaviria es un gran amigo, un consejero inteligente, original e informado como nadie de la realidad de América Latina, y un observador alerta y comprensivo de la realidad cubana. Llegué a su casa una hora antes de la acordada, y sin tiempo de consultarlo con nadie me tomé la libertad de revelarle lo esencial de mi misión para que me diera nuevas luces.
Gaviria me dio la verdadera medida del problema y me puso sus piezas en orden. Me enseñó que las precauciones de los asesores de Clinton eran apenas normales, por los riesgos políticos y de seguridad que implica para un Presidente de los Estados Unidos recibir en sus manos y por un conducto irregular una información tan delicada. No tuvo que explicármelo, pues recordé al instante un precedente ejemplar: en nuestra cena de Marta’s Vineyard, durante la crisis por la emigración masiva de 1994, el Presidente Clinton me autorizó para que le hablara de ése y de otros temas calientes de Cuba, pero antes me advirtió que él no podía decir ni una palabra. Nunca olvidaré la concentración con que me escuchó, y los esfuerzos titánicos que debió hacer para no replicarme en algunos temas explosivos.
Gaviria me alertó también en el sentido de que Berger es un funcionario eficiente y serio que debía tomarse muy en cuenta en las relaciones con el Presidente. Me hizo ver además que el solo hecho de comisionarlo para atenderme era una deferencia especial de alto nivel, pues solicitudes privadas como la mía solían dar vueltas durante años por las oficinas periféricas de la Casa Blanca, o se las transferían a funcionarios menores de la CIA o del Departamento de Estado. Gaviria, en todo caso, parecía seguro de que el texto entregado a Berger llegaría a manos del Presidente, y eso era lo esencial. Por último, como yo lo soñaba, me anunció que al final de la cena me dejaría a solas con McLarty para que me abriera el camino directo con el Presidente.
La noche fue grata y fructífera, solo con nosotros y la familia Gaviria. McLarty es un hombre del sur, como Clinton, y ambos son de un trato tan fácil e inmediato como el de la gente del Caribe. En la cena se rompieron los hielos desde el principio, sobre todo en relación con la política de los Estados Unidos para América Latina, y en especial con el narcotráfico y los procesos de paz. ‘Mack’ estaba tan informado que conocía hasta las minucias de la entrevista que me concedió el presidente Clinton en septiembre pasado, en la cual se trató a fondo el derribo de las avionetas en Cuba, y se mencionó la idea de que el Papa fuera mediador de los Estados Unidos durante su visita a Cuba.
La posición general de McLarty en las relaciones con Colombia —y por la cual parece dispuesto a trabajar— es que las políticas de los Estados Unidos requieren un cambio radical. Nos dijo que el gobierno estaba dispuesto a hacer contacto con cualquier presidente que fuera elegido para ayudar a fondo en la paz. Pero ni él, ni otros funcionarios con que hablé más tarde, tienen claro cuáles serían los cambios. El diálogo fue tan franco y fluido, que cuando Gaviria y su familia nos dejaron solos en el comedor, McLarty y yo parecíamos viejos amigos.
Sin ninguna reticencia le revelé el contenido del mensaje para su Presidente y no disimuló su sobresalto por el plan terrorista, aun sin conocer los detalles atroces. No estaba informado de mi solicitud de ver al Presidente, pero prometió hablar con él tan pronto como éste regresara de California. Animado por la facilidad del diálogo, me atreví a proponerle que me acompañara en la entrevista con el Presidente, y ojalá sin ningún otro funcionario, para que pudiéramos hablar sin reservas. La única pregunta que me hizo sobre eso —y nunca supe por qué— fue si Richardson conocía el contenido del mensaje, y le contesté que no. Entonces dio la charla por terminada con la promesa de que hablaría con el Presidente.

Anonymou
Invitado


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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:43 pm

La cita final
El martes temprano informé a La Habana por el conducto ya habitual sobre los puntos básicos de la cena, y me permití una pregunta oportuna: si el Presidente decidía al final no recibirme y le encomendaba la tarea a McLarty y a Berger, ¿a cuál de los dos debía entregarle el mensaje? La respuesta pareció inclinarse a favor de McLarty, pero con el cuidado de no desairar a Berger.
Aquel día almorcé en el restaurante Provence con la señora McLarty, pues nuestra conversación literaria no había sido posible durante la cena de Gaviria. Sin embargo, las preguntas que ella llevaba anotadas se agotaron pronto, y sólo quedó su curiosidad por Cuba. Le aclaré todas las que pude y creo que quedó más tranquila. A los postres, sin que se lo pidiera, llamó por teléfono a su esposo desde la mesa, y éste me hizo saber que aún no había visto al Presidente pero esperaba darme alguna noticia en el curso del día.
Antes de dos horas, en efecto, un asistente suyo me informó a través de la oficina de César Gaviria que el encuentro sería mañana en la Casa Blanca, con McLarty y tres altos funcionarios del Consejo Nacional de Seguridad. Pensé que si uno de ellos hubiera sido Sam Berger lo habrían dicho con su nombre, y ahora mi sentimiento fue el contrario: me alarmó que no estuviera. ¿Hasta qué punto pudo haber sido por un descuido mío en alguna llamada intervenida? Ahora no importaba: puesto que McLarty había arreglado el asunto con el Presidente, éste debía estar ya al corriente del mensaje. Así que mi decisión de no esperar más fue inmediata e inconsulta: acudiría a la cita para entregar el mensaje a McLarty. Tan seguro estaba, que reservé lugar en un vuelo directo para México a las cinco y media de la tarde del día siguiente. En esas estaba cuando recibí de La Habana la respuesta a mi última consulta con la autorización más comprometedora que me han dado en la vida: “Confiamos en tu talento”.
La cita fue a las 11:15 del miércoles 6 de mayo en las oficinas de McLarty en la Casa Blanca. Me recibieron los tres funcionarios anunciados del Consejo de Seguridad Nacional (NSC): Richard Clarke, director principal de asuntos multilaterales y asesor del presidente en todos los temas de política internacional, y especialmente en la lucha contra el terrorismo y los narcóticos; James Dobbins, director principal de NSC para asuntos interamericanos con rango de embajador, y asesor del presidente para América Latina y el Caribe, y Jeff Delaurentis, director de asuntos interamericanos del NSC y asesor especializado en el tema de Cuba. En ningún momento surgió una coyuntura para preguntar por qué no estaba Berger. Los tres funcionarios fueron de trato amable y una gran corrección profesional.
No llevaba notas personales, pero conocía el mensaje al dedillo, y en la agenda electrónica había anotado lo único que temía olvidar: las dos preguntas fuera de texto. ‘Mack’ estaba terminando una junta en otra oficina. Mientras llegaba, Dobbins me dio una visión panorámica más bien pesimista de la situación de Colombia. Sus datos eran los mismos de McLarty en la cena del lunes, pero los manejaba con más familiaridad. Yo le había dicho a Clinton el año anterior que la política antidroga de los Estados Unidos era un agravante funesto de la violencia histórica de Colombia. Por eso me llamó la atención que este grupo de NSC —sin referirse a mi frase, por supuesto— parecía de acuerdo en que debía cambiarse. Fueron muy cuidadosos en no dar juicios sobre el gobierno ni los candidatos actuales, pero no dejaron dudas de que la situación les parecía catastrófica y de futuro incierto. No me alegré por los propósitos de enmienda, pues varios observadores de nuestra política en Washington me los habían comentado con alarma. “Ahora que quieren ayudar de verdad son más peligrosos que nunca —me dijo uno de ellos— porque quieren meterse en todo”.
McLarty, con un traje cortado sobre medida y sus buenas maneras, entró con la premura de alguien que hubiera interrumpido un asunto capital para ocuparse de nosotros. Sin embargo, impuso a la reunión un tono reposado, útil y de buen humor. Desde la noche de la cena me agradó que hablara mirando siempre a los ojos. Así fue en la reunión. Después de un abrazo cálido se sentó frente a mí, apoyó las manos en sus rodillas, y abrió la charla con una frase de cajón tan bien dicha que pareció verdad: “Estamos a su disposición”.
Quise establecer de entrada que iba a hablar por derecho propio sin más méritos ni mandato que mi condición de escritor, y en especial sobre un caso tan abrasivo y comprometedor como Cuba. De modo que empecé con una precisión que no me pareció superflua para las grabadoras ocultas: “Esta no es una visita oficial”.
Todos aprobaron con la cabeza y su solemnidad imprevista me sorprendió. Entonces conté de un modo simple y en un estilo de narración doméstica, cuándo, cómo y por qué había sido la conversación con Fidel Castro que dio origen a las notas informales que debía entregar al presidente Clinton. Se las di a McLarty en el sobre cerrado, y le pedí el favor de que las leyera para poder comentarlas. Era la traducción inglesa de siete temas numerados en seis cuartillas a doble espacio: complot terrorista, complacencia relativa por las medidas anunciadas el 20 de marzo para reanudar vuelos a Cuba desde los Estados Unidos, viaje de Richardson a La Habana en enero de 1998, rechazo argumentado de Cuba a la ayuda humanitaria, reconocimiento por el informe favorable del Pentágono sobre la situación militar de Cuba —era un informe en que se afirmaba que Cuba no representaba ningún peligro para la seguridad de Estados Unidos, lo añado yo—, beneplácito por la solución de la crisis de IraK y gratitud por los comentarios que hizo Clinton ante Mandela y Kofi Annan en relación con Cuba.
McLarty no lo leyó para todos en voz alta como yo esperaba, y como sin duda habría hecho si lo hubiera conocido de antemano. Lo leyó sólo para él, al parecer con el método de lectura rápida que puso de moda el presidente Kennedy, pero los cambios de las emociones se reflejaban en su rostro como destellos en el agua. Yo lo había leído tantas veces que casi pude deducir a qué puntos del documento correspondía cada uno de sus cambios de ánimo.
El primer punto, sobre el complot terrorista, le arrancó un gruñido: “Es terrible”. Más adelante reprimió una risa traviesa, y exclamó sin interrumpir la lectura: “Tenemos enemigos comunes”. Creo que lo dijo a propósito del punto cuarto, donde se describe la conspiración de un grupo de senadores para sabotear la aprobación de los proyectos Torres-Rangel y Dodd, y se agradecen los esfuerzos de Clinton para salvarlo.

Anonymou
Invitado


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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:44 pm

Todos impresionados
Al terminar la lectura, le pasó el papel a Dobbins, y éste a Clarke, quienes lo leyeron mientras ‘Mack’ exaltaba la personalidad de Mortimer Zuckerman, dueño de la revista US News and World Report, que había viajado a La Habana en febrero pasado. Hizo el comentario por una mención que acababa de leer en el punto sexto del documento, pero no contestó la pregunta implícita de si Zuckerman había informado a Clinton de las dos conversaciones de doce horas que sostuvo con Fidel Castro.
El punto que ocupó casi todo el tiempo útil después de la lectura fue el del plan terrorista que impresionó a todos. Les conté que había volado a México después de conocerlo en La Habana y tuve que sobreponerme al terror de que estallara la bomba. El momento me pareció oportuno para colocar la primera pregunta personal que me había sugerido Fidel: ¿No sería posible que el FBI hiciera contacto con sus homólogos cubanos para una lucha común contra el terrorismo? Antes de que reaccionaran, les agregué una línea de mi cosecha: “Estoy seguro de que encontrarían una respuesta positiva y pronta por parte de las autoridades cubanas”.
Me sorprendieron la inmediatez y la energía de la reacción de los cuatro. Clarke, que parecía ser el más cercano al tema, dijo que la idea era muy buena, pero me advirtió que el FBI no se ocupaba de asuntos que fueran publicados en los periódicos mientras estuvieran en investigación. ¿Estarían los cubanos dispuestos a mantener el caso en secreto? Ansioso por colocar la segunda pregunta le di una respuesta para distender el ambiente: “Nada les gusta más a los cubanos que guardar un secreto”.
A falta de un motivo apropiado para la segunda pregunta, la resolví como una afirmación mía: la colaboración en materia de seguridad podría abrir paso a un clima propicio para que se autorizaran de nuevo los viajes de norteamericanos a Cuba. La astucia salió mal, porque Dobbins se confundió, y dijo que eso quedaría resuelto cuando se implantaran las medidas anunciadas el 20 de marzo.
Aclarado el equívoco, hablé de la presión a que me encuentro sometido por los muchos norteamericanos de toda clase que me buscan para que los ayude a hacer en Cuba contactos de negocios o de placer. Entre ellos mencioné a Donald Newhouse, editor de varias publicaciones periódicas y presidente de la Associated Press (AP), quien me ofreció una cena estupenda en su mansión campestre de New Jersey al terminar mi taller en la Universidad de Princeton. Su sueño actual es ir a Cuba para tratar con Fidel en persona la instalación de una oficina permanente de la AP en La Habana, semejante a la que tiene la CNN.
No puedo asegurarlo, pero me parece que en la animada conversación de la Casa Blanca quedó claro que no tenían, o no conocen o no quisieron revelar ningún propósito inmediato de reanudar los viajes de norteamericanos a Cuba. Lo que sí debo destacar es que en ningún momento se habló de reformas democráticas, ni de elecciones libres o derechos humanos, ni de ninguno de los latiguillos políticos con que los norteamericanos pretenden condicionar cualquier proyecto de colaboración con Cuba. Al contrario, mi apreciación más nítida de este viaje es la certidumbre de que la reconciliación está empezando a decantarse como algo irreversible en el inconsciente colectivo.
Clarke nos llamó al orden cuando la conversación empezó a derivar, y me precisó –tal vez como un mensaje— que ellos darían los pasos inmediatos para un plan conjunto de Cuba y los Estados Unidos contra el terrorismo. Al final de una larga anotación en su libreta, Dobbins concluyó que se comunicarían con su embajada en Cuba para encaminar el proyecto. Yo hice un comentario irónico sobre el rango que le daba a la Oficina de Intereses en La Habana, y Dobbins me replicó con buen humor: “Lo que tenemos allá no es una embajada pero es mucho más grande que una embajada”. Todos rieron no sin cierta malicia de complicidad. No se discutieron más puntos, pues en verdad no era del caso, pero confío en que los hayan analizado después entre ellos.
La reunión, contado el retraso de ‘Mack’, duró cincuenta minutos. ‘Mack’ la dio por terminada con una frase ritual: “Sé que usted tiene una agenda muy apretada antes de volver a México y también nosotros tenemos muchas cosas por delante”. Enseguida hizo un párrafo breve y ceñido que pareció una respuesta formal a nuestra gestión. Sería temerario intentar una cita literal, pero el sentido y el tono de sus palabras era expresar su gratitud por la gran importancia del mensaje, digno de toda la atención de su gobierno, y del cual se ocuparían de urgencia. Y a manera de final feliz, mirándome a los ojos, me coronó con un laurel personal: “Su misión era en efecto de la mayor importancia, y usted la ha cumplido muy bien”. Ni el pudor que me sobra ni la modestia que no tengo me han permitido abandonar esa frase a la gloria efímera de los micrófonos ocultos en los floreros.
Salí de la Casa Blanca con la impresión cierta de que el esfuerzo y las incertidumbres de los días pasados habían valido la pena. La contrariedad de no haber entregado el mensaje al Presidente en su propia mano me parecía compensada por lo que fue un cónclave más informal y operativo cuyos buenos resultados no se harían esperar. Además, conociendo las afinidades de Clinton y ‘Mack’, y la índole de su amistad desde la escuela primaria, estaba seguro de que el documento llegaría tarde o temprano a las manos del Presidente en el ámbito cómplice de una sobremesa. Al término de la reunión, también la Presidencia de la República se hizo presente con un gesto gallardo: a la salida de la oficina, un ujier me entregó un sobre con las fotos de mi visita anterior tomadas seis meses antes en la Oficina Oval. De modo que mi única frustración en el camino del hotel era no haber descubierto y gozado hasta entonces el milagro de los cerezos en flor de aquella primavera espléndida.
Apenas tuve tiempo de hacer la maleta y alcanzar el avión de las cinco de la tarde. El que me había llevado de México catorce días antes tuvo que regresar a su base con una turbina averiada, y esperamos cuatro horas en el aeropuerto hasta que hubo otro avión disponible. El que tomé de regreso a México, después de la reunión en la Casa Blanca, se retrasó en Washington una hora y media mientras reparaban el radar con los pasajeros a bordo. Antes de aterrizar en México, cinco horas después, por causa de una pista fuera de servicio. Desde que empecé a volar hace cincuenta y dos años, nunca me había sucedido nada semejante. Pero no podía ser de otro modo, para una aventura pacífica que ha de tener un sitio de privilegio en mis memorias.

Mayo 13 de 1998

¡Hasta en Suiza hay periodistas bobos! Llámese a este entonces, Antoine Maurice. Este "editorialiste" del "Tribune de Geneve" ha redactado un muestrario de ignorancia y desinformación digno de encausar. Intitulado "La historia de Elián, niño devorado por los ogros"1, el Sr. Maurice demuestra un desconocimiento verdaderamente supino. Pero veamos las numerosas imprecisiones de este artículo insertado como editorial en uno de los rotativos más leídos y respetados en la Suisse Romande.
El primer error es aquel que ya desde el primer párrafo asegura que Elián fue rescatado por los guardacostas norteamericanos y no por unos pescadores que se encontraban en la zona. Luego, en la frase siguiente, dice que Elián fue acogido en Miami por su familia materna, cuando en realidad uno de los puntos de mayor peso en esta pugna, ha sido que esa parte de la familia que lo protege es la del padre y la que, por añadidura, no lo quiere abandonar a su suerte en un país del cual su progenitor ha deseado siempre huir.
Como bien se ha dejado ver en este artículo, la batalla por Elián ha sido una lucha entre su familia en Miami y el Gobierno de Castro. Los unos, han querido desde un inicio el bienestar del niño, mientras que el otro, apenas ha deseado convertir el caso en una batalla política a ganar, basándose en los derechos de la patria potestad que los Estados Unidos sí respetan. Sin embargo, no es cierto que sus tíos abuelos en Miami hayan corrido a entrevistar al niño en la cadena de televisión ABC para contrarrestar a la justicia, ni que ese niño se haya declarado deseoso de permanecer en Miami "fuera de las cámaras".

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:45 pm

En realidad, y esto lo haría yo si estuviese en su misma situación, la familia de Miami sólo ha intentado equilibrar la información desfavorable que se ha dado de su gestión, pero sólo dejando ver a la opinión pública mundial, que ese niño adora haber llegado al sitio sobre el cual su madre le había hablado tanto. Esto fue algo que el niño dijo y expresó a su forma a la presentadora del programa de ABC y ante las cámaras, pero desafortunadamente, era una frase para la cual la censura impuesta por el gobierno, o los intereses de su propietario, no estaban preparados para difundir.
Resulta indiscutible entonces dejar pasar por alto un hecho. Nadie en Suiza puede comprender cómo un padre que reclama tan claramente a su hijo, lo dejó partir con su madre a una aventura tan peligrosa. Por fortuna, la mayoría de prensa y la televisión de Suiza no son como la española y lejos de meter cizaña entre el exilio y el pueblo de Cuba, como tanto hace la TV de Pío Cabanillas2, aquí se transmiten todos los cuidados que la familia de Miami ha tenido para con el niño.
Contrario a la opinión del deber familiar que tiene el Sr. Maurice con relación a la entrevista concedida en ABC, hay, en la familia entera de su tío abuelo Lázaro González, un fuerte sentido del deber por garantizar el futuro y la libertad para ese menor. Mejor hubiera dicho este editorialista lo desastroso que resulta la postura americana de violar sus propias leyes en materia de Estado para ceder así a las presiones testarudas del vecino dictador. Mejor, sería haber explicado que esa pobre criatura no llega a comprender que su madre ha muerto porque su padre, ese que lo adora ante los micrófonos, le ha dicho por teléfono que no, que ella está viva y todavía en Cuba.
Entre las dos orillas del estrecho de la Florida hay una tormenta moral que este periodista suizo no parece comprender. No parece saber este señor que la patria potestad es una autoridad parental legítima si el abuso, las golpizas y el desgano del padre no hubiesen primado en su patrón de conducta durante los primeros años de la vida de su hijo. No comprende este señor que la lucha del exilio no es por quedarse con el niño, sino luchar contra todos los medios de difusión que tergiversan esta historia y que lo único que quieren es dañar para toda la vida su futuro.
Hay que señalar que los abogados de la familia de Elián en Miami han estado todo el tiempo apelando al derecho que les concede la justicia norteamericana y hay que reconocer que ha sido el presidente Clinton el que ha instruido a Janet Reno de violarla. Los intereses invisibles de esta posición apuntan a la repatriación de miles de criminales cubanos encarcelados en los Estados Unidos desde la época del Mariel y a los que Castro aceptaría sólo si le dan a Elián.
Por fortuna, otros medios de información europeos saben, y así lo expresan a este mismo rotativo helvético3, que son los servicios de inmigración (los mismos que adjudicaron a Elían a su familia de Miami) los que ahora lo quieren sacar de allí con una declaración firmada en blanco, y con un estilo que jamás ha caracterizado al proceder norteamericano. Queda claro entonces, que los abogados del servicio de inmigración siguen las órdenes del Castro (vía el beneplácito de Clinton), pero esto se debe a que en Suiza, la prensa deja oír la voz de su tío abuelo y califica junto con él de "bochornoso y triste" lo que el gobierno norteamericano está intentando hacer.
Así se dibuja el panorama de un niño rescatado del mar camino de la libertad. El INS de los Estados Unidos acaba de negar el permiso de residencia de Elián en su territorio. Por esa misma resolución, se le niega la libertad condicional de la cual disfrutaba en casa de sus familiares desde el 25 de noviembre pasado. Su padre, apoyado por el gobierno cubano y por la administración demócrata del presidente Clinton exige su repatriación a la isla comunista.

Anonymou
Invitado


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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:46 pm

Sin posibilidades de ir a la escuela por motivos de seguridad, las autoridades norteamericanas están más interesadas en repatriar a este niño que en descubrir quiénes fueron los agentes castristas que han enviado paquetes explosivos para eliminar a Elián. Para Castro, la muerte de este niño en territorio norteamericano sería toda una bendición. Lo imagino ya echando un discurso de 10 horas y acusando a los cubanos de Miami de haber causado la muerte del niño para no dejar que regresara a Cuba. Me imagino además ver a su padre un día más y después, todo ignorado en el olvido.
El lunes pasado, la prensa en Suiza hacia eco de las declaraciones de su familia en el exilio. Ahora más que nunca, Elián debía estudiar en casa. El presidente Fidel Castro acababa de declarar en La Habana "que sería bueno enviar una operación armada para liberar a Elián" y amenazaba: "hay aquí hombres capaces de hacerlo". Unas horas más tarde, y viendo ya el nefasto efecto de sus declaraciones incoherentes y arrogantes, Fidel Castro se autocorregía: "para mí está claro que no vamos a luchar en el terreno de las armas, pero sí en el de las ideas."
El caso de Elián preso en Cuba, o libre para siempre en los Estados Unidos, ha servido de mucho. Lo primero que ha logrado este pequeño niño es tener a millones de cubanos listos a adoptarlo. Elián ha perdido a su valiente madre, pero se ha ganado a todo el pueblo. Incluso a una buena parte del pueblo norteamericano. El concepto de la cubanía que ha enarbolado el exilio cubano en Miami y en el mundo entero, nos ha hecho más humanos, nos ha unido más y nos ha dado, otra vez, toda la razón.
La desgracia de este pobre niño nos ha mostrado y recordado cuan infames y anticubanas han sido todas las administraciones demócratas de los Estados Unidos. Desde la administración Kenedy hasta la de Clinton todos esos presidentes nos han traicionado como nadie. La cobardía de Kennedy en Girón, los tratados migratorios del desprestigiado Carter, el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, la invalidez de la Ley Helms-Burton, y las últimas negociaciones secretas de Clinton con Castro nos llevan a pensar que el próximo paso de su administración será la eliminación total de la Ley de Ajuste Cubano.
Ya sea por vocación, o por entusiasmo comunista, el niño balsero nos ha permitido descubrir a todos nuestros enemigos. La mayoría de la prensa escrita y televisiva de España nos ha declarado la guerra como nadie. Para todos esos medios informativos de la administración de Aznar el exilio cubano que quiera la independencia de Cuba, que luche por la libertad de Elián, o que de gracias a los Estados Unidos por acogerlos como una comunidad de perseguidos, no es más que "el exilio radical". Entre ellos estamos los extremistas, los terroristas y por supuesto, los anticolonialistas.
Elián nos ha despertado del romanticismo y nos ha sacado de un ensueño que nos hacia creer que el mundo libre estaba de nuestro lado. Elián nos ha enseñado cuánto nos desprecia el socialista norteamericano y cuánto quiere aprovecharse de Cuba el inversionista y populista español. Pero además, y esto ya no tiene nada negativo, el pequeño Elián ha sido una magnífica conferencia magistral sobre el castrismo. A él deberemos en los años futuros todo lo que hemos explicado a la opinión pública mundial sobre lo que representa una dictadura de corte estalinista.
Es cierto que la España del Partido Popular no se ha interesado en nuestras denuncias, pero en cambio, "nuestra América" si que las ha escuchado. Es indiscutible que en Europa los cubanos ya se han despertado, y que la prensa por el mundo se ha movilizado. Hoy día un norteamericano (de acuerdo o no con la "repatraición" de Elián) sabe más del sufrimiento de nuestro pueblo que lo que sabía hace tan sólo unos cinco meses. Desde Suecia a Portugal (y lo vuelvo a aclarar, con la única excepción de España) todos saben más sobre el castrismo.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:47 pm

Llévese Castro por la fuerza al pequeño Elián, que ya lo volveremos a sacar. Pero para entonces, ya saldrá hecho un hombre que madurará finalmente libre y que será, como bien decía Oriana Fallaci: "dulce con los débiles, feroz con los prepotentes, generoso con quien le quiera, despiadado con quien le mande y por último, enemigo de quien le diga que Jesús es hijo del Padre y el Espíritu Santo y no de la Madre que lo dio a luz." Enemigo de quien le niegue que su padre lo traicionó, traicionando a su vez y por cobarde, la memoria de su maravillosa madre, Elizabeth Brotons.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:56 pm

Los presidentes:


Finalmente los Estados Unidos tenían un Presidente que sabía cómo hablarles a los comunistas. Eran el “imperio maldito”, y su muro de Berlín tenía que ser demolido. Cuba se había empeñado en asumir el control de América Central, y los cubanos de Miami escucharon al primer político estadounidense que habló sobre la amenaza que eso representaba, en el preciso momento en que ellos podían responder de manera significativa. Como lo ha señalado Lisandro Pérez, de la Universidad Internacional de Florida, Ronald Reagan tomó posesión del cargo en 1981, cuando la primera oleada de exiliados cubanos en Miami estaba comenzando a tener importancia económica y a conseguir la ciudadanía estadounidense. Con la bendición de Reagan, los cubanos comenzaron a crear un aparato político que perdura hasta hoy.

El Partido Republicano, de Reagan, fue el principal beneficiario de esta relación. Y fue George W. Bush quien sacó mayor provecho de ella en 2000, cuando el apoyo que recibió por parte de los cubano-americanos de la Florida decidió la elección presidencial a su favor. Las relaciones entre republicanos y cubano-americanos han sido muy estrechas. Tanto, que tuvo que pasar un cuarto de siglo antes de que los cubanos en Miami comenzaran a preguntarse qué tiene para mostrar esa relación en términos de la causa cubana, en especial ahora que los republicanos controlan la Casa Blanca y ambas cámaras del Congreso. Y que el gobierno de Estados Unidos sigue devolviendo refugiados políticos a la isla.

La imagen del éxodo del Mariel –- que movilizó 125,000 cubanos en 1980 -– puede aterrar tanto a un presidente repúblicano como a uno demócrata. Con el temor de que acoger en Estados Unidos a un joven balserito pudiera provocar una saga del Mariel, el presidente demócrata Bill Clinton envió de vuelta a Cuba a Elián González en el año 2000. Y el gobierno de Bush, en julio de este año, envió de vuelta a la isla a doce personas que intentaban refugiarse en Estados Unidos. Allí fueron encarceladas de inmediato por secuestro de una embarcación (aunque el gobierno cubano se comprometió a no ejecutarlos, como sucedió con otros tres secuestradores este año). Eso fue suficiente para romper con la tradición de que los cubano-americanos no se metían con los presidentes Republicanos. Enfurecidos legisladores cubano-americanos del estado y políticos del condado de Miami Dade, enviaron cartas quejándose a la Casa Blanca. Y la Fundación Nacional Cubano Americana, que se fundó durante el gobierno de Reagan, envió una misiva que resumía la posición del exilio: “Hoy no estamos más cerca de una Cuba libre”.

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:56 pm

Lo que sí estaba más cerca era una discusión abierta del tema en Miami. El establishment cubano de la ciudad había mantenido una fachada de unidad que ocultaba la diversidad de posiciones al interior de la gran comunidad. Ahora, el malestar con la Casa Blanca puso de manifiesto las diferencias entre los líderes del exilio. Joe García, Director Ejecutivo de la Fundación Nacional Cubano Americana, dijo que el Representante Lincoln Díaz-Balart era “impotente” para lidiar con la Casa Blanca. “Cuando uno se vende barato, a uno lo tratan barato”, dijo García de Díaz-Balart. Éste, a su vez, le contestó diciendo que García era “irrelevante”, y atacó a la Fundación diciendo que formaba “parte de la coalición que trabaja para debilitar la oposición de Estados Unidos a la dictadura en Cuba”.

Curiosamente, el malestar con el gobierno de Estados Unidos llega en un momento en que la Fundación Nacional Cubano Americana, y los cubanos en Miami en general, están cambiando su punto de vista en relación con los cambios que quieren en Cuba. En una encuesta realizada por The Miami Herald este año, el 54 por ciento de los encuestados apoyaban la idea de la Fundación de reunirse con altos funcionarios del gobierno cubano (ni Fidel ni Raúl Castro, por supuesto) para discutir una transición democrática en la isla. Ése es un cambio grande, si se considera que hace algunos años un diálogo de tal naturaleza era impensable. Aunque, para ser francos, mientras los hermanos Castro sigan en el poder, es prácticamente imposible que se produzca dicha reunión. Y cediendo a la realidad, los cubanos en Miami se están dando cuenta que son los disidentes isleños –y no los cubanos en el exilio– los que tienen la solución en sus manos.

Pero a pesar de que los cubanos de Miami perdieron hace rato la ilusión de que el gobierno de Estados Unidos pueda forzar cambios en Cuba, el que se estén devolviendo a la isla refugiados indefensos luce para ellos como un acomodo con la dictadura. Y esa era una actitud que, hasta el momento, siempre había sido relacionada con los demócratas. ¿Será que las diferencias en la política hacia Cuba entre republicanos y demócratas son más cuestión de estilo que de fundamento?

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:57 pm

La idea de los republicanos como un partido en favor de una Cuba libre y de los demócratas como un grupo de inocentes procastristas, se suma a una colección de creencias profundamente arraigadas acerca de Estados Unidos y Cuba que no aguantan ningún tipo de escrutinio. Entre las cuales están:

—La clase dirigente cubana de Miami es mostrada como amiga resuelta del embargo, a pesar de los millones de dólares anuales en efectivo y en mercancías que los cubanos de Miami envían a sus seres queridos en la isla para ayudar a mantener a flote la economía cubana.

—Cuba todavía se presenta como una isla socialista, cuyos líderes derribaron una dictadura que la había convertido en el burdel del Caribe, un papel que la Cuba moderna asume nuevamente, a pesar de las crecientes divisiones entre los cubanos que tienen dólares y los que no.

—Todos los presidentes de Estados Unidos juran prestar apoyo a una Cuba democrática sin Castro, pero en realidad hacen más para evitar una invasión de “balseros” cubanos que para derrocar al dictador. Es más, los presidentes republicanos y demócratas se escudan en Castro para mantener a los cubanos en la isla.

De todos los mitos, el que se ha deteriorado de forma más visible es la idea de que Estados Unidos recibe con los brazos abiertos a quienes vienen de la isla. La política de los “pies mojados/pies secos” –que comenzó durante el gobierno de Clinton y continúa bajo el gobierno de Bush– excluye a los cubanos que no logran llegar a tierra seca. El hecho de permitir la entrada de cualquier cubano que sea encontrado en el mar generaría problemas, según lo dicho en Miami por Otto Reich, el enviado especial de la Casa Blanca para iniciativas en el Hemisferio Occidental, en agosto pasado: “¿Qué haría el condado de Dade con un millón más de cubanos que no hablan inglés, que no han recibido una buena educación, que han vivido bajo un gobierno totalitario en el que los valores no existen, ni en lo moral ni en lo económico... ?” Un comentario extraño, considerando que Reich fue parte de la primera oleada de refugiados cubanos que llegó a Estados Unidos. Un comentario sarcástico de García –el de la Fundación– ante el comentario del enviado especial demostró el creciente desdén con el que los cubano-americanos ven el liderazgo de la Casa Blanca. “Ni siquiera le dieron [a Reich] espejitos para confundir a los nativos’’, dijo García, implícitamente calificando a Reich de una Malinche, la indígena que ayudó a Cortés a conquistar a México.

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:57 pm

A pesar de la indignación de los cubanos de Miami con los comentarios de Reich, los refugiados cubanos son tratados mejor que quienes vienen huyendo de otros lugares, como Haití. Incluso, según la extraña ley de los “pies”, los cubanos que llegan a Estados Unidos permanecen detenidos sólo poco tiempo, y 366 días después de llegar pueden aplicar para obtener la residencia (según la Ley de Ajuste Cubano de 1966, sancionada por Lyndon B. Johnson, un demócrata). A los haitianos, incluso a aquéllos con los pies bien secos, los retienen en inmigración, lo que aumenta las probabilidades de que no se acepten sus peticiones de asilo.

Y esto no deja de generar confusión: se trata mejor a los cubanos que a los haitianos, aun cuando a algunos cubanos –los capturados en el mar– se les trata igual que a los haitianos. Nuevamente, la relación entre los Estados Unidos y Cuba es suficiente para confundir a cualquiera. El embargo de Estados Unidos contra Cuba no prohíbe realmente todos los negocios con la isla. Los granjeros estadounidenses le venden sus productos y miles de cubanos de Miami viajan cada año para mantener los lazos con sus parientes y amigos. Ambos lados en el interminable debate sobre el embargo presentan las sanciones como una estrategia para debilitar a Castro. Pero el embargo ha estado vigente aproximadamente el mismo tiempo que él ha estado en el poder. Lo que quiere decir que el embargo podría verse como algo que lo ha ayudado a mantenerse. Y mientras él permanezca en el poder, ningún presidente estadounidense tendrá que preocuparse por el caos y la confusión que podrían seguir a su partida.

Desde hace años, los expertos en política cubana han dejado de ver el embargo como una herramienta para derrocar a Castro. “Los embargos sirven para minimizar los recursos para los regímenes indeseables, pero no provocan su colapso”, afirma Dennis Hays, un antiguo especialista en Cuba del Departamento de Estado, que renunció como director de la Fundación Nacional Cubano Americana en Washington luego de la disputa sobre el retorno de los refugiados.

Hays cree que la visión de la administración Bush va más allá del embargo, y que sus esfuerzos se centran en apoyar el movimiento de disidentes de la sociedad civil cubana, que incluye periodistas independientes, abogados de libre elección y opositores a la censura. Ese apoyo de Estados Unidos fue el pretexto para las enérgicas medidas que tomó el gobierno en la isla en marzo pasado, cuando envió a 78 activistas a prisión con sentencias de 20 años y más. Esa actitud muestra qué tan seriamente toma Castro una amenaza a una ley de partido único.

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 3:58 pm

Y cualquiera que sea el nivel de respaldo de la administración Bush, la idea de apoyar el desarrollo de la sociedad civil cubana no se originó en este gobierno sino en el de su predecesor. La versión de la era Clinton se llamó “Carril Dos”. La política incluía fomentar las donaciones humanitarias privadas a Cuba, donar libros a instituciones cubanas y animar a los estadounidenses a viajar a Cuba en misiones humanitarias, de derechos humanos, de investigación y de periodismo.

“Carril Dos” nunca se promocionó como una forma de derrocar a Castro. Y los funcionarios de Bush tampoco lo declaran en sus políticas. Como sus antecesores, el Presidente está dejando que sean los cubanos en la isla quienes promuevan los cambios de la mejor manera posible. De hecho, desde que John F. Kennedy falló de forma tan humillante en Bahía de Cochinos, ningún presidente de los Estados Unidos ha intentado derrocar a Castro.

Y eso incluye hasta al más anti-castrista. En 1996, la fundación privada con sede en Washington “National Security Archive”, publicó grabaciones de charlas secretas entre un alto oficial cubano y el Secretario de Estado de línea dura de Reagan, Alexander Haig. En palabras de Peter Kornbluh, miembro de la fundación: “Haig hizo evidente que Washington tomó una posición de realpolitik en la organización política interna de Cuba. ‘No creo que el Presidente Reagan tenga alguna clase de idea preconcebida con respecto al sistema social en Cuba’, afirmó Haig. ‘Esto lo debe determinar el pueblo de Cuba”.

El pueblo de Cuba está en la misma posición ahora que en ese entonces para decidir qué clase de sistema quiere para su país. Mientras que los republicanos y los demócratas se han sucedido unos a otros en la Casa Blanca, no ha habido sucesión en el Palacio de la Revolución. Parece que los republicanos cubano-americanos lo han notado.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:00 pm

LA AGENDA CLINTON-GORE
PARA CUBA

No es una cuestion de Partidos. No importa en cual punto exacto del espectro politico militemos. Ya sea que en Estados Unidos fueramos democratas o republicanos, liberales o conservadores en cualquier parte del planeta. A la hora de Cuba, siempre estaremos del lado de la unanimidad de nuestros corazones: queremos una Cuba libre y soberana, sin componendas, ni amarres entre bastidores. Una Cuba nueva que nazca del debate y el replanteo de los grandes problemas nacionales, entre sus unicos legitimos protagonistas: el pueblo cubano, dentro y fuera de
la Patria.

Desde sus inicios la administracion del Presidente William Jefferson Clinton tenia su propia agenda para Cuba. Implementarla era una tarea que requeria de habiles sutilezas, cuidadosa manipulacion politica, y cierta dosis de buena suerte. Tamaña tarea seria la responsabilidad del equipo de los "tecnicos" de "la cosa cubana", sin dudas un grupo formidablemente enquistado ya en los circulos de poder de Estados Unidos. Tenian la voluntad, la resolucion de llevar a cabo con exito su agenda y estaban y estan poseidos de esa soberbia autosuficiencia de Señores, llamados a intervenir en las vidas y destinos de los cubanos, una impetuosa raza de "nativos", a veces incontrolables y pertinaces.

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:00 pm

Los "tecnicos" son por naturaleza despiadamente hostiles a los exiliados cubanos y a los opositores dentro de Cuba que se oponen al Dialogo con Fidel Castro. No nos conceden inteligencia, ni pueden concebir que podamos disectar forensicamente tanto la estructura de sus logicas, como las con frecuencias torpes madejas de sus maquinaciones politicas. Los "tecnicos" solo nos conceden testarudeces y pasiones.

Los Halperins, los Feinbergs, los Sandy Bergers; todos estos sesudos del Dialogo Interamericano, han trabajado la agenda Clinton-Gore para Cuba con calculado ingenio y paciencia, pero sin brillantez. De no estar tan solos los cubanos libres en esta larga lucha no habrian sido nunca adversarios politicos de envergadura. Por supuesto no se han enfrentado a una tarea sencilla. La Agenda siempre ha tenido que ajustarse a las ciclicas necesidades electorales. Eso les exaspera. El hecho de que un numero significativo de cubanos se concentraran en dos estados claves en el panorama electoral norteamericano, creaba siempre complicaciones adicionales. La Agenda debia ser flexible y ajustarse a las altas y bajas de la marea politica.

La Agenda es compleja y es nutrida. Desmantelar al exilio cubano politicamente no era suficiente. Era necesario desmoralizarlo, dividirlo, chantajearlo emocionalmente, descaracterizarlo, cambiar su fisonomia, su demografia, su rostro, su naturaleza. No era suficiente despojarle de toda influencia politica, era indispensable ademas desmenuzarlo hasta verlo desaparecer.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:00 pm

Crearon con cierto exito la nocion de que una minuscula pandilla integrada por cooperantes de la Dictadura, informantes, socios, negociantes reunidos en "organizaciones" fantasmas eran una credible sombrilla de organizaciones cubanas que representaban importantes segmentos de la comunidad cubana en Estados Unidos. Les dieron respetabilidad, les abrieron las puertas de Washington y hasta aceptaron sus contribuciones politicas. Lo mismo hicieron con aquellos pequeños grupos de cubanos que aunque opuestos a Castro siempre estuvieron en favor del Dialogo y la transicion presidida por el Despota.

Crearon campos de alambradas para las victimas. Concibieron con el victimario el ominoso Pacto Migratorio. Contra viento y marea lo llevaron a cabo. Negociaron a espaldas de sus propios diplomaticos. Violaron sus propias reglas con tal de apuntalarlo y darle forma. ¿Le añadieron clausulas secretas? Existe alguna razon para no dudarlo?

A los desdichados que interceptan en el mar (tras una parodia de entrevista a bordo de un Guardacosta, sin testigos, ni abogados), un funcionario de Inmigracion le decreta en dos minutos, su entrega al Ministerio del Interior de Cuba, organizacion a la que llamaron criminal en Ginebra, ese mismo año. De "cubanos en busca de libertad", la semantica ha cambiado al estigmatizante termino de "ilegales". Los "tecnicos" suelen no percatarse de sus rudezas y su grosera falta de imaginacion.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:01 pm

Hicieron cotidiano y "aceptable" que las autoridades cubanas cooperaran con las norteamericanas no solo en el campo del narcotrafico (lo cual resulta ironico y risible), sino incluso en el area politica para perseguir a cubanos anticastristas empeñados en la tesis de lucha armada, o la violencia. Que participaran como testigos en tribunales norteamericanos. Que facilitaran copias de los antecedentes penales de cubanos. Expedientes de cubanos confeccionados por el Ministerio del Interior.

Cambiaron los requisitos de quienes podian salir de Cuba. No vendrian mas miles de ex presos politicos, disidentes, desafectos, perseguidos, sino cubanos "profesionales" tecnicos, vinculados a un trabajo, participantes en una loteria publica. 20, 000 anuales cambiarian la fisonomia del "exilio" en pocos años. Si, porque el tiempo apremia. Los intercambios culturales llenarian a Miami de una mezcla de academicos, pintores, musicos y oficiales de la inteligencia cubana. Conseguirian mas facilmente una visa que un joven opositor que nunca tuvo oportunidad de estudiar en la Universidad que la Dictadura dice es solo para los "revolucionarios".

La Agenda Clinton-Gore tenia sin embargo dos grandes obstaculos: el embargo y los servicios de transmisiones a Cuba, ambos creados por el Congreso de Estados Unidos, ambos aparentemente fuera de su control. Se dieron pues a la tarea de mediatizar por todos los medios posibles estas dos herramientas de la politica norteamericana, fruto de la influencia de los exiliados y piezas de tropiezo a todo esfuerzo de contemporizacion y acercamiento con Cuba. Ademas, tenian frente a si la exigencia de Castro de que estos irritantes obstaculos fueran removidos o neutralizados.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:01 pm

Se dieron los pasos necesarios para ir eliminando "de facto" el embargo. Campeando tormenta politica tras tormenta politica y gracias a uno que otro golpe de buena suerte pudieron tener exitos de importancia en debilitarlo. Medida tras medida, con pasos calibrados le han ido gradualmente restando su efectividad. La asi llamada "Comision Gore" fue otra de las maniobras destinadas a hacer cumplir la Agenda. La nefasta Comision aparentemente se ha desvanecido. Pero solo sera cuestion de tiempo para que la veamos resurgir bajo un disfraz semejante o el mismo.

Al mismo tiempo han avanzado en su tarea de desmantelamiento de Radio Marti desde adentro, logrando propinar golpes contundentes a la credibilidad y profesionalismo de la emisora, hasta llevar su audiencia a niveles ridiculos para una operacion de transmisiones que una vez fuera la de mayor exito de todos los servicios extranjeros de difusion del gobierno de Estados Unidos. De hecho TeleMarti dejo de transmitir a Cuba desde el pasado Septiembre cuando el dirigible fue destruido por los vientos y hasta la fecha no ha sido reemplazado.

Por supuesto los "tecnicos" no descansan y en remover ambas "fuentes de irritacion" para el gobierno cubano trabajan afanosamente. Estan convencidos de que los cimientos estan echados. Piensan que aunque sus planes de reanudar relaciones con Castro y neutralizar al exilio no puedan implementarse durante los dos años que restan a Clinton, un electo Presidente Gore terminara la Agenda. Eso piensan.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:01 pm

Sin embargo, seria aconsejable que uno de esos individuos de origen cubano que les sirven oficiosos, les explique a los "tecnicos" el contexto historico que dio notoriedad a una celebre frase criolla que se dice caracterizaba a los patriotas: "PERRO HUEVERO... AUNQUE LE QUEMEN EL HOCICO." Y quizas, por que no, le imparta los misterios de su significado.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:03 pm

La traición de Fidel Castro a los que llama "Los 5 héroes presos por el imperio".

por Dr. Armando Cires
Miércoles 28 de diciembre 2005

Colaboración recibida a través de la web de la FNCA
En declaraciones hechas por Fidel Castro el 20 de Mayo del 2005 en la llamada "tribuna antiimperialista" en las cercanías de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, dijo que él había colaborado con el gobierno de los Estados Unidos a través de su amigo el escritor Gabriel García Márquez, mandándole notas secretas al presidente Bill Clinton con el objetivo de luchar contra el terrorismo.
Está claro que la información que Fidel Castro dió a las autoridades norteamericanas fue la base para cerrar la investigación que se realizaba desde el año 1992 y que condujo al arresto de los espías de la Red Avispa que se encontraban en Estados Unidos. Estos agentes de la Seguridad del Estado cubana, después de un largo proceso judicial que se prolongó por 7 meses, finalmente fueron sentenciados en Diciembre del 2002 a largas penas de prisión por espionaje, conspiración y por ser agentes extranjeros no registrados, .

De acuerdo a informaciones fidedignas, todos estos secreteos dieron la información necesaria al FBI para capturar a un gran numero de miembros de la Red Avispa entre los cuales se encuentran los llamados "5 héroes" y sus compañeros. Muchos de ellos, por colaborar con la investigación de las autoridades norteamericanas fueron tratados compasivamente, exonerados de algunos cargos y sentenciados a penas que oscilan entre 7 años y libertad condicional. Entre los beneficiados se encuentran Alejandro Alonso, Emilio Hernández, Josie y Amarilys Santos, entre otros.
Otra importante espía llamada Ana Belén Montes, de origen puertorriqueño y con un alto cargo en el pentágono, era investigada desde 1997 y fue finalmente arrestada en el 2002. Ella también fue víctima de la traición de Fidel Castro. Ana Belén Montes fue condenada a 25 años de privación de libertad.

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:04 pm

Para que el lector pueda llegar a sus propias conclusiones, a continuación le ofrecemos algunos de los fragmentos de las revelaciones de Fidel Castro que dieron los elementos para el descubrimiento y arresto de los agentes de la seguridad del estado cubano operando en territorio norteamericano.

(a continuación fragmento de la trascripción textual del discurso de Castro).


...16-17 de junio de 1998: Se efectúan varias reuniones conjuntas en La Habana entre expertos cubanos y oficiales norteamericanos del FBI sobre el tema de los planes de atentados terroristas.
Se entrega a la delegación norteamericana del FBI abundante información documental y testimonial. Los materiales entregados incluían 64 folios en los que se aportaban elementos investigativos acerca de 31 acciones y planes terroristas contra nuestro país, ocurridos entre 1990 y 1998. A la mayor parte de estas acciones estaba vinculada la Fundación Nacional Cubano Americana que, además, organizó y financió los más peligrosos, especialmente los ejecutados por la estructura terrorista dirigida por Luis Posada Carriles en Centroamérica. Se adjuntaron relaciones detalladas y fotografías del armamento, los explosivos y los medios ocupados en cada hecho. Además, se entregaron 51 folios con información sobre el dinero suministrado por la Fundación Nacional Cubano Americana a diferentes grupos "terroristas" para realizar acciones contra Cuba; se incluyeron también las grabaciones de 14 conversaciones telefónicas de Luis Posada Carriles en las cuales brindaba información acerca de acciones terroristas contra Cuba; datos para ubicar a Posada Carriles, tales como direcciones de sus residencias, lugares que frecuentaba, características de los autos y chapas en El Salvador, Honduras, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala y Panamá. Se entregaron también las transcripciones de 8 conversaciones de terroristas detenidos en Cuba en las que revelan sus vínculos con Posada Carriles.

Los oficiales del FBI recibieron también 60 folios con las fichas de 40 terroristas de origen cubano, la mayoría residentes en Miami, incluidos los datos para su ubicación. Se llevaron, además, tres muestras de sustancias explosivas de 2 gramos cada una, de las bombas desactivadas antes de explotar en el Hotel Meliá Cohíba el 30 de abril de 1997 y en un microbús de turismo el 19 de octubre de 1997, así como del artefacto explosivo ocupado a dos terroristas guatemaltecos el 4 de marzo de 1998.

Se entregaron, además, 5 casetes de video y 8 de audio con declaraciones de los terroristas centroamericanos arrestados por la colocación de bombas en los hoteles, en los cuales narran sus vínculos con organizaciones terroristas cubanas que operan desde Estados Unidos y en particular con Luis Posada Carriles.
La parte norteamericana reconoció el valor de la información recibida y se comprometió a dar respuesta del análisis realizado a estos materiales en el más breve plazo.
Transcurren extrañamente casi tres meses sin la respuesta prometida. Se reciben sólo algunas noticias intrascendentes. El 12 de septiembre —presten bien atención, no se habían cumplido tres meses— son arrestados los cinco compañeros, hoy Héroes de la República de Cuba (Aplausos), que, destacados en Miami, constituían la principal fuente de información sobre las actividades terroristas contra nuestro país. No resultó detenido ningún terrorista en ninguna parte, resultaron detenidos los compañeros que habían suministrado la información —aunque, desde luego, no había ningún elemento para identificar las fuentes—; pero lo que sí pudieron apreciar es que había informaciones serias y fidedignas, y que nuestras denuncias estaban muy bien fundadas, eran exactas; desde luego, no las únicas, pero eran de las fundamentales.
Uno de ellos tenía la misión de seguir las actividades de Orlando Bosch nada menos, ese que indultaron allí, a pesar de sus monstruosos crímenes. ( fin del fragmento )

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:04 pm

Hoy los familiares de estos ciudadanos cubanos utilizados como instrumentos del totalitarismo y de la dictadura castrista, sufren por la traición de Fidel Castro.
Es muy facil darse cuenta que la información que el Departamento de la Seguridad del Estado cubano (DSE) desclasifico de sus archivos bajo la orientación de Fidel Castro para ofrecerla a los Estados Unidos, le dio a los servicios de inteligencia norteamericanos la certeza de que tenía que haber un numeroso grupo de espías de Fidel Castro operando desde teritorio norteamericano. Información adicional al respecto la puede encontrar en el programa presentado por Televisión Martí, que fue dirigido por el analista político Horacio García y en el cual participó Héctor Pesquera, jefe del FBI en el sur de la Florida.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:05 pm

Los cinco renombrados espías fueron, dentro de una veintena más, los que no se acogieron a los beneficios dados por los fiscales a los que colaboraran con las investigaciones,

Familiares y amigos de los traicionados por Fidel Castro pueden hacer algo a favor de sus queridos "5 Héroes prisioneros del imperio": Hagan que ellos se den cuenta de la verdad de lo ocurrido, de la traición de que fueron objeto, que rectifiquen su conducta y pidan disculpas al pueblo de Cuba y al pueblo norteamericano.
A partir de ahí pudiéramos pensar en una nueva campaña internacional a favor de "los cinco" que podría denominarse "Libertad para los 5 traicionados por Fidel Castro", ... Quizás entonces la justicia norteamericana condone o disminuya las sentencias y quede abonado el camino para que puedan ser hombres de bien en la Cuba libre, independiente y democrática que ya se avecina.

Anonymou
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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:09 pm

Los herederos


A media tarde de un viernes de marzo, se concentró una muchedumbre en el centro de La Habana para manifestarse en contra de un incidente ocurrido la noche anterior en San Juan de Puerto Rico. Durante un partido entre Cuba y Holanda dentro del primer torneo internacional Clásico de Béisbol, un espectador alzó un cartel hacia las cámaras de televisión en el que se leía "Abajo Fidel" y gritó palabras similares a los cubanos que se encontraban en el terreno de juego. Entre ellos estaba Antonio Castro, un cirujano ortopédico que es el médico de la selección cubana e hijo de Fidel Castro. Un funcionario cubano se enfrentó, indignado, al espectador, y la policía portorriqueña le detuvo. Quedó en libertad después de recibir un discurso sobre la libertad de expresión. Cuba ganó 11 a 2, pero, al día siguiente, en tono muy ofendido, el periódico oficial del Partido Comunista Cubano, Granma, lamentó las "cínicas provocaciones contrarrevolucionarias" de los funcionarios estadounidenses y Puerto Rico.

La concentración se celebró, como casi todos los acontecimientos de este tipo últimamente en La Habana, ante la Sección de Intereses de EE UU, un moderno edificio de siete pisos en una curva del paseo marítimo de la ciudad, el Malecón. Dado que no hay relaciones diplomáticas entre EE UU y Cuba, la Sección de Intereses sirve de Embajada de facto (en realidad, el edificio forma parte de la Embajada suiza). Hace seis años, durante la batalla por la custodia de Elián González, el niño de cinco años rescatado después de que su madre y otras personas se ahogaran mientras trataban de llegar a Florida en una lancha motora, Castro ordenó la construcción de un foro de protesta permanente en una isla de tráfico situada frente a la Sección. Hoy, el Tribunal anti-imperialista (nombre que recibe el lugar) está formado por un estrado elevado, lleno de focos, sobre un centro de mando que es una especie de búnquer. Una gran pancarta muestra un montaje fotográfico de hombres armados, casas incendiadas, gente que llora y un torvo veredicto: "Vosotros hicisteis esto".

La concentración no estaba abierta al público en general. En las barricadas que protegían los accesos montaban guardia varias docenas de policías. Unos centenares de personas, sobre todo funcionarios deportivos, deportistas y familiares suyos, escuchaban mientras un jugador de béisbol decía a la multitud: "¡Pese al desvergonzado robo de nuestros jugadores, y los constantes ataques contra nuestra gente, todavía no han podido disminuir la calidad de nuestro equipo!". Un anciano negro subió al escenario para contar que, en su juventud, había jugado al béisbol en EE UU. "Conocí el racismo de aquel país personalmente, cuando me obligaban a sentarme en la parte trasera de los autobuses y a comer en la cocina". Tras él llegó la madre de uno de los jugadores. Después de denunciar la "provocación" de Puerto Rico, se despidió con un "¡Viva Fidel!".

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:09 pm

Fidel no estaba presente, pese a que, como la mayoría de los cubanos, se toma el béisbol muy en serio (durante años, se corrió el mito de que, cuando era estudiante, un equipo de la liga profesional estadounidense se había interesado por él). Castro, que cumplirá 80 años el 13 de agosto, aparece cada vez con menos frecuencia en público, y muy pocas veces en actos en los que hay extranjeros. Durante varios decenios, su legendaria energía le fue muy útil. Tenía 32 años cuando derrocó al dictador cubano Fulgencio Batista en 1959, con una guerrilla de barbudos entre los que estaba Ernesto Che Guevara. Castro se presentó como un nacionalista decidido a erradicar de Cuba la cultura de casinos dirigidos por gángsteres y poner fin a su reputación de ser "el burdel del Caribe". Una vez en el poder, dio un rápido giro hacia la izquierda, nacionalizó las grandes plantaciones (entre ellas, la de su madre) y empresas de propiedad extranjera, y se acercó a la URSS. En 1961, la CIA., con ayuda de exiliados cubanos, organizó la invasión de Bahía de Cochinos para apartar a Castro del poder. Sufrieron una derrota ignominiosa y, desde entonces, pese al embargo comercial aplicado por EE UU y numerosos intentos de asesinato, Fidel Castro ha sobrevivido a nueve presidentes estadounidenses. Es el gobernante más antiguo del mundo.En junio de 2001, Castro se desmayó debido al calor mientras se dirigía a una muchedumbre, y en 2004, después de pronunciar un discurso, tropezó y se cayó, con el resultado de la rótula izquierda hecha pedazos y el brazo derecho roto. Aunque sigue pronunciando las largas peroratas por las que es famoso, a veces le tiembla la mano y anda de forma inestable; en ocasiones se le ve olvidadizo e incoherente; y de vez en cuando se duerme en público. En un informe presentado al Congreso en 2005, la CIA notificó que Castro sufría la enfermedad de Parkinson. Castro se burló del documento, dijo que, aunque fuera cierto, era capaz de permanecer en el cargo, y citó al papa Juan Pablo II como modelo

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:09 pm

Esta primavera, un amigo de Castro y veterano miembro del Partido me dijo que el líder cubano estaba angustiado por hacerse viejo y obsesionado por la idea de que el socialismo podría no sobrevivirle. Por eso, Castro ha lanzado su última gran lucha, la que denomina la Batalla de las Ideas.

Su objetivo es lograr que los cubanos vuelvan a comprometerse con los ideales de la revolución, sobre todo los jóvenes que alcanzaron la mayoría de edad durante el llamado Periodo Especial. En los primeros años noventa, la caída de la Unión Soviética precipitó el final de los subsidios a Cuba, y la economía se derrumbó. La crisis obligó a Castro a autorizar más apertura en la vida económica y civil de la isla, pero ahora parece empeñado en invertir esa tendencia. En un discurso pronunciado el pasado mes de noviembre, declaró: "Este país puede autodestruirse, esta revolución puede acabar consigo misma". Se refirió a Estados Unidos para decir: "No pueden destruirla, pero nosotros sí. Podemos destruirla, y sería culpa nuestra". Y en mayo, durante un airado debate televisivo de siete horas que convocó para protestar por su inclusión en la lista de los dirigentes más ricos del mundo según Forbes (la revista valoraba su fortuna en 900 millones de dólares), dijo: "Debemos seguir pulverizando las mentiras que se dicen en nuestra contra... Ésta es la batalla ideológica, todo es la Batalla de las Ideas".

Castro ha abordado la campaña como un mariscal de campo, con un Mando Central de leales ideólogos sacados de la Unión de Juventudes Comunistas, la U. J. C. Algunos cubanos les llaman, sarcásticamente, los talibanes. Quizá sería más apropiado compararles con la Guardia Roja: en cierto sentido, la Batalla de las Ideas ha pasado a ser la Revolución Cultural de Cuba, aunque sin la violenta intensidad de aquella. El Mando Central de Castro organiza manifestaciones y envía "batallones" especialmente reclutados de Trabajadores Sociales, que intervienen en casi todas las áreas de la vida diaria. A principios de este año, cuando Castro anunció que los cubanos debían empezar a usar más bombillas de ahorro, los batallones fueron de casa en casa por todo el país para repartir las bombillas y asegurarse de que las instalaban.

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:10 pm

En privado, muchos cubanos consideran la Batalla de las Ideas como un espectáculo que tienen que tolerar pero que no cuenta nada en su vida. Pocos ganan suficiente para comer bien ni mucho menos vivir con desahogo. Como consecuencia de las carencias endémicas de la isla, casi todo el mundo tiene algún contacto con el mercado negro. La tensión entre la Cuba pública de concentraciones y tribunales y esta otra oculta es cada vez mayor, y varios funcionarios cubanos y estadounidenses con los que he hablado temen que el caos contenido hasta ahora estalle en claros disturbios cuando muera Castro: saqueos, motines y asesinatos por represalias. El senador Mel Martínez, de Florida, que salió de Cuba cuando tenía 15 años, en 1962, dice: "Mi esperanza es que haya una de esas maravillosas revoluciones europeas, como la Revolución de Terciopelo

[la separación pacífica de la República Checa y Eslovaquia], sin violencia, pero, con todo lo que ha ocurrido -la represión y la mano de hierro de quienes llevan tanto tiempo en el poder-, podría crearse un vacío, y eso favorece la posibilidad de violencia". A los cubanos les preocupa la reacción que puedan tener EE UU y el exilio de Miami, que lleva decenios preparada para la desaparición de Castro. Tanto para ellos como para los posibles sucesores de Castro, éstos son tiempos de enorme ansiedad.

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:10 pm

Hubo un tiempo en el que los chistes sobre la supuesta inmortalidad de Fidel Castro constituían un canon en La Habana. En uno, le regalaban una tortuga, pero él la rechazaba cuando se enteraba de que podía vivir más de 100 años. "Eso es lo malo de los animales", decía Castro. "Uno les toma cariño, y luego se mueren". Ahora, casi todos los chistes se basan en la situación contraria. Por ejemplo: Castro se ha muerto y su cuerpo está en exposición. Los visitantes hacen cola para presentarle sus respetos. Encabeza la fila Felipe Pérez Roque, el ministro cubano de Exteriores, de 41 años, al que suelen llamar Felipito (también le llaman "talibán", a sus espaldas). Pérez Roque se detiene ante el ataúd de Castro e inclina la cabeza, mientras Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional cubana, aguarda su turno. Pasan los minutos; Alarcón se impacienta, da un toque en el hombro a Pérez Roque y murmura: "Felipito, ¿a qué esperas? Está muerto, lo sabes, ¿no?" Pérez Roque responde, también en un susurro: "Yo sé que está muerto; sólo que todavía no sé cómo voy a decírselo a él".



Son muy pocos los cubanos dispuestos a hablar abiertamente sobre "la sucesión". Hace poco, Castro confirmó que, tal como creían muchos, tiene previsto que su hermano Raúl, ministro de Defensa, herede la dirección del partido Comunista Cubano. En una entrevista concedida a un periodista europeo, dijo que no tenía "ninguna duda" de que, si muere, la Asamblea Nacional elegirá a Raúl. Ahora bien, dada la edad de Raúl -tiene 75 años-, lo que se piensa en La Habana es que compartirá el poder con un triunvirato civil compuesto por Pérez Roque, Alarcón, que tiene 69, y Carlos Lage, el zar económico del país, que tiene 54 años. Aurelio Alonso, sociólogo, editor y miembro del Partido Comunista, me explicó: "Éste solía ser un tema tabú, pero últimamente Fidel ha empezado a hablar de él. En cualquier caso, la salida de Fidel no me preocupa por quién le sucederá; ya se sabe que existe un equipo de recambio preparado", y mencionó a Alarcón, Pérez Roque y Lage. "Eso no significa que no haya problemas. Los habrá".

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

Mensaje por Anonymou el Lun Feb 19, 2007 4:10 pm

Una tarde de abril, me entrevisté con Alarcón en el barroco Salón Presidencial del venerable Hotel Nacional. El Nacional, cuyas habitaciones dan al Malecón, se construyó en 1930, y en su apogeo anterior a Castro era la residencia en La Habana de gángsteres como Meyer Lansky. Hoy es el hotel preferido de visitantes como Leonardo DiCaprio, Muhammad Alí y Naomi Campbell. Mientras examinábamos nuestros menús, el gerente me informó de que, en una ocasión, Al Capone había cenado en esa misma sala.

Al oírlo, Alarcón sonrió con cierto embarazo. Es un hombre delgado y hablador, de rostro juvenil y frente amplia, que llevaba, como siempre, una guayabera blanca. Empezó a hablar sobre la larga y complicada relación con Washington. "Cincuenta años de la misma política, que -hay que decirlo- ha fracasado", afirmó. "Por supuesto, ahora esperan a la próxima generación, convencidos de que este Gobierno está acabado. Pues bien, si es así, supongo que yo también estoy acabado, porque soy miembro de la generación saliente". Aquí, Alarcón hizo una pausa. "En Francia transcurrió medio siglo desde la época de la monarquía de Luis XVI, la gran revolución, la guillotina, toda la contrarrevolución posterior, el bonapartismo, la república burguesa de la década de 1830. Todos los giros y transformaciones que sufrió Francia se produjeron en el mismo plazo de tiempo durante el que hemos conseguido mantener la revolución cubana en el poder. Ni siquiera Robespierre pudo decir algo así; ni pudo decirlo Napoleón. ¡Hemos hecho mucho!".

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Re: ENTRE CABRONES ANDA EL JUEGO

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