Secretos de Cuba
Bienvenido[a] visitante al foro Secretos de Cuba. Para escribir un mensaje hay que registrarse, asi evitamos que se nos llene el foro de spam. Pero si no quieres registrarte puedes continuar y leer toda la informacion contenida en el foro.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Facebook
Anuncios
¿Quién está en línea?
En total hay 37 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 37 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 1247 el Jue Sep 13, 2007 8:43 pm.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Sondeo

Respecto a la normalización de relaciones o el intercambio de presos realizado el miércoles como parte del acuerdo entre Cuba y EEUU

54% 54% [ 42 ]
42% 42% [ 33 ]
4% 4% [ 3 ]

Votos Totales : 78

Secretos de Cuba en Twitter

LOS "BONOS" DE AIG

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

LOS "BONOS" DE AIG

Mensaje por cubivallejo el Mar Mar 17, 2009 11:47 am

Publicado en www.cubacapitalista.com


LOS “BONOS” DE AIG

Marzo 18, 2009


Se ha desatado una calurosa polémica en los medios de comunicación como resultado de la “compensación suplementaria” (“bonos”, según el anglicismo) que han recibido algunos ejecutivos de la empresa AIG, a pesar de que esa empresa sobrevive sólo gracias a unas enormes infusiones de capital del gobierno americano. Por supuesto, esos billones de dólares los tendremos que pagar los contribuyentes americanos, y por tanto no sorprende la indignación y la ira que se registra en los medios de comunicación y en las declaraciones públicas de los políticos, tanto Republicanos como Demócratas.

No es mi intención defender los “bonos”, porque es imposible justificarlos ante el espectáculo de una empresa en virtual bancarrota, mantenida a flote gracias al subsidio económico de los contribuyentes, y más aún cuando esa bancarrota es consecuencia de los riesgos desproporcionados que asumieron sus ejecutivos.

Para hacer el episodio más intolerable, los medios también reportan que una notable porción del subsidio de los contribuyentes ha llegado a las cajas de bancos extranjeros que irresponsablemente invirtieron en los productos y servicios de AIG.

Todo esto es indignante, pero como no me considero capacitado para cuestionar la criminalidad o culpabilidad legal (no dudo de la culpabilidad moral) de los ejecutivos de AIG, deposito mi confianza en el proceso judicial de esta nación.

Los políticos no se hicieron de esperar, desde el Presidente Obama, quien en una declaración pública exhortó al Secretario del Tesoro a impedir la entrega de la compensación suplementaria, hasta un Senador Republicano (Charles Grassley, de Iowa), quien en una supuesta metáfora demandó el “suicidio” de los ejecutivos.

La demagogia es parte de nuestra cultura moderna, lamentablemente, y los políticos la usan para justificar su agenda de aumentar los poderes del Estado, a medida que adquiere mayor control sobre la economía en general y sobre empresas privadas en particular. Demagogos como el Senador Barney Frank abogan abiertamente por la derogación de los contratos en nombre de la “justicia”, y propone que se imponga un impuesto confiscatorio a los ejecutivos que recibieron los llamados “bonos”. Olvídense del respeto por las leyes en este país…. En una “crisis”, todo vale….

Yo creo que es necesario analizar otros aspectos de esta polémica, porque son ignorados por los medios de comunicación en la galopada a perseguir y castigar los “ejecutivos”, los chivos expiatorios del momento y representantes del “capitalismo” y de la “avaricia”.

En primer lugar, la corrupción, los abusos, y la criminalidad, no son características representativas de las empresas privadas. Ocurren, como nos recuerda el caso reciente de Bernard Madoff, pero son casos aislados y perseguidos por la justicia. Ocurren con mucha más frecuencia en la política, porque el gobierno tiene el poder para dispensar favores y de abusar el monopolio de sus responsabilidades, algo que no es posible en la competencia intensa del mercado de servicios y productos. El poder corrompe.

En el caso de AIG, la indignación justificada de los ciudadanos ocurre porque el Estado decidió subsidiar la empresa y convertirla en la responsabilidad de los contribuyentes. AIG, como consecuencia de sus decisiones privadas, hubiera tenido que cerrar sus puertas sin la ayuda del Estado. Las víctimas de este episodio hubieran sido sus accionistas, empleados, etc., pero no todos los contribuyentes americanos. La indignación, en mi opinión, debe ser dirigida a los políticos que decidieron “ayudar” a esta empresa, y debiera servir como advertencia para que no repitan el error en el futuro. Pero lo dudo, porque la inclinación de los demagogos es de expandir la jurisdicción del Estado en asuntos económicos.

La “intervención”, o la “nacionalización” de AIG señala el camino por donde nos lleva la administración de Obama. La retórica de la clase política en Washington, y aquí incluyo a algunos Republicanos junto con los Demócratas, es de que “nosotros (el Estado) somos los dueños”, y por tanto tenemos el derecho de abrogar contratos, como ocurre con estas compensaciones suplementarias, y de “dar órdenes” a los administradores de las empresas.

Ese paso es muy peligroso, porque delata la intención de suplantar las decisiones económicas de las empresas privadas con las exigencias de los burócratas del gobierno que cada día asumen un mayor papel en la planificación y la administración de la economía americana. Es un paso adicional en el camino hacia el fascismo en los Estados Unidos.


Sergio Calderón

cubivallejo
Miembro Activo

Cantidad de mensajes : 748
Edad : 70
Valoración de Comentarios : 79
Puntos : 462
Fecha de inscripción : 12/01/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.