Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 35 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 35 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

Juan, Juan, Juan…

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Juan, Juan, Juan…

Mensaje por odioafifo el Dom Sep 06, 2009 12:32 pm

Juan, Juan, Juan…


September 6th, 2009 ·


Se sentó a la mesa con Velasco Alvarado, Brezhnev le regaló una bicicleta, Fidel anunció su nacimiento durante un discurso en la Plaza de la Revolución y el propio Pinochet le hizo una limonada. Con esas peripecias vitales, es difícil terminar siendo una persona común. A quien le ocurría todo eso era a su vez un divertido hedonista, conversador nato, tolerante pertinaz y el peor guerrillero que uno pueda imaginarse. Se decantó por la trinchera del cubalibre, por las refriegas que ocurren sobre las camas y por los combates que se libran con el tenedor y la cuchara.
Juan Juan Almeida rozó al poder y éste terminó por arañarlo, sin que le sirviera de mucho ser el hijo de un Comandante bajado de la Sierra Maestra. Su ascendencia fue más bien un agravante, pues le hicieron pagar el no estar a la altura épica que se esperaba de la prole de los “héroes”. El entrenamiento militar, los estudios en la Unión Soviética e incluso las clases para formarse como agente de la Inteligencia cubana, le mostraron lo que se esconde bajo el antifaz de la utopía. De ahí que su libro Memorias de un guerrillero cubano desconocido sea la narración de un testigo extravagante: alguien que se codeó con quienes nos llaman al sacrificio mientras llevan una vida de placeres y excesos. Al decir del autor, son esos que “hablan como los de izquierda, piensan como los del centro y viven como los de derecha”.
Este cuarentón regordete cojea de una pierna, pero salta con humor descarnado en cada página de sus memorias. Parece querer decirnos que desde el yate, las cacerías en los cayos y el vodka bien frío, nuestras dificultades cotidianas se ven tremendamente desdibujadas, lejanas y poco importantes. De una vida picaresca y colmada de viajes, pasa Juan Juan —abruptamente— a la situación del hombre acusado y acosado. Una secuencia de interrogatorios, registros y detenciones le hacen experimentar lo que ha sido el día a día de los más críticos, de los opositores y de los disidentes en esta Isla. Memorias de un guerrillero… es la historia de una caída, de un desplome que se cuenta sin rencor, más bien con desparpajo. Lo narra alguien que aprendió —rápidamente— la acepción más extendida de la palabra “guerrillero”, aquella que implica luchar por un status, matar por ciertas posesiones, mentir para quedarse en el poder.
Como adelanto a quienes se interesen en el libro de Juan Juan Almeida —publicado por la editorial Espuela de Plata— les copio aquí un fragmento:

“Yo soy sólo un ser humano que se crió y se formó entre corruptos, inmodestos y modernos corsarios que jugaron a ser estrictos, sencillos y guardianes del honor, pero olvidaron callar frente a los niños. Porque este niño creció admirando esos vicios heroicos y vandálicos que apologetizaron nuestros líderes haciéndome ver que el asalto a un cuartel, en un país con leyes, puede ser una cosa justa. Haciéndome ver que subvertir países con ideas extranjeras, usando métodos ilegales, era algo necesario. Haciéndome ver que los problemas del estado se solucionan más fácilmente si ahuyentamos a nuestros propios ciudadanos. Haciéndome ver que repudiar, desprestigiar, pisotear, golpear, escupir o encarcelar era una buena opción para aquellos que no piensan como el sistema exige. Haciéndome ver que el pueblo es una masa amorfa y lejana a la que se tiene en cuenta desde un estrado para elogiarla un poco, azuzarla otro tanto y luego regresar al aire acondicionado. Me hicieron ver tantas y tantas cosas que terminé confundido como millones de cubanos que no sabemos la diferencia exacta entre el bien y el mal.”
Yoani Sánchez
La Habana
PD: Pueden leer otros dos fragmentos del libro de Juan Juan Almeida aquí y aquí.
En http://www.penultimosdias.com/

odioafifo
Moderador

Cantidad de mensajes : 2578
Valoración de Comentarios : 423
Puntos : 3758
Fecha de inscripción : 02/09/2006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Juan, Juan, Juan…

Mensaje por SantiagoG el Lun Sep 07, 2009 8:06 pm

Nosotros les damos a estos personajes la importancia que no tienen. El hijo de Juan Almeida, es un corrupto, es más hijo del sistema que de Almeida, lo demas se cae solo.

SantiagoG
Miembro Moderado

Cantidad de mensajes : 91
Edad : 65
Localización : Miami, FL
Valoración de Comentarios : 18
Puntos : 69
Fecha de inscripción : 11/04/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.