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María Elvira, Oscar Haza y el síndrome de Estocolmo

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María Elvira, Oscar Haza y el síndrome de Estocolmo

Mensaje por odioafifo el Jue Oct 15, 2009 7:15 am

María Elvira, Oscar Haza y el síndrome de Estocolmo
Paulino Alfonso

LA HABANA, Cuba, octubre (www.cubanet.org) - Me horroriza saber que María Elvira Salazar y Oscar Haza piensan que los cubanos padecemos del Síndrome de Estocolmo. En varios de los programas que conducen, A Mano limpia y María Elvira Live, he visto desfilar, como estrellas en la alfombra roja, a esbirros, amantes, ex esposas, escoltas chismosos, ex oficiales de Inteligencia (no tan inteligentes), nueras desechadas y hasta mucamas. Sólo falta Enriquito, el babalawo del Comandante, para completar el cuadro.
No culpo a Oscar ni a María Elvira, buenos comunicadores y anticastristas probados.
Asumo que ellos, que trabajan en Mega TV y América TV, no pueden evitar lo ridículo de muchos especímenes de la fauna verde olivo reclutados por los productores. Quien paga manda.
Lo que maravilla es que con tantas viudas y huérfanos que hay en Estados Unidos, presos políticos antiguos y recientes (en eso la cosecha castrista es mayor que la del marabú), no nos presenten testimonios de hombres y mujeres que sufrieron cuando nadie escuchaba, y luchaban cuando a nadie le interesaba.
Si quieren temas escabrosos, que hablen de hombres privados por años de sus esposas y obligados a dormir tres en una litera para, en una requisa, encontrar restos de semen y presentarlos como homosexuales. De esposas y madres toqueteadas y obligadas a realizar actos que la decencia me obliga a callar. Eso se hizo en el Morro, La Cabaña, Guanajay, y en decenas de prisiones más. Pregunten en Miami o Union City; hay mucha gente que lo sufrió.
Entrevisten a los sobrevivientes del remolcador 13 de marzo, del Canimar, a los balseros bombardeados con sacos de arena y grandes piedras en el estrecho de Florida; a los guerrilleros del Escambray, cuyo valor hasta Castro reconoció una vez en el club Cristino Naranjo, del Ministerio del Interior.
Que no entrevisten a los que hundieron balseros y luego se vanagloriaban en el comedor de los pilotos de la base de Baracoa, o a los que en Topes de Collantes contaban los muertos diarios, entre cigarros y sorbos de café, y hoy le dicen a María Elvira que los únicos vuelos que daban eran para levantar codornices para que Castro cazara a su gusto.
History Channel y Discovery no olvidan los crímenes del nazismo ni del estalinismo, pero pronto olvidan los de los castristas, los del Khmer Rouge y los de los chinitos graciosos de hoy, muchos de los cuales han pasado por las universidades norteamericanas, después de asesinar a 200 mil personas durante la revolución cultural y la represión de Tiananmen. ¡Coño, qué malo es ser del Tercer Mundo!
Le zumba el mango ver a un Mayor del MININT, con cara de concreto, intentando que le creamos que después de ser “licenciado”, cuatro generales le contaban los secretos de alcoba de los espadones de Castro. ¡Pobrecita María Elvira, lo que tiene que aguantar para satisfacer a los patrocinadores y ganar el pan de cada día!
Es mejor que entrevisten a damitas que, con una columna vertebral de bambú y una envidiable capacidad histriónica, transitaron a salvo durante 5 años por una Universidad donde para entrar le investigan hasta el papel sanitario que uno usa y donde la chivatería es un arte ejercitado con delectación por “los compañeros”. Al menos algunas de ellas refrescan la carnavalesca pasarela, que prometo no ver más.
Voy a esperar a las 9 de la noche para ver a través de la antena prohibida a Alexis Valdés, su bella enfermera, y a Magdalena la Pelúa. Lo juro por la bolsa del canguro.
palest44@yahoo.com

odioafifo
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